Leer SoulShard (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
Caras. Docenas, cientos, ninguna se quedaba. Una risa cortada a la mitad. Un olor a jabón barato. Una mano más pequeña que la suya se cerró alrededor de un dedo, y podía ser el suyo o el de otro. Después ya no estaba. Un aula vacía, la luz de la tarde entrando de costado. Pasos corriendo en el piso de arriba. Voces unas encima de otras, todas a medio decir.
Más caras. Una mesa larga, platos borrosos, alguien sirviendo algo que humeaba. Un uniforme oscuro sin estrenar colgaba de una silla, con un número cosido en el pecho.
El cielo se partió en dos y todavía no hacía ruido. Una calle nevada tembló bajo sus pies y dejó de ser sólida. Algo cayó desde muy arriba y el aire silbaba alrededor. Manos más grandes que la suya le tiraron del brazo con demasiada fuerza. Alguien gritó un nombre que se perdió enseguida. Después, todo negro.
Una voz de mujer hablaba en ruso, rápido, y las palabras le pasaban por encima. Un mapa abierto sobre una mesa de metal, con trazos rojos. Una fila larga bajo una lona, y el aliento de todos saliendo blanco.
Una presencia callada y sin forma fija lo sostenía desde atrás y miraba lo mismo que él.
Silencio, y un frío que le tensaba la piel de la cara.
Solo veía espaldas y vapor, y el mármol devolvía el brillo de las botas.
A un lado, en la misma fila, alguien temblaba y paraba y temblaba de nuevo.
Bajó la vista y vio dos manos a los costados. No las reconocía, igual que no reconocía los ojos por los que estaba mirando.
Dos lugares más allá había uno rubio, con los nudillos rojos, que lo miraba de reojo y volvía a mirar adelante.
El que estaba al frente empezó a leer de una hoja, sin guantes y con los dedos blancos.
Cada vez que leía un nombre, alguien salía de la fila y caminaba hasta el que leía. Fueron seis.
El séptimo logró hacerlo reaccionar, y con un paso hacia adelante la fila se cerró y las vistas continuaron sin un cambio.
Al que temblaba a su lado no lo llamaron.
Después, frío.
Entró por la nariz con olor a metal quemado. Pisó nieve sucia. Un rugido le empujaba el pecho.
El cuerpo se movió solo. Vio un brillo rojo y una masa oscura pasarle demasiado cerca cuando ya los había esquivado. Devolvió un golpe, y el impacto le subió por el brazo.
Alcanzó a ver una llamarada naranja abrirse a un costado y apagarse sola. Pocos de los que peleaban llevaban una marca cosida al hombro, y ninguno de los que tenía cerca. Más allá, un soldado que caía se quedó colgado en el aire, sostenido por algo que no se veía.
Lo tiraron contra el hielo y el aire se le fue del pecho, y cuando volvió sabía a sangre. Se levantó y siguió.
Una voz gritaba, lejos, algo sobre una formación que ya no existía. Otra, más cerca, repetía un número que nadie contestaba, y el cuerpo giró sin avisarle y se metió entre dos siluetas. Una llevaba gafas empañadas y un parche en un ojo. La otra era rubia y le bajaba sangre de la nariz sin que nadie la hubiera tocado.
El rugido se cortó. Un vacío le presionaba los oídos y solo le quedó el pulso, rápido y ajeno, y después volvió el rugido.
Sangre en la nieve. Al lado, un grito quedó a la mitad. Un dolor ancho se le extendió por el costado. Unas manos —las suyas, o no— agarraron algo que quemaba y no lo soltaron.
Le pasó rozando una carne hinchada y al rojo, y el calor le quemó la cara. Giró bajo y volvió a subir con los puños cerrados, y un segundo después estaban abiertos. Otro rugido, otro golpe, otro tramo de tiempo que se le fue.
Vio abrirse un desgarro en el aire, y antes de que se cerrara ya estaban saliendo más de esas cosas por ahí, empujándose entre ellas para llegar al frente.
Más atrás, alguien mayor que los demás avanzaba entre los cuerpos caídos sin apuro. Se agachaba, tocaba a alguno y seguía. No cambió el paso ni cuando una de ellas le pasó al lado.
En el centro de todo eso estaba el que no se movía.
Era más alto que el resto. Las placas de la armadura le goteaban fundidas sobre la nieve, mientras por el borde del casco se le escapaban mechones de pelo blanco, pegados a la nuca por el calor. Donde tenían que estar los ojos había dos huecos, lo único en él que no reflejaba el fuego. Nadie se le acercaba. El combate se doblaba alrededor de esa quietud.
«¿Qué hago yo aquí?»
Cuando quiso pensarlo, ya estaba peleando en otra parte.
Las manos eran suyas, las del cuerpo, y por un segundo suyas de verdad, apretadas alrededor de las empuñaduras. Un mandoble bajaba hacia él, otra vez, y el hielo se partía bajo sus pies. Tenía al otro tan cerca que el aliento de los dos se mezclaba. Le pesaban las piernas.
Alguien gritó cerca.
—¡Apar—
El mandoble ya venía. Esta vez lo vio. El que lo llevaba nunca había dejado de moverse. Solo él había dejado de seguirlo. El filo lo cruzó limpio, de un hombro a la cadera contraria, y por un instante el cuerpo siguió de pie con las dos mitades todavía alineadas. No llegó a caer ninguna de las dos.
Otra vez el blanco, sin bordes, donde arriba era igual que abajo. Pero no como al principio: algo ya estaba ahí antes que él.
Gritó, y se llevó las manos al costado buscando la mitad que le faltaba. No había nada, solo blanco y el pulso golpeándole los oídos.
Los dedos iban a donde él los mandaba, pero llegaban tarde y con los bordes borrosos. Movió el brazo y todo el blanco se corrió con él, y siguió corriéndose cuando el brazo ya estaba quieto.
La masa de plumas y hueso tenía dos ojos ahora, y estaban donde van los ojos. Le había salido una boca. El halo se le había partido en muchos pedazos que giraban lento, sueltos unos de otros, y debajo del halo se le veían los hombros y la curva del cuello. Le pareció la misma presencia que lo había sostenido desde atrás mientras veía las caras.
«¿Otra vez esto?»
—Sigues vivo —dijo la voz—. Eso de ahí ya terminó. Hace mucho.
Ahora las palabras salían de esa boca, y de todo lo que dijo le llegó una sola.
«Vivo.»
Se quedó sin aire. Intentó dar un paso atrás y no había atrás a donde ir.
—Tranquilo. Esto es tu cabeza. Nada de eso entra aquí.

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SoulShard (Novela)
Capítulo 3
SoulShard (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de SoulShard (Novela), un novela. Perdió la memoria por mi culpa. Despertó entre las ruinas de un mundo que ya no es de los humanos, y yo sigo aquí adentro, compartiendo con él un cuerpo y un alma que no pidió. Detrás de las murallas lo espera un… Este capítulo tiene publicado el 28 de septiembre de 2026. SoulShard (Novela) tiene 24 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.