arrow_back

Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 37 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Cuando Sein llegó hasta su agresor caído, descubrió que aún se aferraba a la vida. En aquella peligrosa situación, tanto Sein como el semihumano que tenía ante sí habían reaccionado con rapidez. Sin embargo, la suerte no estaba del lado del semihumano. El ácido corrosivo liberado por la varita ácida no lo mató, pero le dejó una horrible herida abierta en el abdomen, debajo del pecho izquierdo. El tamaño de la herida era devastador para una criatura robusta como un minotauro, pero mortal para un semihumano de tan pequeña estatura. Sein no podía estar seguro de si el ácido había llegado al corazón, pero podía ver trozos de órganos que parecían intestinos saliendo del agujero, junto con otras cosas. Sein levantó la mano izquierda y conjuró una pequeña bola de fuego. Los ojos negros del semihumano se llenaron de desesperación, expresando una súplica desesperada por sobrevivir. Sin embargo, la mirada de Sein permaneció firme mientras lanzaba una bola de fuego, ligeramente más pequeña que el tamaño habitual. En una explosión de fuego, la cabeza del semihumano, junto con sus ojos suplicantes, quedó reducida a pedazos irreconocibles. Tras eliminar con éxito la amenaza, Sein, aunque luchando contra la parálisis que lo invadía, recogió la daga del semihumano y el paquete que había dejado caer antes de reanudar su viaje a través de la oscuridad. Sein no se apresuró a regresar a la ciudad de Mystralora, ya que no estaba en condiciones de caminar durante otra media jornada. Además, también le preocupaban las posibles amenazas que pudiera encontrar en esta supuesta “ruta segura”, que estaba a menos de un día de viaje de Ciudad de Mystralora. Por ahora, su prioridad inmediata era encontrar un lugar seguro donde atender sus heridas. Después de caminar durante casi media hora, Sein llegó al límite del agotamiento. Finalmente, descubrió un pequeño refugio rocoso, de aproximadamente la mitad de la altura de un hombre. Con gran esfuerzo, se metió dentro y utilizó unas piedras para bloquear la entrada y protegerse de los peligros desconocidos que acechaban fuera. Una vez asegurado su refugio improvisado, Sein se centró en curarse las heridas. El agresor que lo había atacado era un enano, conocidos por su astucia y su naturaleza traicionera. Los enanos poblaban Refugio de las Tinieblas en gran número, con una gran diversidad de subgrupos. Se les consideraba uno de los seres más bajos de la cadena alimenticia del inframundo. Sin embargo, su considerable población y su gran capacidad reproductiva les permitían prosperar en el duro entorno subterráneo. Aunque la mayoría eran débiles, había excepciones: individuos que demostraban una destreza notable dentro de su raza. El agresor que había emboscado a Sein era uno de esos casos excepcionales, ya que poseía una fuerza equiparable a la de un iniciado intermedio por encima de la media. Si no hubiera sido por su varita ácida, Sein podría no haber sobrevivido al ataque. Se maravilló de su suerte y pensó en las terribles consecuencias que habría tenido si su ataque hubiera fallado. El enano era realmente astuto. Probablemente se había dado cuenta del alboroto en el valle de Griseo y había decidido tender una emboscada con la intención de atracar a Sein. Los iniciados en la magia negra eran muy respetados en la ciudad de Mystralora, lo que disuadía a los semihumanos subterráneos de albergar intenciones maliciosas. Sin embargo, más allá de los límites de la ciudad, los magos negros consumados dejaban de ser un elemento disuasorio. La oscuridad también proporcionaba un amplio escondite para llevar a cabo asesinatos sigilosos sin dejar ningún rastro discernible. La supervivencia del más apto: esa era la ley que regía el inframundo. Los semihumanos que habitaban en el valle de Griseo, que solo podían depender de la caridad de personas como Sein, estaban destinados a permanecer en el escalón más bajo de la cadena alimenticia. “Uf, tenía razón. Solo es jugo de musgo azul, no ningún veneno peligroso”. Sein dio un suspiro de alivio tras inspeccionar la daga del enano. Aunque la herida del cuello no era profunda, la toxina paralizante del musgo azul había comenzado a entrar en su cuerpo. Las toxinas del musgo azul eran generalmente leves. De hecho, los semihumanos subterráneos solían aplicarlas alrededor de las heridas para detener el sangrado y aliviar el dolor. Sin embargo, el caso de Sein era diferente debido a la ubicación de la herida. Las toxinas habían paralizado parcialmente el lado derecho de su cuerpo, lo que le hizo darse cuenta de la gravedad de la situación. Afortunadamente, Sein tenía las pociones que había obtenido de Bousse. Después de mucho esfuerzo, sacó dos pociones de su bolsillo del pecho, una roja y otra azul. Mordió los tapones con los dientes y las consumió rápidamente. Una oleada de calor vigorizante le invadió rápidamente el estómago. Mientras la somnolencia se apoderaba de él, el último pensamiento consciente de Sein fue de gratitud hacia Marik por salvarle la vida. * * * Pasó algún tiempo antes de que Sein despertara en la oscuridad e instintivamente explorara su entorno. Los recuerdos de cómo había completado su tarea en el valle de Griseo y la posterior emboscada le vinieron a la mente, aclarándole su situación. El hambre que le devoraba el estómago era una señal tranquilizadora de que aún estaba conectado a su cuerpo. Cuando intentó moverse, descubrió que el lado derecho de su cuerpo seguía parcialmente paralizado. Al menos, ahora podía levantar la mano derecha. Sein apartó una de las rocas que tenía delante. La visión ligeramente mejorada que le proporcionaba la Máscara Pálida le permitió examinar sus alrededores. Se dio cuenta de que se encontraba en un rincón oculto de un pasadizo de rocas interconectadas en el inframundo. Fue una suerte increíble que pudiera descubrir un refugio de roca tan pequeño. Sin saber cuánto tiempo había pasado, Sein decidió que su prioridad era recuperar fuerzas para garantizar su seguridad. Recuperó la última poción curativa básica que le quedaba, mordió el tapón y se bebió el contenido de un solo trago. Además de sus propiedades curativas, la poción también le proporcionaba un aumento de resistencia. Aunque parecía un poco desperdiciarla ahora, era una necesidad. Las raciones que llevaba en la cintura habían desaparecido, junto con una parte de su cosecha del Valle de Griseo. Sin embargo, dadas las peligrosas circunstancias, Sein consideró que estos objetos perdidos eran una pérdida menor. Incluso había perdido la pata trasera del Rey Pluma Verde, que colgaba de su cintura. Sein la había desechado intencionadamente antes de descubrir el pequeño refugio de roca. No podía arriesgarse a llamar más la atención, ya que el aroma de una pata trasera asada de una bestia mágica podría atraer a otras criaturas mientras descansaba. Incluso una bestia callejera común del inframundo podía suponer una amenaza para Sein en su estado debilitado, por no hablar de una criatura mágica o una bestia mágica. Al inspeccionar sus pertenencias, descubrió que el número de huevos de Pluma Verde que llevaba consigo se había reducido a cuatro. Sein golpeó uno ligeramente, creando una grieta del tamaño de un pulgar, y luego se llevó el huevo agrietado a los labios. El sabor que siguió distaba mucho de ser una delicia culinaria. En cambio, un sabor salino, similar al del pescado, invadió sus papilas gustativas. Sin embargo, le proporcionó un nivel de saciedad que superaba al de la pequeña poción curativa básica. Mientras consumía el huevo de pluma verde, Sein decidió aprender a elaborar pociones nutritivas con Faye después de completar esta misión. A pesar del sabor poco apetecible de las pociones nutritivas, eran una opción mucho mejor que consumir huevos crudos.
Soberano de las Cenizas (Novela)

Continúa leyendo

Soberano de las Cenizas (Novela)

Capítulo 38

Siguiente Capítulo ›

Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 37

Estás leyendo el capítulo 37 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 27 de abril de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.