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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 73 online gratis en español

El comedor de la secta estaba lleno de murmullos bajos y el sonido constante de utensilios golpeando platos. Xu Mao y Li Wang se encontraban sentados frente a frente, comiendo con relativa tranquilidad, como si nada de lo ocurrido ese día mereciera mayor atención Xu Mao terminó su comida sin apuro. Tomó un vaso de agua y lo llevó a sus labios Entonces, algo falló. No fue inmediato ni violento, pero lo sintió: un tirón en su núcleo, una desalineación, su qi espiritual desestabilizándose y su respiración cortándose por un instante. El agua en el vaso comenzó a cambiar; una fina capa de cristal se formó en la superficie, delicada y fría, extendiéndose lentamente Los ojos de Xu Mao se tensaron apenas. No era la primera vez Dejó el vaso con cuidado, pero sin perder tiempo. Su mano ya estaba dentro de su túnica cuando el hielo avanzó un poco más, dibujando líneas irregulares en el vidrio. Sacó un pequeño frasco de líquido rojo y lo destapó con rapidez, bebiéndolo de un solo trago. El efecto fue inmediato: el Qi descendió, se asentó, la presión interna se disipó y el frío desapareció "Fuuu" Xu Mao exhaló lentamente, dejando escapar el aire contenido en su pecho, sintiendo todavía un leve residuo recorriendo sus meridianos A unos metros, un discípulo frunció el ceño. Por un segundo, juraría que había visto el agua del vaso congelarse. Parpadeó, volvió a mirar. Nada, solo un vaso común. Desvió la mirada, negando apenas con la cabeza "…Debo estar viendo cosas" El ruido del comedor continuó como si nada hubiera pasado "¿Así que todo consiste en el Camino de la Muerte…?" Murmuró Xu Mao, aún ajustando su respiración, sintiendo que su núcleo no estaba del todo en calma "Así es" Respondió Li Wang con naturalidad. No había sorpresa en su mirada, ni preocupación, como si lo que acababa de ocurrir fuera completamente esperado "Me di cuenta cuando luchabas con Yun. Los espectros no son muy diferentes a los gusanos de tierra de la Cordillera del Cielo Marchito" Xu Mao parpadeó. El recuerdo apareció de inmediato: su Maestro, de pie sobre la tierra abierta, mientras decenas, cientos de gusanos emergían desde el subsuelo, solo para ser destrozados con sus propias manos desnudas, sin técnica, sin armas, solo eficiencia absoluta Xu Mao bajó la mirada un instante, sintiendo todavía ese leve desorden en su Qi espiritual "Si logras reducir tu salida de Qi espiritual al mínimo y moverte en el bosque sin generar ningún sonido…" Continuó Li Wang "Podrías cazar espectros incluso sin un bastión" Hizo una leve pausa "Pero no es algo que puedas hacer fácilmente" Sus ojos se posaron en Mao "Es algo que, si no logras, te mata" "…" Xu Mao guardó silencio. Su mirada descendió apenas, recordando el instante anterior, el descontrol, el hielo formándose en el vaso, la sensación de que su qi se le escapaba de las manos. Sus dedos se tensaron levemente sobre la mesa Li Wang lo observó sin decir nada durante un segundo más "Allí afuera estarás rodeado de cientos de miles de espectros" Una breve pausa "Y con ese control inestable que acabas de mostrar…" Su voz no cambió, pero el peso de sus palabras sí "No durarías ni una noche" El aire pareció enfriarse apenas "Un solo movimiento en falso, y no quedará ni un cadáver que enterrar" . . . . La noche cayó sobre el mundo. El Bosque de la Raíz Corrupta despertó. En la distancia, múltiples destellos comenzaron a encenderse entre los árboles, como luciérnagas violentas en medio de la oscuridad: choques de qi, técnicas rudimentarias, gritos contenidos Discípulos externos, cazando Los primeros espectros de la noche, los más débiles, emergían desde lo profundo del bosque, y con ellos la cacería comenzaba Pero no todo era luz. Entre los árboles había algo más: sombras que no coincidían con los troncos, formas que se deslizaban sin hacer ruido, presencias que no atacaban, que observaban En lo alto de las montañas de la Secta de la Fractura Celestial, dos figuras descendían con rapidez: Xu Mao, Li Wang. No utilizaron las cadenas esta vez; se movían por rutas menos visibles, saltando entre rocas y raíces expuestas, deslizándose por pendientes irregulares sin emitir sonido alguno. Cada paso era preciso, cada apoyo, calculado No querían llamar la atención, no esa noche. El suelo apareció bajo sus pies frente a la entrada del bosque, oscuro, denso y vivo, con un aire distinto, más frío y más pesado, como si algo respirara en él Li Wang se detuvo primero. Sus ojos recorrieron el entorno con calma, atravesando la oscuridad sin dificultad. Observó las copas de los árboles, las sombras entre los troncos, el flujo del qi en el aire, incluso el silencio "Bien" Su voz fue baja "Puedo asegurar que ningún humano nos está vigilando en este momento" Pero a unos metros, entre dos árboles retorcidos, una sombra se deslizó apenas. Silenciosa. Inmóvil de nuevo al instante, como si nunca hubiera estado ahí Li Wang no reaccionó. Giró levemente la mirada hacia Mao "Puedes comenzar tu cacería" El corazón de Xu Mao latió más fuerte, no por duda, sino porque su cuerpo ya había sentido algo: una presión leve en la piel, una incomodidad difícil de ubicar, como si el bosque lo estuviera mirando Li Wang continuó, observando la oscuridad como si fuera un paisaje común "Ayer mataste treinta y dos espectros… con la ayuda de Yun y Qiao" Pausa "Así que, por ser tu primera noche… diez" Nada más. Ni explicación, ni margen. Diez. Como si fuera poco, como si fuera lo mínimo aceptable "Mngh" Xu Mao tragó saliva. Su garganta se sintió seca Diez espectros… Recordó los cuerpos amorfos de esas cosas, su resistencia, su forma inestable, incluso los cortes del hermano mayor Yun rebotando, deformándose antes de atravesarlos Y ahora estaba solo, sin bastión, sin apoyo. Un leve sudor frío recorrió su espalda, su respiración se volvió más consciente, más pesada Algo se movió a su derecha. Muy leve. Demasiado leve. Giró apenas los ojos. Nada. Pero lo había sentido No estaba solo. Nunca lo estuvo "….." Apretó la mandíbula. No, ese pensamiento no debía crecer. En el instante siguiente, su respiración descendió, su mente se estabilizó. El Dominio del Corazón Inmutable respondió. Las dudas se disiparon como humo en la noche, el frío en su espalda dejó de importar y la presión en el aire también ¿En qué demonios estaba pensando? Por supuesto que lo iba a lograr Sus dedos se cerraron lentamente, su postura se ajustó y sus ojos se alzaron directo hacia la oscuridad, esta vez sin vacilar "Hm" Li Wang asintió levemente. Frente a él, Xu Mao ya no estaba. No había rastro, ni presencia, ni sonido, ni flujo perceptible de Qi espiritual. Su figura se había desvanecido entre los árboles como si nunca hubiera existido. La salida de qi, reducida al mínimo. Sus pasos, inexistentes. Había desaparecido del mundo visible Por un instante, Li Wang permaneció en silencio, observando la oscuridad donde su discípulo se había internado. No sonrió, pero su mirada aprobó Luego se dio la vuelta. Su mano se deslizó dentro de su túnica y extrajo una máscara rudimentaria: madera tallada, rostro grotesco, un Oni. Los rasgos eran toscos, casi primitivos, pero había algo más. Pequeñas grietas recorrían la superficie como cicatrices antiguas, y en sus cuencas vacías una sombra parecía acumularse de forma antinatural, como si la madera hubiera absorbido algo que no le pertenecía No era solo una máscara. Era una intención Li Wang se la colocó. Y en el instante en que el Oni cubrió su rostro, el mundo pareció apartarse de él. Su presencia no creció, no se volvió más pesada; simplemente se volvió incorrecta, como si algo que no debía estar allí acabara de manifestarse Sus ojos, ocultos tras la oscuridad del Oni, se alzaron. Y miraron más allá del bosque, más allá de la secta. Las siete montañas no fueron un obstáculo; su mirada las atravesó y descendió La Ciudad del Fénix Carmesí. Calles oscuras, techos húmedos, luces tenues. Y entre todo eso, puntos, presencias ocultas, movimientos en la sombra, Qi contaminado agrupándose como veneno bajo la superficie: el Loto Negro. Li Wang no necesitó buscar, ya sabía dónde mirar. La noche era larga, y ya había comenzado "Bien… tengo una misión de la secta que cumplir" El aire a su alrededor se tensó apenas. Y al siguiente instante ya no estaba. No hubo borrón prolongado, no hubo desplazamiento visible: un parpadeo, y la figura con la máscara de Oni dejó de existir en ese lugar El borde del bosque quedó en silencio, vacío, inmóvil. El viento dejó de moverse. Las hojas no cayeron. Como si el mundo mismo estuviera conteniendo la respiración . . . . A unos doscientos metros del punto donde Xu Mao había desaparecido, la luz de la luna descendía sobre la ladera en un manto pálido, cubriendo rocas y arbustos con un brillo plateado, frío, silencioso Un leve movimiento rompió esa quietud. Un arbusto tembló apenas. Y entonces una pequeña cabeza emergió: pelaje morado, ojos atentos. Luo El cachorro de león permaneció inmóvil por un instante, su mirada fija en la oscuridad del bosque, donde Xu Mao había desaparecido. La luz lunar se reflejaba en sus pupilas como dos puntos de plata, firmes, sin duda alguna. Su dueño había entrado allí, y eso era suficiente No dudó. Saltó. Su figura atravesó la luz de la luna por un breve instante, clara, definida. Y al descender se volvió borrosa, casi irreal. Sus patas tocaron la roca sin sonido, ni el más mínimo. La hoja suelta junto a su aterrizaje no se movió. La sombra bajo su cuerpo quedó atrás un instante El Camino de la Muerte Bajo la luz plateada, su pequeño cuerpo se deslizó por la ladera como una sombra viva, desapareciendo y reapareciendo entre raíces y piedras, cada paso imposible de rastrear, cada movimiento medido con una precisión que no pertenecía al instinto, sino a algo mucho más refinado. Demasiado limpio. Demasiado exacto Cuando alcanzó la base del bosque, la luz de la luna ya no logró seguirlo. Y en ese instante no fue que Luo se ocultara del mundo. Fue el mundo el que dejó de ser capaz de percibirlo
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 73

Estás leyendo el capítulo 73 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 15 de abril de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.