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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 71 online gratis en español

Yun, Qiao y Mao se encontraban sentados en silencio dentro de la residencia, cada uno enfocado en su propia respiración mientras el Qi espiritual fluía a su alrededor. Las cosechas de la noche estaban siendo refinadas: treinta y dos espectros, treinta y dos fragmentos de energía convertidos en Qi puro, circulando ahora por sus meridianos, asentándose lentamente en sus cuerpos El ambiente era denso, estable, pero no tranquilo En el interior de Xu Mao, el Qi no solo fluía, presionaba. Su núcleo giraba con mayor velocidad que antes, absorbiendo los últimos remanentes de energía. Cada vuelta comprimía el qi en su interior, volviéndolo más denso, más pesado. Una ligera sensación de calor se extendía por sus meridianos, como si estos estuvieran siendo forzados a expandirse para contener algo que crecía demasiado rápido Había roto al Reino Mortal nivel 2 apenas ayer, y ya sentía la acumulación, la saturación, el qi presionando por estallar. Sus músculos se tensaron al contener ese impulso natural, estabilizando su respiración. No todavía, pero estaba cerca. Muy cerca: la etapa avanzada del Nivel 2, a un paso de romper hacia el Nivel 3 Sus ojos se abrieron lentamente, exhalando con control "Maestro… ¿qué demonios fue todo eso?" Su voz rompió el silencio, cargada no solo de confusión, sino de una ligera tensión. Xu Mao giró la cabeza hacia Li Wang "¿Cuál era la necesidad de provocar aún más al Clan Qin… a Qin Leng?" Hizo una pausa, sus dedos se cerraron levemente sobre sus rodillas "Sabe que mi cultivo aún es bajo… ¿verdad?" Li Wang no respondió de inmediato. Solo lo miró, un instante, como si evaluara algo. Y entonces extendió la mano y le revolvió el cabello con total naturalidad "No seas un mocoso" Su tono era burlón, ligero, pero sus ojos no. Xu Mao frunció el ceño, soplando para apartar los mechones que le caían sobre los ojos Li Wang desvió la mirada hacia el horizonte, como si lo que iba a decir no mereciera atención directa "¿Acaso tienes miedo de un genio, de una secta en la punta más alejada del continente?" Su voz era tranquila, casi desinteresada, pero cada palabra caía con peso "Si esto te hace dudar, entonces no estás hecho para seguirme" El aire pareció tensarse apenas. Xu Mao no respondió. Li Wang continuó, como si nada "En algún lugar de este mundo hay jóvenes de tu edad que ya están en el Gran círculo del Reino Espiritual" "¡!" Esta vez, Mao sí reaccionó: frunció levemente el ceño, no por incredulidad, sino por lo que implicaba. Tan lejos... ¿realmente existía gente así? Por un instante intentó medir esa distancia y falló; el mundo se volvió más grande, más pesado, más lejano, mientras soplaba su cabello con leve fastidio "A usted sí que le gusta fanfarronear…" Pero no apartó la mirada. En el fondo, algo había cambiado. Si lo que decía su Maestro era cierto, si realmente existían personas así en el mundo, entonces todo esto Qin Leng El duelo, la Secta No era más que el comienzo. Y por primera vez, esa idea no lo intimidó: le resultó emocionante . . . . El sol caía directo sobre el patio, el aire temblaba. Xu Mao estaba de pie, firme, su espada de Qi muerto vibrando con una oscuridad densa en su mano; frente a él, Li Wang sostenía una simple rama de árbol común, sin postura especial, sin intención aparente Un instante de quietud. Y luego, desaparecieron No hubo sonido, ni un solo paso. El Camino de la Muerte se desplegó en ambos, borrando su presencia mientras sus figuras se deslizaban por el patio como sombras sin peso. Las hojas secas del suelo se elevaron, giraron, cortadas por el paso del viento que ellos mismos generaban ¡SHHHH! El primer choque. Xu Mao apareció a la izquierda, su espada trazando un corte horizontal al cuello de su Maestro, preciso, rápido. Li Wang ya no estaba allí Un susurro detrás Toc La rama interceptó el filo de la espada sin esfuerzo. Xu Mao giró en el mismo movimiento, encadenando un corte ascendente que rasgó el aire, levantando un remolino de hojas que se dispersaron a su alrededor ¡FWOOSH! Li Wang dio un paso, y todo el ataque perdió sentido. La espada pasó a centímetros de su rostro. El viento cortó hojas, pero no tocó nada Xu Mao no se detuvo. Avanzó aún más rápido, desapareció otra vez, reapareció detrás. Estocada directa a la espalda Toc La rama ya estaba allí, sin mirar, sin girarse completamente. El impacto desvió la espada. Otra vez. Siempre igual Las hojas comenzaron a elevarse más y más, arrastradas por los cortes de Mao, girando en espirales caóticas que cubrían el patio entero. Cada tajo abría el aire, cada movimiento dejaba una estela invisible que hacía vibrar el entorno. Pero Li Wang no dejaba rastro, no levantaba hojas, no movía el aire. Era como si el mundo no lo tocara Xu Mao apretó los dientes y aceleró. Su figura parpadeó entre distintos puntos del patio, atacando desde ángulos imposibles, encadenando cortes sin pausa, obligando a su propio cuerpo a seguir el ritmo de su intención. Izquierda, derecha, arriba, abajo ¡SHHH! ¡SHHH! ¡SHHH! El aire fue desgarrado una y otra vez. Las hojas se convirtieron en fragmentos. Pero cada vez, Li Wang ya no estaba. Un paso, un giro mínimo, una inclinación imperceptible, y todo fallaba La rama descendía de vez en cuando Toc Toc Toc Golpes suaves, correcciones, como si no estuviera peleando, sino enseñando La frustración comenzó a crecer en el pecho de Xu Mao. Había mejorado, lo sabía: su Qi espiritual era más fuerte, sus movimientos más limpios, su velocidad mayor. Pero la distancia entre ellos no se había reducido ni un poco "¡Maldita sea…!" Desapareció otra vez, esta vez con toda su velocidad. El suelo crujió bajo sus pies mientras se impulsaba con violencia, su figura convirtiéndose en una línea negra atravesando el patio, su espada cayendo desde arriba con un corte vertical cargado de todo su poder Las hojas explotaron a su alrededor. El aire rugió Y entonces... todo se detuvo. El mundo se volvió pesado, el viento desapareció, las hojas cayeron. Y lo sintió Frío Oscuro Cercano Intención asesina No venía de un ataque, no venía de la rama. Venía de él, de su Maestro. No era presión física, era certeza. Certeza de muerte El corazón de Xu Mao falló un latido. Esta era la etapa avanzada del Camino de la Muerte. Su respiración se rompió, su cuerpo dudó. Un instante, solo uno, pero fue suficiente "¡Ha!" El grito le rasgó la garganta. Pisó con fuerza, el suelo se quebró bajo su impulso. Toda su energía estalló en ese instante, el qi muerto ardiendo en su espada como una llama oscura mientras lanzaba un corte descendente directo al cuerpo de su maestro, sin reservas, sin cálculo, solo desesperación El aire chilló. Las hojas cercanas fueron succionadas hacia el filo. El mundo se partió en dos Su espada atravesó. Atravesó el cuerpo de su Maestro. Lo sintió: la resistencia, la carne, el corte perfecto Y entonces... nada Vacío La figura de Li Wang se deshizo frente a sus ojos, como humo arrastrado por el viento. Una imagen residual "¡!" Las pupilas de Mao se contrajeron. El tiempo regresó de golpe, el sonido volvió, el aire volvió. Y algo más… TAC La rama impactó en su nuca, precisa, seca, inevitable. Las hojas cayeron lentamente a su alrededor, el viento desapareció, y el cuerpo de Xu Mao se desplomó sin resistencia, sin respuesta, como si desde el principio esa pelea nunca hubiera sido real para su Maestro "Estás muerto" La voz de Li Wang fue tranquila, sin énfasis, como si estuviera señalando un hecho evidente Xu Mao cayó al suelo, su cuerpo perdiendo fuerza mientras su respiración se volvía irregular, el aire escapando de sus pulmones sin ritmo alguno. Intentó incorporarse apenas un poco, pero no llegó. Como si fuera una costumbre ya demasiado bien practicada, sintió el peso de su maestro descender sobre su espalda con total naturalidad Li Wang se sentó. Tranquilo, cómodo, como si ese lugar le perteneciera, como si Mao no fuera una persona, sino un asiento perfectamente adecuado "Tu juego de pies está estancado" Dijo Li Wang con calma "Desde hace meses estás atrapado en las etapas intermedias del Camino de la Muerte, ¿verdad?" Xu Mao frunció el ceño, aún jadeando "Lo he estado puliendo estas últimas semanas… pero mis conocimientos solo me permiten llevarlo hasta este nivel" Hubo un breve silencio "Ya te lo dije" Respondió Li Wang "No es un problema de técnica" Xu Mao giró levemente la cabeza, incómodo "Entonces… ¿qué es?" Li Wang no respondió de inmediato "Intención asesina" Las palabras cayeron simples, pero esta vez no se quedaron en la superficie "No es solo querer matar" Continuó "Es no detenerte cuando sabes que el otro va a morir. Es no dudar en el momento en que tu golpe puede acabar con todo. Es aceptar lo que viene después… y aun así avanzar" Xu Mao guardó silencio. Li Wang apoyó ligeramente más peso sobre su espalda, como si quisiera asegurarse de que no se levantara todavía "Tus movimientos son correctos. Tus decisiones… no. Cuando atacas, buscas cortar mejor, no matar. Buscas precisión, no resultado. Y en una pelea real, eso es lo que te mata" Xu Mao apretó levemente los dientes. La escena de hace unos momentos cruzó su mente: el corte, el instante, la presión, ese momento en el que actuó pero no terminó de actuar "No fue solo tu velocidad" Añadió Li Wang, como si hubiera leído su pensamiento "Fue tu decisión" El silencio volvió a caer. Xu Mao no respondió de inmediato. Sus ojos se quedaron fijos en el suelo, su respiración aún inestable, su mente moviéndose más rápido que su cuerpo Había matado antes, sí: bestias espirituales, criaturas de Qi muerto, espectros. Pero esto no era lo mismo. El recuerdo de Hok Nay apareció en su mente, incompleto, fragmentado. No hubo decisión allí, no hubo intención real, solo un reflejo, un instante en el que su cuerpo reaccionó antes de que su mente pudiera alcanzarlo Permaneció en el suelo, aún sintiendo el peso de su Maestro sobre la espalda, pero su mente ya no estaba en el combate. Sus pensamientos giraban en otra dirección, más pesada, más incómoda. Sabía que, llegado el momento, no dudaría en interferir, ni siquiera en matar a alguien que realmente lo mereciera: un villano, alguien que cruzara esa línea sin retorno. Eso no le generaba conflicto. Pero la realidad no era tan simple; esas situaciones no aparecían porque sí Su respiración se volvió más lenta, más densa. Por un instante, una idea cruzó su mente con una claridad incómoda ¿Y si…? ¿Si matar fuera solo un medio? ¿Si debía hacerlo, aunque no fuera necesario? Su estómago se tensó. La imagen no duró mucho, pero fue suficiente: matar personas comunes, sin culpa, sin razón. ¿Solo para mejorar su juego de pies? Su mano se cerró contra el suelo No. Eso no estaba bien El silencio se volvió pesado entre ambos. Xu Mao no habló, no intentó justificarse, no intentó explicar lo que ni él mismo terminaba de ordenar Li Wang lo notó. Exhaló con molestia y se llevó una mano a las sienes, frotándolas lentamente, como si el problema no fuera el mundo, sino su propio discípulo "Bien" Su voz cayó seca "Si no quieres dominar el Camino de la Muerte hasta la etapa avanzada, es tu problema" Xu Mao no respondió, pero no porque no quisiera, sino porque no tenía una respuesta que lo dejara en paz El silencio se estiró un segundo más. Li Wang entrecerró ligeramente los ojos, frustrado. Para él, esto no era complicado, nunca lo había sido: dudar en algo como matar era una pérdida de tiempo, una debilidad innecesaria. Pero Xu Mao no era él, y no iba a cambiar eso solo con palabras Li Wang finalmente retiró su peso, levantándose con calma, aunque la tensión en su mirada no desapareció del todo "Entonces… solo te queda una opción" Xu Mao levantó la cabeza, girando apenas, mirándolo desde el suelo. Había cansancio en sus ojos, pero también algo más: expectación, inquietud "¿Cuál…?" Li Wang lo observó en silencio un instante, y luego sonrió, apenas, sin calidez "Prepárate" La palabra cayó como una advertencia "En estos próximos dos meses… te voy a someter a un entrenamiento infernal" Hizo una leve pausa "Tu cultivo… va a avanzar" Cada palabra cayó más pesada que la anterior. No era una amenaza vacía; era inevitabilidad Silencio Xu Mao no se movió; el dolor en su cuerpo seguía ahí, el cansancio también, y sus dudas no habían desaparecido, pero algo dentro de él se tensó: no era aceptación ni decisión, era algo más simple, más crudo Sabía que no iba a poder escapar de esto y, por alguna razón, no lo paralizó; algo ardió en su pecho, inestable pero firme, una mezcla de presión, miedo y anticipación girando en su dantian Alzó la mirada, apretó los puños y dio un paso; el aire tembló apenas, porque los próximos dos meses lo iban a romper… y de esas grietas nacería algo más fuerte
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Estás leyendo el capítulo 71 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 14 de abril de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.