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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 68 online gratis en español

La noche cayó sobre el mundo Si alguien hubiera observado el Bosque de la Raíz Corrupta desde lo alto de los cielos, habría visto un espectáculo inquietante: destellos de luz brotando en la oscuridad como fuegos artificiales… cientos de ellos, dispersos por toda la extensión del bosque. Eran los bastiones, resistiendo Algunos brillaban con intensidad Otros… se apagaban de golpe Dentro del bastión de Xu Mao, el aire vibraba con tensión Un espectro irrumpió desde un ángulo muerto, y su garra cortó el aire con violencia, dejando un tajo profundo en el pómulo de Yun. La sangre brotó al instante, deslizándose caliente por su rostro, pero Yun no se detuvo. Su figura estalló en movimiento, envuelta en corrientes de viento verde que giraban a su alrededor como cuchillas invisibles. Entre esas corrientes, relámpagos azules crepitaban con cada desplazamiento, descargándose contra los espectros y entorpeciendo sus movimientos por breves instantes Cinco espectros lo rodeaban Se movían sin patrón, atacando desde todos los ángulos, sin miedo, sin dolor, como sombras deformes guiadas por un instinto de destrucción pura. Yun retrocedió medio paso, apenas lo suficiente para reajustar su posición… pero fue un error mínimo Una garra rozó su cuello La piel se abrió y un hilo de sangre descendió lentamente Sus pupilas se contrajeron Demasiado cerca Exhaló con fuerza, y en el siguiente instante desapareció. No fue un simple movimiento rápido, sino una explosión de velocidad. El viento estalló a su alrededor, impulsándolo hacia adelante como una flecha liberada. Apareció en el punto ciego de uno de los espectros y su espada descendió sin vacilar El primer corte abrió la carne espectral, acompañado por una compresión violenta del viento. El segundo profundizó la herida, mientras un relámpago estallaba dentro de ella, paralizando la forma del espectro. El tercero desgarró aún más el abdomen, abriendo una grieta oscura e inestable Ese era el mismo punto El lugar que Yun había estado atacando desde hacía varios intercambios No era fuerza bruta Era acumulación El espectro se estremeció, su cuerpo comenzando a partirse… pero no lo suficiente. Seguía “vivo”, suspendido en un estado inestable, como si se negara a desaparecer Y entonces, algo cambió Una presencia apareció detrás de él No hubo pasos No hubo sonido No hubo advertencia Xu Mao Sus ojos estaban tranquilos, completamente enfocados. No había entrado antes, ni por impulso ni por apuro. Había esperado. Observado. Calculado el instante exacto en que el equilibrio del combate se rompía En su mano, la espada negra tomó forma, condensada a partir de qi muerto. La hoja era oscura, profunda, como si absorbiera la luz a su alrededor. Sobre ella, llamas rojas comenzaron a arder, envolviendo el filo sin dispersarse, como si estuvieran adheridas a la propia muerte Y cortó Un tajo limpio, descendente, ejecutado sin la más mínima vacilación La espada atravesó la grieta que Yun había abierto, y en el mismo instante, el qi muerto se filtró dentro del espectro mientras las llamas rojas lo consumían desde el interior No hubo explosión No hubo resistencia Solo una ruptura El espectro fue partido en dos Un chillido agudo rasgó el aire antes de que su forma colapsara en cenizas oscuras Pero Mao ya no estaba allí Otro espectro atacó desde su flanco en ese mismo instante. La garra pasó a centímetros de su cuerpo, rasgando su túnica, pero sin alcanzar la piel. Mao giró lo justo, sin perder el equilibrio, sin contraatacar de inmediato. Retrocedió medio paso, sus ojos analizando, esperando otra apertura Respiraba con intensidad Pero su mente… permanecía en calma “15…” Murmuró Yun, limpiándose la sangre del rostro con el dorso de la mano Su respiración era pesada, irregular, y sin embargo, su mirada seguía firme 15 espectros Y la noche apenas comenzaba A unos metros, Qiao Lian exhaló lentamente. El sudor recorría su cuello, y aunque su postura seguía siendo estable, la tensión en sus manos era evidente. A su alrededor, el qi de agua fluía de forma visible, como corrientes suaves y translúcidas que giraban en espiral Cada pulso liberaba una energía serena que se extendía hacia Yun y Mao Las heridas comenzaban a cerrarse lentamente. La sangre se detenía, la piel se regeneraba, y el aire a su alrededor se volvía más húmedo, más frío, como si un manantial invisible hubiera brotado en medio del combate El Manantial del Loto Sereno No era una técnica de cultivo explosiva ni agresiva, pero sí constante, profunda y resistente. Sin embargo, incluso con ese flujo estable, su respiración comenzaba a agitarse Porque ese poder… no era solo suyo Detrás de ella se encontraba Li Wang, de pie, completamente inmóvil. Una mano reposaba suavemente sobre su espalda, canalizando un flujo continuo de qi puro, refinado, inmensamente superior al de cualquier discípulo externo. Esa energía se integraba en el cuerpo de Qiao Lian sin resistencia, amplificando su técnica y estabilizando su Dantian Gracias a eso, podían seguir luchando A pesar de las heridas A pesar del desgaste Pero Li Wang no intervenía directamente Sus ojos no estaban enfocados en el combate como tal, sino en los detalles. En cada error, en cada decisión, en cada instante en que la muerte había estado lo suficientemente cerca como para rozarlos Cuando Yun casi perdió el cuello, no se movió Cuando Mao estuvo a punto de ser alcanzado, tampoco Porque estaba evaluando Midiendo Dejándolos avanzar al borde, pero sin cruzarlo Sus ojos se entrecerraron apenas Interesante Habían eliminado 15 espectros, pero no por ser fuertes… sino porque aún no habían cometido un error real A lo lejos, otro destello se apagó en la oscuridad del bosque Un bastión menos Y la noche… aún tenía mucho que cobrar La batalla continuó durante varios minutos más, y aunque el número de espectros había disminuido, la presión no lo había hecho. El aire dentro del bastión estaba cargado, pesado, como si cada intercambio dejara una marca invisible en el entorno. Solo quedaban dos Y aun así… eran más peligrosos que antes Yun avanzó primero, envuelto en viento verde y relámpagos azules que chisporroteaban alrededor de su cuerpo. Su figura se inclinó hacia adelante con decisión, y su espada descendió con un corte preciso hacia el abdomen del espectro, exactamente en el punto que había estado explotando durante toda la batalla. Era un ataque limpio, medido, ejecutado en el momento perfecto Pero esta vez, el espectro se movió No hubo torpeza en su reacción. No fue un intento desesperado ni un movimiento errático. Su cuerpo se deslizó hacia un lado con una fluidez inquietante, como si hubiera previsto el ataque desde antes de que comenzara. El filo de la espada pasó rozando su forma… y no encontró nada Yun sintió el vacío Y en ese mismo instante, lo entendió ¡Se estaban adaptando! Las garras del espectro se alzaron de inmediato, oscuras y alargadas, cargadas de una intención letal. Su brazo se tensó y descendió en un arco brutal, directo hacia el cuello de Yun, un corte descendente preciso… imposible de esquivar a esa distancia El tiempo pareció detenerse “!” A unos metros, las pupilas de Qiao Lian se contrajeron de golpe. Su corazón se tensó en su pecho y, por un instante, el flujo constante de su qi vaciló. Fue mínimo… pero suficiente para que la escena se sintiera más frágil, más al borde del colapso El espectro ya se movía Directo hacia Yun Sin defensa Sin margen Li Wang observó la escena sin intervenir. Su expresión no cambió. No había urgencia en sus ojos, ni intención de actuar… solo evaluación “¡No!” El grito de Xu Mao no salió de su boca, pero estalló dentro de su mente. El Dominio del Corazón Inmutable se desplegó por completo, y todo a su alrededor se ralentizó. Las trayectorias se volvieron claras, las distancias medibles, los tiempos exactos Cinco metros Demasiado lejos No llegaría… no en condiciones normales Sus rodillas cedieron apenas Su cuerpo descendió un poco, como si el mundo entero se comprimiera sobre él. El aire se volvió denso… pesado “Meridiano Solar: Pierna Derecha/Pierna Izquierda” ¡FwWoSH! El suelo bajo sus pies estalló en grietas mientras su figura desaparecía de donde estaba, dejando atrás una estela ardiente de llamas rojas que quemaban el aire a su paso. No era velocidad, era violencia pura, una liberación brutal que obligaba a su cuerpo a moverse más allá de lo que podía soportar El mundo no pudo seguirlo Solo llegó Apareció entre el espectro y Yun en el último instante, como si hubiera rasgado la distancia misma para interponerse ¡SLAASHH! Su espada negra, envuelta en llamas rojas, chocó contra el cuello del espectro con un estruendo seco, pesado, como el golpe de un martillo contra metal vivo. Una lluvia de chispas explotó en todas direcciones, iluminando la escena por un breve y violento destello No fue suficiente para destruirlo, pero sí para quebrar su trayectoria, detener lo inevitable… y ganar ese instante El golpe desestabilizó por completo al espectro, empujándolo hacia atrás con violencia. Su forma se distorsionó al chocar contra el segundo espectro, generando un instante de desorden Yun lo vio Y no dudó Las llamas de Mao iluminaron su figura mientras su mirada se afilaba “¡Trueno Errante!” Su espada se movió con una velocidad completamente distinta a la de antes. El viento se comprimió alrededor del filo, mientras los relámpagos estallaban en una línea recta, precisa, sin desperdicio El corte atravesó a ambos espectros al mismo tiempo Sus cuerpos se detuvieron por un instante… y luego se partieron en dos El silencio cayó brevemente antes de que sus formas se desintegraran en motas de luz dorada, que flotaron suavemente en el aire antes de dirigirse hacia la raíz central del bastión, siendo absorbidas Habían vencido Pero no hubo celebración Solo silencio Pesado Sabían que no había terminado Solo tendrían unos minutos antes de que el bastión volviera a vibrar y una nueva oleada descendiera sobre ellos Yun bajó ligeramente la espada, su respiración pesada, irregular. Su pecho subía y bajaba con esfuerzo, pero su mirada seguía firme Mao, en cambio, no se movió El dolor en sus piernas era intenso, profundo, como si los músculos se estuvieran desgarrando desde dentro. El uso forzado de los Meridianos Solares a su máxima potencia había superado con creces lo que su cultivo actual podía soportar Apenas podía mantenerse de pie Apretó los dientes Su cultivo… seguía siendo insuficiente Qiao Lian fue la primera en moverse. Se acercó a ambos sin decir una palabra, sus manos ya envueltas en una luz suave de tono azul claro, un flujo de Qi que se movía con la calma de un arroyo La energía se deslizó sobre el rostro de Yun, deteniéndose en la herida de su mejilla. La carne comenzó a cerrarse lentamente; la sangre dejó de brotar, aunque la marca seguía allí, fresca, como un recordatorio de lo cerca que había estado de morir Mao observó en silencio, y por un instante, la escena anterior volvió a su mente. El movimiento del espectro. Las garras descendiendo. Ese ángulo imposible de esquivar. Si hubiera llegado un segundo más tarde… Sus dedos temblaron apenas antes de cerrarse con fuerza Qiao Lian ya se había girado hacia él. El flujo de energía cambió levemente y descendió por sus piernas, aliviando parte del daño interno. No era una curación completa, pero era suficiente Xu Mao se incorporó con dificultad. Sus músculos protestaron de inmediato, tensos, sobreexigidos. Una punzada recorrió sus piernas De seguro que mañana le iba a doler aun mas Li Wang se acercó con calma, observándolos a ambos durante un breve instante antes de asentir levemente. Su mirada se detuvo en Mao “Buen juicio” Su voz fue tranquila, sin énfasis innecesario “Te estás volviendo más hábil con el uso de tus meridianos” Xu Mao asintió, aún recuperando el aliento ¡¡CRRRRSHH!! Entonces, una explosión resonó a la distancia No fue solo sonido. El suelo vibró levemente bajo sus pies, y el campo de energía del bastión onduló como una superficie de agua golpeada. Los tres giraron la cabeza al mismo tiempo, mirando más allá de la barrera translúcida A lo lejos, algo emergía en medio de la oscuridad del bosque Un pico de piedra Treinta metros de altura, alzándose de forma abrupta, como si la tierra misma hubiera sido atravesada desde abajo. Seis espectros estaban clavados en él, sus cuerpos retorcidos, inmovilizados sin posibilidad de escape. Uno a uno, comenzaron a desintegrarse en motas de luz dorada, que flotaron en el aire antes de ser absorbidas por un bastión cercano Xu Mao entrecerró los ojos Ese bastión no era como el suyo Era más grande. Más estable. Su estructura no parecía improvisada, sino sólida, casi impenetrable. El campo de energía que lo rodeaba era más amplio, más denso, y dentro de él podía percibir varias capas de matrices activas, superpuestas con precisión No era solo defensa Era control Era ventaja Ese bastión no parecía un refugio… parecía una fortaleza Mao sintió una ligera presión en el pecho, incluso desde la distancia Lo entendió de inmediato Un Bastión de Nivel 2 Su mirada se volvió más profunda. ¿Cuántos puntos de mérito tenían esos tipos…? Más picos de piedra comenzaron a surgir en distintas direcciones, irrumpiendo desde el suelo con violencia y atravesando a los espectros que avanzaban en oleadas mucho más densas que las que ellos enfrentaban Cada impacto levantaba fragmentos de roca y polvo oscuro, y los cuerpos etéreos quedaban empalados en lo alto, retorciéndose antes de desintegrarse en motas doradas. La presión en esa zona era completamente distinta. Allí… no había margen para errores. Todo ocurría más rápido. Más brutal Y entonces lo vio Una sombra moviéndose entre los picos Rápida Precisa Letal Una figura que se deslizaba entre múltiples espectros al mismo tiempo, sin retroceder, sin dudar, atacando y esquivando como si todo formara parte de un mismo flujo Qin Leng Pero cuanto más enfocaba la mirada, más claro se volvía. No era que se moviera rápido sin sentido. Había un ritmo. Un patrón. Qin Leng no corría… se deslizaba. Sus pasos eran cortos, medidos, colocados exactamente donde debían estar, como si ya supiera dónde iba a caer cada ataque antes de que ocurriera Un espectro lanzó sus garras desde un ángulo ciego Qin Leng inclinó apenas el cuerpo El ataque pasó rozando Su espada respondió en el mismo movimiento Un corte limpio Sin pausa Otro espectro descendió desde arriba Giró sobre su propio eje Segundo corte Dos cuerpos se separaron antes de tocar el suelo No había desperdicio en sus movimientos. Cada acción nacía de la anterior, como si todo formara parte de una única secuencia continua. No luchaba contra los espectros… los atravesaba Y en medio de ese flujo, más picos de piedra emergían No al azar Sino donde él los necesitaba Donde los espectros ya no podían esquivar No estaba resistiendo la marea La estaba dominando “Ese tipo no lo hace mal” Comentó Yun, cruzándose de brazos mientras observaba la escena “Pensé que era solo era un pantalones de seda de algún Clan Familiar… pero es fuerte” Xu Mao asintió lentamente Desde el momento en que lo había conocido, Qin Leng se había convertido en una referencia, una meta; aunque logró superarlo una vez en la Montaña del Pecado, eso no cambiaba nada En destreza marcial, control del combate y cultivo, la distancia entre ellos seguía siendo enorme; sus dedos se tensaron ligeramente… no era suficiente, no todavía Las palabras de su Maestro cruzaron por su mente una vez más, claras, inamovibles Si ni siquiera era capaz de dominar esta Secta… ¿Cómo podría seguirlo en el futuro? El bosque rugía a su alrededor. Nuevos espectros comenzaban a formarse en la distancia, y el campo de fuerza del bastión vibró levemente, anunciando la siguiente oleada de espectros Xu Mao inhaló profundamente, y en ese instante, su respiración cambió La Respiración Imperecedera se activó de forma natural, guiando el flujo de su qi a través de su cuerpo, calmando el desorden interno y estabilizando cada pulso de energía El dolor seguía clavado en sus músculos, el cansancio pesaba en cada respiración… pero ya no lo desbordaban. Todo era absorbido, refinado, convertido en algo más. Y dentro de él, lejos de apagarse, esa llama solo crecía. Ardía con más fuerza Apretó los puños Todavía podía volverse más fuerte. Mucho más fuerte Sus ojos ardieron con determinación mientras daba un paso al frente, enfrentando la oscuridad que se aproximaba Que vinieran Esta vez… no solo sobreviviría Se abriría paso a través de ellos
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 68

Estás leyendo el capítulo 68 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 11 de abril de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.