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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 30 online gratis en español

—Abismo del Tiempo Devorado El descenso comenzó sin palabras La pared del abismo se extendía ante ellos como una herida imposible de cerrar, una superficie de roca quebrada que parecía inclinarse hacia una oscuridad sin fondo, mientras los hombres de la Facción del Puño avanzaban con cautela, clavando dedos y botas en las grietas, midiendo cada apoyo como si un error mínimo bastara para ser devorados por la nada Yun descendía con Qiao en brazos, su respiración controlada, sus movimientos firmes, y pese al peso adicional, cada salto corto y cada apoyo estaban perfectamente calculados, sostenidos por la circulación constante de su técnica Más abajo, Li Wang y Xu Mao se desplazaban con una naturalidad inquietante, como si la gravedad no les impusiera condiciones, y Mao cargaba el barril de sangre explosiva, 50 kilos de masa densa y peligrosa, con la misma ligereza con la que otros llevarían una cantimplora Ni él ni su Maestro producían sonido alguno al tocar la roca, era como si el mundo hubiese decidido no registrar sus pasos La penumbra se volvió más espesa a medida que descendían, y una nube oscura, compacta, se interpuso en su camino y los envolvió sin resistencia Durante varios minutos avanzaron a través de aquella masa silenciosa, la vista reduciéndose a siluetas cercanas, el oído a una presión invisible que lo amortiguaba todo El tiempo dentro de la nube se volvió extraño: los latidos parecían desfasados, la distancia inexistente Nadie habló, nadie quiso comprobar si su propia voz sería capaz de regresar Cuando finalmente emergieron, el cambio fue abrupto: la roca cedió bajo sus pies, y uno a uno cayeron desde la pared hacia una extensión selvática que se abría en el interior del abismo No hubo impacto violento, solo una transición casi suave, como si el propio espacio hubiera decidido amortiguar su llegada La tierra, húmeda y viva, recibió sus cuerpos, y el aire volvió a existir con plenitud: el Qi espiritual se derramaba en la atmósfera, denso y nutritivo, recorriendo los meridianos como un río largamente ausente Los hombros se relajaron, las respiraciones se estabilizaron, y una sensación de vitalidad regresó con una intensidad casi embriagadora Al alzar la mirada, sin embargo, comprendieron que el alivio no implicaba seguridad Sobre sus cabezas, el cielo del abismo no se comportaba como tal: los rayos del sol permanecían suspendidos, detenidos en el aire como lanzas de luz inmóviles, sin avanzar, sin retroceder, fragmentos de día fijados en un instante eterno El contraste con la selva vibrante bajo sus pies resultaba perturbador, como si dos realidades incompatibles coexistieran en el mismo espacio "Huffg…" Li Wang exhaló con calma, y desde su boca una delgada hebra de Qi espiritual emergió y se enroscó en el aire, girando lentamente antes de disiparse, mientras sus ojos recorrían el cielo inmóvil, evaluando con una atención que no era visible para los demás "Estas áreas del abismo se conocen como Santuarios del Día Eterno" Dijo, con la voz baja pero firme "Aquí, el tiempo de la luz ha sido detenido" Nadie interrumpió, y Wang continuó, como si trazara un mapa invisible "Hay regiones donde siempre es de noche. Otras donde el día y la noche se alternan a una velocidad que rompe la percepción. Este lugar… es solo una de muchas distorsiones" Su mirada descendió hacia el grupo "Permanezcan cerca. Primero encontraremos un lugar donde descansar" Avanzaron entonces bajo aquella luz inmóvil: los hombres de la Facción del Puño se movían con disciplina, más sólidos que antes gracias al refinamiento corporal que habían cultivado bajo la guía de Li Wang y a la carne de bestias vacías de Qi muerto que habían consumido, sus cuerpos más resistentes, sus reacciones más precisas, y cada uno portaba armas simples, adaptadas a su estilo, forjadas por el propio Wang con núcleos de Qi muerto Aun así, la sensación que los acompañaba no era de confianza, sino de alerta constante, porque en un entorno donde las reglas no eran estables, la fuerza por sí sola no ofrecía garantías Al igual que el cielo no ofrecía ninguna referencia, incluso después de caminar por horas, los rayos del sol seguían en la misma posición exacta, como si el tiempo no hubiera transcurrido ni un segundo, y el silencio de la selva era inusual, sin cantos de aves, ni crujidos de hojas, ni el murmullo de insectos, solo sus pasos, los de todos menos los de dos, marcando el avance De pronto, Li Wang alzó la mano El grupo se detuvo al instante "Un arco" Pidió sin mirar atrás Uno de los guerreros se adelantó y le entregó su arma con rapidez, y Wang tomó una flecha, la colocó con precisión y tensó la cuerda con un movimiento fluido, y sin apuntar de manera evidente liberó el disparo La flecha surcó el aire, y se detuvo A unos veinte metros frente a ellos, el proyectil quedó suspendido, inmóvil, como atrapado en una porción de mundo que había dejado de avanzar, sin caer, sin vibrar, simplemente existiendo allí, congelada en mitad de su trayectoria "Zona prohibida" Dijo Li Wang, devolviendo el arco "Tiempo completamente detenido" "………" Nadie necesitó más explicación, y se desviaron sin discutir, siguiendo a Li Wang mientras este trazaba un camino que evitaba áreas donde el peligro no era visible hasta que ya era demasiado tarde, avanzando así durante un largo tramo, bordeando lo incomprensible, hasta que finalmente encontraron un claro relativamente estable, protegido por la densidad de los árboles y alejado de anomalías evidentes Allí se detuvieron El campamento se levantó con rapidez: algunos encendieron fuego con movimientos prácticos, otros prepararon la comida en silencio, y los vigías tomaron posiciones sin necesidad de órdenes explícitas, la rutina ofreciendo una ilusión de normalidad en medio de lo imposible Li Wang se sentó a cierta distancia, con las piernas cruzadas, sus ojos cerrándose mientras, en torno a él, el flujo de Qi comenzó a arremolinarse con suavidad, descendiendo hacia su centro como un remolino invisible, su técnica, el Miasma Devorador del Núcleo, girando en su interior, absorbiendo la energía que emanaba desde lo profundo de la tierra, refinándola con una eficiencia que pocos podrían comprender "Mayor" La voz de Yun lo alcanzó Li Wang abrió los ojos "He avanzado" Continuó Yun, inclinando levemente la cabeza "Reino Mortal, Nivel 2" No había orgullo en su tono, solo certeza, sus palabras siendo el resultado de un proceso inevitable "Ya estaba cerca de los límites antes de llegar a la cordillera. Luego de refinar mi cuerpo y profundizar mi comprensión en el Vórtice Tempestuoso… solo necesitaba volver a un entorno con Qi espiritual" Li Wang lo observó unos segundos, y luego su técnica se detuvo "Qué coincidencia, yo también rompí al Reino Mortal Nivel 2" No hubo celebración, solo comprensión compartida El momento de calma se quebró con un grito "¡Aaahhh!" Li Wang y Yun se levantaron al mismo tiempo, sin dudas ni preguntas, ambos moviéndose en la dirección del sonido con velocidad inmediata, y al llegar encontraron a un guerrero arrodillado, sujetándose el brazo con desesperación, una flecha sobresaliendo de su carne, pero lo que verdaderamente alteraba la escena no era la herida "¡No… no puedo moverlo!" Gritaba, con el rostro pálido "¡No responde!" El brazo permanecía rígido, como si el tiempo en esa zona específica de su cuerpo hubiera sido detenido Los demás ya estaban en formación, armas en alto, ojos recorriendo la espesura Entonces, otra flecha apareció, sin aviso, materializándose desde la oscuridad de los árboles, dirigiéndose directamente hacia el rostro de Qiao Lian; ella apenas tuvo tiempo de percibirla, sus ojos se abrieron y, por un instante, comprendió que no había forma de esquivar aquello Cerró los párpados Pero el impacto nunca llegó Yun, que se encontraba a su lado, extendió la mano en el último instante, el viento y el rayo arremolinándose en su palma, y sus dedos se cerraron alrededor del mango de la flecha con una precisión absoluta, deteniéndola a centímetros del rostro de Qiao "…" Cuando ella volvió a abrir los ojos, lo primero que vio no fue a Yun, sino la punta del proyectil, donde diminutas hebras de distorsión se retorcían, como si el tiempo mismo estuviera siendo manipulado en un espacio microscópico Li Wang inclinó levemente la cabeza "¿Oh?" Su mirada se desplazó hacia la oscuridad entre los árboles Y entonces los vio Decenas de ojos, inmóviles, observando, ocultos entre la vegetación, apenas visibles, pero imposibles de ignorar una vez detectados La selva, que hasta ese momento había permanecido en silencio, pareció contener la respiración No estaban solos Algo los había estado observando desde el principio Y ahora… había decidido mostrarse
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 30

Estás leyendo el capítulo 30 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 19 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.