Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 28 online gratis en español
El aire de la Cordillera del Cielo Marchito había perdido parte de su ardiente rigor, aunque la luz del sol seguía imponiendo su dominio sobre el terreno árido y quebrado. Las rocas agrietadas devolvían el calor acumulado durante el día, y el paisaje, seco y hostil, parecía no ofrecer refugio ni consuelo a quienes lo atravesaban
Qin Leng inhaló profundamente, sintiendo cómo el aire volvía a llenar sus pulmones con normalidad. La opresión que había atenazado su pecho durante días se disipaba poco a poco, dejando tras de sí un alivio tan intenso que resultaba casi doloroso. Su túnica seguía manchada de sangre y polvo, y su cuerpo aún acusaba el desgaste de la huida, pero, por primera vez desde que habían escapado, podía respirar sin temor a que cada aliento fuera el último
Finalmente, alzó la mirada hacia Li Wang
Sus ojos reflejaban un agradecimiento sincero. Inclinó ligeramente la cabeza, juntando los puños con respeto
“Gracias por salvarnos”
Tras un breve instante, añadió con voz firme:
“Mi nombre es Qin Leng”
Li Wang lo observó en silencio, con su habitual calma imperturbable. Apenas arqueó una ceja antes de formular su pregunta, directa y sin rodeos:
“¿Qué hacían tan profundo en la Cordillera del Cielo Marchito?”
Qin Leng desvió la mirada durante unos segundos, como si organizara sus pensamientos o reuniera fuerzas para revivir lo ocurrido
“Nuestro clan se encuentra cerca de los límites del territorio”
Comenzó a hablar
“Por accidente despertamos a una bestia del Reino Espiritual… apenas pudimos escapar con vida. Desde entonces, llevamos tres días perdidos, intentando encontrar el camino de regreso”
Uno de los jóvenes detrás de él, aún tembloroso pero incapaz de contenerse, intervino con rapidez:
“También estábamos buscando núcleos de Qi muerto para forjar armas”
Otro añadió, con una mezcla de nerviosismo y orgullo mal disimulado:
“Dentro de 6 meses será el examen de admisión de la Secta de la Fractura Celestial. Queríamos prepararnos mejorar nuestras posibilidades”
Qin Leng frunció el ceño al escuchar esto y levantó la mano con firmeza
“¡Silencio!”
El grupo enmudeció al instante
Li Wang permaneció pensativo unos momentos, evaluando sus palabras, antes de hablar con un tono aparentemente casual, aunque sus ojos reflejaban atención:
“Secta de la Fractura Celestial… ¿El Patriarca Fundador es Wu Zhin?”
Los jóvenes intercambiaron miradas de sorpresa. El nombre no era desconocido; en toda la región, Wu Zhin era una figura envuelta en leyenda, un pilar cuya fama había trascendido generaciones
Todos asintieron con respeto
El silencio se instaló brevemente entre ellos
Li Wang inclinó apenas la cabeza, como si confirmara algo para sí mismo, y sin añadir más palabras se dio la vuelta, dispuesto a marcharse
Sin embargo, Qin Leng dio un paso al frente
El cansancio seguía marcando su rostro, pero en sus ojos brillaba una determinación firme
“Si alguna vez piensas presentarte al examen de admisión de la Secta de la Fractura Celestial… contáctame, puedo cuidar de ti”
Li Wang no se detuvo
Simplemente alzó una mano hacia atrás, en un gesto despreocupado, casi despectivo, a modo de despedida, mientras se reunía con Yun y Mao. Poco después, su figura desapareció entre las sombras alargadas de los árboles secos
Qin Leng permaneció en su lugar
Su mirada, inevitablemente, se desvió hacia la figura de Xu Mao, que se alejaba junto a los otros dos
Un niño
Un simple niño mortal
Y, sin embargo, viajaba por un lugar como ese, acompañando a cultivadores, enfrentando peligros que incluso guerreros experimentados habrían evitado
Qin Leng no pudo evitar preguntarse qué clase de destino le aguardaba a alguien así
.
.
.
.
Los días siguientes transcurrieron en un avance constante a través de la cordillera. Riscos afilados, bosques secos y senderos traicioneros se sucedían sin descanso, como si la propia tierra intentara expulsarlos de aquel dominio marchito
Cada jornada erosionaba el cuerpo
Cada paso exigía voluntad
Y, aun así, continuaban
Al caer la tarde, cuando el sol comenzaba a hundirse en el horizonte, Mao entrenaba
“¡Hah!”
Su espada de Qi muerto cortaba el aire a gran velocidad, trazando arcos precisos y letales. Sus pasos eran silenciosos, tan ligeros que apenas levantaban polvo del suelo, y su cuerpo se movía con una fluidez que desafiaba su corta edad
Sin embargo…
No lograba tocar a Li Wang
Ni una sola vez
Li Wang lo observaba con atención, inmóvil, como una montaña imposible de sacudir. Sus ojos seguían cada movimiento, cada intento, cada error
Finalmente, habló
“Te felicito, mocoso. Arreglártelas para comprender un poco del Camino de la Muerte no es tarea fácil”
Hizo una leve pausa
“Pero, sin desarrollar un verdadero instinto asesino… jamás convertirás eso en un juego de pies supremo”
En el instante en que terminó de hablar, su pie derecho se deslizó
El movimiento fue casi invisible
Golpeó los talones de Mao con una precisión impecable
El efecto fue inmediato
El equilibrio del joven se quebró, su postura colapsó y su espada se elevó torpemente en un intento inútil por recuperar el control. Su cuerpo cayó hacia atrás con fuerza, impactando contra la tierra suelta
Paff
El aire abandonó sus pulmones
La espada rodó unos centímetros lejos de su mano
Mao intentó incorporarse, pero el cansancio y la sorpresa lo mantuvieron tendido, respirando con dificultad
Li Wang se acercó sin prisa
Luego, con total naturalidad, se recostó sobre la espalda del joven, como si aquello fuera lo más normal del mundo. Era un gesto familiar, casi idéntico a aquel en el bosque cubierto de nieve
Tras unos segundos de silencio, preguntó:
“¿Qué te está molestando, Mao?”
El niño, aún jadeando, desvió la mirada hacia el horizonte
“Ese chico… Qin Leng”
Murmuró
“Ni siquiera me prestó atención. Solo se concentró en ti y en el hermano mayor Yun”
“¡Ja!”
Li Wang soltó una risa baja
“Eso es obvio”
Su tono era burlón, pero no cruel
“Ni siquiera tienes Qi espiritual. Para él, no eras más que un mocoso mortal”
“.....”
Xu Mao guardó silencio
No podía negarlo
Era la verdad
El viento sopló suavemente entre ellos
Pasaron unos segundos
Entonces, Li Wang añadió, con una calma que no admitía duda:
“No te preocupes”
Su mano se apoyó levemente sobre su hombro
“Eso cambiará pronto”
.
.
.
.
Pasaron más días atravesando la Cordillera del Cielo Marchito, como si el propio mundo se negara a dejarlos avanzar. Los riscos se volvían más abruptos, los senderos más estrechos, y el aire, cada vez más extraño, parecía cargado de una presión invisible que oprimía el espíritu tanto como el cuerpo. Sin embargo, nadie se detenía. Había algo al frente que los atraía, una presencia silenciosa que no pertenecía al orden natural de las cosas, y que aun así los llamaba con una fuerza imposible de ignorar
Finalmente, al alcanzar la cima de un risco colosal, Wang, Yun y Mao, que marchaban al frente, se detuvieron casi al mismo tiempo. No fue necesario intercambiar palabras. Algo en el ambiente había cambiado, algo tan sutil como absoluto. Sus miradas se alzaron lentamente… y entonces lo vieron
Ante ellos se extendía un vacío tan vasto que desafiaba la percepción
No era una grieta en la tierra, ni un valle profundo
Era una herida
Un abismo colosal, negro y silencioso, cuya existencia parecía contradecir las leyes del mundo. La luz del sol, que hasta entonces dominaba la cordillera, se detenía abruptamente en sus bordes, incapaz de avanzar más allá, como si temiera desaparecer. El viento, que durante días había azotado sus cuerpos sin descanso, allí se volvía errático, fragmentado, incapaz de sostener una dirección clara
Era como si incluso los elementos dudaran frente a aquello
Detrás de ellos, los hombres de la Facción del Puño y Qiao Lian comenzaron a llegar uno a uno, deteniéndose al borde del risco. A medida que sus miradas se encontraban con el abismo, el murmullo del grupo se extinguía lentamente, reemplazado por un silencio pesado, casi reverencial
Uno de los guerreros, con la voz tensa, no pudo evitar murmurar:
“¿Qué… es eso…?”
Otro, más veterano, frunció el ceño mientras sus manos temblaban levemente a pesar de su experiencia:
“No siento fondo… ni flujo de Qi… es como si… no existiera nada allí abajo”
Un tercero retrocedió medio paso, como si su instinto gritara en su contra:
“Esto no es natural… ningún terreno debería verse así…”
Qiao Lian, que hasta ese momento había mantenido la compostura, avanzó lentamente entre ellos. Su mirada, aguda y calculadora, recorrió el abismo de extremo a extremo, intentando comprender lo que tenía frente a sí. Sin embargo, incluso en sus ojos apareció una sombra de inquietud.
“He leído sobre esto…”
Murmuró, más para sí misma que para los demás
“Pero ninguna descripción… le hace justicia”
El silencio volvió a caer
Nadie se atrevía a hablar con normalidad
Porque todos lo sentían
No era solo miedo
Era una sensación más profunda… como si sus propias existencias fueran rechazadas por aquel lugar
El Abismo del Tiempo Devorado
Las leyendas hablaban de su origen con temor. Decían que no había sido formado por fuerzas naturales, ni por el paso de los años, sino por un solo instante… un único golpe de espada
Un corte que había trascendido todo
Un cultivador, se decía, había empuñado una espada capaz de dividir no solo la tierra o el cielo, sino el flujo mismo de la realidad. Un ser que había alcanzado un dominio absoluto sobre un “elemento” que ni siquiera los Cielos podían contener
El Tiempo
Aquel golpe había desgarrado el mundo, partido el espacio… y dejado atrás algo que no debía existir, un vacío que continuaba devorándolo todo
Desde entonces, los ecos de ese corte persistían, distorsionando todo a su alrededor. El paso del tiempo se volvía incierto. Un instante podía alargarse hasta convertirse en eternidad… o desaparecer antes de ser percibido
Uno de los guerreros tragó saliva con dificultad
“Si esto es real… entonces entrar ahí…”
No terminó la frase
No hacía falta
Qiao Lian apretó levemente los puños, sin apartar la vista del abismo
“No solo distorsiona el entorno…”
Dijo con voz baja, pero firme
“Esto afecta directamente a quienes lo atraviesan”
Sus palabras tensaron aún más al grupo
Li Wang, que hasta ese momento había permanecido en silencio, avanzó
Sus pasos fueron tranquilos, firmes, completamente ajenos a la presión que aplastaba al resto. Se detuvo en el borde mismo del abismo, observando la oscuridad infinita como si leyera algo oculto en sus profundidades
Sus ojos recorrieron el vacío con calma absoluta
Entonces habló:
“Este lugar no solo engulle la realidad… también engulle el tiempo de los seres vivos”
El silencio que siguió fue aún más pesado que antes
Li Wang continuó, sin apartar la mirada del abismo:
“Un mes dentro de sus profundidades… equivale a envejecer un año en el mundo exterior”
Las palabras cayeron como una sentencia
Un murmullo recorrió al grupo, esta vez imposible de contener
“¿Un año…?”
“¿Estás diciendo que…?”
“Eso es imposible…”
Incluso los más experimentados no podían ocultar la conmoción. Aquello no era una simple oportunidad… era algo que rozaba lo prohibido
Xu Mao sintió cómo su corazón latía con fuerza irregular, como si su propio cuerpo reaccionara al poder del abismo. Sus ojos permanecían fijos en la oscuridad, incapaces de apartarse
“Maestro…”
Murmuró, apenas audible
Li Wang apoyó su mano sobre la cabeza de su discípulo y le revolvió el cabello dorado
El contacto fue firme
Estable
Real
“Todo estará bien”
Pero el abismo no respondió
Permaneció inmóvil, eterno, devorando en silencio la luz, el sonido… y el paso mismo del tiempo
El viento se quebraba antes de cruzarlo
La luz moría en sus bordes
Y el mundo, tal como lo conocían, terminaba allí
En ese instante, sin necesidad de palabras, todos lo comprendieron:
Dar un paso al frente no significaba avanzar
Significaba abandonar el mundo al que pertenecían
Y adentrarse en uno donde incluso el tiempo… podía ser devorado
> Fin del 1re Arco: 100 Años Después

Continúa leyendo
Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 29
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 28
Estás leyendo el capítulo 28 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 18 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.