Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 167 online gratis en español
—Residencia de Xu Mao
El aroma del incienso medicinal impregnaba la estancia, mezclándose con el sutil olor de la madera espiritual. Sin embargo, ni aquellas fragancias ni la quietud de la residencia lograban disipar la opresiva atmósfera que se cernía sobre la habitación
Había transcurrido una semana desde que la Ciudad del Fénix Carmesí quedara sepultada bajo cenizas y escarcha. Siete días desde aquella batalla que había sacudido los cimientos de la secta y dejado tras de sí heridas que ni siquiera los tesoros medicinales podían borrar con facilidad
Sentado sobre el suelo de madera, Xu Mao mantenía los ojos fijos en las vetas bajo sus rodillas. Gracias a las medicinas celestiales que le había proporcionado Wu Yan, el Líder de la Secta, sus huesos fracturados habían sanado y sus meridianos principales habían recuperado su alineación. Aun así, cada vez que el Qi espiritual recorría su cuerpo, un temblor sordo y un frío persistente se propagaban por su brazo izquierdo, como si la batalla se negara a abandonar por completo su carne
Su cuerpo comenzaba a recuperarse, pero las secuelas de aquel enfrentamiento seguían grabadas en sus meridianos
A unos pasos de distancia, Li Wang recorría la habitación de un extremo al otro. Sus pisadas resonaban sobre la madera con un ritmo cada vez más impaciente, hasta que finalmente se detuvo y volvió la mirada hacia su discípulo
“Así que…”
Murmuró, entrecerrando los ojos
“Me ausento unos pocos días y, cuando regreso, descubro que has conseguido poner patas arriba media Secta. Dime, mocoso, ¿acaso eres incapaz de pasar unos días sin meterte en problemas?”
“.......”
Xu Mao permaneció en silencio, con la cabeza inclinada y las manos descansando sobre las rodillas. Sus dedos se cerraron ligeramente, pero no se atrevió a levantar la mirada
Li Wang soltó una risa seca, carente de diversión, y reanudó su marcha
“Ni siquiera había terminado de regresar a la montaña cuando los rumores ya habían llegado a mis oídos. Primero, tus altercados dentro de la secta. Después, el incidente con aquella discípula a la que heriste. Y, como si eso no bastara, casi terminas reducido a una masa sanguinolenta a manos de Situ Xiaoyun, una Discípula Interna”
Alzó una mano y comenzó a contar con los dedos, como si enumerar las calamidades de su discípulo hiciera aún más difícil contener su exasperación
“Pero no, eso no te bastó. Tuviste que descender al mundo mortal, convertir la Ciudad del Fénix Carmesí en un campo de batalla y acabar con la vida de Qin Leng, tu propio compañero de secta. Considera una fortuna que, al final, los Ancianos lograran hallar rastros de que realmente había cultivado artes del Camino Demoníaco”
Al pronunciar aquel último nombre, Li Wang dejó caer la mano
La respiración de Xu Mao se interrumpió durante un instante. Sus dedos se aferraron a la tela de sus pantalones hasta que los nudillos palidecieron. Ante sus ojos reapareció la imagen de la escarcha azul deshaciéndose en la oscuridad, dispersándose como ceniza bajo la luz moribunda de las llamas
El crujido de la madera cesó
Li Wang se había detenido frente a él. Contempló a su discípulo desde arriba, y la irritación de su rostro se atenuó apenas al advertir el peso que todavía oprimía su expresión
“Maestro... yo…”
Xu Mao quería explicarle que la muerte de Qin Leng no había sido una decisión tomada a la ligera. Desde el principio, había sospechado que su compañero discípulo estaba siendo manipulado por una existencia maligna que operaba desde las sombras. Había indicios que no encajaban, señales de que detrás de la corrupción que consumía a Qin Leng se ocultaba algo mucho más peligroso que el simple cultivo de artes demoníacas. Aunque carecía de pruebas suficientes para revelar toda la verdad, estaba convencido de que su compañero discípulo no era más que una pieza en manos de aquella presencia desconocida
“Guarda silencio"
Lo interrumpió Li Wang, dejando escapar un suspiro profundo
“Antes de que empieces a explicarte, déjame ver si tus razones merecen ser escuchadas”
La habitación quedó sumida en el silencio. Li Wang entrecerró los ojos y, por primera vez desde su llegada, extendió su sentido espiritual hacia Xu Mao, penetrando las capas de su cuerpo para examinar su estado interno
En cuanto su percepción alcanzó el Lago Espiritual de su discípulo, un escalofrío imperceptible le recorrió la espalda
Sus cejas se fruncieron lentamente, y la expresión de su rostro pasó de la irritación al desconcierto. La energía espiritual contenida en aquel lago era decenas de veces más densa y abundante que la última vez que lo había examinado
Ya no se trataba únicamente del Qi espiritual cálido y vigoroso del Canon del Sol Primordial, que recorría sus meridianos siguiendo un flujo constante. En las profundidades de su Lago Espiritual, aquel calor abrasador coexistía ahora con una corriente cristalina de energía Yin, tan fría y pura que parecía capaz de congelar todo cuanto entrara en contacto con ella. Y, sin embargo, ambas fuerzas permanecían entrelazadas sin desatar el menor indicio de conflicto
“Este muchacho... ¿qué clase de transformación ha experimentado su Lago Espiritual para mantener semejante equilibrio? ¿Cómo ha logrado contener esa energía Yin sin permitir que lo devore? ¿Realmente consiguió reducir la fuga hasta apenas un 5%?”
Por un instante, Li Wang olvidó por completo la reprimenda que había preparado. Incluso con su experiencia y conocimiento, le resultaba difícil comprender cómo Xu Mao, con su escaso cultivo, había conseguido mantener bajo control una energía tan peligrosa
La rigidez de sus hombros se disipó poco a poco. Finalmente, dejó escapar un suspiro, esta vez desprovisto de irritación
“Dejando todo eso de lado…”
Un destello de genuino orgullo cruzó los ojos esmeralda de Li Wang antes de que volviera a ocultarlo bajo su habitual expresión despreocupada
“Me alegra que hayas logrado abrirte paso al siguiente Reino de Cultivo. Parece que, incluso cuando te metes en problemas, no has dejado de avanzar con diligencia”
Al escuchar aquellas palabras, Xu Mao aprovechó la ocasión para incorporarse. Apoyó una mano en el suelo y se puso de pie, aunque la rigidez de su brazo izquierdo le hizo fruncir ligeramente el ceño. Pese a ello, reunió sus pensamientos y dirigió una mirada seria hacia su maestro
“Maestro, hay algo que debo explicarte sobre el hermano Leng. Durante nuestro enfrentamiento, percibí de primera mano la naturaleza de aquella fuerza corrupta. Había algo profundamente extraño en ella, algo que no parecía limitarse a simples artes demoníacas. No puedo asegurarlo todavía, pero sospecho que una existencia maligna podría haber estado influyendo en él desde las sombras…”
“Espera un momento”
Li Wang levantó una mano para interrumpirlo
“¿Cómo conseguiste romper los límites del Reino Mortal y ascender hacia el Reino Espiritual?”
“…….”
Xu Mao se quedó callado
La pregunta había llegado con tanta naturalidad que, por un instante, casi olvidó la explicación que estaba a punto de dar. Sin embargo, al encontrarse con la mirada de su maestro, comprendió que no podría esquivarla con tanta facilidad
En su mente desfilaron varias respuestas posibles
Podía atribuirlo a la iluminación obtenida durante la batalla, a una oportunidad fortuita o incluso a alguna clase de comprensión repentina del Dao. Cualquiera de aquellas explicaciones habría sonado razonable, al menos lo suficiente para evitar preguntas incómodas
Pero Li Wang lo conocía demasiado bien
Si intentaba engañarlo, tarde o temprano terminaría descubriendo la verdad
Xu Mao bajó ligeramente la cabeza
“No encontré otra salida. Me vi obligado a apostar mi vida”
Li Wang arqueó una ceja, aunque algo en el tono de su discípulo le hizo perder parte de su despreocupación
“¿Apostar tu vida? Explícate”
Xu Mao guardó silencio durante un instante. Después, apretó los puños y respondió con una honestidad que, en aquellas circunstancias, probablemente habría sido mejor reservarse
“Calculé que tenía apenas un 10% de posibilidades de romper las barreras del Reino Mortal y alcanzar el Reino Espiritual. Para lograrlo, tuve que forzar mi cuerpo más allá de sus límites, comprimiendo y haciendo estallar repetidamente la energía acumulada hasta abrir una brecha en el cuello de botella. Si el proceso fallaba, mi cuerpo no podría soportar la presión. Mis meridianos se desgarrarían, mi Dantian colapsaría y... probablemente habría explotado en mil pedazos”
La habitación quedó en completo silencio
Li Wang mantuvo aquella expresión despreocupada. No frunció el ceño ni dejó escapar una sola palabra. Su rostro permaneció tan sereno como un lago milenario, sin revelar la menor emoción
Sin embargo, si alguien hubiera podido contemplar la residencia desde lo alto de las nubes, habría escuchado algo muy distinto: una sucesión de golpes secos resonando desde el interior, acompañados por el inconfundible sonido de una palma golpeando carne
¡Paf! ¡Paf! ¡Paf!
Mientras tanto, Yun y Qiao permanecían escondidos en el patio exterior, escuchando a hurtadillas lo que ocurría dentro de la habitación
Con las mangas de su túnica morada arremangadas hasta los codos, Yun asomó discretamente la cabeza desde detrás de una columna. Su cabello blanco cayó sobre uno de sus hombros cuando negó con la cabeza, incapaz de disimular su consternación
A su lado, Qiao, vestida con su habitual ropa de sirvienta negra, se acomodó los lentes mientras su larga trenza negra descansaba sobre su espalda
Yun hizo una mueca y volvió a negar con la cabeza
“Maldita sea... Mi hermano menor está recibiendo una paliza”
Qiao continuó escuchando en silencio
¡Paf!
Yun se estremeció
“¿Crees que deberíamos intervenir?”
Qiao giró lentamente la cabeza hacia él, como si acabara de escuchar la pregunta más estúpida de su vida
“¿Y recibir una paliza nosotros también?”
Yun guardó silencio
“Tienes razón. Mi hermano menor tendrá que superar esta tribulación por su propia cuenta”
Ninguno de los dos mostró intención alguna de intervenir. Por mucho que se compadecieran a su hermano menor, no eran tan insensatos como para interponerse a Li Wang
Eso sería similar a cortejar la muerte
.
.
.
.
“¿Una evolución del Rocío Carmesí Devora Vida...?”
Li Wang murmuró para sí mismo mientras se alejaba de Xu Mao y dirigía la mirada hacia la ventana. Bajo la luz dorada del sol, la Ciudad del Fénix Carmesí se extendía a lo lejos, con sus edificios parcialmente reconstruidos y sus barrios aún marcados por las cicatrices de la batalla
“Así es”
Xu Mao asintió mientras se frotaba la nuca. Aunque su cuerpo había soportado golpes mucho peores, no podía evitar preguntarse si su maestro alguna vez aprendería a contenerse
“El hermano Leng no actuaba como de costumbre. Alguien como él jamás habría recorrido el Camino Demoníaco por voluntad propia. Durante nuestro enfrentamiento, sentí que nuestras almas se entrelazaban de una forma anormal. No puedo demostrarlo todavía, pero estoy convencido de que alguien tendió una trampa al hermano Leng y lo condujo hasta ese punto”
“......”
Li Wang entrecerró los ojos. Su mirada se dirigió hacia las ruinas de los barrios bajos, como si pudiera atravesar la distancia y contemplar cuanto permanecía oculto entre los escombros
El Loto Negro había desaparecido, pero su esencia todavía impregnaba aquella tierra. Una corrupción sutil y persistente, semejante al hedor de algo muerto que se negaba a desaparecer, continuaba extendiéndose por los vestigios de la ciudad
Un nombre antiguo emergió fugazmente en las profundidades de su conciencia
Li Wang guardó silencio durante unos instantes. Después, negó lentamente con la cabeza, apartando aquel pensamiento sin llegar a pronunciarlo
“De ese asunto me encargaré personalmente. Tú, por ahora, concéntrate en estabilizar tu cultivo en el Reino Espiritual Nivel 1. No permitas que tu avance precipitado termine convirtiéndose en un obstáculo para tu futuro”
Xu Mao asintió. Sabía que, una vez que su maestro tomaba una decisión, no tenía sentido discutirla
De pronto, la mirada de Li Wang se desplazó hacia la puerta que daba al patio exterior
“Y ustedes dos también. ¿Piensan quedarse ahí escuchando hasta que termine de hablar?”
El silencio que siguió fue tan revelador como una confesión
Al instante siguiente, Li Wang agitó ligeramente las mangas. Una fuerza invisible atravesó el patio y envolvió a las dos figuras ocultas tras la columna, arrastrándolas sin miramientos hacia el interior de la residencia
Yun y Qiao aparecieron frente a su maestro tras dar varios pasos involuntarios
“Saludos, Maestro”
Li Wang los examinó con una sola mirada
El cultivo de Yun se había vuelto considerablemente más refinado
Había oído hablar del extraño fenómeno que había azotado a la Secta de la Fractura Celestial: un mar de espectros había irrumpido en sus dominios, sembrando el caos entre las distintas montañas. La causa de aquella calamidad seguía siendo un misterio, pero la purificación de semejante cantidad de espectros había beneficiado enormemente a los discípulos que participaron en el suceso
El aura de Yun había alcanzado la cima del Reino Espiritual Nivel 4. Su Qi espiritual era más sólido y refinado que antes, y cada fluctuación de su energía revelaba un fundamento mucho más estable
Qiao tampoco se había quedado atrás. Su cultivo había experimentado un salto notable desde la última vez que la vio, pasando del Gran Círculo del Reino Mortal a las etapas iniciales del Reino Espiritual Nivel 3
Li Wang asintió con satisfacción
“No está mal. Parece que ninguno de ustedes ha desperdiciado el tiempo durante mi ausencia”
Yun sonrió discretamente, mientras Qiao permaneció en silencio
“Ahora que los tres han alcanzado el Reino Espiritual, confío en que tendrán la fuerza necesaria para afrontar las batallas que se avecinan”
Li Wang cruzó los brazos, con la tranquilidad de quien contemplaba una partida de ajedrez cuyo desenlace llevaba mucho tiempo anticipando
Aunque su cultivo se encontraba apenas en el Reino Espiritual Nivel 3, la presión que emanaba de su cuerpo superaba con creces la de numerosos cultivadores del Reino Tierra. Era una diferencia que no podía explicarse únicamente mediante la acumulación de Qi espiritual; detrás de aquella aparente limitación se ocultaba una profundidad que pocos podrían comprender
Su mirada regresó a la Ciudad del Fénix Carmesí
La corrupción del Loto Negro, las extrañas transformaciones del Rocío Carmesí Devora Vida y los rastros de una presencia que había permanecido oculta incluso durante la batalla... Todo apuntaba a que los acontecimientos recientes eran apenas una pequeña parte de algo mucho mayor
Li Wang cruzó los brazos, con la mirada fija en la distante Ciudad del Fénix Carmesí. Para él, aquella ciudad no era más que un rincón olvidado del continente, y los conflictos que allí se desarrollaban apenas constituían ondas insignificantes en la inmensidad del mundo del cultivo
“Los movimientos de este lugar no son más que una pequeña hebra de una trama mucho más vasta. Quienes creen mover las piezas desde las sombras quizá ni siquiera comprendan el tablero sobre el que juegan”
Sus ojos esmeralda se entrecerraron mientras una corriente de viento atravesaba la ventana, agitando ligeramente las mangas de su túnica. Su expresión no revelaba preocupación, sino la serenidad de alguien que contemplaba un panorama mucho más amplio que el resto
“Pero incluso las corrientes más alejadas terminan alcanzando la orilla. Y cuando esta lo haga, este pequeño rincón del continente ya no podrá permanecer al margen”
Li Wang desvió la mirada hacia el horizonte
“Cuando estalle la Guerra de Sectas, mucha sangre teñirá estas tierras”

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Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 168
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 167
Estás leyendo el capítulo 167 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.