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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 163 online gratis en español

¡BOOOOM! Las explosiones no dejaban de escucharse, iluminando aquella zona apartada de la ciudad con destellos carmesí que bañaban la noche en una luz roja y enfermiza Desde los cielos, la escena habría resultado aterradora Una figura atravesaba las calles a una velocidad vertiginosa, envuelta en llamas carmesí que giraban bajo sus pies Xu Mao ¡BOOM! Donde pasaba, la tierra estallaba Cráteres humeantes, edificios reducidos a escombros y fragmentos de piedra ardiente marcaban su trayectoria, formando una larga cicatriz de destrucción en medio de la ciudad Era el sombrío rastro dejado por los constantes actos de inmolación de los jóvenes del Loto Negro “Ya son 45 minutos” Xu Mao calculó el tiempo en un susurro mientras levantaba la mirada hacia las siete montañas en el horizonte. Incluso desde aquella distancia, podía verse que la Secta de la Fractura Celestial estaba atravesando una verdadera calamidad El cielo sobre las montañas había tomado un tono oscuro y extraño. Rayos de Qi espiritual cruzaban las nubes mientras enormes explosiones iluminaban la noche una y otra vez. Las barreras de la Secta brillaban con intensidad, resistiendo una presión que podía sentirse incluso desde las afueras de la ciudad Ellos también estaban luchando contra algo ¡BOOOOOOM! Otra explosión de fuego corrupto estalló frente a él, derribando varias estructuras de piedra y sacándolo de sus pensamientos Xu Mao giró la cabeza Nueve figuras se acercaban a toda velocidad “¡Tch!” Sus ojos se endurecieron al reconocer los oscuros tatuajes del Loto Negro sobre sus cuerpos. El Qi espiritual dentro de los nueve jóvenes aumentaba sin parar, volviéndose cada vez más violento e inestable. No faltaba mucho para que sus cuerpos no pudieran soportarlo y terminaran explotando Pero entonces Xu Mao los miró con más atención Aquellas no eran miradas de asesinos Eran miradas aterradas Algunos corrían con el rostro completamente vacío, mientras otros tenían lágrimas deslizándose por sus mejillas. Sus cuerpos seguían avanzando, pero sus ojos parecían suplicar por ayuda. Querían detenerse. Querían vivir. Sin embargo, no podían hacer nada El Rocío Carmesí Devora Vida había convertido sus propios cuerpos en armas y había encerrado sus voluntades dentro de ellos, obligándolos a correr hacia una muerte que nunca habían elegido Xu Mao permaneció en silencio Su mano se cerró con fuerza alrededor del mango de la espada Durante un instante, sus ojos recorrieron los rostros de los nueve jóvenes. Cada lágrima, cada mirada desesperada y cada intento inútil por recuperar el control hicieron que su corazón pesara un poco más “Lo siento” Su espada desapareció ¡SHING! Nueve destellos llameantes cruzaron la noche Las nueve Muertes Silenciosas fueron ejecutadas en un solo parpadeo. La espada atravesó los Dantians de los jóvenes con una precisión absoluta, destruyendo su fuente de energía antes de que pudieran detonar Uno tras otro, sus cuerpos perdieron la fuerza y cayeron sobre la tierra ¡CRRRRRSSSH! Pero todo había sido una trampa. Los nueve jóvenes no habían sido más que un sacrificio calculado para obligar a Xu Mao a detenerse por unos instantes. Qin Leng había comprendido perfectamente el carácter de su rival y había utilizado su compasión en su contra, sabiendo que jamás ignoraría a personas obligadas a morir Y había funcionado En el instante en que Xu Mao terminó con las nueve vidas, el suelo bajo sus pies explotó ¡CRRSH! Una enorme lanza de piedra carmesí surgió desde las profundidades y atravesó la tierra con una velocidad aterradora, apuntando directamente hacia su abdomen. Xu Mao reaccionó por instinto y la atrapó con ambas manos, pero apenas logró detenerla un instante antes de descubrir que aquello estaba lejos de ser una simple lanza. La estructura carmesí comenzó a crecer sin parar, alargándose mientras ascendía con una fuerza monstruosa y arrastrándolo consigo hacia los cielos ¡SwShH! La lanza siguió creciendo mientras Xu Mao era llevado cada vez más alto. Los tejados quedaron atrás, luego las calles, y poco después toda la zona apartada de la ciudad comenzó a extenderse bajo sus pies. El viento golpeaba su rostro con violencia mientras él apretaba los dientes y trataba de frenar aquel ascenso con toda su fuerza, pero la lanza parecía no tener límite, creciendo y elevándolo cada vez más rápido Entonces, entre el polvo y los escombros que se agitaban abajo, una figura escarlata salió disparada hacia el cielo Qin Leng Sus ojos carmesí estaban llenos de una locura absoluta mientras perseguía a Xu Mao y, al alcanzarlo, extendió ambas manos hacia la gigantesca lanza “¡Esta vez sí voy a matarte!” ¡BOOOOOOM! La lanza explotó La detonación carmesí sacudió los cielos y la gigantesca estructura se hizo añicos, convirtiéndose en una lluvia de fragmentos que salió disparada en todas direcciones. Xu Mao quedó atrapado dentro de la explosión durante un instante, pero en lugar de dejarse arrastrar por ella, aprovechó la fuerza de la detonación y se impulsó hacia delante ¡FWOOOOOSH! Su cuerpo atravesó las nubes como una llamarada carmesí y comenzó a surcar los cielos a una velocidad vertiginosa. Qin Leng lo siguió de inmediato, y las 2 figuras cruzaron el firmamento sobre la ciudad mientras las ondas de choque hacían temblar el aire a su alrededor Xu Mao no miró atrás. Había elegido aquella zona apartada precisamente para evitar que alguien más quedara atrapado en su batalla. Si iba a seguir luchando, necesitaba el lugar mas apartado posible Y ahora que por fin se encontraban lejos de la ciudad, Xu Mao comenzo a quemar todas sus cartas Tomó una profunda bocanada de aire y comenzó a absorber una cantidad masiva de Qi espiritual. La energía inundó sus meridianos a una velocidad brutal, recorriendo cada rincón de su cuerpo mientras los llevaba al límite. Sus venas comenzaron a marcarse bajo la piel y un intenso ardor recorrió su cuerpo mientras su respiración se volvía cada vez más pesada Sus ojos azules se volvieron fríos > Respiración Imperecedera: Fuga Total BOOOOMM BOOOM BOOOOM Los cielos se llenaron de explosiones ensordecedoras. Mientras Qin Leng atacaba con un frenesí bestial, desatando ráfagas de energía escarlata, Xu Mao tejía una defensa fluida en el aire, esquivando y desviando los impactos hacia las zonas deshabitadas ¡THOOOOMM! En ese preciso instante, el mundo pareció contener el aliento La tormenta que envolvía a las siete montañas de la Secta de la Fractura Celestial se detuvo durante un breve instante. Las nubes dejaron de moverse, las explosiones quedaron suspendidas entre los cielos y hasta el violento flujo del Qi espiritual pareció congelarse Entonces, una onda invisible recorrió el firmamento La densa luz corrupta que había cubierto los cielos comenzó a retroceder como si algo mucho más poderoso la estuviera devorando. El espacio mismo empezó a deformarse, extendiéndose desde el corazón de la Secta en enormes ondas que hacían temblar el cielo y la tierra. Montañas enteras parecían inclinarse dentro de aquella distorsión, mientras fragmentos de roca y polvo quedaban suspendidos en el aire, atrapados por una fuerza que ya no obedecía a las leyes normales del mundo El Elemento Espacio había descendido Una presión aterradora se extendió por toda la Secta, aplastando el Qi corrupto y retorciendo el firmamento hasta formar un enorme vacío sobre las siete montañas. Incluso a la distancia, aquella presencia podía sentirse como si una mano invisible estuviera cerrándose sobre todo el campo de batalla Y en el centro de aquella distorsión, una figura permanecía inmóvil El Líder de la Secta, Wu Yan Finalmente… estaba desatando todo su poder “Oh…” La voz de Mo Xuetian llegó desde la distancia con una calma casi perezosa El joven de ojos rojos contempló el gigantesco cambio que se extendía sobre las siete montañas. El Elemento Espacio de Wu Yan ya había comenzado a cubrir el campo de batalla, y una sonrisa pequeña apareció en sus labios No parecía sorprendido Parecía alguien que acababa de comprobar que una predicción suya se había cumplido Mo Xuetian levantó un pie y lo dejó caer suavemente sobre el suelo ¡BAANG! Una matriz de formación oculta bajo la tierra se iluminó al instante. Las líneas de Qi recorrieron el terreno como venas y, al momento siguiente, una conexión espiritual se tendió directamente hacia la mente de Qin Leng “Parece que la fiesta se acabó, Qin Leng” Su voz resonó dentro de la mente del cultivador corrupto con una tranquilidad escalofriante, como si ambos estuvieran conversando tranquilamente en una sala privada y no en medio de una batalla ¡BAAAAANG! Qin Leng recibió una patada brutal de Xu Mao en el abdomen y salió disparado varios metros. Mientras recuperaba el equilibrio, giró ligeramente la mirada hacia la Ciudad del Fénix Carmesí Aquel tono... ¿Ese bastardo estaba comunicándose con él? Pero no podía sentirlo No había presencia espiritual alguna que delatara su ubicación Mo Xuetian continuó hablando con la misma calma “Tendrás que retirarte. Mi pequeña distracción sobre la Secta está a punto de terminar. Si uno de esos Ancianos desciende sobre esta ciudad, me temo que incluso tú tendrás problemas para escapar con vi-” Fwssh La conexión espiritual se cortó de golpe, Qin Leng había destruido el enlace a la fuerza con su propia voluntad “.......” Mo Xuetian permaneció inmóvil, aun asi, su sonrisa no había desaparecido ¡Matar a Xu Mao es mi único objetivo! El rugido de Qin Leng resonó dentro de su propia conciencia mientras volvía a lanzarse tras él a toda velocidad. La advertencia de Mo Xuetian no significaba nada. Tampoco le importaba que, en pocos minutos, expertos del Reino Tierra pudieran aparecer sobre la ciudad y convertirlo en un objetivo de muerte Nada importaba Es mi única meta... mi deseo... mi todo En ese instante, algo dentro de Qin Leng cambió El aura carmesí que cubría su cuerpo comenzó a agitarse con violencia, como si una voluntad distinta hubiera despertado en lo más profundo de su ser. La energía corrupta hirvió y se volvió cada vez más oscura hasta adquirir una negrura viscosa que se mezclaba con el carmesí, extendiéndose por su cuerpo como tinta derramada ¡CRACK! Sus músculos se tensaron Venas negras comenzaron a abrirse paso bajo su piel mientras su cabello se agitaba sin viento y su aura crecía con una intensidad que ya no parecía pertenecer a un simple cultivador. Incluso su Lago Espiritual Corrupto comenzó a cambiar, retorciéndose dentro de su cuerpo mientras una energía nueva se mezclaba con él Qin Leng no sintió dolor Solo una necesidad cada vez mayor Cuanto más profundo se hundía su mente en aquel único deseo de matar, más fuerte se volvía la transformación. Era como si su odio estuviera alimentando algo que siempre había permanecido dormido dentro de él, algo que ahora comenzaba a romper sus límites para ocupar su lugar “Je” Mo Xuetian ladeo la cabeza “Entonces… adelante. Muéstrame qué tanto es que puede arder tu existencia” ¡Paf! Xu Mao aterrizó sobre la cima de un edificio y levantó la mirada hacia el cielo. Se cruzó de brazos mientras observaba a Qin Leng caer en picada desde las alturas, envuelto en un fuego carmesí tan oscuro que parecía un meteorito descendiendo para borrarlo de la existencia La velocidad era aterradora ¡FWOOOSH! Pero cuando apenas faltaban unos veinte metros para el impacto, ocurrió algo completamente inesperado La luz carmesí se apagó El aura de Qin Leng desapareció por completo y su cuerpo, que un instante antes descendía como un meteorito, quedó repentinamente inmóvil. Su piel perdió todo rastro de color y su figura comenzó a caer sin resistencia, como si hubiera agotado hasta la última gota de energía que le quedaba Xu Mao frunció el ceño “¿Hermano Leng...?” Se acercó rápidamente al borde del edificio y siguió con la mirada el cuerpo de Qin Leng mientras descendía hacia las calles Entonces vio hacia dónde estaba cayendo Y su expresión cambió Abajo no había una calle vacía Había una montaña de personas Cientos de jóvenes, los últimos miembros del Loto Negro, se habían reunido en completo silencio bajo el punto exacto donde Qin Leng estaba a punto de estrellarse. Se apretaban unos contra otros y trepaban sobre los hombros de sus propios compañeros, formando un gigantesco montículo humano que llenaba buena parte de la calle Xu Mao sintió que la sangre se le helaba “¿¡Qué!?” ¿Cómo había ocurrido esto? Él había visto a Qin Leng luchar hasta el límite, había visto su poder disminuir y había creído que finalmente estaba alcanzando su límite. Sin embargo, ahora, al contemplar aquella enorme masa de personas reunidas exactamente en el lugar donde Qin Leng iba a caer, comprendió que algo no encajaba “Ya veo... ya veo…” Mo Xuetian apoyó una mano sobre el mentón y observó la escena con una expresión de interés cada vez mayor. No parecía sorprendido. Al contrario, era como si acabara de descubrir la última pieza de un rompecabezas que llevaba un rato resolviendo “Conque era por esto que no querías retirarte” Sus ojos se entrecerraron ligeramente mientras seguía la caída de Qin Leng “Has estado utilizando el poco poder que te quedaba para mantener ocupado a Xu Mao mientras reunías aquí a tus últimas marionetas. Querías llevarlo hasta este lugar exacto…” La sonrisa de aquel viejo monstruo se hizo más profunda “...para después fundirte con todos ellos” Qin Leng descendio a gran velocidad Su cabello flotaba lentamente alrededor de su rostro mientras el viento agitaba sus ropas. Sus brazos colgaban sin fuerza y su cuerpo parecía haber perdido todo peso, descendiendo poco a poco hacia aquella montaña de cuerpos Un metro Medio metro Cada vez más cerca Los jóvenes de la cima permanecían inmóviles, esperando en absoluto silencio Entonces, la cabeza de Qin Leng descendió hasta tocar suavemente la cima de aquella montaña humana Durante una fracción de segundo… todo quedó en silencio Y al instante siguiente, la noche entera estalló ¡¡¡BOOOOOOOOOOOOMM!!! “¡Hah!” Xu Mao fue arrojado con una violencia incalculable hacia atrás. La explosión colosal que detonó frente a él hizo temblar hasta los cimientos de toda la ciudad del fénix carmesí. El edificio bajo sus pies simplemente se desintegró, borrado en una fracción de segundo, dejándolo suspendido en el aire mientras se cubría el rostro con el antebrazo para protegerse de la onda de choque y la luz cegadora La fogata que se había encendido en el medio de las calles no era normal; ascendía como un pilar de fuego directamente hacia los cielos, devorando la noche A varios kilómetros de distancia, en las zonas todavía habitadas de la Ciudad del Fénix Carmesí, cientos de mortales llevaban ya casi una hora encerrados dentro de sus propias casas, escuchando explosión tras explosión sin atreverse a asomarse a la calle Algunos habían visto pasar, minutos antes, un meteoro carmesí atravesando el cielo nocturno a una velocidad imposible Otros solo habían sentido cómo la tierra temblaba bajo sus pies, una y otra vez, sin que nadie pudiera explicarles qué estaba ocurriendo o cuándo terminaría Cuando aquel nuevo pilar de fuego se alzó sobre los tejados distantes, tiñendo de carmesí hasta las ventanas más alejadas, ya no quedaba sorpresa en la mayoría de los rostros Solo un cansancio profundo, casi resignado “Otra vez…” Una mujer murmuró desde el umbral de su puerta, sin fuerzas ya para apartar la vista A su lado, un anciano permanecía sentado sobre los escalones de piedra, con la mirada perdida hacia el resplandor. Llevaba así casi una hora, demasiado agotado para seguir buscando refugio, demasiado asustado para moverse de donde estaba Un niño comenzó a llorar en algún lugar cercano, y nadie tuvo fuerzas para consolarlo Nadie preguntó qué era aquello Ya no importaba Solo quedaba esperar a que, tarde o temprano, aquella noche interminable terminara de una vez, de una forma o de otra Mo Xuetian contempló la escena con una expresión de fascinación “Qué vista… parece una pintura sacada del mismísimo infierno…” Amontonados como leña, las siluetas negras de los esqueletos se calcinaban en el núcleo de las llamas carmesí. Todos los miembros del Loto Negro ardían al unísono, despojados de su carne, convertidos en una ofrenda sobre un altar para invocar a un único ser trascendental “¿Leng... murió?” Xu Mao bajó lentamente el brazo mientras soportaba el calor que azotaba su cuerpo. Sus ojos permanecieron fijos sobre aquella titánica fogata Los jóvenes que lo habían perseguido sin descanso habían desaparecido por completo, convertidos en cenizas para alimentar algo que todavía permanecía oculto dentro del fuego Entonces ocurrió La gigantesca columna de llamas comenzó a contraerse La luz carmesí fue absorbida hacia su propio centro, como si un enorme vacío estuviera devorando el fuego desde dentro. Las llamas se retorcieron violentamente mientras todo el calor de la zona era arrastrado hacia un único punto ¡FWOOOSHHH! Una mano gigantesca atravesó el corazón de la fogata Era una masa monstruosa de roca fundida, magma y energía carmesí, tan enorme que parecía pertenecer a una criatura mucho más grande que cualquier ser humano. El aire explotó a su alrededor incluso antes de alcanzar a Xu Mao ¡BOOOOM! La onda expansiva barrió las calles y pulverizó los cristales de los edificios cercanos, destrozando tejados y ventanas a varias manzanas de distancia La mano ya estaba sobre él Xu Mao ni siquiera tuvo tiempo de reunir su Qi espiritual ¡BAAAAAANG! El golpe fue brutal La gigantesca mano de piedra y magma lo aplastó contra el suelo y lo lanzó hacia abajo a una velocidad supersónica. La tierra explotó bajo su cuerpo y un enorme cráter se abrió entre las calles, levantando una nube de polvo y humo que cubrió toda la zona “¡COAGH!” El aire abandonó sus pulmones en un quejido ahogado. Su brazo derecho colgaba en un ángulo antinatural, fracturado en múltiples partes por el peso aplastante; la punta del hueso astillado atravesaba la piel. Xu Mao intentó reincorporarse con su brazo sano, pero el shock físico desencadenó el desastre en su interior. La base inestable de su reciente ascenso al Reino Espiritual colapsó: su Lago Espiritual se agitó en una marejada salvaje y el Qi retrocedió a contracorriente por sus meridianos, quemándole las venas como aceite hirviendo Una punzada de parálisis pura recorrió su columna. Su control se quebró en el peor momento posible Durante aquel breve instante en que su cuerpo había quedado completamente inmóvil y su Qi espiritual se negaba a responder, la inmensa criatura terminó de erguirse entre las llamas. Primero emergió un torso gigantesco, después unos hombros que se alzaron por encima de los edificios y, finalmente, una enorme cabeza apareció entre la columna de fuego y humo Xu Mao levantó la mirada Y se quedó inmóvil Aquello ya no era un hombre ni una bestia Era un gólem de lava carmesí de más de doscientos metros de altura Su cuerpo estaba formado por enormes masas de roca al rojo vivo, recorridas por grietas de las que brotaban ríos de magma y una energía carmesí tan densa que parecía sangre hirviendo. Cada paso hacía temblar la ciudad, mientras gotas de roca fundida caían de su cuerpo y abrían agujeros en las calles Su sombra cubrió los edificios Por un instante, pareció que una montaña había cobrado vida Entonces el monstruo bajó la mirada hacia el pequeño cuerpo que yacía dentro del cráter y levantó una pierna ¡fWsh! El pie descendió con una fuerza monstruosa, aplastando el aire a su alrededor. La presión por sí sola comenzó a destruir el suelo antes del impacto Xu Mao sintió la muerte sobre él y forzó a su energía rebelde a responder a puros golpes de voluntad “¡Muévete...!” Saltó hacia atrás, pero la parálisis interna retrasó su impulso por una fracción de segundo ¡CRRRRRRRSHHH! El borde de la planta de piedra lo alcanzó a mitad del aire. El peso de cientos de toneladas trituró su pierna izquierda contra el asfalto fundido en un chasquido sordo de carne y hueso rompiéndose “¡¡AAAHHH!!” El grito de Xu Mao desgarró la noche La gigantesca planta del golem había aplastado su pierna izquierda con una fuerza monstruosa. El hueso se había hecho añicos bajo aquella presión, la carne estaba desgarrada y la pierna había quedado torcida en un ángulo imposible, completamente inútil. La sangre corría por el borde del cráter mientras fragmentos de roca y polvo seguían cayendo sobre su cuerpo Su brazo derecho tampoco podía moverse. Colgaba a un costado, destrozado desde el impacto anterior, con los dedos apenas temblando por el dolor En apenas unos instantes, dos de sus extremidades habían quedado prácticamente destruidas Pero lo más aterrador no eran sus heridas Era la diferencia entre ambos Frente a aquel gigante de más de doscientos metros, Xu Mao parecía poco más que una hormiga herida. Un solo golpe había destruido una de sus piernas, otro había inutilizado uno de sus brazos, apenas esos dos intercambios habian bastado para llevar su cuerpo hasta el borde del colapso Desde lo alto de la torre, Mo Xuetian contempló la escena en silencio. Sus ojos rojos recorrieron lentamente el cuerpo ensangrentado de Xu Mao antes de posarse sobre el gigantesco golem que avanzaba entre las ruinas Había pasado demasiado tiempo investigando el Rocío Carmesí Devora Vida. Había reunido fragmentos, estudiado cuerpos, comparado resultados y formulado incontables hipótesis, pero siempre había existido una pieza que se negaba a encajar Hasta ahora “Así que... así es como se consigue el Nivel 3 del Rocío Carmesí Devora Vida…” Sus ojos brillaron con una emoción extraña, casi infantil, mientras observaba cada detalle del monstruo, como un investigador que finalmente acababa de encontrar la respuesta al caso que llevaba décadas persiguiendo “Abismo Carmesí Sepultador de los Cielos”
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Estás leyendo el capítulo 163 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 22 de septiembre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.