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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 152 online gratis en español

Qin Leng avanzaba por las calles principales de la ciudad hasta que, poco a poco, comenzó a desviarse hacia caminos secundarios. Los edificios se volvieron más estrechos y deteriorados, los faroles más escasos y el bullicio de los comerciantes quedó atrás. Finalmente, se internó en una red de callejones oscuros, donde la humedad cubría las paredes y las sombras se acumulaban en cada esquina Se dirigía a los barrios bajos Una mano permanecía presionada contra su abdomen, donde el dolor de la antigua herida todavía latía con cada paso, sordo y constante, como un recordatorio de todo lo que había perdido aquella noche en la plataforma Extrañamente, apenas lo sentía El odio era un anestésico eficaz Las palabras de Xu Mao seguían resonando dentro de su cabeza, una y otra vez, con la misma precisión con la que una espada repite el mismo corte > "La diferencia entre nosotros es tal que desenvainar mi espada contra ti sería un desperdicio" Al principio, solo había sentido vergüenza. Después llegó la humillación. Pero ahora, mientras avanzaba entre los callejones oscuros de los barrios bajos, aquellas emociones comenzaban a hundirse cada vez más profundamente en su corazón, alimentándose unas de otras hasta transformarse en algo mucho más oscuro Recordó la plataforma bajo la tormenta y el instante en que su Dantian casi fue destruido bajo aquel golpe. Recordó la mirada de Xu Mao mientras lo contemplaba tendido en el suelo, fría y vacía, como si frente a él no hubiera un compañero discípulo, sino apenas un objeto roto que había dejado de tener utilidad Y entonces recordó a su hermano mayor, Qin Tian Aquel día, incluso alguien como él, que rara vez elogiaba a alguien fuera del Clan, había reconocido públicamente el talento de Xu Mao. Para toda la Secta, Xu Mao era un genio justo, disciplinado y digno de confianza; un discípulo que trataba a sus compañeros con respeto y que jamás utilizaría su fuerza para oprimir a los débiles Pero Qin Leng había visto algo diferente Él había contemplado de cerca la verdadera indiferencia que se ocultaba detrás de aquella apariencia, la forma en que Xu Mao podía herir a una compañera discípula sin mostrar arrepentimiento y observar la muerte de otro ser humano con la misma frialdad con la que alguien apartaría una piedra del camino Cuanto más lo recordaba, más profunda se volvía aquella sensación dentro de su pecho. Ya no era simplemente resentimiento por haber sido derrotado, ni siquiera el orgullo herido de un discípulo humillado ante toda la Secta. Era algo que comenzaba a echar raíces en lo más profundo de su corazón, creciendo silenciosamente con cada recuerdo hasta convertirse en una convicción que parecía haber estado allí desde siempre Una persona así no merecía seguir respirando Y cuando aquella idea terminó de formarse en su mente, Qin Leng no la rechazó ni intentó apartarla. La aceptó con una calma que incluso a él mismo le resultó inquietante, porque en lo más profundo de su corazón ya había dejado de pensar que matar a Xu Mao sería venganza Para él, se había convertido en justicia ¡FWOOOSH! Frente al antiguo campanario de la Ciudad del Fénix Carmesí, un resplandor rojo estalló repentinamente contra el cielo del amanecer, iluminando por un instante las nubes bajas y bañando la torre de piedra con un intenso brillo carmesí “¿Viste eso?” Una voz exclamó desde algún balcón cercano “¿Qué fue eso a esta hora?” Otra respondió con desconcierto, mientras varias siluetas se asomaban para observar el resplandor que ya comenzaba a disiparse entre las primeras luces del día Qin Leng ni siquiera levantó la vista Continuó caminando, con una mano sobre el abdomen y la mirada fija en las piedras húmedas del callejón, completamente encerrado en el peso de sus propios pensamientos. No sabía que, mientras el sol comenzaba a elevarse lentamente sobre el horizonte, aquel destello acababa de sellar el destino del resto de su vida ¡Fwsh! Una pequeña mota de luz dorada se desprendió de aquella explosión distante. Ya no parecía una brasa moribunda, sino una criatura diminuta y hambrienta, envuelta en un resplandor débil que palpitaba como si tuviera vida propia. Se deslizó entre las nubes iluminadas por el amanecer y, a cada instante, su luz se volvía más tenue, como si estuviera conteniendo deliberadamente su propia presencia Necesitaba un huésped, como una sombra necesita de un cuerpo para proyectarse sobre el mundo En aquel instante, su percepción se extendió silenciosamente sobre la Ciudad del Fénix Carmesí, atravesando calles, viviendas y edificios mientras analizaba las decenas de millones de mortales que despertaban bajo las primeras luces del amanecer. No buscaba un cuerpo al azar, sino al recipiente más compatible, aquel cuyo corazón albergara las emociones y los deseos capaces de permitirle echar raíces Uno tras otro, los descartó Hasta que, entre aquella incontable multitud, encontró una mente cuya oscuridad resonaba con la suya Qin Leng La pequeña luz cambió de dirección al instante. Se lanzó hacia él con la precisión de un insecto que hubiera olido la sangre, atravesando la distancia en un parpadeo. No hubo viento, sonido ni fluctuación espiritual que delatara su aproximación. La mota dorada se deslizó por la espalda de Qin Leng y, antes de que pudiera percibirla, penetró silenciosamente en su cuerpo Qin Leng sintió apenas un ligero escalofrío recorrerle la nuca Continuó caminando sin detenerse, sin voltear y sin sospechar que algo extraño acababa de hundirse en las profundidades de su corazón, adhiriéndose a sus pensamientos como una sanguijuela espiritual y alimentándose lentamente del odio que ya ardía dentro de él. Sin saberlo, en aquel instante su destino ya había sido sellado Durante un breve momento, sus pasos se hicieron más lentos Luego continuó avanzando… y la luz en sus ojos murió . . . . —Base Subterránea de Chi Wuyao El salón subterráneo era amplio y lujoso, con suelo de piedra pulida, muebles elegantes, alfombras finas y cálidas lámparas espirituales. Varias sirvientas se desplazaban en silencio por el lugar, llevando té, ordenando la estancia y atendiendo las necesidades de su ama con una precisión casi mecánica Chi Wuyao se encontraba sentada cómodamente mientras observaba a Qin Leng cruzar el umbral Su mirada permaneció sobre él durante varios segundos Se veía completamente diferente a la última vez que lo había visto Todavía no podía determinar con exactitud qué había cambiado, pero décadas de estudio sobre el alma humana le habían otorgado un instinto que rara vez se equivocaba. Y aquel instinto le decía, con absoluta claridad, que algo en Qin Leng ya no era del todo correcto Su mirada descendió lentamente hacia la mesa frente a ella, donde seis cuerdas rojas permanecían entrelazadas alrededor de una moneda de plata deslustrada. Aunque habían pasado varias horas, todavía podía percibir débilmente los últimos ecos de las seis almas que habían quedado atrapadas en aquellas cuerdas ¿Este mocoso realmente lo había hecho, entonces? Había sacrificado seis vidas “¿Y bien?” Preguntó Chi Wuyao con serenidad, sin que su expresión revelara la menor de sus intenciones “¿Cómo se encuentra tu hermano mayor, el célebre Qin Tian?” Qin Leng respondió con la misma calma “El veneno que corroe su alma se ha debilitado, pero aún no ha sido completamente eliminado. Si continuamos empleando este método, me temo que no bastará para devolverlo a su estado original” No apartó la mirada de Chi Wuyao mientras hablaba. Al mismo tiempo, sus pensamientos se reorganizaban con una claridad que incluso a él le resultaba extraña. Nunca había sentido su mente tan silenciosa; era como si una capa invisible de ruido hubiera sido retirada de repente, dejando cada pensamiento perfectamente definido “Sin embargo, sospecho que esa no es la razón por la que la mayor Chi ha preguntado por mi hermano” Una leve curva apareció en los labios de Chi Wuyao “Lo que realmente desea saber es si cumpliré con mi promesa y pondré mis manos a su disposición para su investigación sobre la reconstrucción de Dantians destruidos” Los ojos de Chi Wuyao revelaron por un instante un destello de interés genuino “Así es” Admitió sin rodeos “No tengo intención de ocultarlo” Nada de lo que pudiera ofrecerle a un genio como Qin Leng resultaría suficiente. Ningún recurso de cultivo, ninguna piedra espiritual, tendría verdadero valor para alguien con su estado. Lo que Chi Wuyao realmente quería, y la razón exacta por la cual había decidido ayudar a Qin Leng desde el principio, era mucho más simple y mucho más egoísta: compartían la misma condición Si un genio del calibre de Qin Leng, cuyo Dantián estaba dañado pero no completamente destruido como el de ella, comenzaba a adentrarse en el estudio del alma para permitir que su propio cuerpo carnal reparara aquel núcleo fragmentado, entonces ella podría obtener, a través de él, incontables datos de investigación imposibles de conseguir por cualquier otro medio, datos que algún día podrían servirle para reparar el suyo propio Por supuesto, lo verdaderamente peligroso de todo aquello era manipular el alma en sí misma Ya lo había intentado antes, con múltiples conejillos de indias a lo largo de los años, y ninguno de sus antiguos estudiantes había poseído el talento suficiente para avanzar demasiado en aquel Dao. En el peor de los casos, algunos habían terminado reducidos a poco más que un diminuto trozo de carne todavía sintiente, incapaz de moverse, de hablar, de hacer otra cosa que existir Así de peligroso resultaba tocar el alma El alma es el cuerpo físico, y el cuerpo físico es el alma, después de todo “Toma esto y estúdialo con cuidado, joven Qin” Chi Wuyao extendió una mano hacia el cajón bajo la mesa y extrajo un enorme libro encuadernado en cuero oscuro, cuyo grosor hacía pensar que debía contener entre ocho mil y diez mil páginas. Numerosas anotaciones manuscritas cubrían sus márgenes, algunas tan antiguas que la tinta apenas conservaba su color Qin Leng lo recibió entre ambas manos y abrió la primera página En ese instante, algo cambió Las páginas comenzaron a sucederse bajo sus dedos a una velocidad imposible. Cada vez que sus ojos se detenían sobre una página, el número y su contenido quedaban grabados en su mente antes de que pudiera pasar a la siguiente Página 17: alma primordial... fragmentación de conciencia... Página 436: Qi anímico... resonancia con el núcleo espiritual... Página 1.209: Dantian destruido... reconstrucción mediante el alma como molde... Página 3.847: rechazo espiritual... conexión fallida... Página 6.214: esencia del alma... estabilidad de la conciencia... No había esfuerzo Ni siquiera existía ya la sensación de estar leyendo Todo era frío, ordenado y preciso Mientras tanto, Chi Wuyao desvió tranquilamente la mirada hacia una de sus sirvientas y realizó un pequeño gesto con los dedos. La mujer se acercó en silencio y llenó nuevamente su copa antes de retirarse “Ese volumen contiene mis investigaciones sobre el Dao de las Almas, recopiladas durante varias décadas” Explicó Chi Wuyao mientras llevaba la copa de vino hasta sus labios “Tómate unas semanas para comprenderlas e interiorizarlas. Cuando hayas asimilado sus fundamentos, podremos continuar con-” Clac El enorme libro se cerró con suavidad La copa quedó suspendida a medio camino de los labios de Chi Wuyao. Durante un instante, el salón permaneció en completo silencio. Qin Leng levantó lentamente la cabeza. Aquellos ojos que antes ardían con resentimiento y emociones ahora estaban tranquilos, demasiado tranquilos. No quedaba rastro de duda en ellos, ni del menor esfuerzo por comprender lo que acababa de leer “Ya lo he comprendido todo, mayor Chi” Su voz era serena, como si acabara de terminar de leer un simple manual de cultivo. Dejó el enorme volumen sobre la mesa y sostuvo la mirada de Chi Wuyao “¿Podemos continuar?” “……” Chi Wuyao no respondió de inmediato Su mirada descendió lentamente hacia el libro y permaneció allí durante varios segundos, como si esperara encontrar alguna explicación entre aquellas miles de páginas. Luego volvió a mirar a Qin Leng Había pasado décadas estudiando el Dao de las Almas Sabía perfectamente cuánto conocimiento había condensado en aquel volumen Incluso para un genio excepcional, comprender una fracción de aquellas investigaciones en unas pocas semanas ya sería algo digno de admiración Pero Qin Leng lo había leído todo… en tan solo unos pocos instantes Por primera vez desde que lo conocía, Chi Wuyao sintió que no estaba mirando a un joven, sino a un monstruo “Bien…” Dejó finalmente la copa sobre la mesa “Sigamos”
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 152

Estás leyendo el capítulo 152 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 3 de septiembre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.