Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 147 online gratis en español
Qin Leng permanecía sentado frente a Chi Wuyao, con la espalda recta y una mano descansando cerca de su taza. Su espada permanecía sobre la mesa, todavía dentro de su vaina, apoyada en diagonal frente a él. La luz de las lámparas se deslizaba sobre la superficie plateada de la vaina cada vez que las llamas temblaban
Chi Wuyao dejó los palillos sobre el borde del plato
“¿El Loto Negro?”
Una risa breve, seca, escapó de sus labios
“No, joven Qin. No visto sus colores”
Tomó un paño de tela oscura y se limpió los dedos con una tranquilidad casi provocadora, como si aquella conversación no tuviera nada que ver con ella
“Pero tampoco voy a mentirle diciendo que mis manos están completamente limpias de ese tinte…”
¡SHING!
El acero abandonó la vaina
Qin Leng se levantó de golpe y se lanzó hacia adelante en un solo movimiento. La mesa se estremeció bajo el impulso de su cuerpo mientras la hoja plateada trazaba un arco limpio y veloz directamente hacia el cuello de Chi Wuyao
“Así que de eso se trata todo…”
La espada llegó antes de que ella pudiera terminar de reaccionar
“Realmente mantienes contacto con el Loto Negro”
Tss
El filo se detuvo contra su piel
Una delgada línea roja apareció sobre su cuello y, un instante después, una pequeña gota de sangre descendió lentamente por su piel
Chi Wuyao permaneció sentada, ni siquiera había soltado el paño que sostenía entre los dedos. Su expresión permaneció exactamente igual que antes del ataque, como si aquel filo suspendido a un aliento de su garganta fuera apenas una brisa incómoda
“Cuando tu propia secta te da la espalda”
Continuó, retomando la frase justo donde la había dejado, sin alterar el tono
“Aprendes rápido que el bajo mundo es el único lugar que sigue pagando por lo que sabes hacer”
Sus ojos naranjas se entrecerraron, evaluando al joven frente a ella con algo que no era enojo, sino una especie de curiosidad paciente, como quien observa a un animal joven descubrir por primera vez que el fuego quema
“Fui Anciana de la Secta de la Fractura Celestial. Hace mucho tiempo, probablemente antes de que usted naciera”
Dejo el paño negro sobre la mesa
“Mi error, si es que puede llamarse así, fue investigar demasiado lejos. Corrupción del alma, venenos que se anclan más allá de la carne, formas de deshacer lo que otros consideraban irreversible. Pero cometí la torpeza de necesitar sujetos de prueba, y los busqué entre los mortales de la Ciudad del Fénix Carmesí”
Su expresión no cambió, pero algo en su voz se endureció apenas
“En cuanto la secta lo descubrió, dejé de ser una Anciana con métodos -poco ortodoxo- y pasé a ser una amenaza que debía eliminarse”
“Me mandaron a cazar como a un animal”
Dijo, con una calma que resultaba más inquietante que cualquier ira
“El encargado de mi ejecución fue el Anciano Gu Feng. Supervisor de la Montaña Externa”
Al escuchar aquel nombre, Qin Leng recordó al Anciano Gu Feng, quien había actuado como juez durante su batalla contra Xu Mao. El recuerdo hizo que su mirada vacilara apenas, aunque mantuvo la espada extendida frente a Chi Wuyao
“Su golpe debió haber sido fatal”
Continuó Chi Wuyao, con una sonrisa fina, casi orgullosa de haber sobrevivido a pesar de todo
“Y en la práctica, lo fue. Logré escapar con vida, pero mi cultivo quedó lisiado para siempre. Lo que ve frente a usted, joven Qin, es lo más cerca que volveré a estar jamás de un cultivador”
Se limpió los labios con el paño, como cerrando el tema
“Desde entonces, sobrevivo con lo que sé. Y con quien esté dispuesto a pagar por ello”
Qin Leng retiró lentamente la espada del cuello de Chi Wuyao. La pequeña gota de sangre quedó suspendida un instante sobre su piel antes de deslizarse hacia abajo. Sin apartar la mirada de ella, Qin Leng limpió el filo con un movimiento breve, lo devolvió a la vaina y volvió a sentarse frente a la mesa
Había escuchado cada una de sus palabras en silencio. Algo en el tono de aquella mujer no encajaba con la imagen que había formado al descender aquellas escaleras. No sonaba como una criminal
Sonaba como alguien que llevaba demasiado tiempo cargando una injusticia
“Entonces, mayor Chi…”
Dijo finalmente, eligiendo las palabras con cuidado
“¿Usted sabe algo sobre venenos que corrompen el alma?”
Chi Wuyao lo observó durante un largo instante, como si aquella pregunta confirmara algo que ya sospechaba desde que había visto la tarjeta bajo la lámpara
“Sé más de lo que a la Fractura Celestial le hubiera gustado que supiera”
Se inclinó apenas hacia adelante, apoyando los codos sobre la mesa de piedra
“¿Por quién pregunta, joven Qin? Porque algo me dice que no es para usted”
Qin Leng permaneció callado
Chi Wuyao sostuvo su mirada unos segundos más antes de hablar nuevamente
“¿Es por su hermano mayor? ¿Qin Tian?”
Qin Leng se sorprendió
Chi Wuyao agitó una mano, restándole importancia
“No debería sorprenderse tanto. Aunque la Fractura Celestial haya intentado silenciar la información, Qin Tian es demasiado influyente en esta región. Que su estado sea crítico era algo que, tarde o temprano, todo el mundo terminaría sabiendo”
Después de aquello, ambos guardaron silencio
Durante unos instantes, solo se escucharon los pasos suaves de las jóvenes sirvientas desplazándose por el salón. Caminaban de un lado a otro con movimientos precisos y silenciosos, como marionetas cuyos hilos permanecieran ocultos. Una de ellas se acercó a la mesa y colocó una copa de vino frente a Qin Leng; otra hizo lo mismo frente a Chi Wuyao antes de retirarse sin siquiera levantar la mirada
Chi Wuyao tomó su copa, la hizo girar lentamente entre los dedos y bebió un pequeño sorbo. Luego pasó la lengua por sus labios, dejando escapar una sonrisa tenue
“¿Eso es todo lo que vino a buscar, joven Qin?”
Sus ojos naranjas se posaron nuevamente sobre él
“Pensé que preguntaría por medicinas capaces de restaurar un dantian dañado. No esperaba que toda su atención estuviera puesta en su hermano mayor”
Qin Leng la miró con sorpresa. Por un instante, la cautela desapareció de sus ojos
“¿Realmente posee una medicina capaz de restaurar un dantian?”
La pregunta salió con una expectativa que apenas logró contener. Si aquella mujer realmente tenía algo semejante, Qin Leng estaba dispuesto a pagar cualquier precio
Chi Wuyao dejó escapar una pequeña risa y negó con la cabeza
“No existe una medicina externa capaz de reparar un dantian destruido hasta ese punto. Ni siquiera los tesoros más extraordinarios podrían hacerlo… al menos, no conozco ninguna que pueda”
Qin Leng bajó ligeramente la mirada, pero Chi Wuyao continuó
“Sin embargo, durante mis años de estudio sobre el alma llegué a una conclusión interesante. El cuerpo necesita un alma para existir, del mismo modo que el alma necesita un cuerpo. Ninguno de los dos puede permanecer completo por separado”
Sus dedos acariciaron lentamente el borde de la copa
“Si consigues fortalecer tu alma lo suficiente, no necesitarás que una medicina repare tu dantian”
Sus ojos naranjas se clavaron en los de Qin Leng
“Podrás sanarlo tú mismo”
“.........”
Qin Leng permaneció en silencio. La explicación tenía sentido, al menos en teoría, pero no sabía hasta qué punto podía confiar en que aquella muje estuviera hablando en serio. El estudio del alma era una rama del cultivo poco convencional; ninguna secta justa permitiría que sus discípulos o Ancianos se adentraran libremente en semejante camino. Entonces, ¿hasta qué punto llegaba realmente el conocimiento de Chi Wuyao sobre el Dao de las Almas?
Como si hubiera percibido las dudas de Qin Leng, Chi Wuyao levantó lentamente la mano derecha. El movimiento fue casi imperceptible, pero al instante todas las sirvientas del salón quedaron inmóviles: una permaneció con una copa inclinada sobre una bandeja, otra con un plato entre las manos y una tercera con el paño suspendido sobre la mesa. Ni siquiera sus ojos volvieron a moverse; parecían marionetas cuyos hilos acabaran de tensarse al mismo tiempo
Chi Wuyao elevó entonces la palma y todas las jóvenes se enderezaron con una sincronía perfecta. Después desplazó la mano de derecha a izquierda y los cuerpos siguieron el mismo movimiento, girando en conjunto como si una sola voluntad los guiara. Finalmente, bajó la mano y, en el mismo instante, las sirvientas retomaron sus tareas sin mostrar la menor señal de haber percibido la interrupción. El vino volvió a caer en una copa, el plato continuó su camino y el paño siguió deslizándose sobre la mesa
Chi Wuyao tomó nuevamente su copa con absoluta tranquilidad
“Aunque mi cultivo haya sido lisiado, mi alma todavía conserva el nivel del Reino Tierra. Por ahora, mi límite se reduce a controlar almas simples, como las de estas mortales”
Bebió tranquilamente un sorbo de vino y añadió:
“Supongo que con eso debería haber resuelto tus dudas sobre mi conocimiento del Dao de las Almas”
Chi Wuyao bajó lentamente la copa y, sin decir palabra, extendió la mano hacia un lado; una de las sirvientas se acercó de inmediato, depositó un pequeño talismán en su palma y ella lo deslizó sobre la mesa hacia Qin Leng
Estaba formado por seis finas cuerdas rojas entrelazadas alrededor de una pequeña moneda plateada que ocupaba el centro, cuya superficie parecía absorber la luz de las lámparas
“Llena este talismán con seis porciones de esencia y después colócalo sobre tu hermano mayor”
Mientras hablaba, tomó un pequeño bocadillo de la mesa y le dio un mordisco con absoluta tranquilidad
“No será suficiente para extraer todo el veneno, pero bastará para mantenerlo estable y evitar que su vida corra peligro”
Qin Leng tomó el talismán casi de inmediato
Después de aquella demostración, ya podía confirmar que Chi Wuyao pertenecía a ese reducido grupo de cultivadores que realmente había incursionado en el Dao de las Almas. Si sus palabras eran ciertas, entonces quizá existiera una posibilidad real de extraer el veneno que corroía el alma de Qin Tian
Sus ojos descendieron hacia las seis cuerdas rojas
“¿Seis porciones de esencia?”
“Je”
La risa de Chi Wuyao fue baja y breve
Por un instante, sus ojos naranjas parecieron adquirir un brillo distinto
“Por supuesto que hablo de seis almas…”
Tomó otro bocadillo y lo llevó lentamente a sus labios, masticando con calma antes de continuar
“La esencia de simples mortales no será suficiente”
Sus ojos se posaron sobre Qin Leng
“Tendrás que asesinar a seis cultivadores”

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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 147
Estás leyendo el capítulo 147 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 7 de agosto de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.