Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 127 online gratis en español
La caverna entera pareció contener el aliento de la primera respiración
Sobre el desierto subterráneo, un gigantesco domo de viento transparente y rayos transparentes giraba como una tormenta nacida para devorar el mundo. Las corrientes rugían entre las columnas de piedra, las cascadas de arena que descendían desde las alturas se curvaban en mitad de su caída para formar enormes espirales doradas, y los rayos transparentes recorrían aquel océano de viento como serpientes celestiales que aparecían y desaparecían entre los remolinos antes de volver a iluminar el vacío con destellos fantasmales
Las túnicas de los cultivadores se agitaron violentamente, sus cabellos salieron despedidos hacia atrás y la arena del suelo comenzó a vibrar bajo sus pies. Los cadáveres esparcidos por el campo de batalla se deslizaron lentamente sobre las dunas mientras los charcos de sangre eran arrastrados por el viento, formando finos hilos rojizos que giraban alrededor del desierto subterráneo como cintas flotando en el medio de una ventisca
Discípulos de la Fractura Celestial, del Corazón Marcial y de la Garra Primordial levantaron la vista casi al mismo tiempo, como si una fuerza invisible hubiera tomado sus rostros y los obligara a contemplar aquella escena. Incluso quienes luchaban contra la proyección del ciempiés sintieron cómo el corazón se aceleraba dentro de sus pechos al percibir aquella presión imposible, una presión que no parecía provenir de un cultivador, sino de algo mucho más antiguo y oscuro
Había algo profundamente incorrecto en aquella presencia. Algo que despertaba rechazo, ago que provocaba miedo, algo que parecía surgir de las partes más corruptas y prohibidas del mundo
¡¡¡THOOOM!!!
La presión cayó sobre Lu Chen como una montaña invisible
“¿¡Q-que!?”
Por primera vez en su vida, el genio del Corazón Marcial sintió peligro real. No porque Yun hubiera alcanzado su nivel, ni porque aquella aura fuera necesariamente más poderosa que la suya, sino porque lo que tenía frente a él había dejado de parecer un cultivador normal
Yun no estaba quemando solo sangre vital. Estaba quemando su alma
Los ojos de Lu Chen se contrajeron violentamente, la sorpresa atravesó su rostro durante una fracción de segundo, un instante tan breve que cualquier cultivador común jamás habría llegado a notarlo
Porque entendía lo que estaba viendo
Las almas eran uno de los territorios más misteriosos y peligrosos del camino de la cultivación. Incluso los Ancianos de su secta apenas poseían conocimientos superficiales sobre ellas, y la inmensa mayoría de los cultivadores pasaban toda una vida sin comprender siquiera los fundamentos de su propia existencia espiritual
Manipular el alma ya era algo extraordinario. Controlarla era algo reservado para expertos legendarios
¿Pero quemarla?
¿Consumirla como combustible para obtener poder?
Aquello requería una comprensión aterradora de las leyes espirituales. No era algo que un joven del Reino Espiritual debería ser capaz de hacer
Y sin embargo estaba ocurriendo frente a sus ojos
Lu Chen sintió un escalofrío recorrer su espalda mientras observaba cómo el aura de Yun continuaba creciendo
No se detenía
No se estabilizaba
Seguía aumentando con cada latido, con cada respiración, con cada instante que pasaba. Era como contemplar una bestia romper una cadena tras otra. La presión espiritual se volvió tan pesada que incluso el aire pareció endurecerse alrededor de ellos. Sus venas se tensaron. sus músculos se contrajeron, su postura marcial vibró levemente mientras una alarma ensordecedora comenzaba a rugir dentro de su instinto de combate
Por primera vez desde que había entrado en aquella caverna comprendió una verdad simple y brutal
Si permitía que aquello continuara creciendo… podía morir
La intención asesina en sus ojos explotó de golpe
“¿Quemar el alma...?”
Murmuró con voz grave para si mismo. Entonces una sonrisa feroz apareció lentamente sobre su rostro
“¡Entonces yo quemaré mi sangre!”
¡thoom! ¡thoom! ¡thoom! ¡thoom! ¡thoom! ¡thoom!
El Qi espiritual dentro de su cuerpo explotó violentamente. Su corazón comenzó a latir como un tambor de guerra, cada golpe enviando oleadas de sangre vital a través de sus meridianos. El calor ascendió desde el centro de su pecho hasta extenderse por cada rincón de su cuerpo, convirtiéndose rápidamente en un fuego abrasador que parecía querer consumirlo desde dentro. La sangre vital de su corazón comenzó a arder como carbón al rojo vivo, endureciendo músculos, reforzando huesos, tensando tendones y elevando violentamente cada aspecto de su capacidad física
Su aura explotó hacia afuera
No era un aumento elegante
No era una evolución refinada
Era salvaje, brutal y violenta
Como una forja abierta en mitad de su pecho
Las venas sobresalieron por todo su cuerpo como raíces escarlatas, la piel adquirió un tenue tono rojizo y el poder espiritual comenzó a elevarse de manera explosiva. El aire a su alrededor se deformó bajo aquella energía descontrolada mientras la sangre vital continuaba consumiéndose para alimentar una fuerza cada vez más monstruosa
Dos caminos de autodestrucción
Dos cultivadores consumiendo aquello que jamás debería consumirse
Uno quemando el alma
El otro quemando la sangre
Y en medio de la caverna cubierta de cadáveres, arena y sangre, ambos levantaron la vista al mismo tiempo antes de lanzarse hacia adelante
El suelo explotó bajo sus pies
¡swwwsshh!
Dos estelas atravesaron el campo de batalla como meteoros
Pero Yun fue más rápido
Ante sus ojos, el mundo parecía haberse ralentizado hasta el extremo. Los granos de arena flotaban suspendidos en el aire, las gotas de sangre descendían lentamente desde los cadáveres cercanos y las expresiones de los cultivadores permanecían congeladas entre el miedo y la confusión
Yun avanzó a través de aquel mundo inmóvil
La espada púrpura se movió
Una vez
Dos
Tres
Un discípulo del Corazón Marcial todavía corría hacia adelante cuando su brazo derecho salió despedido por los aires. Otro abrió la boca para gritar, pero su cabeza abandonó los hombros antes de que pudiera emitir un solo sonido. Un tercero sintió una ráfaga de viento rozar su cuello y creyó haber sobrevivido... hasta que una fina línea roja apareció sobre su garganta y su cuerpo se desplomó sobre la arena
La espada continuó moviéndose
Cada destello púrpura dejaba otro cadáver atrás
Algunos cuerpos siguieron avanzando unos pasos antes de caer. Otros se derrumbaron con sus armas aún aferradas en las manos. Nadie era capaz de seguir sus movimientos
Yun siguió avanzando
No se detuvo
No desaceleró
La espada morada dibujó una línea tras otra mientras atravesaba las filas del Corazón Marcial. Cabezas, brazos y piernas comenzaron a elevarse por el aire. Chorros de sangre explotaron sobre las dunas. Fragmentos de armaduras giraron entre la tormenta de arena. Algunos cuerpos permanecieron inmóviles durante un instante, sin comprender que ya habían sido cortados, antes de derrumbarse en pedazos sobre el suelo
Desde la perspectiva de los presentes, aquello no parecía una batalla
Parecía una calamidad
Una sombra transparente atravesando un campo de trigo
Y cada paso dejaba muerte detrás
La arena levantada por la tormenta continuó girando alrededor de Yun formando enormes anillos concéntricos, mientras los rayos transparentes destellaban entre ellos como serpientes celestiales. Los discípulos más cercanos sintieron cómo el terror les congelaba la sangre. Algunos tropezaron al intentar retroceder. Otros olvidaron respirar. Ninguno podía seguir sus movimientos
Solo podían ver las consecuencias
Cuerpos cayendo
Sangre volando
Miembros girando por el aire
Y una sombra acercándose cada vez más a Lu Chen
Finalmente, los ojos de ambos se encontraron
El viento explotó
Lu Chen rugió y lanzó el primer golpe
Yun respondió levantando la espada
La segunda respiración fue un choque que hizo temblar la caverna entera
¡¡¡BOOOOOOOOOOOOOOM!!!
Yun y Lu Chen colisionaron en mitad del aire como dos meteoritos destinados a destruirse mutuamente. La explosión resultante arrancó toneladas de arena del suelo, elevando una gigantesca nube dorada que se expandió por el desierto subterráneo mientras las columnas cercanas se fracturaban de arriba abajo y enormes trozos de roca se desprendían de la bóveda
El aire estallo, incluso la luz pareció deformarse alrededor del punto de impacto
Las olas de arena avanzaban por el aire como gigantescos océanos inmóviles. Los fragmentos de roca permanecían suspendidos alrededor de ellos. Las gotas de sangre derramadas durante la batalla anterior parecían estrellas carmesí flotando en el vacío. Incluso el rugido de la explosión se extendía lentamente por la caverna, como si el sonido mismo hubiera quedado atrapado dentro de una prisión invisible
Y en medio de aquel mundo detenido, Lu Chen seguía moviéndose
Su cuerpo ardía de rojo. La sangre vital quemándose dentro de sus venas iluminaba músculos, tendones y meridianos como una forja encendida bajo la piel. Cada movimiento suyo era explosivo, cada puñetazo era capaz de pulverizar roca, cada paso hacía estallar el suelo bajo sus pies
Pero seguía siendo lento
¡swwwsh!
Yun desapareció con un borrón transparente
Una imagen residual quedó suspendida frente a Lu Chen mientras la verdadera espada aparecía sobre su cabeza. El puño marcial subió por instinto
¡¡SRRRINGG!!
El choque produjo una lluvia de chispas que atravesó decenas de metros de distancia. Antes de que esas chispas tocaran el suelo, Yun ya había cambiado tres veces de posición. Una segunda imagen residual apareció detrás de Lu Chen, luego una tercera, luego una cuarta…
Desde la perspectiva de los espectadores parecía que decenas de Yun rodeaban al genio del Corazón Marcial al mismo tiempo
La espada morada aparecía y desaparecía entre aquellas sombras como un relámpago imposible de seguir
¡plssh!
Una línea de sangre apareció en el hombro de Lu Chen
Luego otra sobre el brazo
Luego otra sobre el costado
Pequeñas heridas
Cortes superficiales
Yun estaba desmontando su defensa pieza por pieza
“¡Ja!”
Lu Chen rugió y lanzó una lluvia de golpes capaz de destruir una montaña. El aire explotó una y otra vez, ondas de choque atravesaron la caverna, columnas enteras colapsaron bajo la violencia de sus puños. Sin embargo, ninguno alcanzó a Yun, todos golpeaban imágenes residuales, sombras y fantasmas
El verdadero Yun seguía moviéndose
La tormenta transparente giraba detrás de él como una extensión de su alma. Cada vez que aparecía, una nueva línea roja nacía sobre el cuerpo de Lu Chen. Cada vez que desaparecía, otra herida se abría
Hasta que finalmente ocurrió
Un instante, un error, un parpadeo, la guardia de Lu Chen descendió apenas el ancho de un dedo y el mundo cambió. Yun apareció frente a él como un espectro surgido de la nada, tan cerca que pudo distinguir cada detalle de su rostro, tan cerca que vio el reflejo de sus propios ojos temblando en aquellas pupilas oscuras. El viento generado por aquella velocidad imposible le golpeó el rostro una fracción de segundo antes de que llegara el ataque
La espada avanzó. No hubo destello ni técnica deslumbrante, sólo una línea morada atravesando el aire. La hoja penetró su abdomen, salió por su espalda y una explosión de sangre estalló detrás de él, desplegándose como una inmensa flor carmesí en mitad de la caverna. Gotas escarlata salpicaron el vacío, suspendidas por un instante bajo la luz de las llamas lejanas, mientras el cuerpo de Lu Chen se arqueaba violentamente. El rugido que escapó de su garganta hizo temblar las paredes, un sonido salvaje, desgarrador, más cercano al lamento de una bestia moribunda que a la voz de un cultivador
Pero incluso entonces no cayó. Sus ojos se inyectaron de sangre, las venas sobresalieron por todo su cuerpo y una oleada de energía volvió a estallar a su alrededor. Quemó más sangre, más talento, más futuro, más años de vida, alimentando aquella llama desesperada con los restos de su propia existencia. Era como contemplar a un hombre arrojando pedazos de su alma a una hoguera, dispuesto a consumir hasta el último fragmento de sí mismo con tal de obtener una oportunidad más contra el monstruo que tenía delante
El calor fue tan intenso que la arena cercana se fundió y se convirtió en cristal, las rocas se agrietaron y el aire se onduló
Pero cuando levantó la cabeza, Yun había desaparecido
Lu Chen giró de inmediato, sus ojos barrieron la caverna y su sentido espiritual se extendió cientos de metros, pero no encontró nada
Entonces un escalofrío le recorrió la espalda al comprender que no era Yun quien se estaba ocultando
Era él quien había dejado de ser capaz de seguirlo
Un destello morado cruzó el borde de su visión y, para cuando entendió lo que significaba, ya era demasiado tarde
¡slash! ¡slash! ¡slash! ¡slash!
Miles de líneas rojas aparecieron simultáneamente sobre todo su cuerpo. Cruzaban su pecho, sus brazos, sus piernas, su cuello y su rostro como una telaraña de muerte dibujada sobre la carne
El tiempo pareció detenerse
Su corazón intentó latir
No pudo
Su boca se abrió
Sus ojos permanecieron fijos sobre Yun
“¿Qué… clase de monstruo eres...?”
Fue el último pensamiento que cruzó su mente
Al instante siguiente, todo su cuerpo se desmoronó
La sangre explotó hacia el cielo
La carne salió despedida en todas direcciones
Los huesos se fragmentaron
Los órganos se dispersaron sobre la arena
El genio del Corazón Marcial se convirtió en una nube rojiza suspendida sobre el campo de batalla
Un Reino Espiritual Nivel 7 acababa de morir
Y todo había ocurrido dentro de la segunda respiración
“.....................”
Por un instante, los rostros de todos los discípulos se volvieron pálidos
Los cultivadores de la Fractura Celestial, del Corazón Marcial y de la Garra Primordial giraron la cabeza hacia el lugar donde Lu Chen había muerto, pero ninguno logró comprender lo que acababa de ocurrir
Porque ya no podían sentir su Qi espiritual
Ni una sola hebra
Ni una sola fluctuación
La poderosa presencia espiritual que había dominado aquella región de la caverna apenas unos instantes antes había desaparecido por completo, como si jamás hubiera existido
Y aquello era mucho más aterrador que la propia muerte
Pero Yun no les dio tiempo para entenderlo
La tercera respiración comenzó con su aparición en medio de ellos
Ahora estaba en el centro mismo de los discípulos del Corazón Marcial y de la Garra Primordial que, apenas unos instantes antes, habían dudado entre rematar a la bestia o girar la cabeza para observar la muerte de Lu Chen
Esa duda les costó la vida
Para Yun, el mundo seguía moviéndose con una lentitud desesperante. Las partículas de arena flotaban inmóviles en el aire, las gotas de sangre que aún descendían desde la explosión de Lu Chen parecían estrellas carmesí suspendidas sobre el campo de batalla. Algunos discípulos todavía tenían la cabeza girándose hacia el lugar donde el genio del Corazón Marcial había muerto
Todavía estaban mirando
Todavía estaban comprendiendo
Todavía estaban vivos
La espada púrpura se movió
Y el campo de batalla explotó
Una cabeza salió despedida por encima de una duna mientras su dueño aún conservaba la expresión de confusión en el rostro. Un brazo giró varias veces en el aire con la espada todavía aferrada a la mano. Un torso se abrió desde el hombro hasta la cintura y una lluvia de sangre cubrió a los cultivadores cercanos antes de que nadie entendiera qué acababa de ocurrir
Yun avanzó
No peleaba contra ellos
Los borraba
Su figura desaparecía y reaparecía constantemente entre los discípulos, dejando tras de sí una estela de viento transparente y rayos transparentes que atravesaba el campo de batalla como una cicatriz abierta en el aire. Nadie veía sus movimientos, nadie veía sus ataques, lo único que alcanzaban a percibir eran las consecuencias
Un cuello explotando
Una cabeza rodando
Una lanza cayendo al suelo sin dueño
Un cuerpo desplomándose en dos mitades
Un cultivador de la Garra Primordial abrió la boca para advertir a sus compañeros, pero la parte superior de su cuerpo se deslizó lentamente de la inferior antes de que pudiera emitir un sonido. Otro intentó levantar una barrera de Qi espiritual y murió observando cómo una línea roja aparecía sobre su pecho. Un discípulo pelirrojo cubierto de tatuajes negros sintió una ráfaga de viento pasar junto a él y creyó haber sobrevivido. Dio un paso hacia adelante
Su cuerpo se separó en dos
Uno
Dos
Cinco
Diez
Veinte
La velocidad era tan absurda que los cadáveres comenzaron a acumularse más rápido de lo que podían caer. Extremidades, armas y fragmentos de armaduras llenaron el aire. La sangre pintó las dunas de rojo. Los gritos nacían demasiado tarde
Las defensas se levantaban demasiado tarde
Las reacciones llegaban demasiado tarde
Porque para cuando alguien comprendía que Yun estaba frente a él...
Yun ya estaba matando a otra persona
Las dos sectas, que apenas unos instantes antes habían estado luchando ferozmente entre sí, comprendieron al mismo tiempo que ya no eran enemigos
Eran presas
Y Yun era la calamidad que había descendido sobre ellas
La tormenta transparente atravesó el campo de batalla una última vez
Entonces los cuerpos comenzaron a caer
Uno tras otro
Decenas de cadáveres se desplomaron simultáneamente sobre la arena, como si una mano invisible hubiera cortado todos sus hilos al mismo tiempo
La masacre apenas duró unos instantes
Pero cuando terminó, la arena ya se había vuelto roja
Entonces, la cuarta respiración rompió el desastre
“¡¡CRRRRRRRRRRRRRYAAAH!!”
La proyección del ciempiés decidió reconocerlo
Hasta ese momento, la bestia había estado concentrada en su propia matanza. Seguía ensangrentada por heridas anteriores, masacrando sectarios, esforzándose contra sus carencias. Pero cuando Yun dejó de ser un borrón para convertirse en una fuerza que lo desafiaba de frente, algo en el monstruo cambió
En la percepción ralentizada de Yun, los cadáveres flotaban como figuras suspendidas dentro de un lienzo macabro, la sangre descendía lentamente por las paredes de la caverna y los fragmentos de roca permanecían inmóviles en el aire, como si el tiempo mismo hubiera olvidado seguir avanzando. Incluso los gritos de los supervivientes parecían congelados dentro del vacío, atrapados en un instante interminable
Sin embargo, una cosa seguía moviéndose con claridad
El ciempiés
Sus miles de patas se reajustaron sobre la arena mientras sus múltiples ojos negros se clavaban sobre Yun. La cola escarlata se elevó lentamente por encima de su cuerpo y sus mandíbulas se abrieron, liberando un siseo profundo acompañado por nubes de vapor oscuro. Desde que aquella proyección se había vuelto carmesí, ningún cultivador había logrado llamar realmente su atención. Todos habían sido demasiado débiles, demasiado lentos, demasiado insignificantes para representar una amenaza
Pero ahora era diferente
Por primera vez desde el inicio de la batalla, la bestia sintió una fuerza comparable a la suya aparecer dentro de la caverna. Una fuerza capaz de desafiarla, una fuerza capaz de herirla, quizás incluso de matarla
Los ojos de Yun se entrecerraron al comprender lo mismo. La criatura había comenzado a seguir sus movimientos, había ajustado su percepción a aquella velocidad absurda y ahora era la única existencia en toda la caverna capaz de compartir aquel mundo ralentizado. Aquello significaba una sola cosa
El ciempiés también estaba evolucionando
La mirada de Yun se desplazó brevemente hacia la distancia, donde Situ Ming, Situ Hei y los discípulos rescatados permanecían ocultos entre las columnas de piedra. Si permitía que aquella cosa sobreviviera, si la “Fusión de Almas” terminaba antes de acabar con ella, la proyección dirigiría toda su atención hacia ellos
Y cuando eso ocurriera, nadie sería capaz de detenerla
Una leve sonrisa apareció en el rostro de Yun. No era alegría ni confianza, era el reconocimiento que un depredador ofrece a otro depredador antes de una cacería mortal
Porque ambos habían llegado exactamente a la misma conclusión
Solo uno abandonaría aquella caverna con vida
Entonces el ciempiés se lanzó hacia adelante y Yun desapareció
¡¡¡CRRRRRRRRRRRRRSHHH!!!
La caverna entera vibró con una secuencia de golpes imposibles de seguir. Para los discipulos de la Secta de la Fractura Celestial, el combate ya no fue una pelea visible, sino una serie de estallidos brutales sobre el cuerpo del ciempiés
Un fragmento de costilla saltó aquí, un tajo infinito sobre la capa del monstruo allá. Un chorro de sangre negra brotando en un tercer lugar. Cada vez que Yun cambiaba de dirección, el viento y el rayo transparentes dejaban una estela casi invisible detrás de él, como si arrastraran la aurora misma
La bestia intentó aplastarlo con sus patas, pero yun ya no estaba allí
Intentó morderlo con las fauces venenosas
Yun había girado por la cola
Intentó barrerlo con el látigo óseo de su apéndice
Yun apareció sobre su lomo
Una vez
Dos veces
Tres
En cada interacción, la criatura aprendió algo: primero, que Yun poseía reflejos sobrehumanos; luego, que su cuerpo era rápido y escurridizo como el viento; después, que quizás podían seguirlo. Pero Yun no bajó la guardia
La cuarta respiración fue una verdadera caza divina
El monstruo lo seguía con reajustes frenéticos:
Zigzagueó cuando Yun zigzagueó
Giró cuando Yun giró
Cada mirada del ciempiés se clavaba en Yun como un faro nocturno, cada movimiento reflejaba una inteligencia bestial. Y aun así, cada vez que Yun desaparecía de un ángulo, reaparecía desde otro, como si hubiera atravesado planos invisibles
Los fogonazos que explotaban sobre la criatura eran más que cortes: eran declaraciones de dominio. Hasta el mundo se había transformado: las paredes de la caverna temblaban con el combate, algunas rocas se astillaron con la ferocidad de los choques. El eco de los impactos rebotaban interminablemente
Yun sintió un latido brutal en la base del cráneo
Sangre llenó su boca. Dolor tras dolor recorrió su cuerpo como cuchillas al rojo vivo, mientras su visión se estrechaba y el mundo comenzaba a difuminarse a su alrededor
Su túnica morada estaba desgarrada en jirones, su cabello onduló bajo las violentas corrientes de Qi espiritual
El blanco comenzó a propagarse entre los mechones negros, extendiéndose lentamente hasta devorar el color de su cabello por completo, como si la “Fusión de Almas” estuviera consumiendo, hebra por hebra, los años de vida que aún le quedaban
Pero él no se detuvo. Aunque su cuerpo se desmoronaba segundo a segundo, siguió avanzando
La quinta respiración llegó con Yun bañado en su propia sangre
Yun corrió por el cuerpo del ciempiés con una trayectoria circular. Dejando estelas de velocidad, cambió de segmento, trazó un diseño complejo sobre aquel lienzo vivo. Subió sobre placas, saltó sobre escamas con la ligereza de un espectro. Cada paso era un relámpago: donde se posaba el pie, el aire temblaba. El viento transparente y el rayo transparente rugían a su alrededor, más puros, más peligrosos, más imposibles de seguir que nunca. En cada giro, en cada acrobacia, dejaba destellos de Qi espiritual, pequeñas grietas en el aire mismo
Los múltiples ojos del ciempiés se movieron frenéticamente, intentando seguir a Yun, intentando encontrarlo, pero las decenas de imágenes residuales habían convertido su percepción en un caos imposible de descifrar
A sus ojos, Yun parecía estar en todas partes al mismo tiempo, sobre su lomo, junto a sus mandíbulas, bajo su vientre y sobre su cabeza, obligando a miles de patas a agitarse violentamente mientras la bestia intentaba reajustar sus sentidos
Demasiado tarde. Yun ya había llegado
Apareció por encima de la cabeza del monstruo, giró sobre sí mismo y cerró la mano con fuerza alrededor de la empuñadura, mientras las venas de su brazo se hinchaban y la sangre brotaba de las grietas abiertas en su piel
Entonces la tormenta translúcida de viento y relámpagos estalló con toda su fuerza, y durante una fracción de segundo el mundo entero pareció oscurecerse
“¡Trueno Errante!”
La espada morada descendió
No como una estocada
No como un tajo
No como una técnica de espada
Sino como una ejecución
Como una guillotina divina caída desde los cielos
¡¡SLAAAAAAAASH!!
En el instante en que la hoja completó su recorrido una onda de choque monstruosa explotó sobre la caverna
El rugido del impacto se propagó por kilómetros de túneles y cavernas, rebotando una y otra vez contra las paredes rocosas hasta transformarse en un estruendo interminable que recordó al derrumbe de los cielos
¡¡PLAAAAAAAAASH!!
La sangre del monstruo estalló por todas partes
Escamas negras del tamaño de escudos salieron despedidas junto a torrentes de carne y fragmentos de Qi espiritual descontrolado, mientras una línea de corte perfecta atravesaba el cuerpo entero de la criatura desde la punta de la cabeza hasta el último segmento de su cola
Durante una fracción de segundo, el gigantesco ciempiés permaneció inmóvil
Como si incluso la muerte hubiera necesitado un instante para alcanzarlo
Luego la herida se abrió
Y el monstruo se partió por la mitad
La cabeza salió despedida hacia las alturas envuelta en una cascada de sangre carmesí, mientras el resto del cuerpo colapsaba detrás de ella como una cordillera derrumbándose, aplastando dunas, columnas y formaciones rocosas bajo cientos de toneladas de carne moribunda
La proyección del ciempiés del Gran Círculo del Reino Espiritual había sido ejecutada
La quinta respiración terminó
Y la caverna entera, por fin, dejó de moverse durante un segundo que se sintió más largo que cualquier batalla, porque todos habían visto exactamente lo mismo
Un cultivador del Reino Espiritual Nivel 1 había asesinado a un Reino Espiritual Nivel 7
Había exterminado a decenas de discípulos internos pertenecientes a dos de las grandes sectas de la región
Había destruido la proyección de una bestia del Gran Círculo del Reino Espiritual
“..............................”
La montaña pareció quedarse sin aliento mientras la arena seguía cayendo desde las alturas, la sangre continuaba filtrándose entre las grietas de la roca y el eco de las explosiones aún viajaba por las profundidades de la caverna como si incluso el mundo necesitara tiempo para aceptar lo que acababa de presenciar
Y entonces comenzó a llover
Una lluvia espesa de sangre carmesí descendió desde el cielo subterráneo, nacida de los restos del gigantesco ciempiés que todavía se desintegraban mientras caían, convirtiendo toda la caverna en un océano rojo donde cada gota parecía anunciar el final de una era
En medio de aquella tormenta de sangre permanecía Yun
De pie
Inmóvil
Su túnica estaba completamente desgarrada, su cuerpo cubierto de heridas abiertas y la sangre del monstruo descendía lentamente por su cabello, por sus hombros y por la hoja morada que aún sostenía con firmeza
No quedaba un solo mechón negro
Todo su cabello se había vuelto completamente blanco
El precio de la Fusión de Almas había quedado grabado para siempre sobre su cuerpo
Su pecho subía y bajaba con violencia, cada respiración sonaba pesada, áspera y dolorosa, como si incluso el simple acto de seguir con vida hubiera dejado de ser algo natural y se hubiera convertido en una batalla más
A su alrededor, el viento y el rayo transparentes comenzaron a desaparecer lentamente mientras el propio mundo recuperaba aquello que les había sido arrebatado; las corrientes invisibles volvieron a teñirse de verde, los relámpagos recuperaron su resplandor azul y las últimas huellas de aquella transparencia imposible terminaron por disiparse en el aire, como si semejante poder jamás hubiera debido existir
El precio ya había sido pagado
50 años de vida habían desaparecido de su cuerpo
Pero nadie...
Absolutamente nadie...
Volvió a mirar a Yun como a un simple discípulo interno
Porque la figura que permanecía de pie bajo aquella lluvia de sangre ya no parecía la de un simple cultivador del Reino Espiritual Nivel 1
Parecía el único sobreviviente de una calamidad
Algunas leyendas nacen lentamente, alimentadas por el paso de los siglos
La suya nació entre sangre y ruinas... en tan solo cinco respiraciones

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Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 128
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 127
Estás leyendo el capítulo 127 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.