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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 105 online gratis en español

\-Cadenas Celestiales Una hilera de cadenas negras atravesaba el amanecer como arterias de hierro suspendidas sobre el vacío Se extendían entre la montaña interna y la montaña externa de la Secta de la Fractura Celestial, perdiéndose entre mares de niebla espiritual y precipicios imposibles de medir a simple vista. Cada eslabón era gigantesco, tan grande como una vivienda mortal, y antiguas runas cubrían el metal ennegrecido, carcomido por décadas de viento, lluvia y Qi espiritual. Entre las grietas todavía podían verse manchas de óxido rojizo adheridas al hierro como sangre seca sobre viejas cicatrices El viento descendió desde las montañas Sssssssssssss Un silbido metálico recorrió las alturas mientras la niebla espiritual se agitaba lentamente bajo las cadenas suspendidas El amanecer apenas comenzaba a despertar Las nubes del horizonte ardían en tonos dorados, rosados y púrpuras, reflejándose sobre el océano blanco de niebla que cubría el abismo. Muy abajo, un mar gris azulado permanecía oculto bajo las capas espirituales como una criatura dormida, sepultando profundidades capaces de devorar incluso la luz Y sobre aquellas cadenas colosales… Una figura avanzaba sola Sus pasos eran ligeros, apenas suficientes para arrancar un eco apagado del metal oscuro bajo sus pies La luz del alba descendió lentamente sobre su cuerpo Cabello negro Piel blanca Túnicas moradas agitándose bajo las corrientes de aire Su largo cabello caía por la espalda como tinta derramándose en la oscuridad, balanceándose suavemente detrás de ella mientras los bordados plateados de las túnicas reflejaban destellos tenues bajo el amanecer. Un cinturón negro rodeaba su cintura, y sobre el brazo derecho descansaba una cinta azul cuyo color profundo resaltaba bajo la luz naciente como un relámpago atrapado entre las telas violetas Dentro de la Secta de la Fractura Celestial, muy pocos discípulos externos tenían derecho a portar aquel color Alquimista de Nivel 2 Un estatus capaz de abrir puertas incluso dentro de la montaña interna Apenas dieciocho años Y aun así, su cultivo ya había alcanzado el Nivel 10, el "Gran Círculo del Reino Mortal" Dentro de la generación de la montaña externa, ese nivel era suficiente para colocarse en la cima. No solo poseía un talento monstruoso para la alquimia; su velocidad de cultivo también resultaba absurda Otra ráfaga atravesó las alturas La túnica morada se pegó brevemente a su cuerpo antes de volver a agitarse detrás de ella. El olor metálico de las cadenas se mezclaba con humedad, ozono y el frío crudo del amanecer Pero Mei Mei no reaccionó en absoluto Sus ojos negros permanecían tranquilos mientras avanzaba entre el cielo y el abismo Ahora mismo se dirigía hacia la residencia de su Maestro El Gran Anciano Long Bai la había convocado personalmente antes de la salida completa del sol Aquello era extraño En los últimos años, Long Bai jamás la había llamado de aquella manera. Mucho menos al amanecer, cuando incluso la montaña externa permanecía sumida en un silencio fantasmal. A esa hora, la mayoría de los discípulos todavía dormían o luchaban dentro del Bosque de la Raíz Corrupta Solo existían las cadenas suspendidas sobre el vacío El viento recorriendo las alturas Y Mei Mei caminando sola entre ambos mundos El amanecer bañó las cadenas con una luz cálida y dorada. Cualquier mortal habría sentido el calor deslizarse lentamente sobre la piel después del frío de la madrugada Mei Mei no sintió absolutamente nada Ni el calor Ni el frío Era como si existiera un cristal invisible separándola del mundo; una barrera silenciosa e imposible de atravesar El viento movía su cabello, pero jamás alcanzaba su piel La luz iluminaba sus ojos, pero nunca lograba calentar algo dentro de ella A veces, incluso la propia Mei Mei llegaba a preguntarse cómo se suponía que debía sentirse estar viva Clang… Clang… El eco de sus pasos descendió lentamente hacia el mar de nubes Sus ojos bajaron apenas El amanecer era hermoso Podía verlo claramente Las montañas cubiertas de niebla La luz dorada deslizándose sobre los precipicios Los reflejos brillando entre las antiguas runas grabadas en las cadenas Todo era hermoso Pero para Mei Mei, aquello se parecía más a contemplar una pintura detrás de un cristal imposible de romper El mundo despertaba cubierto de colores y sonidos. Las corrientes de aire silbaban entre las montañas, la luz incendiaba el horizonte y los enormes eslabones gemían bajo las alturas Pero dentro de ella… Solo existía silencio El viento volvió a recorrer las Cadenas Celestiales Y Mei Mei continuó avanzando sola entre el cielo y el abismo, como una sombra incapaz de tocar el mundo que observaba . . . . La montaña interna de la Secta de la Fractura Celestial estaba dividida en tres niveles; tres mundos completamente distintos que separaban el poder, el talento y la autoridad dentro de la secta El nivel inferior pertenecía a los discípulos internos. Casi doscientas figuras habitaban aquella región montañosa, entrenando entre pabellones suspendidos, plataformas de combate y ríos espirituales que descendían entre las rocas. Sus cultivos variaban entre las etapas tempranas, intermedias y avanzadas del Reino Espiritual, un nivel que para la montaña externa ya representaba existencias capaces de provocar reverencia Más arriba se encontraba el nivel intermedio, el verdadero núcleo duro de la Secta de la Fractura Celestial. Allí residían Ancianos, Alquimistas de Nivel 3, Herreros de Nivel 3 y Maestros de Formaciones de Nivel 3, expertos capaces de alterar el funcionamiento completo de la secta con una sola orden. El Qi espiritual en aquella zona era tan abundante que la niebla permanecía condensada entre las montañas incluso durante el día, mientras destellos de fuego alquímico y explosiones amortiguadas iluminaban ocasionalmente pabellones ocultos entre las nubes Y finalmente existía el nivel superior La cima absoluta de la montaña interna Allí residían las verdaderas monstruosidades de la nueva generación: los discípulos internos principales, la crema de la cosecha de la Secta de la Fractura Celestial. Nombres como Qin Tian, Lu Zhan o Situ Xiaoyun ya comenzaban a extenderse más allá de las fronteras de la secta debido a sus talentos absurdos Pero incluso entre ellos todavía existían figuras cuya presencia resultaba mucho más aterradora El Gran Anciano Long Bai Y el Líder de la Secta, Wu Yan Sssssssssssss El viento atravesó las montañas mientras, en la cima del nivel superior, una estructura majestuosa se erguía entre la niebla espiritual con una presión silenciosa \-Residencia Long Bai Los enormes pilares negros estaban cubiertos de runas azuladas que brillaban tenuemente bajo el amanecer. Cortinas moradas descendían desde los ventanales superiores, agitándose lentamente bajo las corrientes de aire, mientras el Qi espiritual alrededor de la residencia era tan denso que incluso la luz parecía deformarse ligeramente al atravesarlo El espacio mismo se sentía extraño allí Pesado Inestable Como si el aire evitara acercarse demasiado a aquel lugar Dentro del salón principal, una figura levitaba en silencio Long Bai permanecía suspendido a varios metros del suelo mientras mantenía posición de loto. Los primeros rayos del amanecer descendían a través de los ventanales morados, iluminando lentamente su figura y otorgándole una apariencia casi irreal Su largo cabello era completamente blanco; no el blanco opaco de la vejez, sino un tono pálido y antinatural, como nieve iluminada bajo la luna. Sus pestañas, cejas e incluso su piel compartían aquella palidez enfermiza que parecía no pertenecer a una persona viva. Las túnicas negras que cubrían su cuerpo absorbían parcialmente la luz a su alrededor, profundizando todavía más el contraste entre oscuridad y blancura El Qi espiritual fluía lentamente alrededor de Long Bai, profundo y pesado como un océano oculto bajo absoluta calma Zap Una línea de relámpago azul atravesó repentinamente todo su cuerpo El aire vibró violentamente y las cortinas moradas se elevaron bajo la presión espiritual. Pequeñas corrientes eléctricas reptaron sobre sus mangas negras, deslizándose incluso sobre algunos mechones de su cabello blanco antes de desaparecer lentamente en el vacío. Bajo él, las baldosas oscuras emitieron pequeños crujidos y finas grietas comenzaron a extenderse antes de detenerse abruptamente Long Bai no abrió los ojos Su respiración permanecía estable y natural, como si aquel poder aterrador fuera apenas una pequeña fracción de su verdadero cultivo. Después de todo, el Reino Tierra era una existencia completamente distinta al Reino Espiritual Incluso Ancianos ordinarios sentirían presión frente a alguien como él Sssssssssssss El viento agitó nuevamente las cortinas moradas justo cuando las enormes puertas de la residencia comenzaron a abrirse lentamente Tap Tap Mei Mei caminó hacia el interior con pasos suaves. Su túnica violeta se balanceó lentamente mientras atravesaba el enorme salón silencioso, iluminado parcialmente por la luz dorada del amanecer. El aire estaba cargado de electricidad espiritual y pequeñas corrientes azules aparecían y desaparecían alrededor de Long Bai Cualquier cultivador del Reino Mortal habría sentido la piel erizarse al instante ante aquella presión invisible Pero Mei Mei simplemente avanzó en silencio Sus ojos negros permanecieron varios segundos observando los relámpagos azules reptando alrededor del cuerpo de Long Bai, como una niña intentando comprender algo imposible “........” Long Bai abrió los ojos Sus pupilas eran completamente plateadas Frías Vacías La mirada del anciano descendió lentamente hacia Mei Mei, su creación más joven Sus nueve discípulos principales jamás habían sido verdaderos discípulos Ni verdaderos humanos Habían sido creados Los llamados prodigios de Long Bai no eran más que marionetas vivientes construidas mediante un arte secreto prohibido; cuerpos artificiales diseñados específicamente para cultivar Existencias incompletas Fallidas Long Bai observó a Mei Mei en silencio. No había afecto, orgullo ni calidez en sus ojos, únicamente análisis y evaluación, como un herrero inspeccionando una espada recién forjada La estabilidad espiritual de Mei Mei seguía siendo superior a la de Lu Zhan. La integración del alma artificial había alcanzado un nivel inesperadamente alto, pero aun así seguía incompleta Todos lo estaban A lo sumo, Long Bai apenas había conseguido otorgarles media alma: lo suficiente para pensar, cultivar y ascender, pero todavía demasiado lejos de la verdadera humanidad Lu Zhan había nacido defectuoso. La fragmentación incompleta del alma había deformado su mente hasta convertirlo en una criatura incapaz de comprender empatía, culpa o miedo; un depredador vestido con piel humana Y Mei Mei… Ella jamás había conseguido sentir realmente el mundo: ni calor, ni frío, ni dolor, ni siquiera emociones humanas completas. Era como si el vacío dentro de su alma hubiese devorado lentamente todos sus sentidos desde el instante mismo de su creación O al menos, así era como debería ser Los ojos plateados de Long Bai se entrecerraron apenas mientras observaba a la joven bajo la luz del amanecer Últimamente, algo había comenzado a cambiar dentro de Mei Mei, algo pequeño y sutil, pero completamente real Desde que había conocido a aquel joven misterioso llamado Xu Mao, una reacción extraña había empezado a surgir dentro de su alma incompleta, como si aquella mitad vacía estuviera respondiendo lentamente a algo imposible de comprender Aquello no tenía sentido Las almas artificiales no debían evolucionar por sí mismas, mucho menos desarrollar emociones humanas reales. Y sin embargo, Long Bai había comenzado a notar pequeñas anomalías recientes: miradas que permanecían demasiado tiempo inmóviles, silencios distintos, vacilaciones casi imperceptibles Como grietas extendiéndose lentamente sobre una superficie perfectamente congelada En un principio, Long Bai jamás había prestado demasiada atención a Xu Mao. Después de todo, solo era un discípulo externo ligeramente interesante que continuamente causaba problemas a Qin Leng, y por consecuencia, interfería indirectamente con el ascenso de Qin Tian dentro de la generación joven Aquello incluso le había resultado útil Permitir que Mei Mei permaneciera ocasionalmente cerca de Xu Mao servía para añadir presión sobre Qin Leng y, al mismo tiempo, elevar un poco más el prestigio de Lu Zhan dentro de la montaña interna. Para Long Bai, aquello no era más que un pequeño movimiento dentro del tablero de la secta Pero las cosas habían comenzado a desviarse lentamente de sus cálculos Xu Mao se estaba volviendo demasiado fuerte Demasiado rápido Y lo verdaderamente problemático no era su talento, sino el hecho de que, cada vez que Mei Mei regresaba después de interactuar con él, aquella alma incompleta parecía volverse ligeramente más… inestable Como si algo dormido dentro de ella estuviera despertando lentamente El viento recorrió nuevamente los ventanales morados mientras Mei Mei permanecía quieta bajo la luz del amanecer. Sus ojos observaron lentamente los relámpagos azules deslizándose alrededor de Long Bai, como si intentara entender por qué aquella energía podía destruir montañas y aun así ella era incapaz de sentir siquiera el calor del sol El salón quedó sumido en silencio Solo el sonido del viento recorriendo las montañas podía escucharse a través de la residencia Long Bai observó a Mei Mei durante varios segundos antes de que una sonrisa extremadamente leve apareciera finalmente en su rostro Luego, Mei Mei levantó lentamente ambas manos Sus dedos comenzaron a moverse frente a su pecho con una precisión silenciosa y elegante, formando señas fluidas que parecían deslizarse en el aire como sombras danzando bajo la luz dorada del alba. Incluso aquel lenguaje mudo poseía una extraña belleza fría en ella Finalmente, descendió hasta apoyar una rodilla sobre el suelo oscuro de la residencia “Maestro… ¿me llamó?” Long Bai observó los movimientos de sus manos con indiferencia “Sí” La respuesta fue tranquila Como si estuviera hablando de algo completamente insignificante Las corrientes eléctricas azules continuaron reptando lentamente alrededor de su cuerpo suspendido mientras sus pupilas plateadas descendían hacia Mei Mei “Pronto, Qin Tian, Lu Zhan y Situ Xiaoyun saldrán a una misión fuera de los límites de la secta” Mei Mei permaneció en silencio Sus ojos apenas se movieron No entendía qué tenía que ver aquello con ella. Después de todo, su cultivo todavía se encontraba en el Gran Círculo del Reino Mortal. Frente a monstruosidades como Qin Tian o Lu Zhan, existencias capaces de aplastar fácilmente cultivadores del Reino Espiritual, ella difícilmente podría cooperar realmente Mucho menos ayudarlos Long Bai continuó observándola desde las alturas “Ya he hecho los arreglos para que tanto tú como varios discípulos externos se unan a la misión. Su papel principal será actuar como soporte durante el viaje” La voz del anciano se arrastró lentamente dentro del enorme salón silencioso Zap… Pequeñas corrientes eléctricas reptaron sobre sus mangas negras antes de disiparse en el aire “Pero esa no sera tu verdadera misión…” “………..” Los ojos negros de Mei Mei permanecieron fijos sobre él mientras una sonrisa delgada, leve y cruel aparecía lentamente en el rostro de Long Bai La misma sonrisa que ocasionalmente surgía en el rostro de Lu Zhan justo antes de matar a alguien Las pupilas plateadas de Long Bai brillaron tenuemente bajo los relámpagos azules “Tu verdadera misión será asesinar a Xu Mao”
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 105

Estás leyendo el capítulo 105 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 26 de mayo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.