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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 401 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Como asesino a sueldo, Lobo de Sombra siempre se había mantenido oculto tras los demás en la oscuridad. Sin embargo, alguien se le había acercado por detrás y ahora le ponía un arma afilada en la garganta. Pero no había sentido nada hasta que esa gigantesca guadaña se posó sobre su hombro, provocándole una sensación de terror estremecedor, como si innumerables agujas afiladas le clavaran la espalda. En ese momento, no se atrevió a moverse ni un centímetro. Se le erizó todo el vello del cuerpo y el corazón le latía con tanta fuerza que sentía que iba a estallarle. Lobo de Sombra llevaba más de veinte años como asesino, y sus manos estaban manchadas con innumerables vidas. Sabía que el simple hecho de liberar un atisbo de su sed de sangre aterrorizaría a cualquier persona común. Sin embargo, palidecía en comparación con la presencia que lo dominaba. Esa creciente intención asesina era casi tangible, llenando su nariz con un espantoso hedor a sangre. Aturdido, sintió como si la cabeza de una bestia sangrienta, gigantesca y horrible, hubiera emergido de la oscuridad detrás de él y sus fauces abiertas estuvieran exhalando una ráfaga de aire fétido en la parte posterior de su cuello. ¡Gusto! La afilada guadaña tembló levemente, como si la persona detrás de ella se hubiera impacientado. Casi muerto de miedo, Lobo de Sombra inmediatamente levantó ambas manos y tartamudeó: "No me mates, no me mates..." Aunque era uno de los mejores asesinos de la Organización Espina de la Sombra, ni siquiera se atrevió a usar su espada oculta. Permaneció arrodillado en el suelo con la guadaña presionándolo con fuerza. En otro lugar, el sol se hundía lentamente en el horizonte. El resplandor del sol poniente se extendía por el borde de las nubes, formando una línea de un rojo intenso. El cielo oscilaba entre la luz y la oscuridad mientras algunos pájaros planeaban en silencio. Un carruaje negro cruzó la puerta de Florencia, abandonando la ciudad. El cochero chasqueó las riendas, instando a los dos caballos negros a galopar más rápido. Las ruedas resonaron hacia adelante, recorriendo el liso camino más allá de las murallas. Dentro del carruaje, Cassius vestía un traje de cazador gris común y corriente y tenía los ojos parcialmente cerrados. La Fuerza del Colmillo de la Muerte y la Fuerza Reverberante fluían según sus rutas meridianas como agua corriente. Cada vez que la fuerza atravesaba un punto vital del cuerpo, lo iluminaba con tonos rojos y morados. Cassius había restaurado su cuerpo a la cima de su habilidad como pugilista, desbloqueando los puntos vitales para ambas formas de las técnicas de puño de la Osa Mayor del Sur. El sutil dolor de esa fuerza especial que fluía bajo su piel lo tranquilizó. A medida que la fuerza lo llenaba gradualmente, el vacío en su corazón se desvaneció por completo. A medida que las fuerzas de las Artes Marciales Encubiertas circulaban por su cuerpo, oleadas de vitalidad robusta y refinada recorrían sus músculos, trayendo consigo una sensación abrasadora y sostenida de poder desbordante. Desde fuera, Cassius aún parecía el delicado ilusionista, Aster Blanco. Cualquiera que no hubiera practicado las Artes Marciales Encubiertas lo habría considerado frágil a primera vista. Si se acercaran corriendo, seguramente creerían que podrían hacerlo pedazos con facilidad. Ruido, ruido... El carruaje se dirigía a las afueras. De repente, el cochero saltó del asiento del conductor, rodó por el suelo y se escabulló entre los arbustos. El carruaje, ya sin conductor, continuó avanzando un corto trecho. Su velocidad disminuyó gradualmente hasta que finalmente los dos caballos se detuvieron. En la penumbra, un hombre con una capa negra bloqueaba el camino. Estaba encorvado y demacrado, pero su aura era opresivamente sombría. Su rostro y hombros yacían ocultos bajo la sombra de la capa, revelando solo dos manos marchitas, como garras, que colgaban naturalmente a sus costados. Toc, toc, toc... Una sustancia pegajosa, roja y sanguinolenta, goteó al suelo. Se escuchó un chisporroteo corrosivo, como si el ácido sulfúrico hubiera tocado la tierra. La superficie del suelo se volvió negra al instante, mientras se elevaban finas volutas de humo blanco. "Mano Sangrienta..." comenzó la mujer envuelta completamente en vendas a su lado, pero se tragó sus palabras cuando la mirada de Mano Sangrienta se posó en ella. Su significado era bastante simple: esta era su presa y su juguete. Que Rompehuesos no interfiriera. ¡Zas! Mano Sangrienta desapareció de donde estaba y reapareció frente al carruaje. Sus manos, aparentemente empapadas de sangre, presionaron las cabezas de los dos caballos. ¡Relincho! ¡Relincho! Los caballos negros emitieron gemidos de dolor e intentaron forcejear, pero la energía gelatinosa de color rojo oscuro ya se había extendido por la mitad de sus caras. Su piel se quebró, sus músculos se desintegraron y sus cráneos adquirieron un amarillo enfermizo. En apenas tres o cuatro segundos, ambos caballos se desplomaron al suelo con un gemido final. La mitad de sus cabezas había sido consumida por esa sustancia de color rojo oscuro, dejándolos completamente indefensos. Swoosh! Sonaba como si miles de insectos estuvieran alimentándose; los dos fuertes caballos negros se corroían a una velocidad asombrosa, mientras humo blanco se elevaba en espesas nubes desde sus cuerpos. "Jejeje, ¿demasiado asustada para salir? ¡Te mueres de miedo, querida!" Mano Sangrienta reveló una sonrisa cruel. A este psicópata retorcido no había nada que le gustara más que ver la expresión de terror en sus objetivos antes de morir. Matar a los dos caballos negros con tanta naturalidad tenía como objetivo que Aster Blanco viera de cerca lo que sucedía cuando uno era consumido por su energía roja oscura. De esa manera, cuando su cuerpo fuera devorado poco a poco, su terror solo se intensificaría. Mano Sangrienta amaba el aroma de esa desesperación más que nada. ¡Swoosh! Sus garras lacadas en rojo se dirigieron hacia la puerta del carruaje. Clic. Pero la puerta del carruaje se abrió de golpe en ese mismo instante. Una mano delgada surgió repentinamente de la oscuridad interior y atrapó la garra de Mano Sangrienta. ¡Jo, jo, qué atrevido! ¡Deberías salir a ver cómo murieron esos dos caballos! Mano Sangrienta, aunque al principio sorprendido, admiró el coraje de Aster Blanco al atreverse a estrecharle la mano. Sonrió con saña mientras apretaba sus garras como si fueran tenazas de hierro, una densa energía de color rojo oscuro llenaba su antebrazo. Swoosh, Swoosh, Swoosh... zumbido, zumbido, zumbido... La sonrisa de Mano Sangrienta se profundizó ante los sonidos corrosivos. Retiró lentamente la mano derecha, esperando que la persona dentro del carruaje gritara y saliera corriendo. “¡Mano Sangrienta, Mano Sangrienta... tu mano!” gritó de repente Rompehuesos, que había permanecido en silencio a su lado. "¿Qué pasa?" Mano Sangrienta frunció el ceño. Odiaba que lo interrumpieran mientras mataba. Sin embargo, al segundo siguiente, retrocedió tres pasos, aturdido. "¡¡¡Mi mano!!!" Levantó un brazo al que ahora le faltaba una mano. Solo quedaba una pequeña sección de hueso que se derretía lentamente como chocolate caliente. Sus pupilas temblaron violentamente al ver motas escarlatas extendiéndose bajo la energía roja de su brazo. Esas manchas carmesí parecían innumerables colmillos afilados que roían silenciosamente su piel y huesos. ¡Incluso devoraron la energía roja oscura de Mano Sangrienta, reduciéndola a fragmentos! ¡En lugar de eso, su formidable y corrosiva energía de color rojo oscuro estaba siendo utilizada contra él! ¡Imposible! ¿Por qué está pasando esto? ¡Aaaahhhh! Una agonía retardada invadió su cuerpo, causándole a Mano Sangrienta un sufrimiento inimaginable. Sentía como si innumerables insectos royeran su sistema nervioso en el interior de su brazo derecho y subieran por su torrente sanguíneo. En ese instante, comprendió el tormento casi insoportable que sus víctimas habían padecido al ser devoradas por su energía roja oscura. En solo un segundo, el brazo derecho de Mano Sangrienta se disolvió por completo. Un vapor blanco y negro se elevó de su hombro, mientras gotas de sangre caían sin cesar. Un joven con traje de cazador descendió del carruaje. Parecía gentil, esbelto y delgado. Sus ojos azules eran profundos y sombríos como un estanque sin fondo. "¿Te envió la familia real?" preguntó el joven. "Je..." Como asesino de alto rango de Espina Sombría, Mano Sangrienta jamás revelaría quién lo comandaba. Incluso ahora, empapado en sudor y atormentado por espasmos de dolor, apretaba los dientes en señal de negación. ¡Aplastar! Los ojos de Mano Sangrienta se abrieron de par en par, como si no pudiera creerlo. Un brazo delgado acababa de atravesarle el pecho con la misma facilidad con la que una barra de hierro al rojo vivo atraviesa un trozo de grasa. La sangre le salpicó violentamente la espalda, salpicando el rostro de Rompehuesos. El joven adoptó una pose como si estuviera abrazando a un amigo y mostró una sonrisa amable mientras hablaba. "Odio a los tontos que me interrumpen..." Empujó suavemente, y Mano Sangrienta cayó al suelo, con los ojos abiertos de rabia. Salió vapor del agujero donde había estado su corazón, y la abertura se hizo más grande. Claramente, la Fuerza del Colmillo de la Muerte había comenzado a descomponer violentamente su cuerpo. El polvo se levantó cuando Rompehuesos desapareció. ¡Joder, esto no coincide para nada con la información! No es un Cazador de Cobre Negro. Mano Sangrienta murió en un solo intercambio. ¡Tiene habilidades similares a las de Mano Sangrienta, pero aún más avanzadas! Rompehuesos se dirigió a toda velocidad hacia el distrito de Florence. Sin embargo, apenas había recorrido cien metros cuando se vio obligada a detenerse y mirar con cautela al frente. Cassius permanecía en silencio a la sombra de un árbol. Sus ojos brillaban con un tono sangriento. En el crepúsculo, parecía una estatua fría y dura. ¡Maldita sea, tengo que luchar! Rompehuesos era una villana que se atrevió a luchar por su vida en una situación crítica. Además, tenía sus posibilidades. Si evitaba su habilidad y no estrechaba la mano como Mano Sangrienta, el resultado del combate cuerpo a cuerpo seguía siendo incierto. Su objetivo parecía tan delgado, incluso más débil que un hombre adulto normal. Si lograba asestarle un puñetazo con toda su fuerza, moriría o sufriría graves heridas. ¡Boom! El suelo se estremeció con fuerza, impulsando a Rompehuesos hacia adelante de un salto. Salió disparada como una bala de cañón, y sus vendajes blancos estallaron al instante, revelando músculos endurecidos a través de innumerables pruebas. Su antebrazo derecho se hinchó al doble de su tamaño normal, hasta que fue más grueso que su brazo. ¡Zas! Su puño trazó una afilada raya blanca en el aire. Como una jabalina, se dirigió directo al pecho aparentemente frágil de Cassius. ¡¡¡Boom!!! Se escuchó un golpe sordo de carne y puño al chocar. El gran árbol que tenían detrás se estremeció, haciendo caer una lluvia de hojas. El rostro de Rompehuesos se iluminó de alegría al sonreír, pero entonces se dio cuenta de que el hombre que tenía delante no había retrocedido ni medio paso. Su puñetazo apenas se posó en su pecho, incapaz de avanzar ni un centímetro más. Mientras Rompehuesos lo miraba conmocionado, Cassius, con los pies bien plantados, inclinó la cabeza para crujirle el cuello de forma audible. Entonces, toda su figura se infló como un globo. En un instante, pasó de ser un joven esbelto de 1,75 metros a un gigante musculoso de casi 1,9 metros. Su traje de cazador, tenso por sus abultados músculos, se desgarró en tiras irregulares que se adhirieron a su piel bronceada. Cassius parecía una imponente columna de hierro, con hombros tan anchos como una puerta blindada y venas abultadas en sus gruesos brazos. Levantó un brazo lentamente. Respiró con dificultad por la nariz, exhalando dos bocanadas de aire blanco casi tangible. Rompehuesos sintió como si su puño se estrellara contra la enorme muralla de una fortaleza. Sobre ella, una voz resonó como una gran campana: “Arruinaste mi ropa... Lo pagarás con tu vida”. Las pupilas de Rompehuesos se contrajeron. ¡¡¡Boom!!! Sintió como si un tren a toda velocidad la hubiera embestido, y salió despedida hacia atrás como un rayo, paralela al suelo. Su cuerpo se hizo añicos durante el vuelo, esparciendo sangre por todas partes. Dejó una estela escarlata en el aire, derrapando más de cien metros hasta que finalmente se estrelló con fuerza contra el vagón. Sólo una cabeza solitaria permaneció intacta en medio de los restos del carruaje, con la boca abierta y los ojos llenos de desesperación, congelados para siempre en esa expresión horrorosa. A cien metros de distancia, Cassius encogió los hombros y miró hacia la luna creciente. Negó con la cabeza, murmurando para sí mismo: “Parece que voy a llegar tarde...”. Dos horas después, a las 8 p. m. en el distrito de Florencia, una habitación estaba brillantemente iluminada dentro de un edificio oculto. Un hombre de mediana edad esperaba mientras inhalaba rapé. Frunció el ceño ligeramente y miró su reloj de bolsillo. Las ocho. Ya era una hora después de lo previsto. ¿De verdad tardó tanto en acabar con un objetivo de Cobre Negro, o ocurrió algo inesperado en el camino? El hombre de mediana edad negó con la cabeza, aparentemente insatisfecho con la eficiencia de los asesinos de Espina Sombría. Estaba a punto de oler otra vez su botella de rapé cuando llamaron a la puerta. Se levantó y fue a abrir. Entró una figura alta y delgada que llevaba una capucha. "¿Sombra Lobo? Por fin regresaste, con una hora de retraso." El hombre de mediana edad parecía disgustado. Al ver a Lobo de Sombra solo, preguntó con recelo: "¿Eh? ¿Dónde están Rompehuesos y Mano Sangrienta?" Swoosh! Lobo de Sombra, con el rostro oculto por la capucha, levantó una caja de madera en su mano. ¿Ah, sí? ¿Lo mataste? ¿Trajiste la cabeza intacta también? El hombre de mediana edad dejó a un lado la botella de rapé y tomó la pesada caja de madera con una mano. Lo abrió con un clic y el hedor a sangre asaltó sus fosas nasales. Bajo la luz de la lámpara, el hombre entrecerró los ojos para examinar el contenido de la caja antes de que su cabeza se cayera hacia atrás, conmocionado. ¡Dentro de la caja yacían las cabezas de Rompehuesos y Mano Sangrienta! Como no había suficiente espacio, las dos cabezas habían sido aplastadas y retorcidas. Empapadas en sangre, sus expresiones de agonía y desesperación eran escalofriantemente escalofriantes. "¡E-esto!" El hombre de mediana edad se puso de pie, sin palabras. Miró a Lobo de Sombra y finalmente notó algo extraño. Los hombros de Lobo de Sombra temblaban como si sollozara en silencio. Lentamente, levantó la cabeza, revelando un rostro mitad carne, mitad no. Aún tenía carne sobre la nariz, pero debajo, toda la mandíbula y la lengua se habían erosionado hasta convertirse en hueso blanco. Lobo de Sombra no podía hablar; sus ojos doloridos reflejaban un silencio sepulcral y terror. Crack, crack... Parecía que dentro de su cuerpo habían enterrado petardos... ¡¡¡Boom!!! Todo su cuerpo explotó de adentro hacia afuera, esparciendo sus restos por la habitación. Un fuerte hedor a sangre se extendió por todos lados.
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 401

Estás leyendo el capítulo 401 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 2 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 625 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.