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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 353 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ese fue el pensamiento de Cassius; no lo dijo en voz alta. Sin embargo, la mirada que dirigió dejó a Amos algo desconcertado. Amos frunció ligeramente el ceño y preguntó: "¿Me conoces?". Bajo la luz de la luna, Cassius no confirmó ni negó, con una leve sonrisa aún en las comisuras de sus labios. Su mirada recorrió brevemente los hilos metálicos que se extendían detrás de Amos, semejantes a una gigantesca telaraña. "¿Te gustaría intentarlo?" ¡Zas! Una docena de hilos metálicos salieron disparados a la velocidad del rayo, perforando el suelo donde Cassius acababa de estar. Una nube de polvo de piedra explotó al tiempo que la pesada losa se llenaba de agujeros. A pesar de haber fallado, la expresión de Amos permaneció inalterada. Inclinó ligeramente el rostro y miró a su derecha. Sin que él lo supiera, una figura alta y esbelta se alzaba sobre el muro. Bañada por la luz de la luna, las sombras caían lentamente en cascada. "Je, je..." El rostro gélido de Amos se iluminó de repente con una sonrisa. Extendió lentamente el brazo, con los dedos bien abiertos. Bajo sus guantes blancos, hilos empezaron a bailar como algas silvestres. "Como quieras..." Con un rápido movimiento de su mano derecha... ¡Swish, swish, swish, swish, swish! Docenas de relucientes hilos metálicos plateados salieron disparados, cortando con fuerza la pared. El polvo estalló cuando la pared, tan gruesa como una persona, se convirtió instantáneamente en una serie de cortes cruzados, dejando marcas suaves. El muro se mantuvo en pie brevemente antes de derrumbarse definitivamente. Una sección había sido cortada en tiras del ancho de un dedo, lo que demostraba claramente la extrema agudeza de los hilos. "Demasiado lento, tus movimientos son demasiado lentos..." Una voz resonó de repente desde muy lejos, detrás de Amos. Giró bruscamente, con las manos revoloteando por el aire como mariposas danzantes. Al instante, casi cien hilos metálicos se dividieron en dos grupos, entrelazándose para formar dos delgados látigos plateados que quebraron el aire. Los látigos metálicos rasparon en el suelo dos senderos sinuosos de decenas de metros de largo, golpeando con fuerza el área donde se originó la voz. ¡Boom! Tres o cuatro árboles ornamentales quedaron partidos por la mitad, junto con una inocente farola negra. Todos salieron disparados, hundiéndose en el suelo o rodando por encima del muro. ¡No es suficiente! ¡Eres más fuerte que esto! ¿Contenerte? ¡Déjame ayudarte! Una voz fugaz en el aire parecía provenir de todas partes. De adelante, luego de atrás. ¡¡¡Criii!!! De repente, el agudo chillido de un ave rapaz atravesó el cielo. En el rabillo del ojo izquierdo de Amos, un resplandor rojo, como magma en erupción, envolvió un poderoso puño. ¡Era aterradoramente intimidante! Con un silbido, destrozó el aire y se dirigió directo a su cabeza. ¡Zing, zing, zing! Amos apretó las manos con fuerza frente al pecho, y todos los hilos metálicos vibraron, arrastrados por una fuerza tremenda. El suelo se quebró, los troncos de los árboles se partieron, las farolas se derrumbaron. Cientos de hilos metálicos, como golondrinas que regresan a casa, se tejieron, capa tras capa, formando una densa red de hierro ante él. El puño, que traía consigo una ráfaga de chispas, golpeó ferozmente contra él. Un rechinamiento metálico resonó por toda la zona, y muchos edificios mostraron densas grietas radiales. Resultó que los hilos lanzados por Amos se habían enrollado en cada esquina, lo que le permitía canalizar la fuerza. La fuerza que Amos habría tenido que soportar se dispersó por los alrededores. Fue una hábil integración de sus propias habilidades, demostrando una inmensa sabiduría de combate, y la ejecutó con gran delicadeza, sin sufrir una sola herida. La fuerza se canalizó completamente hacia las paredes, los edificios y el suelo. "¡Qué fuerza bruta!", exclamó Amós, exasperado. De pie a medio metro detrás de la red metálica, Amos había bloqueado el astuto puñetazo de Cassius, pero no mostró alegría ni desprecio. Su mirada se posó en los Hilos de Niebla ligeramente deformados, entrecerrando los ojos con cautela. Estaban hechos de metales especiales; hilos de aleación forjados mediante Técnicas Secretas. Ni siquiera un camión cargado a toda velocidad podría dañarlos. El resultado sería el camión partido por la mitad por los hilos debido a su propia inercia. Pero ahora, los Hilos de Niebla estaban deformados. La aterradora cantidad de fuerza requerida era evidente. De hecho, se notaba por el entorno. Cuando Cassius lanzó ese puñetazo, medio vecindario tembló. El suelo, las paredes y los edificios quedaron con pequeñas grietas. Además, más de una docena de árboles ornamentales fueron arrancados por los hilos. ¡Ante semejante oponente, la primera forma no fue suficiente! Dio un paso al frente, sus botas de cuero negro rozando ligeramente el suelo. Su dedo índice apuntaba hacia su pecho con una docena de hilos metálicos plateados entrelazados, portadores de una especie de poder misterioso. "¡Como desees!" ¡Ding ding ding ding! De la superficie de sus guantes surgieron hilos que se unieron a los Hilos de Niebla existentes. Con tantos, brotaron todos a la vez, como una flor en flor. Una flor de plata giraba alrededor de Amós como su centro. Los hilos metálicos se multiplicaron salvajemente: doble, triple... ¡Finalmente, alcanzaron diez veces la cantidad original! Los hilos aumentaron de casi cien a más de novecientos. En el centro, Amós, quien originalmente parecía un adorable niño de trece o catorce años, había crecido. Sus contornos faciales y rasgos eran cincelados, sus ojos afilados y su nariz alta y recta como el pico de un águila. Extendió lentamente los brazos, revelando una postura alta y erguida. Ágil y fuerte, parecía un joven de veintitantos años. Llevaba el pelo largo y negro recogido en una coleta con un hilo metálico. ¡Crack! Un cigarrillo salió de su bolsillo, dando vueltas en el aire durante un par de segundos antes de que Amos lo atrapara entre sus labios. Dos chispas plateadas brillaron en la punta, y una rápida fricción encendió una llama al instante. Volutas de humo oscurecieron el rostro del joven mayordomo. A lo lejos, Cassius se cruzó de brazos, observando la figura de Amos con gran interés. Sabía que su personalidad cambiaba con cada edad. En su juventud, Amós era evidentemente bastante extravagante. Exudaba un aire de arrogante indiferencia. Además, llevaba consigo casi mil hilos. Por sus interacciones durante su viaje en el tiempo, Cassius sabía que Amos practicaba la Técnica Secreta llamada "Tres Límites de la Tormenta Violenta". El primer límite, Niebla, permitía controlar un hilo metálico imbuido de poder cortante. El segundo límite, Acero, permitía controlar cien hilos con poder cortante y perforante. El tercer límite, Máximo, permitía controlar mil hilos, capaces de cortar, perforar y aniquilar. Amos estaba ahora en la cima del segundo límite, Acero, con más de novecientos hilos, poco menos de mil. Cassius recordó que durante su viaje en el tiempo, Amos también se encontraba en el segundo límite, pero acababa de entrar, controlando solo unos doscientos hilos. Claramente, había progresado a lo largo de las décadas. De hecho, Casio sentía que había algo más. Aunque el Amós que tenía ante sí era formidable, no era suficiente para hacerle sentir amenazado. Buscaba un peligro que realmente pudiera amenazar su vida. ¡Por eso Amós todavía se contenía! ¿Sigues ocultando tus habilidades? ¡Entonces tendré que obligarte! Cassius levantó lentamente las manos a los costados, con los puños apretados pero los dedos índice extendidos, haciendo ligeros movimientos en el aire. A su izquierda, un brillo púrpura contenido y condensado. A su derecha, una línea roja ardiente, salvaje y desenfrenada. Dos auras completamente diferentes aparecieron a ambos lados de él. Aunque deberían haber chocado, inexplicablemente coexistieron en armonía. "¡Puño del Halcón Rojo del Osa Mayor del Sur!" Cassius pronunció el nombre de la técnica palabra por palabra. Fue como si dos personas se superpusieran en ese momento. ¡Swoosh! ¡Criii! El silbido de una serpiente y el chillido de un pájaro explotaron simultáneamente en los oídos. Una figura salió disparada como una bala de cañón, dirigiéndose directamente hacia Amos. Los hilos metálicos detrás de Amos, desplegándose como la cola de un pavo real, silbaron al estrellarse. Se transformaron en redes de hierro, martillos de acero, espadas largas, manos gigantes, todo chocando frenéticamente contra Cassius. En ese momento, Cassius se convirtió en una auténtica máquina de combate. Cada articulación de su cuerpo se movía frenéticamente, convirtiéndose en un arma. Puñetazos, codazos, rodillazos, patadas como latigazos... Parecía tener ocho brazos y ocho piernas para el combate, bloqueando firmemente los feroces ataques de los hilos metálicos, incluso presionando hacia adelante sin descanso. La Fuerza del Colmillo de la Muerte y la Fuerza Reverberante envolvieron cada extremidad atacante, colisionando y neutralizando el poder cortante de los Hilos de Niebla. Cada choque desató fuegos artificiales. A simple vista, parecía como forjar armas. Saltaban chispas brillantes, pero peligrosas. Mientras tanto, en las afueras del barrio, dos o tres coches estaban aparcados en la sombra. Cinco o seis jóvenes miraban fijamente el centro de la batalla. “¡Vaya! ¿Así se ve un combate de élite?” Un joven pecoso parecía aturdido. ¡El señor Reaper se ha puesto serio! Obligar al mayordomo mayor a casi darlo todo... con razón es un miembro clave de la organización de la Puerta. Recuerdo ese nombre, ¿es Jilan? Una chica de rostro bonito se tapó la boca, con los ojos abiertos de asombro. Estaba casi deslumbrada por el vertiginoso combate. "Para cuando termine esta pelea, medio vecindario podría estar demolido. Menos mal que el mayordomo nos hizo evacuar a la gente con antelación...". Justo cuando un chico regordete, de cara redonda y pelo blanco terminaba de hablar, un objeto enorme voló sobre nosotros, estrellándose con fuerza contra el suelo a cientos de metros de distancia y haciéndose añicos. ¡Era medio tejado! Las baldosas rojas se esparcieron con un ruido metálico cuando los escombros impactaron el capó del automóvil, dejando una pequeña abolladura. "Todos... creo que no estamos muy seguros aquí. Quizás deberíamos... retirarnos completamente del vecindario..." Inmediatamente, estos agentes del cuartel general de la Agencia de Operaciones Negras se escabulleron. No eran personal permanente, sino que ocupaban puestos similares a la policía internacional, ayudando a la sede central a rastrear fuerzas o individuos peligrosos y, ocasionalmente, acompañando a verdaderos expertos de la Agencia de Operaciones Negras para ayudar a concluir las cacerías. En cuanto al combate, generalmente no participaban. En otros lugares, la feroz batalla continuaba. En el centro casi demolido de la calle, dos figuras se enredaron y se golpearon violentamente. Sus extremidades y armas chocaron, provocando una serie de petardos que estallaron en el aire. ¡Criii! Tras un rugido, Amos tiró de sus hilos y salió volando hacia atrás. Giró en el aire y aterrizó inestablemente. Sin darse cuenta, sus guantes blancos estaban manchados de sangre, revelando vetas rojas. Los Hilos de Niebla habían alcanzado su límite de fuerza. Antes de que pudiera dirigirlos a los alrededores, algunos ya habían impactado en su cuerpo, causándole heridas en las manos. Si continuaba luchando, sus manos podrían desgastarse por los hilos, cortándole hasta los huesos y perdiendo su capacidad de combate. Amos permaneció en silencio bajo la luz de la luna. El que llevaba la delantera dejó de atacar. Bajó los párpados, aparentemente comprendiendo la verdadera intención del combate de su oponente. "¿Quieres que me la juegue con todo? Entonces, como quieras..." Normalmente, Amos no entraría en su segunda o tercera forma, ya que eso sobrecargaría su cuerpo, lo que inevitablemente causaría daño físico. Esto era especialmente cierto cuando se entrega por completo en su tercera forma. En ese momento, Amos se convertiría en la verdadera Parca. Sin embargo, en realidad, su cuerpo, ya envejecido, estaría aún más agobiado. Cada uso podría suponer riesgos significativos. Incluso podría morir de agotamiento si la batalla se prolongaba. Sin embargo, por alguna razón, aunque podía optar por estallar brevemente y luego retirarse para minimizar el costo, el desafío de Cassius despertó en él el deseo de luchar. Quería defender la dignidad del Segador una vez más. Swoosh, Swoosh, Swoosh... Hilos metálicos rasparon lentamente el suelo. La figura de Amós se encorvó, transformándose de un joven alto y apuesto en una figura anciana. Su rostro estaba lleno de arrugas, su cabello era blanco y su cuerpo delgado. Sin embargo, sus ojos eran tan penetrantes como estrellas, con una oscuridad penetrante. Sus movimientos se ralentizaron, sus articulaciones se endurecieron y su postura se distorsionó. La forma en que balanceaba los brazos para manipular los hilos ya no era tan enérgica como en su juventud, sino que se convirtió en tirones lentos y suaves. Era como si punteara con elegancia las cuerdas de un arpa. El intérprete levantó ligeramente la cabeza y miró a Casio. En ese momento, a Cassius se le erizaron los pelos y se le puso la piel de gallina. Sintió resurgir esa sensación inicial de amenaza oculta: ¡una agudeza extrema! A Cassius le pareció oír el viento, que cantaba suavemente con un sonido fresco y agradable. Al volver a mirar, ¡no era el viento en absoluto! Eran claramente miles de hilos metálicos que trazaban ondas en todas direcciones, ondulando suavemente con el viento. No había intención de matar cuando hizo su movimiento, ¡pero fue extremadamente peligroso! La niebla nunca abandona el viento. Por eso, ¡los Hilos de Niebla también podrían llamarse Hilos de Viento! ¡Brrum! Al mirar hacia arriba, parecía como si una cascada metálica caía rugiendo desde el cielo, oscureciendo las estrellas y cubriendo la luna. El aire retrocedió rápidamente, creando sensaciones de niebla blanca que se extendían, como si se desintegrara por una aniquilación aterradora. Al ver esto, Cassius finalmente estalló en carcajadas. ¡El aire púrpura, rojo y negro que fluía a su alrededor se transformó en una rugiente columna de fuego que se elevaba hacia el cielo! Al instante, tiñó el cielo con brillantes colores que alcanzaban los cien metros de altura. Levantó los puños, uno arriba y otro abajo, formando la forma del pico de un pájaro. Una luz roja intensa irradiaba como el sol. "Puño del Halcón Rojo del Sur, ¡el movimiento secreto definitivo!" Detrás de Cassius, de la niebla roja que se expandía, emergió una criatura colosal. Una enorme cabeza de ave rapaz, con el pico abierto de par en par, se tragó a Cassius entero. "¡¡¡Pico de buitre sangriento!!!"
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 353

Estás leyendo el capítulo 353 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 24 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 633 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.