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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 315 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Swoosh! Corrientes de aire convergieron a su alrededor, transformándose en remolinos blancos que rodeaban su nariz y boca. El pecho de Cassius se hinchó mientras sus pulmones de gólem funcionaban a toda velocidad, extrayendo el oxígeno inhalado y suministrándolo continuamente a sus capilares. Sus corazones latían con fuerza al unísono mientras un brillo intenso brillaba en sus ojos. Los músculos de su espalda y brazos adquirieron de repente un tono blanco pétreo, abultándose centímetro a centímetro. Técnica del Tercer Aliento, ¡Golpe en Cadena Sin Aliento! ¡Movimiento Definitivo, Cien Palmas, Mil Manos! Ambas eran Técnicas Secretas para aumentar la velocidad de ataque, pero al combinarlas, lo hacían aún más rápido. Los músculos de los brazos de Cassius se expandieron con fuerza hacia adelante, y sus antebrazos se desvanecieron en el aire. Formaron una nube oscura, difusa e indistinta frente a él. Las cuchillas de viento en espiral lo rodearon y chocaron violentamente con la nube formada por sus puños y sus cuchilladas. Cada choque emitía un estallido sordo, generando ondas de choque a su alrededor. Sin embargo, los vientos aullantes y las violentas fluctuaciones se desvanecieron por un instante. ¡Hazte añicos! Los robustos deltoides de Cassius se hincharon repentinamente al tiempo que sus venas se hinchaban. Su golpe de mano afilada se extendió como la pata de una mantis, cortando ferozmente las aspas de viento con una fuerza inmensa. Las aspas se hicieron añicos al instante, explotando en ráfagas de luz blanca. Tras él, Santa Feinan notó un destello carmesí que se extendía velozmente por el aire a ambos lados. Preguntó: "¿Estás herido? ¿Deberíamos cambiar?". Cassius bajó la mirada hacia sus antebrazos, que presentaban cortes carmesí. Era el precio del choque anterior. Flexionó los músculos circundantes, forzando las heridas a cerrarse, de modo que solo se vieran finas líneas de sangre. "No te preocupes, son solo algunas heridas leves. Estas cuchillas de viento son tan afiladas y rápidas que podrían atravesarte", declaró Cassius con naturalidad. Había sufrido un corte a pesar de que sus músculos eran tres veces más densos que los de un artista de combate típico. Un artista de combate común y corriente probablemente quedaría mutilado. Los físicos de Feng Liusi y Santa Feinan eran sin duda mucho más fuertes que los de los artistas de combate comunes, pero aún estaban varios niveles por debajo de Cassius. Sus movimientos se veían restringidos por este viento aullante; la mejor opción para liderar era el robusto Cassius. Sus párpados se cerraban mientras la energía vibratoria circulaba en su interior. Una energía cálida y líquida envolvió rápidamente sus brazos heridos, sanando y nutriendo rápidamente las áreas dañadas. ¡Zuf! ¡Zuf! ¡Zuf! "¡Ya vienen otra vez!", advirtió Feng Liusi desde atrás. Un enjambre de aspas de viento giratorias apareció entre los vientos aulladores como una bandada de golondrinas veloces. ¡A toda velocidad, abrámonos paso de una vez! Cassius tomó una decisión rápidamente. En lugar de avanzar lentamente y dejarse desgastar por las cuchillas de viento, era mejor soportar el daño y abrirse paso a través del túnel con Feng Liusi y Santa Feinan para alcanzar el siguiente nivel. Después de todo, su cuerpo era lo suficientemente resistente y poseía abundante energía vibratoria. “¡Quédate cerca de mí!” rugió Cassius con fuerza, extendiendo los puños hacia adelante. Los robustos músculos de su espalda se contrajeron, formando un surco recto y afilado a lo largo de su columna. ¡Bang! Sus brazos se cerraron como puertas, formando un escudo sólido alrededor de su rostro, cuello y pecho. Los músculos de sus antebrazos se hincharon bajo su piel, fusionándose en dos gruesas placas metálicas. El suelo bajo sus pies tembló con un golpe sordo. Cassius ejerció fuerza con los pies, canalizando su fuerza bestial hacia el suelo. Aceleró, abriéndose paso hacia adelante. Feng Liusi y Santa Feinan siguieron su ritmo con precisión. Lo siguieron de cerca, sin disminuir la velocidad ni apresurarse. Crack... Crack... Crack... Sonidos apagados emanaban de la superficie del cuerpo de Cassius, con ondas en el aire y fugaces jirones de ropa. El enjambre de cuchillas de viento azotaba con violencia su robusto físico, estallando en nubes de niebla blanca. "¡Adelante!" Sus figuras se precipitaron por el pasadizo, con los aterradores vientos aulladores divididos con una fuerza inmensa. Como un arrecife firme que divide el mar, avanzaron con audacia. Masas de corrientes de aire blanco y tangible aullaban sobre los hombros, el cuello, los rasgos faciales y la cabeza de Cassius, como corrientes de arena, dejando largas estelas blancas. Tras él, se creó con fuerza una cavidad transparente donde la velocidad del viento se redujo al mínimo. Incluso la gente común podría sobrevivir allí. ¡Crack! ¡Crack! Explosiones como petardos resonaron mientras los tres avanzaban contra la corriente. Siguieron las indicaciones del mapa y abandonaron el pasillo recto para finalmente llegar a una cavidad circular. Allí, la tormenta era tan intensa que todo era una vasta extensión blanca. Sus tímpanos apenas percibían ningún sonido, pues solo oían explosiones ensordecedoras. "¡¡Quédate cerca de mí!!", rugió Cassius con fuerza mientras se abría paso con fuerza hacia el aterrador tornado dentro de la cavidad. Los tres lucharon por encontrar el enorme agujero en el suelo, del que emanaban vientos espeluznantes sin cesar. Las paredes interiores del agujero estaban hechas de un material especial parecido a la obsidiana. ¡Hay una escalera que baja! ¡Vamos! Feng Liusi notó una larga escalera de un material desconocido fijada a la pared interior del agujero. Los tres corrieron y bajaron la escalera contra el viento. ¿Por qué contra? Cassius y los demás bajaban de cabeza, agarrándose con fuerza a los pasamanos. Si no tenían cuidado y se soltaban, saldrían volando hacia arriba a la velocidad de una bala de cañón. Se estrellarían contra el techo con un estruendo. Cuando entraron en el ojo de la tormenta, los vientos se volvieron aún más aterradores ya que comenzó a adquirir un color blanco lechoso. Cassius abrió el camino, con San Feinan en el medio. San Feinan escuchó vagamente a Feng Liusi detrás de él decir algo. "Santo...nan, ¿puedes... maldita seas...?" "¿¡Qué demonios estás diciendo!?" exclamó Santa Feinan. Tras descender un poco más, San Feinan finalmente comprendió lo que decía Feng Liusi. Su larga cabellera, completamente despeinada por el viento, cubría el rostro de Feng Liusi como algas. Feng Liusi no pudo esquivarlo, pero tuvo que seguirles el ritmo. Aun así, no pudo evitar expresar su frustración caballerosa. Eso fue solo un breve interludio. Cassius enfrentó la mayor presión. Mientras se abría paso entre el viento, sintió como si su cuero cabelludo se aflojara y la resistencia que lo empujaba hacia arriba aumentara. Justo cuando llegaron a un punto crítico, la resistencia disminuyó repentinamente, reduciéndose drásticamente. Los tres avanzaron unos metros más y la resistencia del viento se debilitó notablemente. Tras avanzar otros treinta metros, la vasta blancura que tenían ante ellos se despejó abruptamente y el aire volvió a ser claro. Las corrientes de aire a su alrededor disminuyeron de niveles inhumanos a un viento fuerte normal. Los tres respiraron aliviados. Dos minutos después, en el fondo del vórtice de viento, el segundo nivel de las ruinas... Cassius levantó la cabeza y contempló la retumbante cúpula cilíndrica. Su superficie estaba adornada con extraños patrones de aspecto religioso, que emanaban un aura compleja y majestuosa. Una multitud de flores translúcidas crecían entre los pliegues de estos patrones. Las hojas y los pétalos se entrelazaban formando cavidades con forma de surtidores. Una tenue ráfaga de aire blanco brotaba de los surtidores a cada segundo, fundiéndose con el aire circundante. Toda la pared de la cueva estaba cubierta de estas flores transparentes. Todas las tenues ráfagas de aire blanco se congregaron y ascendieron. La cúpula cilíndrica parecía ser algún tipo de instrumento ritual especial. Los extraños grabados en su superficie se iluminaban poco a poco con el aire ascendente, como si almacenaran energía y aceleraran las corrientes de aire blanco. Cuanto más cerca estaba el aire de la cima del vórtice, más rápido y fuerte era el viento. Era como una cascada blanca que fluía hacia arriba contra la gravedad. Además, la superficie de la cúpula albergaba plantas especiales similares a enredaderas. De vez en cuando, estos tallos se abrían, liberando aspas de viento semitransparentes con forma de medialuna. Estas aspas no ascendían inmediatamente, sino que se mecían y giraban como hojas en el aire blanco. Su velocidad de rotación y energía cinética se acumulaban durante este proceso. Al llegar a cierto punto, ascendían juntas, asestando un ataque aterrador a cualquier intruso.
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 315

Estás leyendo el capítulo 315 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 16 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 637 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.