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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 147 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Medio minuto después, la sala quedó en un silencio absoluto y unos cuantos escarabajos blancos rezagados se arrastraban sin rumbo por el suelo. El agua ámbar de la piscina ondulaba suavemente. La piscina era más profunda de lo que Cassius había imaginado: al menos cinco metros. En lugar de flotar, estaba extrañamente anclado al fondo, con una poderosa fuerza de succión que lo mantenía firmemente en su lugar. ¡Tump! Las venas de las piernas de Cassius se hincharon mientras usaba todo su ser para saltar fuera del agua. Pero la intensa gravedad parecía como si miles de manos lo estuvieran arrastrando hacia atrás. Se le encogió el corazón al darse cuenta de que algo andaba mal. Un salto que debería haberlo impulsado tres o cuatro metros en el aire fue completamente frustrado. Apenas logró saltar treinta o cuarenta centímetros antes de sucumbir a la fuerza y caer de nuevo. Tras un momento de contemplación, Cassius notó algo más extraño: su piel le ayudaba a respirar. El líquido ámbar que lo rodeaba parecía oxigenar constantemente su cuerpo, permitiéndole respirar libremente bajo el agua. ¿No me dejan ir, pero también me mantienen con vida? Cassius estaba desconcertado, pero no iba a quedarse de brazos cruzados en el fondo de la piscina. Empezó a arrastrar los pies, con el paso de un anciano, mientras intentaba localizar el borde. Si encontraba algo a lo que agarrarse, quizá podría salir. Unos minutos después, tocó la fría pared de la piscina. Al acercarse, se sobresaltó al ver que la pared estaba cubierta de numerosas bocas: algunas abiertas como si hablaran, otras gruñendo, otras fruncidas. Toda la extensión estaba grabada con diversas expresiones. Cassius retrocedió dos pasos, conmocionado, y luego volvió a examinar la pared con cautela. Resultó que eran tallas en la pared de la piscina, pero eran tan realistas que resultaban inquietantes e inquietantes. ¿Debería intentar subir? Se agarró a las hendiduras y empezó a subir. Esta vez, logró llegar un poco más alto que antes, aproximadamente medio metro por encima del fondo, pero seguía sin poder sujetarse. La fuerza de succión se hacía más fuerte a medida que subía, y sus músculos empezaron a temblar. Sus dedos apenas podían sujetar las hendiduras, y no tuvo más remedio que soltarse y volver a caer. Cassius suspiró frustrado y continuó dando vueltas alrededor del estanque, notando que los grabados en las paredes habían cambiado. Los grabados representaban varios órganos sensoriales: boca, ojos, nariz, oídos y manos: los cinco sentidos que los humanos usamos para percibir el mundo. Mientras tanto, una neblina difusa comenzó a formarse en el vasto salón superior. La niebla se espesaba a cada segundo, y pronto toda la sala y los pasillos circundantes quedaron envueltos en una niebla blanca. Una figura sombría emergió de la niebla, flotando cerca del borde del estanque como si quisiera observar a Cassius. Las runas negras en el suelo, que previamente se habían atenuado, volvieron a brillar con la aparición de la figura; el rojo intenso iluminó toda la sala. Cassius notó el resplandor rojizo incluso desde el fondo de la piscina. Levantó la vista bruscamente. "¿Qué está pasando ahí arriba?" "Sobrevivir... Silbido... Silbido... Sobrevivir..." Un repentino ruido estático resonó en sus oídos. ¿A qué te refieres con sobrevivir? Cassius, desconcertado, bajó la cabeza y vio que las bocas talladas en la pared de la piscina habían empezado a moverse. Las expresiones, antes variadas, se transformaron en un solo rugido: “¡Aaaahhhh...!”. ¡Zumbido! Casio sintió como si le hubiera caído un rayo y su mente se quedó en blanco en un instante. A partir de las bocas, los ojos, las narices, los oídos y las manos, todos comenzaron a moverse, cada órgano sensorial se activó simultáneamente y abrumó a Cassius con un diluvio de sensaciones. Su cuerpo se convulsionó, la sangre manando de sus siete orificios. Pronto, su piel también empezó a sangrar, sus poros rezumaban finos hilos de sangre. En ese momento, un torrente de información fragmentada irrumpió en la mente de Cassius, con imágenes y perspectivas en constante cambio. Era como ver una película que hubiera fusionado otras películas en una sola, con sus fotogramas desfasados. Las imágenes caóticas eran surrealistas, pero a la vez vívidamente reales. Toda la información sensorial que los humanos utilizamos para comprender el mundo” olfato, gusto, vista, oído y tacto” estaba presente. Cassius sintió como si viviera diversos momentos de la historia, experimentándolos a través de los ojos de diferentes personas. En un momento, estaba en el cuerpo de una persona, y al siguiente, en el de otra. Su mente se calentó tanto que sintió que estaba a punto de explotar. Parecía estar en todas partes a la vez: pasado, presente y futuro. Su visión se elevaba cada vez más hasta que vio un río que atravesaba el mundo. Pero en lugar de agua, el río transportaba fragmentos de historia e imágenes. Su curso superior era angosto y angosto, pero en cierto punto, se ensanchaba abruptamente. Una civilización antigua y poderosa, misteriosa y autónoma, surgió en el escenario mundial. Sin importarle los mortales terrestres, se centraba exclusivamente en sus propios intereses. Esta civilización perduró mucho tiempo, pero en algún momento desapareció, dejando un largo período de vacío. Tras el vacío, manchas negras comenzaron a manchar el río. Estaba tan oscuro que Cassius no podía ver nada en ese tramo. El río dio una vuelta brusca en cierto punto, y una densa niebla blanca lo cubrió. Un sudor frío le empapó la espalda. El agua negra y la niebla blanca seguían entrelazándose sin fin. Hasta entonces... ¡Zas! Cassius abrió los ojos de repente y se incorporó desde el fondo de la piscina. Su pecho se agitaba mientras jadeaba. Tenía la espalda cubierta de sudor. No sabía a qué le tenía miedo, pero un terror profundo e inexplicable se apoderó de él y le envió escalofríos por la columna. Cassius se frotó la cabeza palpitante mientras las imágenes fragmentadas que acababa de ver se desvanecían tan rápido como habían llegado, volviéndose tan vagas como un sueño. Permaneció aturdido durante medio minuto antes de darse cuenta de que ahora estaba parado en el fondo de una piscina vacía; el agua color ámbar había desaparecido por completo. Las bocas talladas en las paredes también habían desaparecido, reemplazadas por piedra negra, lisa y fría. Saltó, tanteando el suelo, y descubrió que la fuerza de succión había desaparecido. Cassius se levantó de un salto, se agarró al borde de la piscina y se lanzó al suelo del pasillo. Al mirar hacia abajo, notó extrañas líneas y símbolos en el suelo, aunque parecían dañados, con grandes áreas en blanco y líneas cortadas abruptamente. "¿Mmm?" Cassius notó un símbolo negro de uróboros del tamaño de su palma impreso en su pecho. Los ojos y las escamas de la serpiente parecían realistas y reflejaban una luz púrpura negruzca al mirarla desde diferentes ángulos. "¿Qué es esto?" Extendió la mano para tocarlo; no parecía haber nada inusual en ello. Cassius levantó la vista y notó algo en la esquina superior derecha: un símbolo de serpiente enroscada flotante: ∞. Dudó un momento y, como antes, intentó concentrarse en el símbolo de la serpiente enroscada. Al instante, un torrente de información inundó su mente, haciendo que su cuerpo se tambaleara ligeramente. El símbolo se llamaba Ouroboros, el Cáliz de Sangre que fermentaba la Sangre de la Inmortalidad y la Runa de la Sabiduría que guiaba el ascenso. Originario de la misteriosa civilización Aoyin, se decía que Ouroboros era uno de los cinco artefactos fundamentales que conducían a la grandeza ilimitada y a las distancias infinitas. Una serie de palabras incomprensibles le seguían, antes de concluir con una frase adicional: “Absorbe la esencia de la calamidad y elabora la Sangre del Espíritu”. ¿Cuál es exactamente la esencia de la calamidad? ¿Y esta Sangre del Espíritu? ¿Es una especie de enigma? Cassius podía aventurar una conjetura sobre la Sangre del Espíritu; probablemente era algo beneficioso. Pero en cuanto a la esencia de la calamidad, estaba completamente perdido. ¿Podría ser la energía de apego persistente necesaria para viajar en el tiempo? Pero, claro, parecían dos cosas muy diferentes, con una considerable diferencia entre ellas. Mientras Cassius reflexionaba, aquella vaga voz que lo instaba a sobrevivir pareció resonar de nuevo en sus oídos. ¿Qué tramaba la figura sombría en la niebla? Lo había traído a esta ruina y le había otorgado una runa de sabiduría desconocida. Aunque probablemente fuera algo bueno, Cassius detestaba sentirse manipulado y controlado por otros. Lo hacía sentir como un peón peligroso. Cassius se sintió un poco ansioso, pero descartó la idea rápidamente. Después de todo, estaba en una era de viajes en el tiempo. ¡Esta era una escena histórica de hacía cincuenta años! Sin importar qué planes o conspiraciones estuvieran en juego, todos quedarían en nada una vez que Cassius regresara al mundo real. Incluso si muriera en esta era de viajes en el tiempo, no importaría. Como mucho, significaría un viaje en el tiempo fallido, y no podría recuperar ningún poder. Cassius no andaba apurado esta vez, e incluso había acumulado suficiente energía de apego para otro intento. El peligro de los Demonios de las Sombras aún estaba dentro de un rango controlable. En teoría, Cassius no necesitaba preocuparse demasiado. Olvídalo, saldré de aquí primero, decidió. Estas ruinas estaban plagadas de peligrosos escarabajos blancos. No le serviría de nada intentar explorar ahora; Cassius no tenía intención de volver a toparse con esos bichos. Respiró hondo y se metió en uno de los pasadizos. Medio día después, Cassius se sentó a descansar en medio de una caverna, con una botella y un pergamino destrozado frente a él. Para su sorpresa, también había obtenido un elixir secreto que Twilight había adquirido sin querer. Tras sortear muchas trampas, también encontró un pergamino en la misma cámara de piedra. No entendía el idioma, pero parecía estar relacionado con el elixir. Cassius se alegró de ver estos objetos, pues solo podía significar que se acercaba a la salida de la cueva. Sin embargo, cuanto mayor era la esperanza, mayor era la decepción; Cassius seguía deambulando en círculos por los pasadizos. Este lugar era como un laberinto con innumerables giros y vueltas, donde nadie podía distinguir dónde estaba ni a qué distancia estaba la salida. En tal situación, solo podía seguir intentándolo. Afortunadamente, Cassius había alcanzado la cima como pugilista, lo que le permitió pasar medio mes sin comer ni beber. No corría peligro inmediato, por ahora. Aún tenía tiempo de sobra. Unos días después, Cassius se encontraba en una encrucijada, dudando. A este paso, iba a sufrir una parálisis de decisión. El mismo entorno y los mismos pasadizos parecían iguales que antes. El camino que tenía por delante podría ser una trampa o un lugar donde acechaban monstruos. Después de tanto tiempo, Cassius estaba mental y físicamente agotado, y su rostro se había vuelto visiblemente más demacrado. La constante necesidad de despertarse al menor ruido, debido a los peligros dentro de las ruinas, también lo había vuelto cada vez más irritable. Exhalando, miró la esquina superior derecha. La runa de sabiduría no mostraba cambios ni ofrecía respuesta alguna. Simplemente permanecía allí, sin sentido. ¿Para qué demonios sirve esto? Me da rabia solo mirarlo. Sin salida para su frustración, Cassius extendió lentamente la mano, usando sus dedos como una espada para tallar una cruz en la pared. Al menos, esto podría ayudarle a encontrar la salida de las ruinas. Era mejor que no hacer nada. Dejó de tallar. Conteniendo la respiración, escuchó atentamente. Unos segundos después, Cassius apoyó la mejilla derecha contra la pared. Frunció el ceño, pero sus ojos parecieron iluminarse gradualmente. Sus pupilas se tornaron rojas como la sangre. ¡¡¡Boom!!! La roca se hizo añicos y se dispersó al sacudirse violentamente la pared. Su puño de hierro, desatado al máximo, se estrelló contra la dura pared como un martinete y se estiró como una pitón gigante negra. Sus cinco dedos agarraron algo ovalado y lo atrajeron hacia él. La cabeza de un joven de la Raza de Sangre estaba atrapada en el agujero. Tenía los ojos en blanco, como si le estuvieran a punto de arrancar el cuello. "¡Bien!" Cassius rió a carcajadas, devolviendo la cabeza al agujero. Entonces, sus músculos, blancos como la roca, se hincharon y abultaron, su enorme figura cargó hacia adelante como un toro salvaje y se estrelló contra la pared con fuerza. ¡Boom! Crujido, crujido, crujido... Llovía polvo al salir y entrar en un pasaje paralelo. Tres jóvenes de la Raza de Sangre, pálidos por la sorpresa, estaban a su lado. "Por fin... por fin... ¡Qué largo desvío fue este..." Aliviado, una leve sonrisa se dibujó en las comisuras de los labios de Cassius. Al ver su arrogante comportamiento y a su compañero caído en el suelo, los tres jóvenes de la Raza de Sangre rugieron furiosos y cargaron contra él, sus cuerpos hinchándose y transformándose hasta convertirse en monstruosas criaturas de color negro y rojo. Cassius apretó los puños, ansioso por luchar. Quizás fuera por el largo y frustrante viaje, pero ahora estas horribles criaturas de la Raza de Sangre, dotadas de sangre, le resultaban extrañamente entrañables... Tan entrañables que le hacían querer aplastar sus huesos centímetro a centímetro con los puños, seccionar sus poderosas fibras musculares con su espada. Y esas tres cabezas redondas parecían frágiles sandías... Cassius ansiaba desatar la violenta intención asesina que se acumulaba en su interior. Esta vez no tenía nada que ver con los Demonios de las Sombras. Probablemente... ¡Bum! ¡Bum! ¡Bum! La pared resonó con tres golpes sordos cuando las cabezas de esas criaturas de la Raza de Sangre se estrellaron violentamente contra ella, dejando abolladuras y grietas sangrientas. Cassius había presionado demasiado a una de ellas, aplastándola hasta la muerte con la fuerza contra la robusta pared. "Eso se sintió bien." Sacudiendo la sangre de sus manos, Cassius se crujió el cuello, y varias articulaciones crujieron audiblemente. Justo cuando estaba a punto de recoger a las dos criaturas de la Raza de Sangre aún vivas, notó algo diferente en la esquina superior derecha. La runa de sabiduría finalmente había cambiado: ¡ya no era la misma! Una barra de progreso larga y delgada y vacía había aparecido a la derecha de la runa serpenteante. Al observarla más de cerca, se veía un pequeño punto rojo al final de la barra, que indicaba un progreso minúsculo. Cassius se dio cuenta de repente. ¿Acaso la esencia de la calamidad está relacionada con las criaturas oscuras? Parpadeó. Hubo aún más cambios. [Técnica de la Armadura de Piedra: Maestría en armadura pesada (dos etapas en total o más)] Parecía haber un leve signo más después de “Total Two Stages”. El corazón de Cassius se aceleró. Ding, tu truco ha llegado... Se deshizo de la alucinación auditiva. Sentía la garganta ligeramente seca. Cassius intentó concentrarse en el signo más, y la entrada completa de la Técnica de la Armadura de Piedra comenzó a desdibujarse al instante.
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 147

Estás leyendo el capítulo 147 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 4 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 637 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.