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Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 74 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al contemplar las espaldas de las dos figuras alejándose a la distancia, los dioses del Reino Astral quedaron sumidos en el desconcierto. Sin embargo, muy pronto aquellos con sentidos más afilados comenzaron a percatarse de que algo no encajaba. Entre quienes alcanzaban la divinidad, salvo contadas excepciones, prácticamente ninguno era necio. ¿Cómo explicarlo...? Daba la persistente impresión de que este Ye Tu no guardaba parecido alguno con el Señor del Amanecer grabado en sus recuerdos. En sus memorias, el Señor del Amanecer jamás se había conducido de forma tan despótica, ni poseía ese poder aterrador capaz de hacer estallar el cuerpo de una deidad de su mismo rango con una simple mirada. ¿Podría ser... una transformación posterior a reclamar la autoridad divina? Era una posibilidad. Pero si el cambio derivado de asumir la potestad alcanzaba tales extremos, él... ¿acaso seguía siendo el mismo? "Él no es el Señor del Amanecer..." Frente a un reino divino insignificante que casi se mimetizaba con el fondo abisal del cosmos, una deidad sostenía un lienzo. A pesar de poseer una fisionomía divina incorpórea, su rostro lucía demudado y lívido. "¿Por qué dices eso?" Otra divinidad cercana se aproximó a su lado. "Míralo tú mismo." Giró la pintura al óleo que sostenía entre las manos. En el cuadro se apreciaba con nitidez una figura imponente de pupilas de oro y nácar y una suave y larga cabellera dorada. Facciones esculpidas como a golpe de cincel, rezumando una presencia noble, sacra y majestuosa en cada trazo. "Este es... ¿Aroya?" Al pronunciar ese nombre, la propia deidad quedó paralizada. Jamás había visto a esa persona con anterioridad, ¿por qué entonces conocía su nombre con semejante certeza? "Este es el auténtico Señor del Amanecer", susurró la deidad que empuñaba el lienzo. Trece años atrás, él mismo había pintado ese retrato para el Señor del Amanecer. Lo recordaba con absoluta claridad. Sin embargo, la divinidad retratada distaba enormemente de aquel que acababan de presenciar y al que todos, de forma unánime, consideraban el "Señor del Amanecer". Solo cabía una conclusión. "Ese tal Ye Tu es un monstruo que ha usurpado la identidad del Señor del Amanecer..." No se atrevió a pronunciar aquella última palabra en voz alta. "Pero si en verdad fuera capaz de semejante proeza", la divinidad a su lado frunció el ceño con extrañeza, "¿por qué dejaría una brecha tan evidente?" Si tenía el poder de arrebatar la identidad de un dios y alterar la percepción de todos ellos a su antojo, borrar esos vestigios del pasado debió de haber sido pan comido, ¿no es así? A menos que... Ambas deidades cruzaron miradas, recordando al unísono aquella descomunal mano forjada con el desplazamiento mismo de las constelaciones. A él no le importaba. Lo único que necesitaba era la etiqueta de "Señor del Amanecer"; en cuanto a lo que los demás dioses pensaran o intentaran hacer, le tenía absolutamente sin cuidado. En ese instante, ambas deidades guardaron un denso silencio. En la Corte Divina de la Luz. Oculta en la escala más minúscula e infinitesimal, morando en la raíz primordial del cosmos. Era un "mundo dentro de un mundo", o lo que bien podría denominarse una "cueva celestial", albergada dentro de la inmensidad de los tres mil mundos mayores. Forjada a partir de pura "Luz", las reglas en su interior eran definidas por la voluntad exclusiva de su dueña. "Los métodos de Su Excelencia son verdaderamente asombrosos." La Diosa de la Luz caminaba a la par de Ye Tu; los peldaños bajo sus pies estaban formados por luz condensada, emitiendo un fulgor blanquecino y vaporoso. "¿Quieres aprenderlos?" "... Su Excelencia tiene un gran sentido del humor." La Diosa de la Luz no le dio más vueltas al asunto, dirigiendo de nuevo la mirada hacia la mano derecha de Ye Tu. "Ahora que la autoridad divina está en sus manos, ¿se dispone a asumirla formalmente?" "No." De principio a fin, él jamás tuvo la intención de vincularse de manera absoluta a la autoridad del Pecado Original. El "dios antiguo" de este mundo siempre había sido la entidad que más recelo le inspiraba. Más aún tras haber presenciado con sus propios ojos cómo una brizna proyectada de sus pensamientos residuales despertaba en el cuerpo corrompido de Aroya. "¿Entonces qué piensa hacer, Su Excelencia?", preguntó la Diosa de la Luz con curiosidad. ¿Acaso pretendía conservarla en la mano sin más? Habiendo observado con anterioridad el proceso íntegro por el cual se tomó posesión de la potestad de la "Avaricia", ella ya había desentrañado parte de sus propiedades intrínsecas. El método empleado por Aroya, consistente en repartir la corrupción entre los fieles, era un error de principio a fin. El proceder adecuado radicaba en valerse de un corazón "generoso" para sofocar el anhelo de la "avaricia", contrarrestando la corrupción resultante. El comportamiento exhibido hasta ahora por este señor venido de allende el caos encajaba a la perfección con la senda para asumir la autoridad de la "Avaricia". "Que esté a mi servicio no exige que deba fundirme con ella por completo." En ese momento, ambos alcanzaron la orilla de un océano de luz incandescente. Las olas luminosas fluctuaban con vigor, pareciendo condensar todos los destellos existentes en la creación. Hebras sutiles de poder espiritual fluyeron sin cesar hacia la etérea pero tangible autoridad en su puño derecho. "Basta con usarla como intermediario." Ye Tu abrió los brazos, como si pretendiera cobijar al mundo entero entre ellos. "¡Que la esencia del mundo entre en sintonía conmigo!" El tono fue sereno y cristalino, mas resonó con la fuerza de un trueno en los cimientos mismos de la creación. En ese preciso instante, aquella autoridad imperceptible comenzó a disolverse bajo el refinamiento de su poder espiritual; la pintura al óleo que siempre había llevado consigo se deshizo en diminutas partículas de luz que se disiparon en la nada. Incluso una parte de la esencia del maná y varias reglas fundamentales del cosmos dejaron de presentarse difusas. ¡Una mutación más profunda, insondable e impredecible se desató! Y en un abrir y cerrar de ojos, ¡se propagó irradiando hacia el mundo entero! La noche estrellada yacía en silencio. En un paraje montañoso, desolado y remoto, los restos de un oso colosal yacían frente a una caverna. El cuerpo estaba seco y arrugado, como si le hubieran drenado cada pizca de esencia vital, dejando tan solo una capa de piel grisácea cubriendo el esqueleto. Dentro de la cueva, una luz tenue oscilaba de manera intermitente. Flores de loto carmesíes, como regadas con sangre pura, se mostraban frescas y exuberantes, despidiendo una fragancia densa y embriagadora. Lorne permanecía sentado en el centro de un pedestal de loto escarlata, con una espada ósea colmada de patrones purpúreos descansando sobre sus rodillas. En comparación con su aspecto anterior, su apariencia había sufrido un vuelco radical. Una suave cabellera azabache le caía sobre los hombros, y entre sus cejas se abría una pupila vertical de un blanco plateado, desprovista de emociones. ¡Con solo mirarla, parecía escucharse el eco de misteriosas y profundas resonancias del Dao Supremo vibrando en los oídos! 【Nombre: Lorne Fisher】 【Edad: 21】 【Profesión: Portador de la Espada Secreta (Nivel 9)】 【Método de Cultivo: 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》】 【Habilidades: Atracción del Deseo, Secreto del Dao, Simplicidad Sin Nombre】 【Tasa de Corrupción: 84%】 ¡En efecto! Bajo el constante asedio y persecución de los Guerreros del Brillo Sagrado de la Iglesia del Amanecer, había tenido que aflojar una y otra vez las restricciones sobre el 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》, superando la tasa de corrosión del cincuenta por ciento hacía mucho tiempo. No solo múltiples zonas de su fisionomía presentaban aberraciones, sino que la primera fase del 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》 había trepado sin control hasta el noveno nivel, quedando a un paso minúsculo de forjar los cimientos de la trascendencia y acceder a una nueva etapa. Sin embargo, no se atrevía a dar ese salto. Estando apenas en el noveno nivel, ya percibía con absoluta crudeza que dejaba de parecerse a sí mismo... De avanzar un paso más, cabía la certeza de que ya ni siquiera se reconocería como "Lorne". "No podré resistir mucho más..." Lorne abrió los ojos con lentitud; en sus pupilas, donde el blanco y el negro se hallaban claramente definidos, danzaban destellos gélidos y siniestros. Sentía con nitidez cómo su "corazón orientado hacia el Dao" se volvía cada vez más dominante. Muy probablemente, en poco tiempo perdería el control y liberaría por completo las ataduras del 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》. Llegado ese momento... Pero, comparado con el Dao Inmortal, libre, sin ataduras e infinito en misterios, ¿qué valor tenía el viejo "yo"? La llamada extinción de la voluntad propia no era más que otra forma de metamorfosis en el modo de existencia personal. ¡Solo cercenando el "viejo yo" para dar la bienvenida al "nuevo yo"! ¡Solo así se alcanzaba la cercanía al Dao y la inmortalidad! Toda clase de nociones se intensificaban al calor de ese "corazón orientado hacia el Dao", ardiendo como una conflagración que consumía los escasos resquicios de cordura que le restaban. ¡En el instante exacto en que su mente estuvo a punto de claudicar! Aquella fuerza singular, gélida y siniestra, capaz de tentar los rincones más hondos del espíritu humano, comenzó a agitarse dentro de su cuerpo, emitiendo el bramido torrencial de un gran río embravecido. La fuerza secreta fluyó hasta converger en su frente, en su corazón y en la zona del dantian. Bajo la resonancia armónica de esos tres puntos y una insólita frecuencia de vibración, la energía secreta que circulaba por sus meridianos pareció purgar todas sus impurezas, iniciando una mutación espontánea... ¡Los cimientos trascendentes, el albor del Gran Dao! ¡El 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》 estaba a punto de irrumpir en la segunda fase! Una mudanza incomprensible e imposible de describir descendió en silencio... El proceso de metamorfosis se interrumpió de golpe; los cimientos trascendentes a punto de forjarse se derrumbaron al instante, y el poder secreto reunido en la frente, el corazón y el dantian se dispersó, iniciando una involución acelerada. Así era: una auténtica "involución". La presencia de Lorne, que había alcanzado la cúspide del noveno nivel, comenzó a debilitarse a pasos agigantados, cayendo en picada. Nivel ocho, nivel siete, nivel seis... El retroceso solo vino a frenarse cuando apenas rozaba los inicios del nivel tres. La tasa de corrupción se desplomó al unísono, pasando del ochenta y cuatro por ciento a menos del cincuenta, hasta terminar desplomándose por debajo de los dos dígitos. 【Nombre: Lorne Fisher】 【Edad: 21】 【Profesión: Portador de la Espada Secreta (Nivel 3)】 【Método de Cultivo: 《Capítulo de la Espada Secreta del Dao Supremo》】 【Habilidades: Atracción del Deseo, Secreto del Dao (Inhabilitado), Simplicidad Sin Nombre】 【Tasa de Corrupción: 7%】 Como quien despierta bruscamente de una pesadilla, Lorne recobró el juicio en un parpadeo; la frialdad y el desapego en su mirada se disiparon por completo, dando paso al más puro aturdimiento. Miró a su alrededor. Los lotos carmesíes, antes rebosantes de un tinte sanguinolento, habían perdido toda su pigmentación roja para volverse de una blancura inmaculada. Cada pétalo parecía tallado en jade blanco, desprendiendo una fragancia gélida y refrescante que despejaba la mente. ¿Qué... qué había sucedido? A las afueras de la Santa Ciudad de Lothur. La voluptuosa mujer desnuda, cubierta tan solo por unas pocas serpientes que se enroscaban en sus zonas pudendas, sostenía entre los dedos una perla del tamaño de un pulgar de tono verde pálido. En el interior de la esfera se distinguía la silueta difusa de una figura envuelta en un profundo aire místico del Dao. En ese instante, alzaba la cabeza contemplando aquel reino divino con forma de rueda solar suspendido bajo el cielo estrellado, con el ceño fruncido. A su lado, la frágil niña del vestido rojo imitaba su postura. En calidad de señoras de la "Lujuria" y de la "Ira", ambas podían percibir que la autoridad de la "Avaricia" había sido tomada. ¿Acaso Aroya lo había conseguido? ¡No! ¡No lo parecía! Justo cuando la "Lujuria" se hallaba sumida en la incertidumbre, una voz limpia y sosegada proveniente de los cimientos mismos de la creación resonó con absoluta claridad en sus oídos, transmitida a través de la propia autoridad que ella empuñaba. "Que la esencia del mundo entre en sintonía conmigo." En un estado de aturdimiento, pareció divisar una figura erguida en el seno de una luz infinita. Con los brazos extendidos, daba la impresión de abarcar al mundo entero, o más bien como si la creación entera le diera la bienvenida... El Señor del Amanecer, Ye Tu. ¿Eh? ¿El Señor del Amanecer no era Aroya? ¿Desde cuándo había pasado a ser Ye Tu? La mirada de la "Lujuria" se tornó cada vez más dispersa; sin embargo, las serpientes que envolvían su figura alzaron de pronto las cabezas, abrieron las fauces y le clavaron los colmillos con fuerza en el pecho. El dolor súbito y punzante la devolvió a la realidad en el acto. "¡Vámonos!" Una voz cargada de urgencia sonó junto a ella; antes de que pudiera procesarlo, se vio levantada en brazos de golpe. Había sido aquella débil niña del vestido rojo. En algún momento impreciso, su cuerpo se había agigantado hasta alcanzar los dos metros de estatura, con sus pupilas escarlatas desbordando un salvajismo atroz, cargándola en brazos mientras echaba a correr a toda velocidad hacia la lejanía. \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 74

Estás leyendo el capítulo 74 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.