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Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 6 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¡Toc, toc, toc! Bajo el silencioso cielo nocturno, el sonido de los golpes contra la puerta resonaba con absoluta nitidez. Evia aguardaba de pie frente a la suite de Ye Tu con una maleta a su lado. "¡Ye Tu! ¡Ye Tu, ¿ya te dormiste?!" Justo después de que aquel producto defectuoso y fraudulento estallara de improvisto, no había vuelto a tener noticias de su maestra. Tras intentar comunicarse con ella por diversos métodos sin obtener respuesta, finalmente cayó en la cuenta de algo. '¿No será por culpa del contrato que me dio Ye Tu?' Al percatarse de esa posibilidad, no le importó que ya fuera medianoche; recogió apresuradamente los fragmentos de la bola de cristal y corrió hasta este lugar. Fuuu... El viento nocturno traía consigo una brizna de frío punzante, haciéndola estremecer. '¿Será una ilusión mía? Siento que aquí hace mucho más frío que en otros lados.' Mientras murmuraba para sus adentros... "¿Qué ocurre?" Al mismo tiempo que la voz llegaba a sus oídos, la puerta se abrió. Quien la recibió fue una doncella de aspecto primoroso y figura esbelta. Llevaba un uniforme de sirvienta, un cristal prismático de azul profundo incrustado en la frente y una serie de números grabados en el dorso de la mano; aparte de eso, no se distinguía en nada de una persona de carne y hueso. Incluso podían apreciarse tenuemente las líneas de los vasos sanguíneos bajo su fina piel. '¿Un autómata mágico? ¡Pero esto es demasiado realista! ¿Cómo rayos lo modificó Ye Tu?' "Por favor, pase, señorita Evia", saludó la sirvienta mecánica con una sonrisa afable. Urgida por consultar sobre el estado de su maestra, Evia no se detuvo a pensar en detalles; levantó la maleta y entró a paso ligero. "¡Ye Tu! Hace un momento contacté a mi maestra, y resulta que..." Antes de que pudiera concluir la frase, la escena ante sus ojos la dejó de piedra. Además de Ye Tu, había otra mujer en la estancia; una beldad cuya apariencia no desmerecía en lo absoluto ante su maestra, tan arrebatadoramente hermosa que casi le dieron ganas de llamarla mamá... '¡Un momento! ¡¿Por qué hay otra persona aquí con Ye Tu?!' "¿Es otro autómata mágico que construiste?", soltó Evia sin pensarlo dos veces. Teniendo en cuenta la templanza inquebrantable que Ye Tu había mostrado en el pasado, esa era la única explicación sensata que se le ocurría. "No." ¿No? Evia se quedó perpleja un segundo, y al procesar la respuesta abrió los ojos de par en par. "Entonces... ¡¿no me digas que de verdad te la trajiste de...?!" '¡Uwaaa! ¡Jamás imaginé que Ye Tu fuera esa clase de persona!' "¿En qué disparates estás pensando?", replicó Ye Tu, visiblemente desconcertado. Ni siquiera requería recurrir a técnicas de lectura mental; bastaba con ver la expresión de su rostro para descifrar exactamente sus pensamientos. "Durante el próximo medio año, es muy probable que sea tu colega de trabajo." '¿Colega?' "Además, ¿acaso tu objetivo en esta misión no era precisamente ella?", continuó Ye Tu con una leve sonrisa. "¿Qué ocurre? La tienes justo enfrente y ni siquiera la reconoces." Evia negó con la cabeza por puro reflejo: "A quien yo busco es a la General Exterminadora de Demonios del Imperio del Alba, la descendiente del Héroe del Hielo; ella..." "Yo soy Ilinwitt Aetherlan." Ilinwitt finalmente rompió el silencio y extrajo el distintivo que la Asociación de Magos le había entregado: una placa de mando con inscripciones especiales. Evia: "..." '¿Esta mujer es la legendaria Héroe más poderosa de la presente era, la que decapitó al dragón corrupto, contuvo en solitario a un millón de bestias demoníacas e hirió de gravedad a tres archiduques demonio?' Al contemplar a la gélida beldad esculpida como en nieve pura que tenía enfrente, Evia sintió que su concepción del mundo se desmoronaba. '¿Dónde quedó eso de que era una figura colosal de tres metros de altura, que bebía sangre de bestias mágicas en cada comida y derribaba dragones corruptos de una bofetada?' 'Definitivamente los rumores no son de fiar...' "Normalmente me encuentro bajo el estado de armamento del artefacto divino cuando salgo al exterior; es perfectamente natural que no me reconozcas." Por consideración a Ye Tu, Ilinwitt se tomó la molestia de ofrecer una explicación. A pesar de mantener una relación de cooperación con la Asociación de Magos, no albergaba simpatía por sus hechiceros; después de todo, se había criado en el seno del Imperio del Alba desde pequeña. "Pero, ¿por qué estás aquí...?" "Basta, hablaremos de esos detalles más adelante", la interrumpió Ye Tu con serenidad. "¿Por qué vienes a buscarme a una hora tan avanzada?" "¡Ah, sí, es verdad!", reaccionó Evia. '¡Exacto! Dejando de lado el asunto del Héroe, ¡lo de mi maestra es lo primordial!' "¿Recuerdas que mi maestra salía hoy del reino secreto? Pues hace poco logré establecer contacto con ella..." Comenzó a relatar los acontecimientos con minuciosidad. Por descontado, omitió detalles menores como las amenazas de Daphne sobre tirar los libros ocultos bajo su cama. Una vez terminada la explicación, abrió la maleta y la colocó sobre la mesa frente a Ye Tu. Los fragmentos de la bola de cristal variaban en tamaño; las piezas más grandes presentaban marcas de calcinación a altas temperaturas, con bordes que mostraban claros signos de haberse derretido. '¡Y decían que era un material resistente a altas temperaturas, a prueba de caídas y golpes, y resulta que estalla estando ahí quieto sobre un pedestal! ¡Comerciantes estafadores! ¡En cuanto regrese voy a denunciarlos!' Ye Tu recogió uno de los trozos y lo examinó a trasluz. "¿Y bien? ¿Acaso esa porquería venía con algún defecto de fábrica?" "No, no tiene nada que ver con eso", Ye Tu negó ligeramente con la cabeza. "Aunque su técnica de confección es un tanto rudimentaria, el diseño en sí es bastante ingenioso." Devolvió el fragmento a la maleta. "El problema reside en la tablilla de jade que te entregué." "Pero ¿no habías dicho que me daba igual a quién le mostrara el contrato?", inquirió Evia, desconcertada. "Dije eso, pero no significa que estuviera exento de peligro", explicó Ye Tu observando los restos esparcidos en el estuche. "Si no me equivoco, tu maestra debió comunicarse contigo a través de una 'proyección mental'." "Además, intentó desentrañar la composición de la tablilla de jade empleando su fuerza espiritual, motivo por el cual terminó sufriendo una quemadura." Las marcadas diferencias entre las leyes de ambos mundos le impedían emplear con soltura la mayoría de sus artefactos y tesoros. Aquella tablilla de jade utilizada para sellar el pacto había sido forjada de manera provisional con su sentido divino. Sin embargo, su Alma Primordial era del más puro y absoluto Yang; incluso un vestigio superficial delineado por su voluntad espiritual no era algo que una entidad cuya alma o fuerza mental no hubiese alcanzado una metamorfosis total pudiera atreverse a espiar. Mucho menos en forma de una 'proyección mental' enteramente etérea; desprovista del amparo del cuerpo físico, habría sido un auténtico milagro que saliera ilesa. "Entonces, ¿mi maestra...?", la angustia se apoderó del semblante de Evia. "No te inquietes", respondió Ye Tu agitando la mano con despreocupación. "Este suceso no necesariamente representa una desgracia para ella; a más tardar mañana por la mañana podrás comunicarte nuevamente." "Si aun así no te quedas tranquila..." Dicho esto, Ye Tu abrió los dedos de su mano diestra. Hebras visibles de una corriente de aire gélido comenzaron a converger desde todas las direcciones del recinto. Entrelazándose y arremolinándose en la palma de su mano, la energía terminó condensándose en una píldora medicinal del tamaño de un pulgar. Completamente translúcida, irradiaba un tenue y misterioso fulgor azulado desde su núcleo. "Hazle llegar esto." Apenas pronunció aquellas palabras, la píldora pareció cobrar conciencia propia; giró sobre sí misma con gracia y flotó suavemente hasta detenerse frente a Evia. "Tómalo como un beneficio laboral otorgado por tu empleador." Durante estos días, todos los gastos habían corrido por cuenta de Evia, e incluso el lote de autómatas mágicos había sido costeado de su propio bolsillo. De no haber contado con una mentora de gran calibre y una próspera labor en sus proyectos paralelos, la joven se habría declarado en bancarrota hacía tiempo. '¿Beneficio laboral?' Evia extendió el dedo y tocó con cautela la píldora que levitaba ante ella. "¿Qué es esto?" "Algo de gran provecho. No necesitas indagar en los detalles, pues con tu nivel actual tampoco serías capaz de comprenderlo." En el escalafón de los hechiceros de este mundo, del primer al tercer rango correspondían a aprendices de mago; del cuarto al sexto a magos oficiales; y del séptimo al noveno a grandes magos. Aquellos rangos equivalían con exactitud a los niveles uno a tres, cuatro a seis y siete a nueve de la etapa de Refinamiento de Qi del cultivo taoísta. Por su parte, un Archimago equivalía a la etapa de Establecimiento de la Fundación, con la particularidad de que únicamente experimentaba una metamorfosis en el plano mental. Ye Tu la consideraba en esa categoría solo a grandes rasgos. No obstante, el Establecimiento de la Fundación apenas constituía los primeros pasos en el sendero del cultivo. Restaba una distancia inconmensurable para que pudiera desentrañar los métodos y misterios de su nivel. "Llévasela a tu maestra; ella sabrá comprenderlo." \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 6

Estás leyendo el capítulo 6 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.