arrow_back

Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 15 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Ye Tu estrechó suavemente la mano de Daphne y la soltó al instante. "En realidad, debí haber sido yo quien acudiera a visitarlo en persona", comentó Daphne con una sonrisa afable. "Sin embargo, el Imperio del Alba posee ciertas particularidades, por lo que no me quedó más remedio que molestarlo para que viniera hasta aquí." Siendo una Archimaga Sagrada, le resultaba absolutamente impensable pisar la Santa Sede de Lothé para exponerse al escrutinio directo del Señor del Alba. Y dentro de lo que cabía, su situación aún era llevadera. Aquel presidente de la Asociación de Magos, habiendo alcanzado hacía mucho el rango de Archimago Sagrado de duodécimo orden, en la actualidad ni siquiera se atrevía a aproximarse a las fronteras del imperio. Ye Tu asintió levemente: "Es comprensible." Bajo su percepción espiritual, la condición de Daphne resultaba sumamente peculiar. Si se evaluaba únicamente la magnitud y el volumen de su energía mental, superaba con creces a un cultivador del Sendero Inmortal en la cúspide del Núcleo Dorado consumado. No obstante, solo se trataba de mera cantidad. Su fuerza espiritual carecía por completo del atributo de 'pureza absoluta' que definía al alma divina de un cultivador en la etapa de Núcleo Dorado. Y en cuanto a su cuerpo físico... Costaba asimilar que una trascendental dotada de un poder mental colosal, infinitamente superior al de un Núcleo Dorado consumado, poseyera una constitución física tan endeble que ni siquiera igualaba a la del más ordinario de los cultivadores corporales en la etapa de Establecimiento de la Fundación. 'Con razón existe esa regla de que los santos no caminan por tierras bajo el escrutinio de los dioses.' Al existir semejante disparidad abismal entre su carne y su espíritu, eran totalmente incapaces de contener esa llamarada mental abrasadora que resonaba al unísono con el maná de los cuatro confines. A los ojos de entidades tan formidables como las 'deidades', su presencia brillaba como una hoguera encendida en medio de la noche cerrada. No hacía falta buscarlos deliberadamente; con un simple y fugaz vistazo quedaban expuestos a la vista de cualquiera. Y dado que el rango de Archimago Sagrado marcaba la cúspide de la carrera mágica, el siguiente escalón consistía en emplear la fe de los mortales como leña para encender el fuego divino y sublimar por entero su condición de vida. Por ende, casi ninguna deidad toleraría de brazos cruzados que un trascendental necesitado de fe invadiera los terrenos de su propio pastizal. "Por favor, aguarde un instante." Daphne aún no se percataba de que Ye Tu ya había descifrado todos sus secretos. Volviéndose hacia Evia, dijo con voz melosa: "Cariño, ve a descansar un momento a la sala contigua." ¿Eh? "Mira lo pálida que te has puesto; si descuidas tanto tu salud, tu maestra se preocupará muchísimo, ¿sabes?" "..." '¡Es evidente que solo quieres apartarme de aquí!' Siendo la única discípula de Daphne, Evia desentrañó sus intenciones en una milésima de segundo, pero... "En ese caso, habla primero con Ye Tu, maestra; iré a descansar un rato." Con Ye Tu presente, ¡decidió salvarle el pellejo a su mentora y fingir obediencia! Por añadidura, ella misma tenía varios datos que deseaba consultar en los archivos. Como aquel antepasado de cierta persona, el Héroe del Hielo que renunció a su título heroico. Y también los 'Antiguos Dioses'... Aunque Ye Tu les había advertido con anterioridad que no se involucraran en nada concerniente a los 'Antiguos Dioses'... Cuanto más se lo prohibía, mayor era la intriga que le carcomía las entrañas. 'Tratándose de documentos preservados en la biblioteca del gremio, dudo mucho que entrañen algún peligro mortal, ¿no?' "Sí, sí, ve tranquila, cariño." De este modo, apenas Evia dio media vuelta y se marchó, Daphne volvió a posar la mirada en Ye Tu: "Acompáñeme, por favor." ... Medio minuto más tarde. Ye Tu siguió a Daphne hasta su sala de descanso privada. El aposento no era excesivamente espacioso. Una música ambiental suave y sedante envolvía el recinto, como si sus melodías etéreas albergaran un magnetismo arcano capaz de reconfortar cuerpo y mente. En una esquina descansaba un aparador de licores repleto de botellas y vasijas precintadas de las procedencias más diversas. Había desde licoreras de fino cristal hasta recipientes de barro grisáceo de aspecto rústico y ordinario, pasando por toscos canutos de bambú autóctono. Frente al ventanal del fondo se hallaba un escritorio con varios libros desperdigados y una pluma sumergida en un tintero. A través del cristal se divisaba un jardín exterior; al término de un serpenteante sendero de piedras reposaba un columpio suspendido adornado de flores frescas. Cada rincón exhibía con orgullo los privilegios y comodidades reservados a un Archimago Sagrado. Ye Tu avanzó con soltura hasta el escritorio, tomó asiento y cogió un libro al azar para comenzar a hojearlo. Daphne se aproximó al mueble de bebidas y retiró aquella modesta vasija de barro gris: "Es licor elaborado con agua del 'Manantial de la Vida' de los elfos. ¿Le apetece una copa?" El Manantial de la Vida, el santuario sagrado de la estirpe élfica. No obstante, en años recientes, a medida que más elfos entraban en contacto con el mundo exterior, la facción de los 'despiertos' ganaba terreno mientras los 'tradicionalistas' quedaban en minoría, transformando drásticamente su postura ante las costumbres ajenas. Tiempo atrás, incluso para un miembro noble de su propia raza, extraer una sola gota de ese manantial constituía una odisea casi imposible. Y hoy en día... Con el mero propósito de acelerar la aprobación de sus solicitudes para que los elfos sirvieran como azafatas en los trenes de vías de nubes, habían enviado una vasija entera de licor fermentado con el agua de su fuente sagrada. En cuestión de unas pocas décadas, hasta los legendarios elfos, célebres por su orgullo y apego a las tradiciones, habían aprendido el arte de ofrecer sobornos. Un cambio de época digno de suspiros. "No, gracias." Ye Tu declinó el ofrecimiento. Después de todo, a veces un simple descuido momentáneo podía desencadenar tragedias irreversibles. Desde aquel amargo episodio de su pasado, jamás había vuelto a probar una sola gota de alcohol. "Está bien." Daphne devolvió la vasija a su lugar, cruzó la estancia y tomó asiento frente a Ye Tu, apilando los tomos restantes en un rincón del tablero: "El motivo de invitarlo hoy responde, ante todo, a mi deseo de expresarle mi gratitud por cuidar de Evia durante este período." "Se trata de una simple transacción de mutuo acuerdo; no cabe llamarlo cuidado." Daphne negó suavemente con la cabeza: "Al fin y al cabo, sigo siendo su maestra." Ella era plenamente consciente de cuán generosas habían sido las condiciones ofrecidas por él. La anomalía que aquejaba a Evia era algo que tal vez ni el propio fuego divino habría podido subsanar. "Y en segundo lugar, también deseaba conversar con usted sobre ciertos asuntos...", vaciló unos segundos, "... concernientes a los 'Antiguos Dioses'." Ye Tu detuvo el movimiento de sus manos. "Eso sí despierta mi interés." Llevaba ya un tiempo en este universo. Tanto los humanos como las razas míticas, e incluso las deidades que ya había presenciado... A todos los consideraba ordinarios y comprensibles. Únicamente aquellos 'Antiguos Dioses' escapaban verdaderamente a su discernimiento. "En el pasado capturé a varios Apóstoles del Pecado Original. Según sus testimonios, el motivo por el cual los dioses se recluyeron en el Reino Astral y cesaron de manifestar oráculos en el mundo es que los 'Antiguos Dioses' están a punto de despertar." Ye Tu frunció el ceño: "¿Apóstoles del Pecado Original?" "¿No ha oído hablar de ellos?", se sorprendió Daphne. La existencia de los Apóstoles del Pecado Original no constituía ningún misterio entre los trascendentales del Reino Santo. "No tengo detalles sobre ellos." Tratándose de enigmas vinculados a los 'Antiguos Dioses', y sin haber asimilado aún las leyes primordiales de este cosmos, las artes adivinatorias de su repertorio apenas aportaban indicios vagos. "Los Apóstoles del Pecado Original... son una banda de dementes obsesionados con usurpar la autoridad divina de los 'Antiguos Dioses'." "Ciertos individuos entre ellos ostentan facultades tan inconcebibles como perturbadoras, y suelen cometer actos que desafían toda lógica y comprensión." "Constituyen un colectivo sumamente peligroso." Tres años atrás, un Apóstol del Pecado Original se las ingenió mediante métodos desconocidos para esclavizar mentalmente a un Archimago de noveno rango. La Asociación de Magos movilizó de urgencia a cuatro Grandes Archimagos para darle cacería. Lejos de huir despavorido, el apóstol fue al encuentro directo de los cuatro perseguidores. Y allí, ante los ojos atónitos de los cuatro Grandes Archimagos, aquel emisario le ordenó al Archimago esclavizado que se quitara la vida con sus propias manos. Hasta el día de hoy, nadie en la Asociación de Magos había logrado descifrar el propósito detrás de semejante locura. '¿Obsesionados con usurpar la autoridad de los Antiguos Dioses...?' 'Esa caterva de fanáticos sí que raya en el desvarío más absoluto.' '¡Un momento!' Ye Tu pareció recordar un detalle crucial y se recostó contra el respaldo del asiento: "Daphne... ¿crees que Cyril podría ser uno de esos Apóstoles del Pecado Original?" \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

Continúa leyendo

¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

Capítulo 16

Siguiente Capítulo ›

¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 15

Estás leyendo el capítulo 15 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.