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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 854 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Clic- "Uh... estoy jodidamente agotado." Lo primero que hizo Ren al regresar del trabajo fue tumbarse en el mullido sofá de su casa. Sintiendo cómo su cuerpo se hundía en el sofá, notó que se relajaba lentamente. "Sí... así es como debería ser." Las luces estaban apagadas, y la única luz que se filtraba provenía del estrecho hueco de las cortinas a su izquierda. A su alrededor reinaba el silencio. "Oye, hermano." Pero ese silencio se vio interrumpido por las suaves palabras de una niña pequeña. Una suave sonrisa apareció en el rostro de Ren cuando miró a la niña. "¿Qué pasa, Nola?" En su mano tenía una pequeña pelota, que le entregó. ¿Quieres jugar? ¿Jugar? ¿A estas horas? Miró su reloj, eran las 21:00. Era bastante tarde, pero al ver la mirada lastimera en el rostro de su hermana, cedió. "Bueno... está bien." Tomó su chaqueta y salió de la casa junto a Nola. Clic- "¡Aquí!" Los dos jugaban a lanzar y atrapar. Cuando uno lanzaba, el otro atrapaba. Un juego bastante sencillo. Una suave brisa soplaba en el parque vacío donde se encontraban los dos, mientras las risitas de su hermana llenaban el aire. "Jajaja... ¡demasiado fuerte!" Los dos jugaron durante un buen rato. Ren había perdido la noción del tiempo absorto en las suaves risitas de su hermana. "¡Catc—oh, maldita sea!" Le pegó con demasiada fuerza y la pelota salió volando detrás de los arbustos. ¡Lo siento, Nola! Se disculpó rápidamente. ¡Está bien, hermano! Pero Nola, con su dulce sonrisa, trotó hacia donde había caído la pelota. Su figura desapareció tras los arbustos a lo lejos. Ren esperó donde estaba con una suave sonrisa en su rostro. Esperó quién sabe cuánto tiempo. Simplemente se quedó allí de pie, mirando los arbustos con una sonrisa. No supo cuándo, pero la pelota apareció justo debajo de sus pies, pero Nola ya no estaba a la vista. Pero él simplemente permaneció donde estaba y… esperó. Esperó allí mirando fijamente la pelota a sus pies, sin expresión alguna. ¡Ren! ¡Ren! Fue entonces cuando oyó un par de gritos a lo lejos. Cuando giró la cabeza, se encontró con dos figuras familiares. "Mamá, papá, ¿vosotros también estáis aquí para jugar?" "¿Jugar?" A Samantha se le humedecieron los ojos y Ronald le puso la mano sobre el hombro. ¡Por el amor de Dios, Ren! ¡Ya han pasado diez años! ¡Tienes que superarlo! ¡No puedes seguir saliendo todos los días después del trabajo a mirar fijamente una pelota sin hacer nada! Con lágrimas en los ojos, todo el cuerpo de Samantha temblaba. Tenía los ojos hinchados y rojos, y parecía sentir dolor. "Yo, es hora de seguir adelante... por favor. Por ti y por todos... tienes que seguir adelante. ¡No puedes seguir así!" "No, pero…" Tuk— Ren pateó débilmente el balón hacia adelante. ¿Me creerías si te dijera que es ella la que me pide que vaya a jugar con ella? Bueno… Se encogió de hombros. ¿Qué vas a saber tú? Moriste junto a ella. Cuando giró la cabeza, todo quedó en silencio mientras sus figuras desaparecían. De pronto, se encontró solo en el parque vacío. "…" Tuk— Pateó el balón una vez más antes de darse la vuelta y regresar a casa. "Nos vemos mañana." * * * Todavía recuerdo la primera vez que me di cuenta de que podía viajar en el tiempo. Al principio me emocioné. Pero al recordar los rostros de mis padres mientras morían ante mis propios ojos y sentirme impotente para ayudarlos, sentí una opresión en el pecho. Nunca nací con talento, e incluso después de la regresión, no fui diferente. Aun así, lo que no se podía conseguir con talento, se podía conseguir con dinero. Eso… era lo que pensaba entonces. Fue una idea ingenua por mi parte. Incluso cuando me convertí en el hombre más rico del mundo, lo único con lo que tuve la suerte de presenciar la muerte de mis padres. Pero eso no importaba. Al morir una vez más, me di cuenta de que había vuelto a conservar los recuerdos de mi vida anterior. ¡Qué maravilla! Lo que no pude lograr en las dos vidas anteriores, podría lograrlo en la tercera, ¿verdad? …Tal vez no la tercera, pero ¿qué tal la cuarta? ¿Eso no funcionó? ¿En serio?... ¿Y si lo intentamos una quinta vez? Ni siquiera duró tanto como las veces anteriores… ¿Acaso el talento era la clave para lograr el final perfecto? ¿El final en el que sobrevivimos a la calamidad y todos mis seres queridos también sobrevivieron? Bueno… No estoy seguro de cuándo, pero sí desarrollé talento en algún momento. La [Semilla del Límite], como él la llamaba. La descubrí por casualidad después de oír a Kevin hablar de ella, y mi límite desapareció. ¡Excelente! Lo intenté una y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… y otra vez… [Jaja… ¿quizás la próxima vez?] ¡Tan cerca! [¡Ah, ya sé dónde me equivoqué!] [¡Aish! ¡Tan cerca!] ¡Joder! ¡Estaba a punto de apuñalarlo en el alma! [¿Eh?] […¿Qué hice mal esta vez?] [¿Mh? ¿Kevin?] [¿Qué? ¿Por qué… qué?] [Ah… ¿esta vez es culpa mía?] [¿Puede ser asesinado?] [¿Qué? ¡Eso es una tontería!] [¿Dónde… cómo morí?] ¿En qué me equivoqué esta vez? Maté a todos los que se interpusieron en mi camino y me quedé con todas las ventajas… ¿Soy yo realmente el problema? [Yo no soy el problema.] […Él es el problema] [¿Eh…? ¿Por qué he vuelto? ¡Yo lo maté! ¿¡Por qué he vuelto de repente!? ¿¡Qué!?] [¿Solo Kevin puede matar a Jezabeth? ¡¿Qué?!] ¿Por qué no pudo matarlo? […¿Por qué es tan débil?] ¿He abusado de las trampas? ¿Por qué volvió a fallar? Yo… esta vez no tomé nada. [¿Fallar?] [Esto no puede ser…] [¿De nuevo?] […] […] […] [Hice todo... ¿Por qué no lo mata?] […mátame.] [Quiero morir.] [¿Por qué existo siquiera?] [¿Ayuda?] […] […] […] [¿Quién soy yo?] En cierto momento, perdí la noción de quién era. ¿Ren Dover? ¿Samantha Dover? ¿Nola Dover? ¿Ronald Dover? ¿Amanda Stern? ¿Jin Horton? ¿Emma Roshfield? ¿Salón de Melissa…? Nombres que me resultaban familiares pero que empezaban a desvanecerse de mi mente. Estaba perdiendo el rumbo, y no quería eso. Quería aferrarme a lo que quedaba de ellos para no perderme a mí misma, pero… Cuanto más moría y más presenciaba lo que veía… más se entumecía mi mente. Sentí que mis emociones se desvanecían… yo misma me desvanecía, y comencé a cambiar. Me horrorizaba en lo que me había convertido, pero al mismo tiempo, acepté quien era. Si me ayudó a salir de este infierno… pues que así sea. Y así lo sellé todo. Mis emociones y lo que me hacía… ser yo. Yo… yo solo quería que terminara. Perdí la cuenta de las veces que maté a aquellos con quienes alguna vez tuve una relación cercana. Me convertí en algo… un ser al que incluso el rey demonio temía, pero eso nunca fue lo que quise. A estas alturas, solo quería morir… ver el final. El túnel parecía interminable y no vi ninguna luz en él. Probé la muerte tantas veces que llegué a familiarizarme con ella. El breve instante en que morí y regresé a la vida se convirtió en uno de los momentos más pacíficos y placenteros de mi vida. A veces me suicidaría para revivir esos momentos. Lástima que fueran demasiado cortos para poder disfrutarlos como es debido. Me parecía que estaba destinada a sufrir por toda la eternidad… y casi perdí la esperanza. Lo intenté una y otra vez, sin que jamás me acercara al final… Sin embargo, todo eso cambió cuando me enteré de todo. De repente, el túnel, que parecía estar completamente a oscuras, brilló intensamente. No lo dudé y caminé hacia él. Era la luz que finalmente me liberaría de este infierno. Cuanto más me acercaba, más libre me sentía, y en el momento en que lo crucé, me encontré de pie en un mundo vacío donde el suelo era blanco y podía ver mi reflejo. Ante mí se encontraba nada menos que la existencia que había surgido como consecuencia de mis acciones. Él también… lo pasó mal, pero era todo lo que yo quería ser. La versión perfecta de mí misma, la que aún tenía a todos los que le importaban y la versión de mí que llegaría a vivir como siempre soñé. "Yo… no me arrepiento de lo que hice, ni me arrepentiré jamás de lo que hice." Mis esfuerzos fueron los que lo hicieron posible. "Puede que me haya dejado llevar por mi objetivo, y que lo que te hice sea inexcusable, pero... hice lo que hice para liberarme de la maldición que me había estado atando durante los muchos años que he vivido." Las palabras comenzaron a brotar de mi boca mientras miraba a mi otro yo. Siempre he odiado en lo que me he convertido, pero nunca me he arrepentido de ser quien soy hoy. Las circunstancias me hicieron quien soy hoy, y acepté lo que soy. No sé qué haría si me odiara a mí mismo cuando ya odio todo y a todos a mi alrededor. Para entonces quizá ya habría perdido completamente el control y me habría derrumbado por completo. En muchas ocasiones estuve a punto de hacerlo, pero de alguna manera siempre logré contenerme. Aunque por muy poco. "Una vez más…" Mis pies se movieron solos y pronto me encontré de pie junto a mi otro yo. Alcé la mano y coloqué un dedo sobre su pecho, como él lo había hecho conmigo momentos antes. “…No me arrepiento de ninguna de las acciones que tomé. No lo siento, nunca lo sentiré y jamás… jamás me arrepentiré de mis acciones.” Me aseguré de enfatizar esta parte. El arrepentimiento solo llegaba a quienes se sentían tristes o decepcionados con sus acciones. Yo no me sentía triste ni decepcionado con nada de lo que hice. Estaba satisfecho con lo que hice. Él era la prueba perfecta de todo ello. "Hice lo que hice porque las circunstancias me obligaron a ser así, pero todo aquello de lo que me arrepentí en el pasado... ya no lo lamento." "Llámame loco, pero quizás... todo esto tenía que ser así. Quizás esta tortura interminable que sufrí... quizás todo fue por este momento, y por aquello..." Un brillo repentino emanó de mi dedo y envolvió a mi otra versión. Cerré los ojos y mi cuerpo comenzó a aligerarse; al abrirlos de nuevo, me di cuenta de que mi mano se había vuelto translúcida, casi transparente. Al dar unos pasos hacia atrás, me sentí ligero. Me siento más ligero que nunca. No me desagradaba esta sensación. Me sentía algo renovado… algo que no había sentido en mucho tiempo, y por alguna razón, me sentía algo aliviado. 'Sí… así es como tiene que ser. ¡Qué vida tuve… ¿eh?' Inconscientemente, las comisuras de mis labios se curvaron. Volviendo mi atención hacia mi otro yo, que parecía absorto en lo que le ofrecía, sentí que mis labios se curvaban de nuevo. "Sí... Así es como debe ser..." Lo último que vi fueron minúsculos puntos de luz que se elevaban en el aire. Finalmente… por primera vez en mucho tiempo… sentí paz. Mi infierno… por fin había terminado. * * * Cuando volví a abrir los ojos, me encontré con innumerables motas de luz diminutas que flotaban en el aire y se movían hacia arriba. Mientras contemplaba las motas flotantes, sentí una multitud de emociones distintas recorrer mi mente en ese instante. Al final, lo único que pude hacer fue bajar la cabeza. "Por mucho que te odiara... supongo que entiendo tu punto de vista." Al contemplar mi reflejo, me di cuenta de que no había ninguna diferencia en mi aspecto. Mi cabello seguía siendo del mismo color de siempre y mis ojos del mismo azul intenso. Eso… por supuesto, fue lo único que permaneció igual. Al apretar y aflojar el puño, sentí un poder que irradiaba por todo mi cuerpo. Un conocimiento desconocido hasta entonces inundó mi mente, y las fuerzas que habitaban en mi interior comenzaron a apaciguarse. Me sentí… en completa armonía conmigo misma, y nunca antes me había sentido tan en sintonía con el mundo que me rodeaba. Aunque era tenue, también podía sentir algo más en el aire. Estaba a mi alcance, pero al mismo tiempo, lejos de mi alcance. ¿Es este el poder que tanto obsesiona a Jezabet? Los Registros… por primera vez, pude sentirlos, y estaban mucho más cerca que nunca. Sentí un poder inmenso emanando de ellos, y finalmente comprendí por qué Jezabeth buscaba ese poder con tanta desesperación. 'Mientras yo venza a Jezabet…' ¡Cra—Crack! Al levantar la mano, el espacio a mi alrededor comenzó a colapsar, revelando un mundo carmesí. Al dar un paso adelante, el espacio cambió y una figura familiar apareció frente a mí. Nuestras miradas se cruzaron en ese instante, y el mundo se detuvo.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 854

Estás leyendo el capítulo 854 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.