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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 853 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras el sol brillaba en lo alto del cielo, iluminando todo lo que había debajo, una grieta ominosa rasgó el firmamento. ¡Cr—Crack! Comenzó como una fisura capilar, pero rápidamente se ensanchó, desgarrando el tejido de la realidad con un brillo misterioso y de otro mundo. Exclamaciones de asombro y miedo resonaron por toda la tierra mientras la grieta se expandía y una energía aterradora se extendía por todo el planeta. "¿Qué está sucediendo?" ¡¿Algo se acerca?! Las peleas que se estaban librando abajo se detuvieron, y todos miraron hacia arriba con absoluto nerviosismo y miedo. Desde las profundidades de la fisura emergió una figura imponente, que salió a la Tierra con un aire de autoridad absoluta. Apareciendo en el cielo, Jezabet emanaba un aura de pura oscuridad, sus ojos ardían con un brillo carmesí malévolo que atravesaba el mundo como brasas ardientes. Su piel era cenicienta, marcada por runas siniestras que parecían palpitar con energía demoníaca. Sus rasgos afilados y angulosos se curvaban en una leve sonrisa que exudaba una confianza desbordante. Vestía una capa harapienta que ondeaba a su alrededor, como si estuviera hecha de sombras, arremolinándose y ondulando como si tuviera vida propia. Su armadura era una macabra fusión de metal y núcleos que brillaban con una luz malévola. Cada paso que daba provocaba temblores en la tierra, haciendo que el suelo mismo se estremeciera. Cuando Jezabet emergió por completo de la grieta en el cielo, contempló la tierra con un aire de autoridad. Esta era la segunda vez que regresaba a la Tierra, y justo cuando pensó que había puesto fin a todo, las cosas dieron un giro inesperado y fue transportado fuera de ella. Tal vez para ganar tiempo, o tal vez por otra cosa… A Jezabet ya no le importaba. Pero aun así, ¿por qué decidió traerlo consigo cuando sabía perfectamente que sus poderes podían destruir el planeta entero? "Mmm. Espero no llegar demasiado tarde." La presencia de Jezabet era palpable, irradiando una sensación de poder abrumador y oscuridad que parecía sofocar el aire mismo. La flora circundante se marchitó y murió a su paso, y la temperatura descendió, dejando un frío glacial en el aire. La llegada de Jezabeth provocó una conmoción en toda la tierra, sembrando el miedo y el pánico entre los miembros de la alianza. "Ja... ja... él, él está aquí..." "Ah... ¿cómo se supone que vamos a superar eso?" Algunos cayeron de rodillas, incapaces de soportar el mero peso de su presencia, mientras que otros se alzaron para resistir, aunque con una resolución temblorosa. Los cielos se tiñeron de rojo y la tierra pareció temblar. Mientras todas las miradas se posaban en el Rey Demonio, un par de ojos grisáceos también alzaron la vista. Eran de Ren, quien yacía sobre un trozo de hierba verde, incapaz de moverse. Le corría sangre por la comisura de los labios y su cuerpo temblaba de vez en cuando. "Se acabó el tiempo..." Murmuró, aunque débilmente. Había hecho todo lo posible por retrasar lo inevitable. Contemplando la figura de Jezabet, vio que este giraba la cabeza y sus miradas se encontraron. Jezebeth sonrió, y aunque Ren no podía ver con claridad, creyó verle pronunciar las palabras: “Te veo”. Ren respiró hondo, su pecho se elevó y sus ojos se cerraron gradualmente. Cuando las volvió a abrir, el mundo entero había cambiado. Ya no estaba tumbado sobre el trozo de hierba. Ahora estaba de pie en un mundo vacío, con un cielo azul sin nubes y un suelo blanco, en el que podía ver su propio reflejo. Cuando alzó la cabeza, vio una figura de pie. "Lo tenías todo planeado, ¿verdad?" Allí estaba alguien a quien conocía demasiado bien. Se parecían muchísimo, salvo por los ojos y el pelo, que eran de distinto color. "Una y otra vez recurres a este tipo de trucos como si se tratara de un juego." Había algo en su voz al hablar. Ren cerró los ojos y simplemente lo dejó hablar. Fuera lo que fuese, no se equivocaba. "Si quieres desahogarte, desahógate, pero que sepas que no tenemos mucho tiempo libre." "Tú simplemente…" Al abrir los ojos de nuevo, vio que su otro yo negaba con la cabeza. Parecía querer decir algo. Muchas cosas. Pero se obligó a no hacerlo. "Saciaré tu curiosidad." Ren habló, con la mirada fija en su otro yo. "Sí... efectivamente sabía todo lo que iba a suceder. Sí, te envié a propósito primero al Pilar de la Envidia. Sí, sabía que Serpiente Pequeña seguía vivo y lo envié a propósito al Pilar de la Lujuria, y sí... sabía que nuestro padre iba a morir." Hizo una pausa y añadió. "Me aseguré de que esa última parte sucediera." Tras sus palabras, todo quedó en silencio. Sus acciones seguían un orden preciso. No era difícil predecir cuál de los Pilares atacaría Ren: el Pilar de la Envidia. Seguían una secuencia determinada, que Ren sabía que su otro yo también seguiría. La muerte… por triste que fuera… era un gran motivador para cambiar a alguien y hacerle perseguir una meta con todo su corazón. Preocuparse por cuánto perjudicarían sus acciones a quienes estaban dentro de los Pilares y perder el tiempo pensando en cómo matar a alguien no era algo que Ren deseara. El tiempo apremiaba, y para que eso sucediera, alguien tenía que irse. Tras deliberar sobre el asunto, pensó que la opción más apropiada no era otra que su padre. Alguien cuya muerte tendría el mayor impacto. Enviar a PequeñaSerpiente al último Pilar tampoco fue casualidad. Él era su garantía. Una garantía que le impediría convertirse alguna vez en alguien como él. Todo había sido planeado desde el principio, y el hecho de que estuviera allí frente a él era prueba de que su plan había funcionado. "Supongo que ya sabes por qué hice lo que hice, ¿verdad?" Sus palabras quedaron suspendidas en el aire por un breve instante mientras el silencio seguía reinando en el espacio donde se encontraban ambos. "Tú-" "Eres demasiado emocional y sensible, ¿verdad?" El corte repentino le dejó un sabor amargo en la boca a Ren, pero asintió con la cabeza. "Al menos eres consciente de ti mismo." "Lo entiendo." Sorprendentemente, parecía haber aceptado las circunstancias. Cuando Ren lo miró, pudo percibir en él una inquietante tranquilidad. Era extraño, pero a la vez, agradable de ver. "¿Estás loco?" "¿Acerca de?" "Sobre las cosas que hice." Aunque Ren no se arrepentía de lo que había hecho, le resultaba extraña su tranquilidad. Sus siguientes palabras generaron aún más confusión. "¿Por qué iba a estarlo?" "¿No lo hice...?" "Ya te he descifrado." Ren fue interrumpido de nuevo. El sabor amargo en su boca se intensificó, pero una vez más lo dejó pasar. Lo que dijo captó aún más su atención. "¿Me has descubierto?" "Mhm." Ren asintió con la cabeza y observó cómo su otro yo daba varios pasos en su dirección. Toca. Toca. En el espacio vacío, el único sonido que resonaba era el rítmico sonido de sus pasos acercándose, hasta que finalmente se detuvo a un par de metros de él. "Mi padre no está realmente muerto, ¿verdad? Esa sensación que tuve antes de enviarlos a Immorra... donde sentí que mi corazón latía de repente con inquietud... Fue obra tuya, ¿no?" "¿Ah?" La pregunta repentina sembró confusión en la mente de Ren, pero antes de que pudiera hablar, su otra versión volvió a hablar. En el fondo… no eres tan insensible como aparentas. Cuando lo pienso bien, al fin y al cabo, sigues siendo yo, y me conozco mejor que nadie. "Sobre todo porque sé con certeza que nunca tuviste que hacer esto desde el principio, y si hubieras querido, podrías haber derrotado a Jezabet sin mi ayuda, ni que yo tuviera que hacer todo lo que hice. Claramente, estabas intentando prepararme para algo." Ren sintió que algo le tocaba el pecho y miró hacia arriba, viendo un dedo que lo señalaba. "Nunca perdiste tus emociones... siempre han estado ahí, y simplemente las reprimiste para anestesiarte del dolor que sentías." "Si de verdad eras tan despiadado como dices ser, ¿por qué te molestaste en hacer lo que hiciste? Tuviste la oportunidad de suicidarte, pero no lo hiciste…" "Algo desencadenó lo que sellaste, y por eso ayudaste. Todo lo que hiciste tuvo un propósito... Quizás no estaba preparado para lo que planeabas, y me hiciste absorber todas las leyes ocultas en las siete cabezas para prepararme para lo que fuera que estuvieras planeando, pero conociéndome muy bien, sé que nunca dejarías morir a mi... no, a nuestro padre." Por primera vez en mucho tiempo, Ren se encontró incapaz de hablar y finalmente bajó la cabeza. Lentamente, sus labios se curvaron y negó con la cabeza. "De verdad..." ¿En serio? ¿Eh? No se siente bien, ¿verdad? "No." Ren negó con la cabeza y casi se echó a reír. ¿Así se sentía él cada vez que yo lo desenmascaraba? Es horrible… Finalmente comprendió lo que se sentía al ser descubierto, y tuvo que admitir que realmente le desagradaba esa sensación. "Me alegra que finalmente te des cuenta." Al sentir que su dedo se alejaba de su pecho, Ren alzó la cabeza y sus ojos se encontraron con los de su otro yo. Mirándolos fijamente, pudo ver su propio reflejo en ellos. Eran tan parecidos y a la vez tan distintos. Quizás era un reflejo de su verdadera personalidad. Dos personas que se parecían físicamente pero que siguieron caminos completamente diferentes. Él… fue el resultado de todo lo que pudo haber salido mal, y 'él' fue… el resultado de todo lo que pudo haber salido bien. Tan similares, pero a la vez tan diferentes.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 853

Estás leyendo el capítulo 853 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.