Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 832 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El color azul dominaba el mundo dentro del Pilar del Orgullo.
Una bruma azul oscura y espesa cubría todo el paisaje, con pequeños picos que emergían de debajo de la niebla.
El mundo parecía tranquilo, pero dentro de la bruma azul, toda clase de luces de colores destellaban desde su interior.
Tenían distintos colores y destellaban sin cesar. Solo cuando la niebla se disipó de repente, dejando al descubierto varias figuras, se rompió la tranquilidad que reinaba en el mundo.
¡Aarrrgh!
Un fuerte grito resonó en el aire, y una poderosa ola de maná brotó de la mano de Octavius.
Se disparó directamente hacia un demonio que tenía delante, y poco después, la figura del demonio se desintegró en la nada.
"..."
Tras eso, el silencio volvió al mundo, y justo cuando Octavius sentía que se relajaba, una voz urgente resonó a sus espaldas.
¡Detrás de ti!
Boom!
No tuvo tiempo de reaccionar, y antes de darse cuenta, una fuerza poderosa pasó a su espalda y se encontró lanzado hacia adelante, estrellándose finalmente contra el duro suelo.
"Akh."
Octavio gimió de dolor, ayudándose con ambas manos para incorporarse.
¡SHIIING—! ¡SHIIING—!
Podía oír el fragor de la lucha a sus espaldas y apenas logró contenerse para no desplomarse de nuevo. La fuerza del impacto fue mucho mayor de la que había previsto.
'Me alegra que Gervis esté conmigo.'
¿Quién se iba a imaginar que tendría esos pensamientos? Aunque ya no era el mismo Octavius de antes, recordaba todo lo sucedido y no creía que se llevaría bien con Gervis.
Estaba equivocado.
¡Oye! ¿Me estás ayudando o no?
La voz de Gervis lo sacó de sus pensamientos, y Octavius desapareció del lugar, reapareciendo justo frente a otro demonio. Con el puño cerrado, lanzó un puñetazo en dirección al demonio, y una poderosa explosión resonó en el aire.
Boom!
El cuerpo del demonio salió despedido varios metros hacia atrás tras el impacto, y Octavius se movió hacia donde estaba Gervis.
¡SHIIING—! ¡SHIIING—!
Con su armadura puesta, Gervis se enfrentaba a dos demonios de rango Príncipe a la vez, y aunque parecía estar pasándolo mal, Octavius podía ver que no estaba en desventaja en absoluto.
Con su enorme dispositivo parecido a un arma y su poderoso escudo que se activaba cada vez que aparecía un demonio, no era propenso a los ataques furtivos, lo que le facilitaba mucho las cosas.
Su maniobrabilidad era un tanto cuestionable, pero no había nada de qué preocuparse, considerando el mecanismo defensivo instalado en su traje.
¡Boom!
Al llegar delante de uno de los demonios que perseguían a Gervis, Octavius lanzó un puñetazo hacia adelante y, por apenas unos centímetros, logró golpear al demonio en la zona abdominal.
"¡Ueakh!"
Al sentir que el demonio se dispersaba con un grito de agonía, Octavius recuperó su puño.
"¡Octavo!"
Al mismo tiempo, el demonio se desintegró en polvo, los ojos de Gervis se agudizaron y la pistola de rayos en su mano parpadeó con una luz verde mientras una poderosa ola de maná brotaba en el aire.
Fue un proceso que duró varios segundos y, en circunstancias normales, habría sido difícil llevar a cabo esta maniobra; sin embargo, no estaba solo en este empeño.
¡Clank! ¡Clank!
Con la ayuda de Octavius, Gervis no tuvo problemas para reunir el maná necesario para cargar el arma, y esta parpadeó aún más violentamente cuando un gran resplandor envolvió la zona en la que se encontraban.
El maná residual que emanaba del arma mató a todos los demonios más débiles que los rodeaban, dejando atrás solo a los poderosos, que miraban con recelo el arma de Gervis.
Muchos intentaron interferir en su proceso de recolección, pero con Octavio a su lado, fue inútil.
"¡Ahora!"
Gervis gritó, y Octavius desapareció de donde estaba.
¡LLAMBULANTE! Casi inmediatamente después, un rayo enormemente poderoso salió disparado del arma en dirección al demonio, quien no pudo reaccionar a tiempo y, como resultado, fue golpeado de frente.
Sorprendentemente, o no, el ataque atravesó a todos los demonios con los que tuvo la oportunidad de encontrarse, y por dondequiera que pasó, no dejó nada a su paso.
Esto incluía la niebla que se apartaba a lo largo de la trayectoria del rayo, revelando finalmente lo que parecía ser un bosque con árboles que parecían alcanzar cientos de metros de altura.
Algunos demonios lograron esquivarlo, pero eran minoría, ya que la mayoría murió instantáneamente por el rayo.
"Mierda."
Al ver que no había matado a todos los demonios, Gervis maldijo y recargó su arma antes de apuntarla apresuradamente hacia su lado derecho.
Sintió que algo peligroso venía de allí.
¡QUEJIDOS!
Desafortunadamente, su ataque falló por completo.
"¡Cuidadoso!"
Justo cuando se disponía a recargar su arma, un fuerte grito resonó a sus espaldas, y fue entonces cuando apareció Octavius.
¡BOOM! Una fuerza poderosa surgió detrás de Gervis cuando el puño de Octavius chocó contra otro, y anillos circulares de viento presurizado se expandieron desde el punto de contacto entre los dos ataques.
"¡Ukh!"
El viento era tan fuerte que Gervis se vio obligado a retroceder varios pasos.
Cuando finalmente logró estabilizarse, se sorprendió al ver a Octavio de pie frente a él, respirando con dificultad.
"Ja... ja... ja... Eso..."
A pesar de su respiración dificultosa, parecía estar completamente ileso, lo que no ocurría con el demonio, que lucía exhausto.
Gervis no era de los que perdían el tiempo. En cuanto se le presentó la oportunidad, no perdió ni un segundo y apuntó con su arma al demonio que tenía delante.
Sus movimientos fueron rápidos, y al apretar el gatillo, un rayo compuesto de maná se disparó directamente hacia el demonio, que apenas pudo esquivar el ataque.
Paa-!
Aun así, logró rozar al demonio, y eso era todo lo que Octavius necesitaba. Tras materializarse detrás del demonio, presionó su mano contra el lomo de la criatura y canalizó todo su maná hacia él.
¡Wooom—!
Una aterradora ola de maná barrió los alrededores, y el cuerpo del demonio se desvaneció en el aire, dejando tras de sí un núcleo oscuro suspendido en la atmósfera.
Sin dudarlo, Octavius extendió la mano hacia el núcleo. Apenas lo había sujetado con firmeza cuando, de repente, sintió una suave brisa y todo su cuerpo se alivió.
¡Swoosh!
"¡¿Oh?!"
"Tendré que pedirle que pare. Es un subordinado muy querido para mí. No quisiera que muriera de una forma tan patética."
Una voz que parecía armonizar con el entorno resonó de repente, y todo el cuerpo de Octavius se puso rígido en el acto.
¿Qué ha pasado? ¿Por qué no puedo moverme?
Octavius se horrorizó al darse cuenta de que no podía mover ni un solo dedo de su cuerpo.
"Me llevaré esto."
Su corazón se encogió en el instante en que sintió que su mano se aligeraba, pero al mismo tiempo, pudo vislumbrar el aspecto del responsable, y su expresión se endureció.
'Él…'
Lo primero que le impactó fue la abrumadora presencia que emanaba.
De pie frente a él, Octavius recordó sus días de indefensión con los Protectores y lo fuertes que eran.
Siempre había pensado que el único que podría alcanzar el mismo nivel que los Protectores era el rey demonio, pero parecía que había cometido un grave error.
El demonio que tenía ante sus ojos era una de esas entidades, y la desesperación llenó cada centímetro del cuerpo de Octavius.
De repente, un resplandor negro emanó del demonio, y el núcleo que sostenía en la mano comenzó a temblar. Poco después, el núcleo saltó de sus manos y un demonio se materializó a partir de él.
"Pido disculpas por mi incompetencia, príncipe Andria."
El demonio pidió disculpas con la cabeza gacha. Por el tono de su voz, se notaba que realmente se arrepentía de lo sucedido.
"En efecto, usted fue bastante incompetente."
El príncipe Andria asintió. En efecto, consideraba a su subordinado bastante incompetente. El hecho de que casi hubieran muerto a manos de dos criaturas inferiores...
"...Hablaremos luego; tenemos asuntos más importantes que atender."
El príncipe Andria giró la cabeza para mirar fijamente a Gervis y Octavius. Bajo su mirada inquisitiva, ambos se vieron de repente sin poder respirar, pues una presión aterradora los oprimió desde todos lados.
"Un dúo bastante orgulloso. Nada mal..."
Un elogio extraño, y la boca del príncipe se curvó, aunque solo levemente.
"Entonces lo haré rápido."
Extendió la mano para mostrar dos contratos que flotaban sobre su palma.
"Firma esto y únete a mi bando. ¿Qué te parece?"
La forma en que el Príncipe expresó sus palabras daba la impresión de que tenían una opción, pero Gervis y Octavius sabían que no tenían tal posibilidad.
O aceptaban o morían.
"Je."
Al final, Gervis se rió.
"Lo dijiste mejor hace poco, ¿verdad?"
Se volvió para mirar a Octavius, quien giró la cabeza para encontrarse con su mirada.
"Si sabes que somos orgullosos, ya deberías estar al tanto de nuestras respuestas, ¿verdad, Octavius?"
Octavius abrió la boca, miró el contrato que el príncipe tenía en la mano y a Gervis. Finalmente, cerró la boca y sonrió.
¡Estás loco!
¡BANG! Octavius no pudo terminar la frase. Justo cuando iba a concluirla, un poder aterrador surgió del suelo y se le aferró a la nuca.
¡¿Octavious?!
La repentina situación sobresaltó a Gervis, quien rápidamente desenfundó su arma, pero ya era demasiado tarde. Antes de que Gervis pudiera disparar, Octavius se vio lanzado hacia el príncipe Adrian, y un puño impactó contra su pecho.
¡BANG!
"¡Uakh!"
Fue un dolor incomparable, y Octavius sintió cómo su pecho se hundía por la fuerza del impacto. Por si fuera poco, el príncipe no aflojó el agarre en su cuello y una rodilla se dirigió con fuerza hacia su abdomen, golpeándolo de lleno.
¡BANG!
"¡Akghhh!"
Escupió y lo que parecía ser sangre le salió de la boca mientras se encorvaba. Por un instante, sintió que el corazón se le detenía y la vista se le nublaba.
¡WIIIING—! Por suerte, justo cuando las cosas empezaban a empeorar, una fuerza poderosa surgió desde arriba, y sintió que el agarre en la nuca se aflojaba y su cuerpo se precipitaba hacia el suelo.
¡BOOM!
Al desplomarse contra el suelo, el rabillo de sus ojos comenzó a oscurecerse, al igual que su consciencia, que estaba a punto de desvanecerse.
Toc. Toc. Toc.
Lo último que oyó fue el sonido de un par de pasos suaves que se detuvieron justo delante de él.
"Suplícame."

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 833
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 832
Estás leyendo el capítulo 832 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.