arrow_back

Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 830 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"No veo nada. La niebla es demasiado densa." Ryan murmuró algo mientras extendía la mano, de la cual un pequeño dispositivo flotó suavemente hasta la palma. El dispositivo era compacto, aproximadamente del tamaño de un cubo de Rubik, y presentaba un complejo circuito en toda su superficie. "He intentado usar el sensor térmico del dron, pero tampoco parece funcionar. La niebla parece ocultar todo lo que hay dentro." ¿Y qué hay de los sonidos? Una voz mayor resonó. Pertenecía a Leopold, que estaba de pie junto a él con un paquete de chicles en las manos. Llevándose la mano a la boca, empezó a masticar el chicle. "Hav...mhm... los drones buscan cualquier sonido que venga de abajo...num... eso probablemente funcione." "Lo he intentado." Ryan negó con la cabeza. "Lo bloquea todo. Desde la luz solar hasta todas las ondas electromagnéticas y los sonidos. Estamos solos." "Bueno... eso apesta." Leopold murmuró, recostándose contra una de las rocas que tenía detrás. No estaba de muy buen humor. De repente, transportado a ese mundo, tuvo la suerte de encontrar a Ryan cerca, pero no podía decir lo mismo de su hija, de quien no tenía ni idea de dónde estaba. “Espero que esté bien”. Esos pensamientos le cruzaron la mente mientras miraba al frente, donde vio a una joven de pie, saludándole con la mano. Se parecía exactamente a su hija, pero solo era una ilusión. "Papá, ¿qué estás haciendo ahí? ¡Date prisa!" Ella también sonaba igualita a ella. 'Me alegro de que Ryan esté conmigo.' Solo podía estremecerse al pensar en lo que habría sucedido si Ryan no hubiera estado allí con él. Fue gracias a él que pudo darse cuenta de que todo era una ilusión, y si no hubiera sido por él, probablemente habría caído en la trampa que le estaban tendiendo. En ese momento, solo podía esperar que ella estuviera bien, aunque sabía que la situación en la que se encontraban era bastante grave. "¿Y ahora qué hacemos?" —preguntó Leopold, alzando un poco la cabeza para mirar a Ryan, que parecía absorto en sus pensamientos. Y, en efecto, lo estaba, pues revisó sus dispositivos y finalmente se decidió por una pequeña bandera. "¿Qué es eso?" "Esperar." Al rodear la bandera, Ryan tocó el asta, y esta comenzó a ondear de repente. Casi inmediatamente después, la niebla que los envolvía empezó a disiparse, aunque solo ligeramente. "Supongo que eso funciona." Finalmente, una sonrisa apareció en el rostro de Ryan al recoger la bandera. Acercándose a Leopold, la agitó hacia él. "Acércate. Mientras estés cerca de la bandera, no tendrás que preocuparte por la niebla que nos rodea. Esto nos facilitará mucho las cosas." "Tienes razón." Leopold suspiró aliviado y se dirigió hacia donde estaba Ryan. En cuanto estuvo lo suficientemente cerca de la bandera, la imagen de su hija se desvaneció y dejó escapar un suspiro de alivio. La situación comenzaba a afectarle. "Parece que tenías razón." "Por supuesto que sí." Ryan puso los ojos en blanco. "¿Quién crees que soy?" "¿No somos unos engreídos?" "Y con razón." "Me parece bien-" En ese preciso instante, Leopold dejó de hablar, al igual que Ryan, cuya sonrisa se desvaneció. Ambos miraron atentamente a su alrededor y no tardaron en oír un leve susurro proveniente de los alrededores. ¡Crack! ¡Crack! De repente, más de diez figuras negras aparecieron a su alrededor y los rodearon. Tanto Ryan como Leopold se estremecieron al ver lo que oían, y Leopold escupió el chicle que estaba masticando. ¡Pu! "Bueno... joder." * * * Su visión estaba nublada, y lo único que podía oír era el sonido rítmico de sus pasos crujiendo contra el suelo bajo sus pies. "¿Qué está sucediendo?" Emma se quedó pensativa, mirando a su alrededor y divisando los grandes árboles torcidos que la rodeaban. Le resultaba muy difícil ver debido a la niebla que lo cubría todo a su alrededor, y como mucho solo podía ver a un par de metros delante de ella. Hacía bastante tiempo que no aparecía por aquí, y a pesar del tiempo que había pasado, aún no había averiguado qué estaba sucediendo. ¿Adónde se supone que debo ir? Antes de seguir adelante, blandió su espada corta, dejando una leve marca en uno de los árboles que tenía al lado. "Ya estoy de vuelta…" No fue hasta que se dio cuenta de que había regresado al mismo lugar de antes que finalmente se detuvo. La prueba más contundente de ello fue el corte en el árbol que estaba a su lado. Frustrada, dio un pisotón en el suelo. ¡Maldita sea! ¿Qué es este lugar—! Nunca llegó a terminar esa frase. Justo cuando estaba a punto de terminarla, sus pupilas se contrajeron y su espalda se arqueó hacia atrás. ¡Swoosh! Una garra negra apareció en el área donde ella se encontraba anteriormente, y en un movimiento rápido, Emma hizo malabares con sus espadas cortas en la mano y las cruzó justo sobre la cabeza del demonio que había aparecido de la nada. "Te entendí." Una sonrisa se dibujó en su rostro mientras miraba al demonio que estaba sobre ella. Finalmente, después de quién sabe cuánto tiempo, logró engañar al demonio para que saliera. Desde que llegó al lugar, tuvo la clara impresión de que alguien la seguía y observaba cada uno de sus movimientos. Era una sensación tenue, pero creía que su presentimiento era correcto. Como la niebla le impedía saber dónde estaban, decidió seguirles el juego y atraerlos hacia ella. Fue una jugada arriesgada, pero le reportó grandes beneficios. "Si respondes a mis preguntas, no te mataré." Sus palabras fueron tan gélidas que le provocaron escalofríos al demonio, que asintió lentamente con la cabeza en respuesta. "Bien." Emma acercó las espadas cortas al cuello del demonio. Un leve pulso indicaba que su núcleo estaba justo al lado de la hoja. Un solo movimiento suyo y el demonio moriría. "¿Dónde estoy? ¿Qué es este Pilar de la Avaricia? ¿Cómo salgo de aquí?" "¿Salir?" El demonio se quedó repentinamente paralizado antes de girar la cabeza hacia Emma. ¿Quieres salir? "¿No es obvio?" Frunciendo el ceño, Emma acercó aún más las puntas de sus espadas cortas al cuello del demonio, y una tenue línea negra apareció en el cuello del demonio. "Ku…" Emma se quedó atónita cuando, de repente, el cuerpo del demonio comenzó a temblar y estalló en un ataque de risa incontrolable. "¿Quieres salir? …kuahahahha." "¿Qué es tan gracioso?" Ella clavó sus espadas cortas aún más profundamente en el cuello del demonio, pero este no dejó de reír; de hecho, al demonio la situación le resultaba aún más divertida. Justo cuando Emma estaba a punto de matar al demonio, este se detuvo y se giró para mirar a Emma. "No hay escapatoria posible del Pilar de la Avaricia. Desde el momento en que pusiste un pie dentro, te has convertido en nuestra presa. La única salida para ti... ¡es la muerte!" Paa-! Una cabeza rodó bajo los pies de Emma, y el cuerpo pronto se desvaneció en el aire. Tras haber acabado con su núcleo, el demonio murió al instante. "Eso fue una pérdida de tiempo." Fue decepcionante saber que sus esfuerzos por atraer al demonio habían sido en vano. Bueno, no del todo. "¿Un coto de caza de demonios, eh?" Eso fue lo único que logró entender de la conversación. No fue mucho, pero comprendió un poco mejor la situación. "Parece que no soy el único aquí." Esa fue una gran noticia para ella. Originalmente había pensado que estaba sola, pero por lo visto, no era así. 'Bien, si encuentro a alguien que conozco, entonces las posibilidades de sobrevivir son mayores.' Dos siempre fue mejor que uno, o al menos para ella. Girando la cabeza para mirar a izquierda y derecha, apoyó el pie en el suelo y salió disparada hacia la lejanía. Con un objetivo claro, sabía exactamente lo que tenía que hacer. * El mundo que se encontraba dentro del Pilar de la Avaricia era vasto. Emma no supo cuánto tiempo corrió, pero mientras se movía entre la niebla, con la esperanza de encontrar un trozo de tierra más despejado, terminó tropezando con lo que parecía ser una gran cascada. ¡Splash! ¡Splash! La niebla le impedía ver con claridad, pero podía oír perfectamente. Sin duda era una cascada, a juzgar por el estruendo del agua al chocar contra el agua a lo lejos. Por el sonido, no parecía estar muy lejos de ella. Sin pensarlo dos veces, se dirigió hacia ello. 'Dada la niebla, la cascada puede servir como un buen punto de control.' Sin vista, lo único en lo que podían confiar era en el oído, y la cascada era la parada perfecta. Por lo tanto, no lo dudó y simplemente corrió hacia la cascada. "¿Qué demonios…?" Sin embargo, lo que vio cuando estuvo cerca de la cascada la dejó atónita. Una enorme calavera estaba tallada en la roca de una montaña de considerable tamaño. Su boca estaba abierta de par en par, mostrando sus numerosos y grandes dientes, y de ella goteaba un agua roja y turbia, que parecía dirigirse hacia un abismo sin fondo. "¿Qué demonios…?" La escena dejó a Emma completamente sin palabras, ya que no sabía qué hacer en ese momento. ¿Qué es este lugar? Realmente no podía comprender qué era, y justo cuando empezaba a tener dudas, una mano presionó su hombro y una voz que le resultaba familiar resonó en sus oídos. "Ir." "¿Eh?" Emma giró lentamente la cabeza y su mirada se encontró con la de un hombre de cabello negro y ojos rojo carmesí. Era increíblemente guapo, y cuando sus miradas se cruzaron, sintió que el corazón se le detenía por alguna razón. Por alguna razón... le resultaba familiar, extrañamente familiar, y sin embargo, su mente se quedaba en blanco cada vez que intentaba recordar su rostro. No pudo. Por mucho que lo intentara. Le temblaba la boca. "¿Q-quién eres?"
Punto de Vista del Autor (Novela)

Continúa leyendo

Punto de Vista del Autor (Novela)

Capítulo 831

Siguiente Capítulo ›

Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 830

Estás leyendo el capítulo 830 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.