Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 819 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Crash!
PequeñaSerpiente no estaba seguro de lo que había sucedido. Apenas unos instantes antes, estaba bajo el agarre de Jezebeth, y segundos después, se encontró en un gran bosque.
Parpadeó un par de veces, recuperó algo de claridad mental y miró a su alrededor.
"¿Dónde está esto?"
Al observar el entorno desconocido, PequeñaSerpiente no estaba seguro de dónde se encontraba. Lo único que sabía era que no estaba cerca de donde estaban Ren y Jezebeth.
¿Me envió aquí a propósito?
Aún recordaba sus últimos momentos. Sucedió en un instante, pero comprendió que el responsable de todo aquello era Ren.
…El otro Ren.
¿Dónde estaba exactamente el Ren que él conocía?
"Puaj."
Con un suspiro, extendió la mano hacia su espacio dimensional y sacó una máscara blanca. Hacía tiempo que no la usaba, pero sabía que era necesaria si quería mimetizarse con los demonios.
Mientras contemplaba la máscara, no pudo evitar pensar en los dos últimos años que había pasado con Jezebeth.
Había sido una experiencia difícil, pero también le había enseñado mucho. A pesar del miedo y el odio que inicialmente había sentido hacia Jezabet, había llegado a comprenderlo mejor e incluso a tolerarlo.
Aunque por fuera parecía aterrador, no era tan espantoso como PequeñaSerpiente pensaba en un principio.
Él simplemente… estaba comprometido.
En su opinión, solo tenía un objetivo, y era el tipo de persona capaz de hacer cualquier cosa para conseguirlo, incluso recurrir a métodos turbios.
Parecía bastante desesperado, y fue entonces cuando PequeñaSerpiente comprendió que no era tan diferente de Ren.
"Haaa… Aun así, hacía tiempo que no me sentía así…"
PequeñaSerpiente se inclinó y apoyó ambos brazos sobre las rodillas, recuperando el aliento.
Tras dos años de agonía, por fin era libre. Sentía una mezcla de emociones distintas, y todas le llegaron tan repentinamente que se vio incapaz de procesarlas todas.
Tenía un lugar al que regresar, y ese había sido su objetivo desde el principio.
Desde el principio, sus acciones tuvieron un solo objetivo: volver a casa. Incluso si eso significaba ayudar a los demonios en el proceso.
Al mismo tiempo que los ayudaba, también se ayudaba a sí mismo, perfeccionando sus habilidades y comprendiendo mejor cómo operaban los demonios.
Se labró un nombre, y la máscara que llevaba en la mano representaba su estatus. Sus logros.
Sus capacidades.
Representaba quién era ahora, y era algo que apreciaba muchísimo.
Lentamente, Serpiente Pequeña se colocó la máscara sobre el rostro y respiró hondo. Observando el bosque a su alrededor, se puso de pie con calma y, sin más dilación, se dirigió hacia la derecha.
Podía sentir algunas presencias que provenían de allí.
*
“…El problema es que ninguno de nosotros es lo suficientemente fuerte como para siquiera acercarnos al Maestro del Pilar. Ni siquiera sé si Ren es lo suficientemente fuerte… tal vez sí, pero no estoy seguro.”
'Mientras el Maestro del Pilar siga vivo, estamos atrapados aquí y solo podemos esperar que ocurra un milagro.'
Eran unas voces familiares. Mientras se movía por el bosque, los pies de PequeñaSerpiente se detuvieron de repente al oír unas palabras familiares.
Él… No estaba seguro de si eran ellos, pero en ese momento sintió que se le cortaba la respiración.
¡Ba...Pum! ¡Ba...Pum!
Su corazón se estremeció ante la posibilidad.
¡Crack! ¡Crack!
Al salir del bosque, su mirada se dirigió inmediatamente hacia un grupo de tres, y todo su cuerpo se puso rígido.
Los reconoció inmediatamente.
Tenían el mismo aspecto que la última vez que los vio. No, al mirarlos más de cerca, se dio cuenta de que parecían más maduros que la última vez.
Su visión le dejó una sensación de vacío.
Dos años… de repente le parecieron mucho más largos de lo que pensaba.
'Sí… Sí, son ellos de verdad.'
En ese preciso instante, una oleada de recuerdos inundó su mente y su cuerpo tembló. Había anhelado ese momento durante muchísimo tiempo.
Él…
Había soñado con ese momento muchas veces y lo había revivido en su mente otras tantas.
Había muchas cosas que quería decir en ese preciso instante, pero mientras los miraba fijamente, se dio cuenta de que era incapaz de articular ni una sola de ellas.
Se quedó allí paralizado… incapaz de articular palabra, y pronto sus ojos se encontraron con los demás.
Contrariamente a lo que esperaba, se encontró con la mirada hostil de Angélica mientras sus gélidas palabras resonaban en el aire.
"Estratega."
* * *
Angélica se interpuso entre Hein y Ava, mirando con recelo al hombre que tenían delante.
Aunque ambos parecían confundidos sobre quién era la persona que tenían delante, Angélica lo conocía demasiado bien y sabía lo aterrador que era.
De pie frente a él, parecía completamente inofensivo… Le recordaba a cierta persona, y esa idea hizo que lo odiara aún más.
¡No te dejes engañar por su apariencia, Angélica!
Tuvo que recordarse varias veces que él era otra persona. Alguien mucho más peligroso y cruel.
Su mirada penetrante escudriñó los alrededores, buscando algún demonio.
Cada vez que tenía la oportunidad de verlo, siempre estaba acompañado por varios guardias. La mayoría eran poderosos, y temía que esos mismos guardias estuvieran patrullando a su alrededor.
Aunque era fuerte, no era arrogante hasta el punto de creerse la más fuerte.
Todavía estaba lejos de alcanzar la cima.
'Parece que todo está despejado.'
Angélica se tranquilizó y su cuerpo se relajó, al igual que su expresión. Tras comprobarlo detenidamente, tuvo la impresión de que estaba solo.
'Todavía no hay necesidad de pelear con él. Veré cómo se desarrolla todo esto.'
Aunque no creía ni por un segundo que pudiera engañarlo, sí pensaba que podría ganar algo de tiempo para pensar en una excusa más plausible.
¿Qué te trae por aquí, ad—?
Pero justo cuando abrió la boca, todo su cuerpo se puso rígido, al igual que el de Hein y Ava. Con la boca abierta, miraron fijamente al estratega, quien lentamente se quitó la máscara para revelar un rostro que los tres conocían demasiado bien.
Con una suave sonrisa en su rostro, abrió la boca y saludó.
"...Ha pasado mucho tiempo, chicos."
La voz… Todos la conocían demasiado bien.
¿Cómo iban a olvidarlo si esa misma voz los había atormentado mil veces en el pasado?
¡Recoge tu basura!
¡No tires la ropa al suelo después de hacer ejercicio!
¿Quién te crees que soy, tu niñera?
Ava y Hein estuvieron a punto de desbordarse de un torrente de emociones reprimidas, pero Angélica las contuvo, empujándolas hacia atrás.
¡No se dejen engañar!
Gritó, con una mirada extremadamente feroz.
¡Recuerda dónde estás! ¡Esto es una trampa! ¡No te dejes engañar!
Angélica se negó a reconocerlo, a pesar de que se parecía a él físicamente, sonaba como él y todo apuntaba a que se trataba de él.
¡No es él!
En ese instante, mientras lo fulminaba con la mirada, algo hirvió en su interior.
"Llevo tiempo oyendo hablar de tus tácticas. Puede que consigas engañarlos a ellos, pero a mí no. ¡Tú no eres él!"
Ella gritó entre dientes apretados, y una presencia aterradora surgió de su cuerpo, envolviendo el cuerpo de PequeñaSerpiente y haciéndolo estrellarse contra uno de los árboles cercanos.
Crash!
El árbol se hizo añicos y el cuerpo de PequeñaSerpiente se tambaleó contra el suelo antes de estrellarse contra un gran árbol a lo lejos. El ataque de Angelica fue tan rápido y repentino que ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar.
No es que hubiera podido reaccionar en primer lugar.
"¡Angélica!"
"¡Angélica, espera!"
Sus acciones sorprendieron a Ava y a Hein, quienes intentaron detenerla en ese preciso instante.
"Déjalo ir."
Lo dijo con frialdad, con la mirada gélida. Avan y Hein se sorprendieron por el repentino cambio de actitud de Angelica y, sin darse cuenta, la soltaron.
En los muchos años que la conocían, era la primera vez que veían en ella una frialdad tan escalofriante.
Su voz se suavizó al darse cuenta del tono en que estaba hablando.
Como ya dije, no se dejen engañar por las apariencias. Están tratando con alguien extremadamente peligroso. No bajen la guardia. Lo más probable es que esté intentando bajar nuestra guardia con sus trucos… es una persona muy peligrosa.
Ella sabía mejor que nadie lo astuto que era ese supuesto "estratega".
Solo lo había visto unas pocas veces, pero había oído historias sobre él, así que sabía que era imposible que fuera PequeñaSerpiente.
Fue cruel y despiadado. Mató a miles y sacrificó a otros por sus planes.
La Pequeña Serpiente de sus recuerdos no era esa persona.
"Puaj."
Un leve gemido resonó a lo lejos, y la fría mirada de Angélica se posó en el estratega, quien dejó escapar un gemido de dolor.
Movió débilmente el cuerpo, se incorporó y se apoyó contra uno de los árboles. Una expresión amarga apareció en su rostro.
Murmuró con voz dolorida.
"Sí, de verdad que no te contuviste..."
"Callate."
Angélica apareció justo delante de él y le agarró del cuello.
"Akh."
El estratega dejó escapar otro gemido, pero su mirada no vaciló. Mirando a Angélica, que lo fulminaba con la mirada, siguió sonriendo.
"¿Q-qué pasa con... tú y R... Ren que siempre me dicen que me calle?"
Al oír sus palabras, la expresión de Angélica cambió y aflojó el agarre.
"¿Acaso lo estás entendiendo por fin?"
PequeñaSerpiente fue interrogado después de inhalar con éxito algo de aire.
"Ah…"
Jadeaba en busca de aire.
"Soy yo."
"No... no..."
Angélica negó con la cabeza, incrédula. Mordiéndose los labios, lo miró y examinó su rostro. Era exactamente como lo recordaba… quizá tenía el pelo un poco más largo, pero era él… ¿pero cómo? ¿Cómo era posible?
Ella se negó a creerlo.
"Demuéstralo... Demuéstrame que eres tú."
"¿Probar?"
—Sí —asintió Angélica suavemente—. ¿Cómo te llamas?
PequeñaSerpiente parpadeó un par de veces y su mirada se suavizó.
—Brian —murmuró en voz baja—, me llamo Brian.
Ploc-
"¡¿Angélica?!"
Fue sutil, pero en cuanto pronunció su nombre en voz alta, una oleada de emociones recorrió a la demonio de sangre fría y una cálida lágrima rodó por su mejilla.
Por primera vez en muchísimo tiempo.
Angélica se dejó llevar por sus emociones.

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 820
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 819
Estás leyendo el capítulo 819 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.