Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 818 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"¿Te ayudaré a matar al Maestro del Pilar?"
Jin preguntó, completamente estupefacto por las palabras de Priscilla.
¿Deseaba tanto que él muriera?
Aunque no sabía con exactitud qué era un Maestro del Pilar, solo con el nombre ya se hacía algunas ideas.
"¿Es porque no quiero darte los cigarrillos? ¿Acaso eso justifica tanto odio?"
"Eso no es todo."
Priscilla puso los ojos en blanco.
"No he dicho que debas matar al Maestro del Pilar. Estás lejos de ser lo suficientemente fuerte como para poder matarlo."
Esto era obvio.
Jin apenas pertenecía al reino del duque, y ella también era más fuerte que él.
Además, el Maestro del Pilar ya había alcanzado el rango de Príncipe. Era imposible que pudiera siquiera acercarse a causarles daño alguno.
"Confío en que ganes algo de tiempo."
"¿Eh?"
Jin parecía aún más atónito. Antes de que pudiera decir nada más, Priscilla señaló la batalla a lo lejos.
"No necesito que le hagas nada al Maestro del Pilar. Lo que necesito que hagas ahora mismo es que te unas a la batalla allí."
Siguiendo el dedo de Priscilla, Jin observó la batalla que se estaba librando en la isla.
Alcanzó a divisar algunas figuras familiares, entre ellas un gran orco al que había llegado a conocer bastante bien en Immorra, y varios miles de soldados.
Bruto.
En ese momento apenas podía mantenerse en pie, con varios demonios de rango Príncipe atacándolo desde todos lados.
A simple vista, era evidente que los demonios llevaban ventaja. Con la ayuda de monstruos y bestias, aquello fue prácticamente una masacre.
En ese momento apenas se mantenían con vida, y la única razón por la que seguían vivos era gracias a Bruto.
"Únete a la batalla de allá y asegúrate de ganar tiempo el mayor posible. Mientras no pierdas, todo irá bien."
Jin frunció el ceño y reflexionó durante un rato.
"¿Qué ganas con esto? Si mal no recuerdo, no dijiste que querías unirte al bando de Ren... Además, dijiste explícitamente que no estabas de nuestro lado."
"Todavía."
Corte Priscilla.
Girando la cabeza para mirar a Jin, sonrió con picardía.
"Todavía no estoy de tu lado…"
¿Qué se supone que significa eso?
"Mhm, ¿quién sabe?"
Priscilla sonrió misteriosamente, con la mirada fija en la pelea que se desarrollaba a lo lejos.
¿Qué estará pensando?
Jin lo pensó mientras la observaba de reojo. Cuanto más tiempo pasaba con ella, más se daba cuenta de que aquella arrogante y acosadora demonio no era tan simple como parecía.
Apartando la mirada de la pelea, volvió a mirarlo.
Digamos que estamos esperando algo a cambio. Siempre y cuando cumpla su parte del trato, podríamos ponernos de su lado.
"¿Eh?"
Sus palabras dejaron a Jin confundido, pero después de pensar un rato, algo lo iluminó y pareció comprenderlo.
Extendió las manos, aparecieron dos dagas y las apuntó hacia la batalla que se libraba a lo lejos.
"Solo tengo que mantenerlo colgado durante más tiempo, ¿verdad?"
"Sí."
Priscilla asintió.
"...Solo tienes que mantenerlos con vida un poco más de tiempo."
Ella lo repitió lentamente, y Jin apretó con más fuerza su daga.
"Entiendo."
Sin más dilación, hilos negros brotaron del suelo y su figura comenzó a fundirse con ellos. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de marcharse, una mano se posó en su hombro.
"Un momento."
"¿Eh?"
Confundido, Jin giró la cabeza, y al hacerlo, su expresión se desmoronó.
"Dámelo."
* * *
[Pilar de la Lujuria]
"Ven por aquí."
Angélica llamó a Hein y Ava mientras los guiaba fuera del bosque. Ellos la siguieron de cerca, curiosos por saber adónde los llevaba.
Al salir del bosque, se encontraron con una vista impresionante que los dejó sin palabras. Sus miradas se detuvieron en el paisaje que se extendía ante ellos, absorbiendo la grandeza de la escena.
"¿Eso es una montaña?"
preguntó Ava, con la voz apenas por encima de un susurro.
Hein solo pudo asentir con la cabeza en señal de aprobación, con la vista fija en el imponente pico a lo lejos.
"Eso... es bastante grande."
Finalmente, Hein habló, con la mirada ligeramente desenfocada.
Lo primero que les impresionó fue la inmensidad de la montaña.
Se alzaba majestuosa hacia el cielo y parecía increíblemente empinada. Las laderas estaban cubiertas de densos bosques, nubes brumosas y relucientes hielos y nieve, según la parte de la montaña que se observara.
El sol comenzaba a ocultarse tras la montaña, proyectando un cálido resplandor dorado sobre el paisaje.
Los colores de la montaña cambiaban con la luz, pasando de verdes y azules intensos a cálidos naranjas y amarillos.
Mientras permanecían allí, contemplando la escena ante ellos, una sensación de paz y asombro los inundó. Era una visión que jamás habían creído posible, y de no ser por la voz de Angélica, habrían dedicado más tiempo a admirarla.
"No mires la montaña durante mucho tiempo."
—dijo Angélica, rompiendo el silencio.
"Si lo miras durante demasiado tiempo, puede que nunca sepas cómo moriste."
Apartaron la mirada de la montaña, abriendo los ojos con asombro. Aun así, la imagen de la majestuosa cumbre permaneció grabada en sus mentes.
Solo cuando la voz de Angélica volvió a sonar, esos pensamientos desaparecieron.
"La montaña es una trampa. Su principal función es hipnotizar a la gente para que vaya allí, donde eventualmente serán emboscados y asesinados."
A Hein y Ava se les heló la sangre en el momento en que ella pronunció esas palabras, pero enseguida reaccionaron.
Rápidamente bajaron la cabeza y se tranquilizaron.
"Pero no te preocupes."
Angélica les devolvió la mirada con una sonrisa.
“…Como ya has firmado un contrato, no deberías tener muchos problemas. No habrías podido librarte de él solo con mi voz si no lo hubieras firmado. Además, no te atacarán aunque vayas a la montaña.”
"¿No podrías habérnoslo dicho antes?"
Ava se quejó de inmediato, fulminando con la mirada a Angélica. En secreto, suspiró aliviada.
¿Qué gracia tiene eso?
Angélica bromeó, esbozando una sonrisa burlona. Tal reacción provocó miradas de sorpresa tanto en Hein como en Ava, quienes la observaron con extrañeza.
"Qué extraño…"
Hein murmuró, pellizcándose la barbilla.
"Hace tiempo que no te veíamos, pero te notamos mucho más animada que antes."
"Mhm."
Ava estuvo de acuerdo.
Había algo diferente en Angélica comparado con cómo era antes. Si bien no era una diferencia enorme, sin duda estaba más animada, y eso los sorprendió a ambos dado que solía ser bastante fría.
Especialmente después de la muerte de PequeñaSerpiente.
¿Ocurrió algo bueno mientras estabas lejos de nosotros?
"Mmm.."
Angélica reflexionó, mirando al cielo. Sus hombros se relajaron visiblemente en ese momento, y su mirada volvió hacia ellos.
"Supongo que se podría decir que me di cuenta de lo mucho mejores que son ustedes en comparación con la gente de mi clan."
Sus palabras eran ligeras, pero tenían cierta pesadez que hizo que Ava y Hein se miraran mutuamente.
Se dieron cuenta de que la situación era mucho más complicada, pero no indagaron más y asintieron con la cabeza.
"¿Y ahora qué hacemos?"
Ava preguntó, cambiando de tema de conversación.
"No sé."
Angélica respondió con sinceridad. Con una expresión compleja en el rostro, giró la cabeza y miró hacia la gran montaña que se divisaba a lo lejos.
"Yo... yo realmente no lo sé."
Lo repitió una vez más.
"Siendo realistas, hay una forma de salir del pilar. De hecho, es bastante simple: derrotar al Maestro del Pilar…"
Hizo una pausa por un momento y respiró hondo.
“…El problema es que ninguno de nosotros es lo suficientemente fuerte como para siquiera acercarnos al Maestro del Pilar. Ni siquiera sé si Ren es lo suficientemente fuerte… quizá sí, pero no estoy seguro. No sé qué tan fuerte es ahora, pero estoy seguro de que se ha vuelto mucho más fuerte que la última vez que lo vi. Aun así, no sé si eso sea suficiente.”
La expresión de Angélica se ensombreció en ese instante. Conocía demasiado bien el poder del Maestro del Pilar.
Por supuesto, ella lo sabía…
Al fin y al cabo, era su propia madre.
"Mientras el Maestro del Pilar siga vivo, estamos atrapados aquí y solo podemos esperar que ocurra un milagro."
Un milagro era realmente lo único que podían esperar.
Ella había presenciado cómo los demonios habían aniquilado por completo a las demás razas en Idoania. Ni siquiera fue una lucha, fue una masacre, y lo que estaba sucediendo ahora no era diferente.
Quizás, ahora que todos estaban dentro de los Pilares, era incluso peor.
"Creo que..."
¡Crack! ¡Crack!
Justo en ese momento, se oyó un leve susurro a lo lejos y Angélica se quedó sin habla. Al instante, todos se pusieron alerta y se giraron para mirar de dónde provenía el sonido.
Con las armas desenvainadas, esperaron un par de segundos antes de que una figura saliera.
En ese momento, las pupilas de Angélica se contrajeron y su mirada se volvió gélida.
De entre los arbustos surgió una figura pequeña, de pelo largo y negro y con una máscara blanca. Lo más llamativo, sin embargo, fueron sus profundos ojos verdes, que se clavaron en Angélica, Hein y Ava.
Al mirarle a los ojos, los tres sintieron una cierta intensidad que los intimidó, y por un momento, ninguno de los dos se movió.
Angélica rompió el silencio con la boca entreabierta y murmuró una palabra.
"Estratega."

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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 818
Estás leyendo el capítulo 818 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.