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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 805 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Me lo han dicho varias veces." Ren respondió en voz baja, con la mirada fija en Jezebeth. Se miraron fijamente durante un tiempo que pareció eterno. Hasta que Jezebeth esbozó una sonrisa y el ambiente pareció relajarse un poco. "Hace tiempo que no nos vemos, ¿cómo has estado?" "He estado mejor." "¿Ha ocurrido algo molesto?" "…¿Crees?" Ren ladeó la cabeza, fijando su mirada directamente en él. —¡Oh, no! —Jezabeth pareció consternada—. No estarás hablando de mí, ¿verdad? "¿Qué te hizo pensar eso?" Había un sarcasmo evidente en las palabras de Ren, y Jezebeth parecía aún más consternada. Por supuesto, solo fingía, pero para quienes observaban, la escena era absolutamente aterradora. ¿Quién es él? ¿Cómo es capaz de hablarle así al Rey Demonio? Mientras conversaban, una sensación inquietante impregnaba el ambiente, dejando a los presentes con una profunda impresión de insignificancia. Era casi como si fueran simples engranajes de una maquinaria mayor, manipulados y dirigidos por la pareja. "¿Hm?" En ese preciso instante, Jezebeth arqueó las cejas y miró a su alrededor. Poco después, la sorpresa se reflejó en su rostro y volvió a mirar a Ren, atónito. "¿Qué es esto? ¿Por qué la Tierra está de repente tan vacía?" "Se han ido a algún sitio." Ren respondió sin dar muchos detalles. Simplemente se quedó allí de pie, en silencio, mirando a Jezebeth. Tal comportamiento hizo que Jezebeth frunciera el ceño; sus ojos se cerraron y su mente recorrió todos los planetas del universo. '¿Nada?' Quedó atónito al comprobar que no encontraba ni un solo rastro de las fuerzas humanas. "Qué interesante." Volvió a abrir los ojos y se posaron en Ren. Una vez más, le había dado una sorpresa. ¿Cuántas veces habría sido ya? Él realmente lo era… "Los has escondido bastante bien." Jezabet la felicitó. No había muchos seres que pudieran ocultarle algo, ni siquiera los Protectores, y sin embargo, el humano que tenía delante era capaz de tal hazaña. A Jezabeth se le ocurrió una idea de repente. "¿Podría ser que los hayas matado?" "Antes me dijiste que era inteligente. ¿Crees que haría algo tan estúpido?" Su frase fue interrumpida de inmediato por la voz de Ren, y Jezabeth cerró la boca. "Tienes razón." 'En efecto, las cosas no serían divertidas si fueran tan sencillas.' La sonrisa volvió a su rostro. Justo cuando iba a hablar, la voz de Ren resonó en el aire. ¿Y tú? No veo tus fuerzas por ninguna parte. ¿Dónde están? "Sobre eso." Jezabet miró hacia atrás, y la sonrisa en su rostro se ensanchó. "Están a punto de llegar..." ¡Woom! ¡Woom! ¡Woom! Segundos después de que sus palabras se desvanecieran, una extraña sensación se extendió por los mismísimos tejidos del mundo. Comenzó como un zumbido bajo, apenas perceptible al principio, pero rápidamente se convirtió en una poderosa vibración que sacudió la tierra hasta sus cimientos. ¡Br! ¡Brr! Los mares mismos parecían cobrar vida, agitándose y revolviéndose con una intensidad furiosa que enviaba olas gigantescas que se estrellaban contra la costa. La tierra misma parecía moverse y estremecerse, formándose profundas grietas irregulares en su superficie. Y como si respondieran a una fuerza invisible, las imponentes montañas se alzaron desde sus cimientos, sus cumbres perforando el cielo. "¿Qué está sucediendo?" Los cambios no pasaron desapercibidos para Ren, quien miró a su alrededor con alarma. Este… Esto era algo que escapaba por completo a su comprensión. Fue entonces cuando el cielo se oscureció repentinamente, como si algo bloqueara el sol. Las nubes se abrieron y se arremolinaron, revelando una visión extraña. Siete enormes pilares, cada uno de inmenso radio, flotaban en el aire, proyectando una sombra sobre todo lo que había debajo. Durante varios instantes, los pilares permanecieron suspendidos en el aire, como desafiando la gravedad misma. Las intrincadas runas grabadas en sus superficies brillaban con una luz sobrenatural, cada una con una gama única de colores que parecían transformarse a cada segundo. ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! Entonces, sin previo aviso, los pilares comenzaron a desplomarse hacia la tierra, precipitándose contra el suelo con una fuerza imparable. ¡Boom! ¡Boom! El impacto fue ensordecedor, y la Tierra tembló y se estremeció con la fuerza de la colisión. Todo a su paso quedó arrasado y reducido a escombros y polvo en un instante. Una vez que el polvo comenzó a asentarse, los pilares permanecieron en pie, y sus intrincadas runas aún brillaban con una luz etérea. El aire a su alrededor centelleaba y crepitaba con energía demoníaca; una sensación de fatalidad impregnaba silenciosamente la tierra circundante, y la sonrisa de Jezabeth se ensanchó al ver aquello. "¿Qué opinas?" Preguntó, posando su mirada en Ren. Por desgracia para él, la repentina situación no pareció desconcertar mucho a Ren, lo que sorprendió bastante a Jezebeth. 'A juzgar por el aura que desprende, debería seguir siendo el nuevo Ren, pero, por alguna razón… me recuerda a su otro yo…' "¿Es esto algún tipo de truco?" Las palabras de Ren lo sacaron de sus pensamientos y le sonrió. "Yo no lo llamaría un truco ni nada parecido." Contempló los siete pilares que protegían los confines del mundo. Eran su orgullo y alegría, algo que había estado guardando para ese preciso instante. "Sabes... Puede que pienses que has logrado algo al ocultarme a todos, pero has subestimado enormemente el alcance de mis poderes, Ren." De repente, Jezabet puso su mano junto a él. "El hecho de que no pueda decir dónde están no significa que no pueda traerlos hacia mí." Con una sonrisa en el rostro, chasqueó los dedos. Quebrar-! "Puede que no sea capaz de percibirlos, pero si contienen maná y aura... no pueden escapar de mí." El mundo que rodeaba a Ren se volvió completamente blanco, y todo lo que se encontraba a su alrededor desapareció. El mundo a su alrededor comenzó a cambiar una vez más, y apareció hierba bajo sus pies. El cielo volvió a ser azul y los árboles comenzaron a brotar de la tierra. Una suave brisa pasó y una mesa blanca apareció no muy lejos de donde estaba. Junto a la mesa había dos sillas y un juego de tazas de té se materializó sobre ella. Vapor se elevaba del interior de las tazas mientras un líquido turbio se vertía en ellas. Poco después apareció Jezabet, sentándose en uno de los asientos. Extendiendo la mano, señaló el asiento que tenía enfrente. "Tome asiento." "…" Ren no pronunció ni una sola palabra, pero sus pies se movieron solos y se sentó en una de las sillas. Jezabeth extendió la mano, tomó una de las tazas de té y bebió un sorbo suave. Chasqueándose los labios, mostró una expresión de satisfacción. "Pruébalo. Está bastante bueno. Es algo que conseguí en Lemlok, un planeta de una galaxia lejana. Lo he estado guardando para este día." "…" Ren miró fijamente la taza de té durante un momento, luego extendió la mano y, del mismo modo, tomó un sorbo de té. El sabor… No estuvo tan mal. —Sabes —comenzó a decir Jezebeth, reclinándose en la silla y mirando al cielo—, he tenido una conversación similar con tu otro yo en el pasado. Todavía recuerdo la conversación que tuvimos entonces… se me quedó grabada durante bastante tiempo, y es una verdadera lástima que nunca hayamos podido trabajar juntos, ya que nuestros intereses eran contradictorios. Jezabeth hizo una pausa y tomó otro sorbo de su té. "Dicho esto…" Dejó la taza de té y lo miró fijamente. "...Ahora que la persona a la que me enfrento no es él, tal vez pueda hacerte cambiar de opinión." Con una sonrisa en el rostro, Jezabet se giró y agitó la mano en el aire. ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! Una sucesión de proyecciones rectangulares surgió en el aire, una tras otra. En cuestión de segundos, su número aumentó a más de cien, y la atención de Ren se centró en ellas. Para su gran sorpresa, divisó dentro de ellas a personas que le resultaban familiares. Todos ellos se encontraban en entornos diferentes, algunos juntos, otros no, y en ese momento estaban frente a una gran horda de monstruos y demonios. —Esto de aquí… —dijo Jezabeth—, es el principio del fin. Bienvenidos al mundo dentro de los Pilares.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 805

Estás leyendo el capítulo 805 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.