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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 803 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El tiempo pasó volando. No me quedaba claro cuánto tiempo había transcurrido, pero sabía que faltaba poco para que Jezabet apareciera aquí en la tierra. Si hubiera sido antes, a estas alturas estaría palpitando de miedo ante la perspectiva de la llegada de Jezabet, pero en ese momento estaba bastante tranquila. El nerviosismo surge de la falta de confianza. Si uno no confía en lo que enfrenta, es entonces cuando empieza a sentir nerviosismo. Más que nada, no tenía tiempo ni para pensar en esas cosas. "Tu cuerpo entero es un desastre. No entiendo por qué permites que tantos tipos diferentes de energías merodeen dentro de tu cuerpo." En ese momento me estaban regañando, si es que se le puede llamar así. "Cuando tomaste la decisión de permitir que tantas energías entraran en tu cuerpo, ¿pensaste que 'cuanto más, mejor'?" "No." Negué con la cabeza, manteniendo al mismo tiempo la cabeza baja. "...Simplemente quería utilizar métodos que no pudieras predecir o con los que no estuvieras familiarizado." Tras mis palabras, la habitación quedó en un silencio repentino, y cuando levanté la vista, vi mi propio amor reflejado en sus ojos. Su rostro seguía tan indiferente como siempre, pero por alguna razón, tenía una mirada que parecía despreciarme. "Tendré que felicitarte por eso." Para mi sorpresa, recibí halagos en lugar de reprimendas. Me sorprendió un poco, dado que, desde que empezó a ayudarme, lo único que hacía era criticar todo lo que hacía. Me hizo recordar momentos en que habíamos estado juntos en el Reino de los Demonios. En aquel entonces, me trataba igual que ahora. Era un profesor exigente, pero fue el mejor profesor que jamás podría haber deseado. No había nadie que me entendiera mejor que él. En más de una ocasión, me sorprendieron bastante las acciones que emprendiste. Es cierto que algunas fueron increíblemente torpes, pero también hubo algunas admirables... dicho esto... Me miró fijamente a los ojos. La palabra clave aquí es “algunos”, y eso en raras ocasiones. ¿De verdad crees que no lo he intentado todo en mi búsqueda de poder? ¿Crees que nunca he seguido el camino que tú estás recorriendo? Desecha esa idea absurda de tu mente. Todo lo que tú has intentado, yo ya lo he intentado antes… Se señaló la cabeza con el dedo índice. "...Solo has vislumbrado mi infierno. No la totalidad." "…" Apreté los labios y no dije nada ante sus palabras. En el fondo, sabía que tenía razón. Si alguien conocía el mejor camino, ese era él. "Era tan sencillo como seguir la trama de la historia. La diseñé para que lo único en lo que pudieras concentrarte fuera en seguir la trama, y aun así... como un completo idiota, decidiste desviarte de la trama que diseñé para que la aprovecharas." No estaba del todo segura, pero me pareció detectar un dejo de irritación en el tono de voz de mi otro yo. Evidentemente, no estaba satisfecho con las decisiones que tomé en el pasado. Me rasqué la nuca. "Bueno... para ser honesta, tuve que descartar la trama. El efecto mariposa se estaba descontrolando, y..." "¿Pero lo fue?" Me interrumpió a mitad de la frase y sentí una mirada fría sobre mi rostro. Me giré para mirarlo, y él continuó. "¿De verdad pensabas que la situación se estaba descontrolando?" Inclinó un poco la cabeza, mirándome fijamente. "En mi opinión, las cosas no se salen de control. Todo está bajo mi control, y lo que tú consideras un efecto mariposa, yo ya lo tuve en cuenta hace mucho tiempo... Deberías haber sido obediente y haber seguido el guion como te programé..." "Eh…" Le sonreí. "Al final todo salió bien, ¿verdad?" "Solo funcionaron porque yo los obligué a funcionar." Su mirada me hirió, y aparté la vista de él. "Habría sido mucho más sencillo si hubieras seguido el guion. Probablemente habrías sufrido menos, e incluso serías más fuerte de lo que eres ahora..." "Quizás sí... Aun así, no me arrepiento de mi decisión." Murmuré entre dientes. Tomé muchas decisiones y no me arrepiento de ninguna. Claro, al final él tuvo que rendir cuentas por ellas, pero me ayudaron a superar la idea de que este mundo era simplemente una novela fallida que yo había escrito. Eso… Probablemente fue lo más importante para mí. "Me alegra que no te arrepientas de tus decisiones. Si lo hubieras hecho, estaría bastante decepcionado de ti." Girando la cabeza para mirar al cielo, mi otro yo me miró y señaló la espada que tenía en la mano. "No tenemos mucho tiempo. Empiecen a practicar de nuevo. Si siguen mi plan, podremos ganar." "Entiendo." Suspirando, desenvainé la espada y adopté una postura de combate. Respiré hondo y corté. ¡Swoosh! * * * Jezabet se sentó en su trono, con los ojos cerrados, absorto en sus pensamientos. Podía sentir que el momento se acercaba cada vez más. Mientras estaba sentado en su trono, todo su cuerpo temblaba de vez en cuando. Ya no podía contenerse; lo único que deseaba era viajar a la Tierra y poner fin a algo que llevaba décadas ocurriendo. Crack-! De repente, el ruido de una tienda de campaña interrumpió sus pensamientos, y los ojos de Jezabet se abrieron lentamente, revelando sus pupilas de color carmesí, teñidas con un tono púrpura. Volviendo la cabeza, su mirada se posó en el demonio que había entrado en la habitación. El demonio retrocedió aterrado al verlo y rápidamente inclinó la cabeza en señal de sumisión. "Majestad, estamos listos." —dijo el demonio, con la voz apenas por encima de un susurro. Los labios de Jezabeth se curvaron en una sonrisa. "¿Están listos los Siete Patriarcas?" "Sí, majestad." El demonio respondió. "Bien. Vámonos." Con ambas manos apoyadas en el reposabrazos de su silla, Jezabeth se incorporó y se puso de pie. Su figura era mucho más alta que la del demonio, y este se estremeció aún más. Sin decir una palabra más, Jezabet salió de la tienda y se dirigió al campo. Mientras se movía, componentes separados de su armadura se materializaron repentinamente de la nada y comenzaron a adherirse a su cuerpo. ¡Crack! Allí, se encontró con un ejército de demonios arrodillados ante él. Se contaban por millones y cubrían la vasta extensión de tierra que se extendía ante sus ojos. "Saludamos a su majestad." Los demonios cantaban al unísono. Jezabeth asintió en señal de reconocimiento, mientras sus ojos recorrían a las fuerzas reunidas. Observó a los Siete Patriarcas, cuya presencia era imponente y formidable, y se sintió satisfecho. No eran tan fuertes como él, pero eran fuertes a su manera. También podía sentir algo especial que emanaba de sus cuerpos, y su confianza se disparó. "Parece que todos están listos." Dijo, esbozando una leve sonrisa en las comisuras de los labios. Lentamente, su mirada se posó en alguien a su lado; llevaba una máscara blanca y tenía la mirada apartada. Jezabeth le sonrió antes de volver su atención a los Siete Patriarcas. "Preparen los pilares." Él ordenó. Fue una instrucción sencilla, pero en el preciso instante en que pronunció esas palabras, los ojos de los Siete Patriarcas se iluminaron con entusiasmo y sonrieron ampliamente, dejando al descubierto sus brillantes dientes blancos. "Entendido, majestad." Respondieron al unísono. Sus figuras se desvanecieron del lugar con un suave aleteo. Los ojos de Jezebeth se detuvieron un instante en el lugar donde habían estado, antes de apartar la mirada y comenzar a contemplar la lejanía. Cerró los ojos y un resplandor blanco emanó de su cuerpo. 'Hmm, veamos hasta dónde han llegado.' Tras un breve periodo de tiempo con los ojos cerrados, durante el cual tomó plena conciencia del mundo exterior, finalmente los abrió de nuevo. "Parece que casi han llegado a la Tierra..." Murmuró para sí mismo. Al mover la mano hacia adelante, un brillante resplandor blanco envolvió repentinamente todo su cuerpo y se extendió hacia la legión de demonios que estaban presentes. La zona que les rodeaba se llenó rápidamente de fisuras que se expandieron con rapidez en el aire. ¡Crack! La grieta se ensanchaba a cada segundo que pasaba, y en menos de un minuto, más de diez portales distintos se materializaron en algún lugar de la vasta extensión de tierra. Tenían la altura de una montaña y se elevaban hasta el cielo. Con una mirada de satisfacción, Jezabet abrió la boca y habló en voz baja. "Prepárense para la guerra." * * * "Está comenzando." Angélica murmuró, mirando fijamente los enormes portales que tenía delante. Observando a su alrededor, tragó saliva disimuladamente e hizo lo posible por ocultar su nerviosismo. En ese preciso instante, varios demonios de su clan la rodeaban y todos la miraban con recelo... Era evidente que no era particularmente bienvenida. Aún así… El hecho de que no tomaran ninguna medida contra ella reflejaba la alta posición social que tenía su madre. "Prepárense. Pronto partiremos hacia la Tierra." Un demonio habló a su lado. Angélica ni siquiera se molestó en mirar quién era. Era uno de los sirvientes de su madre. 'Está bien…' Mantuvo la compostura, y poco después esbozó una sonrisa. 'Ya he terminado mis preparativos.' ¡Adelante! Una voz atronadora resonó por todas partes, y los demonios se apresuraron a llegar al portal que se divisaba a lo lejos. Angélica los siguió y, tras desplegar sus alas, se lanzó hacia el portal. Así… Comenzó el Tercer Cataclismo.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 803

Estás leyendo el capítulo 803 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.