Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 714 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al día siguiente.
"Ukh."
En cuanto Priscilla abrió los ojos, la golpeó un fuerte dolor de cabeza. Era un dolor insoportable, y durante un buen minuto, no tuvo más remedio que apoyarse en el sofá.
"¿Qué ha pasado aquí?"
Mientras se masajeaba la frente, notó que su habitación estaba completamente desordenada, con todos los muebles hechos añicos.
"Puaj."
Parpadeó varias veces, tratando de recordar toda la información.
"Ah, sí, se trata de ese cabrón…"
Vagos recuerdos comenzaron a aflorar en su mente, y pronto llegó a la conclusión de que esto era consecuencia de su ira hacia el duque Ukhan.
Su memoria aún era vaga, pero cuanto más lo pensaba, más convencida estaba.
No era la primera vez que ocurría algo así…
"Bastardo."
Murmuró una palabrota al recordar lo sucedido en la cueva el día anterior. Era difícil expresar con palabras lo irritada que estaba en ese preciso instante.
"Debería contratar a alguien para que limpie este desastre."
Tras echar una última mirada a su alrededor, Priscilla se puso de pie lentamente.
Se despeinó y comenzó a caminar hacia la puerta, pero justo cuando dio el primer paso, la puerta se abrió de golpe y entró uno de sus sirvientes.
"¡Duquesa!"
Su tono de voz denotaba pánico, lo que provocó que sus bellos rasgos se contrajeran en un ceño fruncido.
"¿Qué es?"
"Eso…"
El sirviente respiró hondo justo cuando una mirada que podía interpretarse como temor cruzó sus ojos. Su porte despertó aún más el interés de Priscilla.
"Eso."
El criado tartamudeaba como si le costara articular una frase. Su comportamiento irritó a Priscilla.
Ella lo fulminó con la mirada.
"¿Qué es? ¡Dímelo antes de que me enfade!"
No tenía ni idea de qué lo provocaba, pero por alguna razón inexplicable, se sentía irritada por todo en ese momento. Ya fuera su sirvienta, el olor que flotaba en el aire o la luz del sol que se filtraba por las ventanas.
Incluso frente a la criada, a quien solía tratar con cortesía, se vio incapaz de ocultar su verdadera personalidad. Las palabras que salieron de su boca fueron bastante groseras.
'¿Qué me pasa esta mañana?'
Chasqueó los labios. Sentía que le faltaba algo.
"Eso…"
El sirviente seguía tartamudeando, pero no tardó en recobrar la compostura y finalmente pudo pronunciar algunas palabras.
"...el patriarca está presente y desea hablar con usted."
Las palabras de la criada resonaron en su mente como un trueno. Su mente quedó completamente en blanco.
"¿Ah?"
Fue en ese momento cuando Priscilla finalmente comprendió por qué el sirviente se comportaba de esa manera.
¡A Tok—!
Priscilla llamó sumisamente a la pesada puerta de madera. Bajó la cabeza, evitando mirar directamente hacia afuera.
La puerta le produjo una inexplicable sensación de sofocación.
Esperó lo que parecieron horas hasta que finalmente se oyó una voz del otro lado.
"Adelante."
La voz de quien hablaba contenía algo inquietante y poderoso, que la hacía hervir la sangre. Era tan sofocante que se sintió paralizada e incapaz de moverse hasta que, segundos después, la voz dejó de oírse.
"Si me disculpan."
No se detuvo y abrió la puerta de inmediato. Casi al instante, se encontró ante una amplia zona de oficinas.
Toda la habitación estaba iluminada por dos grandes ventanas y una gran lámpara de araña que colgaba del techo.
Pero lo que realmente captó su atención fue la persona sentada en el centro de la habitación. Un demonio con el pelo largo, liso y rosado, ojos rojos que brillaban intensamente, un traje negro y rasgos sumamente atractivos.
Se sentó detrás del escritorio con aire relajado, escribiendo tranquilamente sobre un par de papeles.
La ansiedad de Priscilla no hizo sino agravarse por la serenidad antinatural que él emanaba, la cual, a pesar de dar la impresión de que no era peligroso, solo sirvió para aumentar su preocupación por él.
Ella inclinó la cabeza y saludó.
"Saludos, abuelo."
"Estás aquí."
La extraña sensación de opresión que había persistido en sus palabras se desvaneció, y en su lugar surgió una voz tranquila y clara.
Miró fijamente a Priscilla, con la mirada perdida.
"Algo importante ha sucedido."
"¿Sí?"
Priscilla quedó atónita ante sus palabras, e inmediatamente se recompuso y se irguió.
Inmediatamente pensó en una posibilidad.
"¿Ha ido mal la reunión con el Decreto Mundial?"
Ante la inminente celebración del Decreto Mundial, su abuelo, el Patriarca, se había propuesto reunirse con los demás Patriarcas para discutir las condiciones del evento.
Hacía aproximadamente un mes que no lo veía. ¿Había salido mal algo en la reunión?
¿Acaso las demás casas planeaban unirse contra ellos, o la casa de la envidia tramaba algo de nuevo?
"No es lo que estás pensando."
El Patriarca interrumpió bruscamente sus pensamientos. Al levantar la vista, se sorprendió al ver un ceño fruncido, algo inusual en él, que solo había presenciado un par de veces en su vida.
En ese preciso instante, se dio cuenta de repente de que la situación era mucho más grave de lo que había previsto.
'Si el abuelo muestra esa cara, me temo que las cosas son mucho peores de lo que esperaba…'
Al pensarlo, se le heló la sangre y guardó silencio, esperando las instrucciones de su abuelo.
No tardó mucho, pues enseguida habló. El contenido de sus palabras la dejó completamente atónita.
"Anoche ocurrió algo muy importante. De una magnitud suficiente como para alarmar a todos los Patriarcas."
"…"
Priscilla sintió una breve pausa en la respiración. Apenas comenzaba a comprender la gravedad de la situación.
Aunque ya estaba algo preparada, las cosas eran mucho más serias de lo que había previsto inicialmente, y ella ya pensaba que eran serias.
…pero por alguna razón, Priscilla sentía que algo no andaba bien en la situación actual.
'¿Por qué me mira así el abuelo?'
Su mirada era extraña en muchos sentidos. Se quedó sin palabras, pero hizo todo lo posible por mantener la compostura. Fuera lo que fuese, seguiría sus instrucciones.
Sus siguientes palabras arrojaron algo de luz sobre la situación.
“…Al principio vine aquí esperando lo peor. Sin embargo, al ver que todavía estás a salvo aquí, parece que hemos caído en una trampa.”
"¿Una trampa?"
"Mhm."
Con un gesto de cabeza, el Patriarca se levantó de su asiento y agitó la mano.
"No hay tiempo para explicaciones. Pronto comprenderás mejor la situación."
Tras escuchar sus palabras, el entorno de Priscilla comenzó a cambiar y a hacerse más grande. Todo a su alrededor empezó a estirarse y a distorsionarse.
Era una visión extraña, y sintió que algo poderoso la jalaba en cierta dirección.
No pasó mucho tiempo antes de que todo comenzara a dar un giro inesperado, y antes de que se diera cuenta, el panorama había cambiado.
Ahora se encontraba dentro de una habitación magnífica, enorme e impresionante.
"¿Eh? ¿Por qué estamos aquí?"
Ya había estado allí varias veces antes, y descubrió que reconocía el lugar al instante al llegar.
'Rotteinhart Hall.'
El lugar más sagrado de todo el planeta y el sitio de las reuniones más importantes presididas por los patriarcas de las siete casas.
Tras entrar en la sala, escudriñó el espacio a su alrededor. Dos magníficas columnas de mármol, que casi llegaban hasta el techo, se alzaban a su izquierda y a su derecha, respectivamente.
Los pasillos, adornados con suntuosas cortinas de terciopelo y elaborados espejos dorados, se extendían a lo lejos en ambas direcciones, mientras que el centro de la sala era un hervidero de actividad; una gran lámpara de araña colgaba suspendida del centro del techo, proyectando una brillante cascada de destellos desde cientos de cristales suspendidos por todo el espacio.
Una gran escalinata descendía desde el balcón superior, conduciendo a un escenario instalado en un extremo de la sala.
De no haber sido por la repentina aparición de varias personas en ese momento, se habría tomado más tiempo para admirar el lugar.
¡Zas! ¡Zas!
Priscilla se encontró conteniendo la saliva mientras el salón, antes vacío, comenzaba a llenarse rápidamente de gente. Se agachó en silencio, incapaz de reunir el valor para mirar hacia arriba, sintiendo la presión de quienes aparecían.
Reconoció a los demonios que acababan de llegar.
¿Cómo no iba a hacerlo?
En cuanto los vio, la invadió una sensación similar a la que había experimentado cuando estaba con su abuelo. Era sofocante.
"¿Están todos aquí?"
Poco después, oyó una voz solemne. La voz era suave, pero en cuanto se oyó, toda la sala tembló.
Se estremeció aún más. Sobre todo cuando sintió la mirada detenerse en su cuerpo durante unos segundos.
Por un instante, sintió que su vida pasaba ante sus ojos. Para su gran alivio, su abuelo actuó de inmediato y puso fin a lo que estaba sucediendo.
"Tenga cuidado con sus modales. Esa no parece una forma amistosa de saludar a un sucesor."
"Hmph."
El demonio apartó la mirada brevemente antes de darse la vuelta y adentrarse más en el pasillo.
Sus siguientes palabras fueron bastante ambiguas, pero contenían un cierto matiz de amenaza que dejó a Priscilla preguntándose qué demonios había sucedido.
Tenemos mucho de qué hablar. Espero obtener una explicación clara de lo que ha sucedido.

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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 714
Estás leyendo el capítulo 714 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.