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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 627 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Piedras del tamaño de meteoritos, con un peso de miles de libras, fueron lanzadas al aire, chocando con el mar negro que se aproximaba en la atmósfera. A medida que las enormes piedras se acercaban al oscuro mar compuesto por miles y miles de demonios, un tinte negro surgió en el aire, combinándose en una gran pantalla transparente que servía para bloquear las rocas que se aproximaban. Por desgracia para los demonios, las rocas resultaron ser mucho más poderosas de lo esperado, atravesando el enorme campo de energía y estrellándose contra ellos, haciéndolos caer al suelo. Boom La tierra tembló violentamente mientras más y más rocas se estrellaban contra el suelo. No se sabía con certeza cuántos demonios mataba una sola roca, pero se lanzaban más de cien rocas al mismo tiempo, que rápidamente abrían paso entre el oscuro mar de demonios. "¡Recargar!" La voz atronadora de Silug resonó por la vasta llanura mientras su imponente figura se alzaba frente a todas las legiones. Las legiones que lo seguían trabajaban en equipo para reabastecer las catapultas. Eran extremadamente eficientes transportando y cargando las rocas. En apenas un par de minutos, lanzaban una roca. A pesar de esto… “No es suficiente.” Silug murmuró para sí mismo, frunciendo el ceño con tensión. No estaba satisfecho con el rumbo que tomaban las cosas. Al observar al ejército demoníaco que se acercaba, supo que pronto se vería obligado a abandonar las catapultas y luchar con sus armas. La situación parecía favorable ahora, pero sabía que pronto cambiaría. No disponían de mucho tiempo. "¡Detener!" Silug alzó la mano y ordenó que las catapultas se detuvieran. Los orcos se detuvieron ante su orden, abandonando lo que estuvieran haciendo y retomando sus formaciones. Silug asintió en señal de aprobación al observar esto. 'Bien.' Estaba satisfecho con lo que veía. No había desperdiciado las últimas décadas entrenando a los orcos en vano. "¡Adopten posiciones de combate!'' La voz de Silug resonó de nuevo. Los orcos obedecieron sus órdenes y adoptaron formaciones de combate. Cada grupo de cuatro en las legiones contaba con un “orco pesado”; orcos que vestían armaduras enormes y robustas que pesaban miles de kilos. El propósito era impedir que los demonios los levantaran en el aire para luego dejarlos caer al suelo. En esencia, servían como tanques y soportaban el peso de los ataques de los demonios. Este tipo de formación fue la que ayudó a los orcos a sobrevivir hasta ahora. 'Ya vienen.' Los demonios se abalanzaron sobre los orcos como una plaga de langostas. Una presión real e informe brotó del cuerpo de cada demonio, mezclándose y generando una fuerza aterradora que se asemejaba a un inmenso tsunami, ansioso por arrasar con todo a su paso. Las runas de Silug destellaron mientras contemplaba el espectáculo desde lejos, y su carmesí se extendió y se mezcló con el verde que emanaba directamente de su cuerpo. Sus músculos se expandieron y una fuerza abrumadora comenzó a emerger desde lo más profundo de su ser. "¡Prepararse!" Sus palabras resonaron en la vasta extensión de tierra, encendiendo el espíritu guerrero de todas las legiones que lo seguían e impulsándolas a golpear el suelo con sus armas. La tierra tembló violentamente y los orcos alzaron sus armas. Silug apartó la mirada de la legión que lo seguía y se concentró en el vasto mar de oscuridad que se acercaba. Dio un paso al frente y alzó su enorme hacha. La presión que emanaba de su cuerpo aumentó aún más, y una sensación intimidante lo invadió. Un segundo… Dos segundos… Tres segundos… El tiempo pareció ralentizarse de repente mientras Silug lograba ver mejor a los demonios que se abalanzaban sobre él con miradas feroces y hambrientas. Todos parecían sedientos de su carne. En particular, su atención se centró en un demonio que iba por delante de los demás, apuntándole directamente. El poder del demonio era palpable, comparable al suyo, y de inmediato lo puso en alerta. “Huuuu…” Silug respiró hondo y gritó. "¡Ataque!" Tras pronunciar esas palabras, blandió su hacha, y una fuerza aterradora emanó de ella, apuntando directamente al demonio que se acercaba. El poder contenido en el ataque era tan grande que varios demonios cercanos fueron aniquilados al instante. Incluso el demonio de igual poder que Silug sintió la amenaza de su ataque, y su expresión cambió. Desafortunadamente, el demonio no pudo esquivar el ataque hasta que lo sintió, ya que lo había alcanzado. La velocidad del ataque fue simplemente aterradora. Finalmente, el demonio se vio obligado a afrontar el ataque de frente, y como resultado, una fuerza poderosa comenzó a emanar de su cuerpo. Esta fuerza se fusionó con el aire circundante antes de converger para formar una enorme barrera completamente negra. ¡Boom! El ataque se estrelló contra la barrera erigida por el demonio, haciendo temblar la zona circundante mientras un estruendo atronador resonaba por todo el campo de batalla. Fue precisamente ese estruendo el que marcó el inicio de la guerra. “¿Nos vamos a limitar a mirar la guerra sin hacer nada?” Oí la voz de Liam mientras observaba la guerra en curso desde la seguridad del castillo a lo lejos. Sin siquiera mirarlo, respondí. "Por supuesto que no." "¿Por qué?" “Porque si actuamos ahora, los demás demonios conocerán nuestra fuerza y evitarán atacarnos de inmediato. Como ya he dicho, debemos atraer a los demonios para que vengan a nosotros, y la única forma de hacerlo es demostrando una fuerza lo suficientemente aterradora como para que se sientan presionados, al tiempo que les presentamos una circunstancia en la que venir a nosotros sea preferible a quedarse atrincherados en sus castillos.” El concepto no era difícil. Mi objetivo actual era lograr que los demonios vinieran a nosotros y detuvieran sus planes. Solo con eso obtendríamos una pequeña ventaja y evitaríamos ponernos en desventaja. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho. Si les demostrara una fuerza demasiado imponente para ellos, sin duda se atrincherarían en sus fortalezas y esperarían lo que fuera que les aguardara. Peor aún, podrían informar de esto a los demonios superiores, empeorando aún más la situación. Si eso ocurriera, nuestra posición se volvería tremendamente desventajosa. Lo que necesitaba hacer en ese momento era ayudar a los orcos a ganar la guerra de una forma razonablemente convincente. En cierto modo, esto intimidaría a los demonios y les haría creer que atacarnos mientras nos recuperábamos era la mejor opción para ellos. Y para que eso sucediera, el bando de Orcen tenía que sufrir algunas bajas, por eso yo todavía no estaba haciendo nada. "…No entiendo." Liam se rascó la nuca. "No tienes por qué saberlo.'' Le di una palmada en el hombro a Liam y volví al castillo. Al regresar adentro, oí la voz de Angélica. "¿Adónde vas?" "Voy a entrenar. Llámame cuando parezca que los orcos están perdiendo.'' Me marché sin esperar a que me respondieran. Mi prioridad en ese momento era entrenar. No podía permitirme quedarme atrás por todo lo que estaba pasando. 'No debo olvidar lo que pasó hace un tiempo.' …Con Malik. “¡Uekkk!” Justo cuando iba a entrar en mi habitación, me empezó a doler la cabeza horriblemente y se me nubló la vista. Sentí una sensación húmeda que me corría por la nariz, obligándome a apoyarme contra la pared. “¡Mierda, otra vez no!” Estaba sufriendo otro ataque. “¡Akk!” Comencé a tropezar al caminar. Mi visión se volvió cada vez más inestable y mi respiración se hizo más agitada. ‘¿Qué demonios me está pasando?’ Estos ataques… Llevaban meses produciéndose sin indicios de que fueran a cesar, empeorando con cada ataque. Dolía… Dolía mucho. “¡Huuuur!” Al acercarme a la puerta de mi habitación, inspiré profundamente y contuve el aire un instante antes de exhalar de golpe. Acto seguido, abrí la puerta y la cerré apresuradamente tras de mí antes de desplomarme en el suelo. Pak. “Khh…” En el suelo, todo mi cuerpo empezó a convulsionar. Por suerte, solo duró un instante, ya que pude recuperar el control tras unos segundos. Sin embargo, cuando me recuperé, alcancé a ver algo que parecía estar a unos sesenta centímetros delante de mí. Abrí los ojos de golpe. "¿¡Quién es!?" Y me incorporé bruscamente, solo para quedarme sin palabras al ver que no había nadie en la habitación. ¿Fue solo mi imaginación? Tras recorrer la habitación con la mirada y comprobar que no había nadie alrededor, me quedé preguntándome si todo era simplemente una ilusión, pero justo cuando iba a aceptar esa idea, mi mano se disparó hacia la zona del cuello. "¡¿Eh?!" Me quedé atónito ante ese movimiento repentino, pero reaccioné con rapidez: mi otra mano se alzó y agarró la muñeca de mi mano derecha. "Cabron" Mientras hacía un esfuerzo sobrehumano para apartar la otra mano de mi cuello, noté que me temblaba. Estaba a escasos centímetros de mi cuello, y en ese preciso instante, sentí que mi vida pendía de un hilo. Un pequeño empujón… "¡Puaj!" ¡Clack! Tras reunir todas mis fuerzas, un sonido estremecedor resonó y mi mano se sacudió en la dirección incorrecta. “Ja… ja…” El sudor empezó a caer por mi mejilla mientras respiraba hondo, intentando recuperarme de la repentina situación. '¿Qué fue eso?' El dolor que me invadía el brazo no me preocupaba demasiado, ya que a esas alturas estaba acostumbrado al dolor. Lo que más me preocupaba era el hecho de haber estado a punto de morir. "¡Cabron!" Rechiné los dientes. No era tan estúpida como para no entender lo que acababa de suceder. Esto… Esto era una advertencia. Una advertencia que mi otro yo me acababa de dar: “Estoy tomando el control de tu cuerpo poco a poco”. Este era el mensaje que mi otro yo intentaba transmitirme. Solo respirando hondo logré calmar la rabia que crecía en mi interior. Abrí los ojos y despejé mi mente de cualquier otro pensamiento, asegurándome al mismo tiempo de tener pleno control de mi cuerpo. 'Parece que la situación está clara por ahora…' Habían transcurrido diez minutos y para entonces estaba segura de tener pleno control de mi cuerpo. Durante ese tiempo, pude formarme una opinión sobre los ataques. ¿Podrían los ataques haber sido causados por mi otro yo intentando apoderarse de mi cuerpo? Ahora que lo pienso, en efecto me parece una explicación plausible. Inmediatamente me puse más cauteloso. Me di una palmada en las mejillas. 'Mierda.' “Ahora no es momento de preocuparse por esto.” Haciendo caso omiso de que tenía la mano rota, extraje varias esferas de cristal de mi espacio dimensional. La habitación, que tenía poca maná, comenzó a fluctuar. “Necesito concentrarme en lo que es importante ahora mismo, y eso es mejorar mi fuerza…” Debido a la escasez de maná en este mundo, aumentar la fuerza puede resultar difícil. Existía una forma de sortear este problema… aunque solo los más ricos podían permitírselo. …y eso se conseguía absorbiendo directamente el maná del interior de los núcleos. Sí, los mismos núcleos que eran extremadamente caros y que rara vez soltaban los monstruos. En mi mano tenía exactamente el mismo núcleo, de rango S. Me había costado un ojo de la cara, y la forma en que lo estaba usando era un completo desperdicio, pero… “No tengo otra opción. Esta es la única forma en que puedo obtener una fuente de maná en un mundo donde escasea.” Dentro del núcleo había una masa concentrada de maná que podía usarse para entrenar al destruirla. Este método era muy ineficiente, ya que el maná no permanecía en la atmósfera para siempre, pues tendía a ser absorbido por todo lo que la rodeaba, pero era la única alternativa que tenía, y me bastaba. "Está bien." Tomé otra larga respiración mientras observaba el núcleo en mi mano antes de finalmente aplastarlo en la palma de mi mano. ¡Clack! Una oleada de maná brotó del núcleo, derramándose por las pequeñas grietas que se formaron a su alrededor y envolviendo completamente la sala. Cerré los ojos rápidamente y absorbí todo el maná del aire.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 627

Estás leyendo el capítulo 627 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.