Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 625 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro de los pasillos del castillo.
"¿Cómo está la situación?"
"...No es bueno."
Un orco respondió con expresión sombría.
"¿Pudiste hacerte una idea clara de cuántos enemigos hay presentes?''
"Las cifras parecen demasiado grandes para que podamos contarlas."
"Bueno."
Silug respondió en tono serio.
Tras sus palabras, los pasillos quedaron en silencio.
"¿No dijiste que los demonios vendrían a por nosotros dentro de un año? ¿Por qué atacaron de repente ahora? Todavía no he recuperado mis fuerzas."
Omgolung preguntó desde un lado. De entre todos los orcos presentes, era el único al que Silug trataba como a un igual y no tenía miedo de expresar sus preocupaciones.
"¿Tiene algún plan sobre cómo deberíamos manejar la situación?''
"Tengo un plan aproximado."
Silug respondió con tono apático.
Luego se levantó de la silla. Su cuerpo comenzó a adquirir un color verdoso y una presión terrible empezó a emanar de él.
Tras recorrer con la mirada a los orcos presentes en la habitación, dio la orden.
"Llamen al chamán para que venga a mi habitación. Mientras tanto, todos deben prepararse para la batalla como hemos practicado en el pasado."
"¡Sí!"
Los orcos respondieron al unísono golpeándose el pecho una vez. Tras ello, se marcharon, dejando a Omgolung y Silug completamente solos.
"¿...Tu plan es ir a la guerra y contraatacar?"
"No."
Silug negó con la cabeza antes de dirigir su atención hacia Omgolung. Luego presionó su dedo contra el pecho de Omgolung y respondió.
"Mi plan es simple."
Sus profundos ojos verdes miraron fijamente a los ojos de Omgolung.
"Tú eres mi plan."
"¡Guau, esto es un espectáculo mucho más grandioso de lo que jamás hubiera imaginado en mi vida!"
Un mar negro avanzaba lentamente hacia nosotros mientras lo observaba desde detrás de las murallas del castillo. Eran tantos que sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.
'Me alegro de no haber elegido ir allí solo.'
Jamás podría derrotar a tantos demonios yo solo, por muy fuerte que fuera. Igual que un humano normal con los mosquitos. Incluso un humano común no tendría problemas para aplastarlos si fueran pocos; pero perecería si estuviera rodeado de miles.
"Mmm, solo veo cuatro demonios de rango marqués presentes. No parece haber nadie más fuerte que ellos."
La voz decepcionada de Liam resonó a mi lado.
Él miraba fijamente al horizonte, y cuando me giré para mirarlo, vi que sus ojos ardían con un color amarillo.
Me rasqué la mejilla y, girándome para mirar a la horda de demonios en la distancia, pregunté.
"¿Ningún demonio con rango de duque?"
"No lo parece..."
Los ojos de Liam dejaron de brillar y sus párpados comenzaron a caerse, mostrando claros signos de aburrimiento.
"Estoy aburrido. Pensaba que nos enfrentaríamos a enemigos formidables, pero al final solo son un montón de débiles."
"...Sabes que estás en el mismo rango que ellos, ¿verdad?"
Hein añadió mientras estaba de pie junto a él.
"Ah, cierto, lo olvidé."
Liam se dio una palmada en la frente.
"Es decir, ¿acaso no hay nada que uno no olvide?"
“No, en realidad no. ¿Quién eres en realidad?”
Liam respondió cuando miró a Hein.
Hein le respondió mostrándole el dedo medio.
"Que te jodan."
Tras dos años juntos, ambos se habían familiarizado el uno con el otro.
En ese momento, Liam estaba bromeando. Con mi ayuda, ahora podía recordar a todos los integrantes de los grupos.
"De todos modos, el hecho de que tengan mi mismo rango no cambia que sean débiles. La energía que emiten sus cuerpos no es muy fuerte."
Entrecerrando los ojos un instante y dejando que su mirada fluyera una vez más, murmuró.
"Hay un tipo por allá que es medio decente... pero eso es todo, e incluso él no representa una gran amenaza."
Al pronunciar esas palabras, se notaba claramente la frustración en su voz.
Me acerqué a él y le di una palmada en el hombro.
"No te preocupes. No son enemigos de verdad. Ya te divertirás más tarde."
"¿Oh?"
Liam arqueó una ceja y me miró.
"¿Hablas en serio?"
"Sí, sí…"
Tal como dijo Liam, los demonios que teníamos delante no eran nada del otro mundo. No lo decía por arrogancia ni nada parecido, pero a esas alturas, hasta yo me daba cuenta de que su fuerza no suponía ninguna amenaza para mí.
Pero yo lo supe desde el principio.
Mi objetivo al atraerlos aquí no era combatirlos ni nada parecido. Era provocar una guerra entre los orcos y los demonios para poder empezar la verdadera guerra cuanto antes.
Solo disponía de setenta días, y no podía vencer a miles de demonios en tan poco tiempo.
Dejando de lado el hecho de que no estaba tan delirante como para pensar que podía vencer a cientos de miles de demonios con solo un grupo de ocho personas, tampoco creía que pudiera llegar a tiempo.
No podíamos volar como los demonios... Liam y yo sí, aunque no era especialmente rápido y consumía mucho maná. Dada la distancia que debíamos recorrer para alcanzarlos y el hecho de que se contaban por cientos de miles, nuestra única opción viable era enfrentarlos en batalla junto a los orcos.
En cualquier caso, con toda la información que había recopilado, pude aprender muchas cosas. Una de ellas fue que Azeroth seguía viva y en buen estado.
Él era la pieza clave de mi plan, y hasta ahora todo iba sobre ruedas.
"Por cierto, Ren…"
Fue en ese momento cuando sentí que alguien me tiraba de la camisa. Bajé la cabeza y vi a Ryan mirándome desde abajo.
Aunque ya tenía 16 años, seguía siendo bastante bajo, lo que me obligaba a mirarlo por encima del hombro.
"¿Sí?"
"¿Cómo sabías que el demonio vendría a atacarnos después de tanto tiempo? Si no me equivoco, han pasado más de sesenta años desde tu última visita, ¿qué te hace pensar que aún te recordaría?"
"¿Ah, eso?"
Comprendiendo lo que intentaba preguntar, respondí.
"Es muy sencillo. ¿Por qué crees que estamos aquí?"
"¿Para encontrarnos con Silug?"
"Correcto."
Asentí con la cabeza.
"Mi objetivo era encontrarme a Silug... pero esa no es la única razón."
Llevaba más de un año planeando venir aquí.
Con mi plan de apoderarme del planeta entero, no vendría aquí sin ningún plan.
"¿Hay otra razón?"
En lugar de responderle, le hice una pregunta.
"¿Por qué crees que anuncié delante de todo el mundo que Silug trabaja para mí?"
"¿Había alguna razón? ¿No lo hiciste simplemente para provocarlo?"
"No."
Negué con la cabeza.
Si bien es cierto que lo provoqué para que peleáramos, esa no fue la razón por la que hice lo que hice en aquel entonces.
"¿No te diste cuenta de que había otros orcos presentes dentro de la plaza cuando me encontré con Silug?"
"¿Sí?"
Ryan asintió lentamente con la cabeza.
"Lo recuerdo."
"Bien. Dado lo que ya sabes, deberías estar al tanto de que los demonios han infiltrado espías en este castillo, y…''
"¡Ah! ¡Ya lo entiendo!''
Me interrumpieron antes de que pudiera terminar la frase.
Ryan se golpeó el puño contra la palma de la mano y sus ojos se iluminaron.
"La razón por la que revelaste todo y provocaste públicamente a Silug fue porque querías que los demonios supieran que fuiste tú quien ayudó a Silug a alcanzar el éxito."
"...Y puesto que sabías que tenían espías en el castillo, descuidaste la tarea de eliminarlos durante el conflicto; como resultado, solo el demonio Silug, a quien mataron, reaccionó cuando los espías informaron a los demás demonios de lo que habían averiguado."
Ryan lo dijo todo de un tirón.
Asentí con la cabeza de vez en cuando mientras él seguía hablando.
"Así es. Además…"
Saqué una pequeña estatua de mi espacio dimensional y se la lancé a Ryan.
"Utilicé esta estatua que escogí entonces para hacerle entender al demonio que los humanos con los que Silug hablaba eran los mismos que saquearon su castillo. Solo así lograría incitarlo a atacarnos."
"Ya veo, ya veo… todo tiene sentido, pero…"
Ryan se detuvo un momento y levantó la cabeza.
"¿Y qué pasa con los otros demonios? ¿Por qué no hacen nada para impedir que vengan?"
"Buena pregunta."
Me giré para mirar a lo lejos y apoyé el brazo en el lateral de la pared.
“…Probablemente estén al tanto de lo que sucede y solo esperan a ver qué pasa. Sin duda no están contentos con la situación, pero ¿por qué crees que le di una paliza a Silug tan rápido y con tanta violencia? Ya me conoces, no soy de los que presumen sin motivo alguno.”
Lo pregunté de repente cuando miré a Ryan.
"Dado que sabía que había espías vigilándome, ¿no sería perjudicial para mí mostrar repentinamente mi poder y hacerles saber a los demonios que soy fuerte?"
Ryan frunció el ceño mientras se sumía en profundos pensamientos.
Al ver el estado en que se encontraba, no dije nada más y simplemente seguí observándolo.
Quería que entendiera las cosas sin necesidad de que yo se lo explicara todo.
‘…si se tratara de "él", probablemente entendería lo que estoy planeando hacer sin que yo tuviera que darle falsas esperanzas.'
Sentí una punzada de tristeza al recordar a PequeñaSerpiente. Si hubiera sido él, habría comprendido mis intenciones rápidamente.
"Lo tengo."
La voz de Ryan me sacó bruscamente de mis pensamientos.
"Continua."
Frunciendo el ceño, habló.
"Expusiste tu fuerza para que los demonios desconfiaran de ti. En resumen, la razón por la que no impiden que los demonios vengan aquí, a pesar de que va en contra de sus planes, es porque quieren ver cuán fuerte eres. Si puedes vencer a Silug, es lógico que desconfíen de ti."
"Así es."
Le di una palmadita en la cabeza a Ryan. En ese momento me sentí muy satisfecho.
"Por eso mismo mostré un atisbo de mis habilidades al luchar contra Silug, y una vez que logremos derrotar a los demonios que se acercan, vendrán los verdaderos. Por eso…"
Levanté la cabeza para mirar a lo lejos.
“…Tenemos que ganar esta batalla de una forma que obligue a los demonios a actuar personalmente. Lo suficiente como para que abandonen lo que sea que estén planeando y vengan a nosotros.”

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 626
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 625
Estás leyendo el capítulo 625 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.