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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 542 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Como era de esperar, esos bastardos aprovecharon mi ausencia para apoderarse de mi gremio." Varios archivos y documentos fueron proyectados en la pantalla holográfica frente a Edward, cuya voz profunda resonó por todo el apartamento. Cuanto más los miraba, más se fruncía el ceño. "No tienes que preocuparte demasiado." Natasha, de pie a su lado, lo consoló. "Tu hija es mucho más capaz de lo que crees. Puede que no lo haya manejado todo a la perfección, pero aun así logró asestar un golpe bastante duro a todos los gremios que intentaron apoderarse del gremio de Cazadores de Demonios." "Yo diría que hizo un trabajo fantástico." "...Realmente lo hizo." La noticia de los logros de su hija suavizó un poco el rostro de Edward. Mientras contemplaba todo lo que ella había logrado durante su carrera, sintió que un gran orgullo lo invadía. A pesar de tener solo veinte años, logró dirigir el gremio sin el apoyo de su padre e impedir que fuera absorbido por otros gremios. Su orgullo crecía con cada minuto que pasaba. 'Realmente has crecido muy bien...' "Edward." La voz de su esposa lo sacó bruscamente de sus pensamientos. Volviendo la cabeza, preguntó en voz baja. "...¿Sí?" Con una expresión de incertidumbre en el rostro, Natasha pensó un momento antes de preguntar. "Puedes optar por no responder a esto, pero..." "¿No se suponía que estabas en el mundo de los demonios? Por lo que he oído, caíste en algún tipo de plan y la mazmorra en la que estabas se desincronizó. ¿Cómo es posible que hayas regresado?" El rostro de Edward se ensombreció al escuchar sus palabras. Tras reflexionar un momento, finalmente asintió con la cabeza. "No tengo nada que ocultarte. Sí, efectivamente estuve en el mundo de los demonios." "Así que es cierto..." El rostro de Natasha reflejaba preocupación mientras miraba a Edward. "...Pero ¿cómo lograste escapar? Escuché que es casi imposible regresar a la Tierra una vez que alguien entra al mundo de los demonios." "Sobre eso." Tras taparse brevemente la boca con la mano, Edward miró a Natasha un instante antes de contárselo todo. Desde cómo pasó varios años intentando encontrar una salida, hasta encontrarse un día dentro del ring tras resultar herido en una gran pelea, y todo lo demás que sucedió después. La expresión del rostro de Natasha cambió al oír a Edward contar su experiencia con los demonios. Se tornó cada vez más preocupada. “...¿Quién iba a pensar que las peleas estaban amañadas? De no haber sido por Ren...” "Espera, ¿acabas de decir Ren?" Al interrumpir a Edward, los ojos de Natasha se abrieron un poco. "¿Sí? Has oído bien." Edward inclinó la cabeza y miró a Natasha. "¿Le pasa algo? Si no hubiera sido por Ren, nunca habría podido escapar de allí." Tras su confirmación, Natasha se sentó en un sofá con una expresión profunda y contemplativa en el rostro. Al encontrar extraña su reacción, Edward se sentó a su lado. ¿Qué ocurre? ¿Le ha pasado algo a Ren? "Sí..." Natasha asintió con la cabeza. Alzando la cabeza para mirar a Edward, murmuró suavemente. "También gracias a él pude librarme de la maldición Rompementes..." "¿Qué?" Inmediatamente después de escuchar sus palabras, Edward se puso de pie con los ojos muy abiertos. ¿He oído bien? ¿Acabas de decir que Ren también fue quien te salvó? Con una expresión compleja en su rostro, Natasha asintió con la cabeza. "...Sí." Al recordar todo lo sucedido en Issanor, el rostro de Natasha se suavizó un poco antes de murmurar. "Es un buen hombre." Edward intentó reprenderlo, pero al recordar lo sucedido y lo que Ren había hecho por él, finalmente cerró la boca y asintió con la cabeza. "...Él es." Natasha se levantó de su asiento y miró su reloj. "Amanda debería llegar en cualquier momento. ¿Qué tal si vamos a cenar?" "Bueno." * * * Toc, toc, toc Recién duchada, abrí la puerta de mi habitación sin pensarlo mucho al oír que alguien llamaba. Al fin y al cabo, solo podía pensar en mi madre llamando a la puerta. …pero justo al abrir la puerta me encontré con un rostro familiar. Un rostro que no había visto en más de seis meses. Era Amanda. Fue en ese momento cuando mi mente se quedó en blanco mientras mis ojos parpadeaban repetidamente. "Tú…" La mirada atenta de Amanda fue suficiente para sacarme de mi ensimismamiento. Sin rastro de timidez, examinó minuciosamente mi cuerpo de pies a cabeza. Me sentí un poco raro. "Ehm, ¿ya has buscado lo suficiente?" En el momento en que pronuncié esas palabras, Amanda reaccionó y levantó la cabeza para mirarme. Más concretamente, mi cabello, como ella preguntó. "¿Qué le pasó a tu cabello?" Tras rascarme la cara, miré a Nola, que tenía la cabeza girada. Fue en ese momento cuando todo empezó a encajar, tal como lo había imaginado. “…Eras tú.” ¿Estaba Nola pasando por su fase de rebeldía? ¿Pero no se suponía que eso ocurría cuando eran adolescentes? ¿Un desarrollo precoz? Puaj. Mientras miraba fijamente a Amanda, le respondí de la misma manera que le había hablado a mi madre. "Es algo complicado." Vagamente. "¿Complicado?" Amanda, poco convencida, entrecerró los ojos. Pero finalmente cedió y su expresión se suavizó un poco. "No te preocupes, me da igual si no me lo dices. Mientras tú estés bien, yo estoy bien." Después, su mirada se detuvo en mi cuerpo, lo que me llevó a cubrirlo instintivamente. Mirándola fijamente, pregunté. "¿Qué estás haciendo?" "...Tus cicatrices." Amanda señaló las cicatrices de mi pecho y frunció el ceño. "Hay bastantes. Muchas más que la última vez que te vi." Aunque intentaba ocultar sus emociones, por su mirada pude darme cuenta de que estaba preocupada. Sonreí con gesto tranquilizador. "No te preocupes por ellos. Los curaré en cuanto consiga una poción. Ni siquiera son tan graves, la mayoría son por el entrenamiento." “...Y de mi lucha contra el Dragón del Rayo.” Esa pelea... Realmente necesité usar todas mis fuerzas para vencerlo. "Veo…" A pesar de no estar completamente convencida por lo que dije, Amanda finalmente asintió. En sus ojos se vislumbró un atisbo de alivio. Pero este no duró mucho, pues una manita se extendió hacia sus pantalones y tiró de ellos. Era Nola. "¿Nola?" Nola levantó su pequeña mano y señaló en mi dirección. "Hermana. ¡Recuerda la promesa!" "¡Ah!" Amanda se tapó la boca con la mano y me miró de reojo. Acto seguido, su rostro se volvió inexpresivo. O mejor dicho, hizo bastante frío. Abriendo la boca, dijo con frialdad. "Me alegra que hayas vuelto." "¡Hmph!" Acompañando sus palabras, Nola soltó un bufido exagerado mientras giraba la cabeza. Por una fracción de segundo, los labios de Amanda temblaron. Obviamente, esto no pasó desapercibido para mí, ya que estaba apoyado en el lateral de la puerta. "Si quieres fingir que estás enfadado conmigo, al menos intenta no reírte." "¡Hermana!" Mientras miraba a Amanda, Nola alzó la voz. El rostro de Amanda se descompuso rápidamente mientras se disculpaba con Nola. "...Lo siento, Nola, pero no puedo hacerlo. ¿Por qué no perdonas ya a tu hermano?" Me miró de reojo y me hizo una señal con la mirada. Con una sola mirada comprendí lo que quería decir y fingí estar dolido. Al mismo tiempo, hice esto, dijo Amanda señalando en mi dirección. "Nola, no creo que este sea un buen juego. Tu hermano está muy triste porque ya no le hablas. Creo que pronto podría llorar." "…¿Llorar?" Al girar la cabeza para mirarme, canalicé en secreto algo de maná y me pellizqué el costado de la pierna, lo que provocó que mis ojos se llenaran de lágrimas. "Oh, no." En un instante, el rostro de Nola cambió mientras corría a consolarme. "Hermano, no llores. Nola solo estaba bromeando. No estoy enfadado." "...¿Usted no es?" Pregunté mientras me secaba las lágrimas. Nola negó repetidamente con la cabeza. "No." "Entonces dame un abrazo." "Bueno." Extendí las manos y abracé con fuerza a Nola mientras me ponía de pie lentamente. Al sentir su cuerpo suave entre mis brazos, una ola de pura felicidad me inundó. "Ya, ya, no llores, hermano." Nola me dio una palmadita en la cabeza, intentando consolarme. Pero no me importaba, porque estaba haciendo todo lo posible por no sonreír. Pero parecía que había fracasado estrepitosamente, ya que Amanda simplemente negó con la cabeza cuando me miró. No me quedó más remedio que encogerme de hombros con impotencia. Por desgracia, el encanto de Nola era así de destructivo. Mientras mimaba a Nola durante los siguientes segundos, de repente me di cuenta de algo. Mirando fijamente a Amanda, pregunté. "¿Ya conociste a tu madre?" "¿Mamá?" Inclinando ligeramente la cabeza, me miró con expresión confusa. Al cabo de un rato, negó con la cabeza. "No." Al oír esto, fruncí el ceño. Dejé a Nola en el suelo, agarré la muñeca de Amanda y la llevé conmigo. "Ven conmigo un segundo." ¡Espera, Ren! Sin oponer resistencia, Amanda me siguió. Me llamó un par de veces, pero yo estaba demasiado ocupado buscando a Edward como para darme cuenta. "Oh, aquí." Al oír voces en el comedor, arrastré a Amanda conmigo al comedor. En el momento en que entramos, todo ruido cesó y sentí que todas las miradas se posaban en mí. "¿Hm? ¿Qué ocurre?" ¿Por qué me miraba todo el mundo así? Pero no tardé mucho en comprender qué ocurría, ya que la toalla que tenía sobre la cabeza cayó al suelo. Entonces, girando ligeramente la cabeza, mi mirada pronto se detuvo en Edward, cuyos ojos estaban fijos en mi dirección. Solté al instante la mano de Amanda y di un paso atrás. "Sé que esto parece raro, pero por favor no se pierdan..." Cuando estaba a punto de terminar mi frase, la figura de Amanda desapareció de mi lado y reapareció frente a Edward. Mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, ella lo abrazó con fuerza. "¡Papá!" * * * Al principio, estaba nerviosa. Que Ren, medio desnudo, los arrastrara de un lado a otro obviamente desconcertaría a todos. Pero. Desde el momento en que entró en la sala de estar, todas esas emociones dejaron de existir mientras sus ojos se detenían en dos figuras que conversaban alegremente al final de la mesa del comedor. Era como si su cuerpo y su mente se hubieran congelado por completo. “...¿Esto es un sueño?” Amanda se preguntó para sí misma, mientras sus ojos se detenían en la dirección de las dos figuras en la distancia. Esa imagen. Era una imagen con la que había soñado desde niña, y algo que nunca creyó que pudiera suceder... ¿Mamá, papá? Su presencia hizo que ambos giraran la cabeza y sus miradas se cruzaran. Al fijarse Amanda la vista en el hombre sentado junto a su madre, sintió una descarga eléctrica recorrerle el cuerpo. Esa cifra... La figura que había anhelado ver día y noche durante los últimos tres años. "Sé que esto parece raro, pero por favor no se pierdan..." En cuestión de segundos, su cuerpo se movió por sí solo y comenzó a abalanzarse sobre él. "¡Papá!" En ese instante, el rostro de Amanda se hundió en el ancho pecho del hombre y sintió una calidez familiar. Una calidez que ella había anhelado durante mucho tiempo...
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 542

Estás leyendo el capítulo 542 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.