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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 472 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Muchas gracias a todos por venir y esperamos que hayan disfrutado del espectáculo! Adoptando su pose característica, Sophia saludó a la multitud, provocando que esta vitoreara aún con más fuerza. Por desgracia para ellos, el espectáculo ya había terminado, y por lo tanto, tras despedirse de ellos por última vez, Sophia se dirigió rápidamente a los vestuarios con su grupo. Al entrar en los vestuarios, Sofía se dejó caer en su silla y exhaló un largo y cansado suspiro. "Uf, estoy cansado." "Cuéntame sobre." Penélope, su otra compañera de grupo, se dejó caer en la silla junto a ella. Tomó una toalla mojada, se cubrió los ojos con ella y echó la cabeza hacia atrás. "¡Uf, me duelen las piernas muchísimo..." "Mismo." Sofía respondió estando de acuerdo. "...pero ya me he acostumbrado" Penélope se levantó la toalla que le cubría el rostro y se descubrió los ojos, mirándola con escepticismo. "Deja de fingir, sé que no estás cansado en absoluto. Eres uno de los alumnos estrella de Lock, no tienes por qué ser humilde." Sofía se limitó a sonreír en respuesta al comentario de Penélope. Luego añadió: "El hecho de ser estudiante de la Esclusa no significa que sea inmune al cansancio." "Sí, sí." Penélope desestimó por completo su comentario. Sofía negó con la cabeza al ver esto. En cierto modo, Penélope tenía razón. Gracias a su entrenamiento en la esclusa, ahora podía controlar su resistencia durante sus actuaciones. Tampoco se equivocaba cuando dijo que era una de las alumnas estrella de Lock, ya que de hecho se encontraba entre las cincuenta mejores de su promoción. Un logro bastante considerable. "Oye, siempre he querido preguntarte..." Dejando la toalla en el suelo, Penélope se enderezó de repente y miró a Sofía. Un ceño fruncido apareció en su delicado rostro. ¿Sigue siendo un problema el dinero? Sé que el Lock cuesta mucho dinero, pero si pasas tu tiempo con nosotros, ¿no te quedarás atrás respecto a los demás de tu curso? "Está bien." Inclinándose y cogiendo una toalla mojada similar, Sofía se cubrió los ojos. Al sentir la toalla fría en su rostro, Sofía sonrió con placer. "El dinero no es realmente un problema..." Este era un tema un tanto difícil para ella. La principal razón por la que se convirtió en un ídolo fue, en primer lugar, la situación pasada de su familia. Aunque vivían cómodamente, no eran particularmente ricos. Al menos no hasta el punto de poder pagar la matrícula anual de Lock, que era increíblemente cara. A pesar de ganar ella misma 7 millones de euros al año, seguía sin poder pagar la matrícula completa. De no haber sido por su padre, probablemente no habría podido asistir a la esclusa. Al pensar en su padre, Sofía sintió una mezcla de diferentes emociones. No podía explicar del todo lo que había pasado, pero un día, cuando todavía era aprendiz de su grupo de ídolos, llegó a casa y descubrió que él ya había pagado por adelantado su matrícula para el curso de Lock. Antes de que pudiera confrontarlo sobre la situación, descubrió que él se había ido de viaje durante mucho tiempo. Un viaje que duró dos años completos. Durante ese tiempo, Sofía entró en pánico muchas veces porque pensaba que, para pagar sus estudios, su padre había decidido emprender algún trabajo extremadamente peligroso, y solo recientemente recibió una llamada suya. Aunque aliviada, seguía muy enfadada con él. ¿Cómo pudo abandonarla así sin más? ¿Sin ninguna explicación y haciéndola sufrir muchísimo durante los últimos dos años? Sin darse cuenta, Sofía apretó los dientes y maldijo en secreto. 'Dijo que viene a visitarme hoy, y que cuando llegue le dejaré tener un pedazo de mí.' "Oye, Sofía, ¿qué te pareció la chica que subiste al escenario hoy? ¿Verdad que era adorable?" Fue entonces cuando de repente oyó la voz emocionada de Penélope. Al levantar la toalla que tenía sobre la cabeza, se encontró con el rostro de Penélope a unos centímetros de distancia. Sofía rápidamente se apartó. "¡Guau, retrocede un poco!" "No seas así, Sofía, mira." Sacando su teléfono, Penélope le mostró a Sofía una imagen de la niña que habían llevado al escenario. Penélope, mirando fijamente la foto, chilló de alegría. "Vamos, no me puedes decir que eso no es adorable." Sofía miró fijamente la foto y asintió con la cabeza. "...Seguro." No podía negarlo. La chica era realmente muy linda. Fue entonces cuando los demás miembros del grupo se acurrucaron juntos y se quedaron mirando la imagen de la niña en el teléfono de Penélope. "Oh, ¿no es esa la chica de la actuación de hoy?" "No pude verla bien por culpa de las luces, pero es muy linda, ¿verdad?" "¡Ay, qué monada! ¡Mira qué mejillas tiene!" Al instante, un ambiente alegre inundó la habitación. "Oye, Sofía, ¿por qué no pareces emocionada?... ¿Quizás estás pensando en algún chico?" De repente, uno de los miembros del grupo hizo una broma. Sofía miró a la chica y respondió sin rodeos. "Como si..." "Ahí está, la reina de hielo ha vuelto." Penélope hizo un comentario desde un lado mientras bajaba el teléfono. Sus labios se curvaron en una sonrisa burlona. —Dime, Sofía, ¿de verdad no te interesa nadie? Con tu aspecto y tu popularidad, no me cabe duda de que encontrarás novio fácilmente. "No, gracias." Sofía lo rechazó rápidamente. Luego añadió: "No tengo tiempo para esas cosas." No es que no quisiera un novio, sino que simplemente no tenía tiempo para uno. Dejando a un lado sus actividades como ídolo, tuvo que centrarse en sus estudios académicos. Apenas tenía tiempo libre para sí misma, y mucho menos para un novio. ...y. Bien. Ninguno de ellos es tan bueno como él. Sofía murmuró para sí misma con una mirada anhelante en su rostro. En realidad, había un chico que le venía a la mente cuando pensaba en el amor; sin embargo, no era alguien a quien alguien como ella pudiera alcanzar. Él brilló en un escenario más brillante e importante que cualquiera en el que ella hubiera actuado jamás. Desde el momento en que lo vio, Sophia encontró a todos los chicos a su alrededor aburridos y sosos. 'Es una lástima que no sea alguien con quien pueda contactar.' Desafortunadamente, no era alguien con quien pudiera hablar con naturalidad. A pesar de su estatus de ídolo, sus logros eran completamente distintos entre sí. Lo único que podía hacer era centrarse en sí misma y tal vez esperar que algún día pudiera alcanzarlo. * * * "Ya casi llegamos, Leopold." Le di una palmada en la espalda a Leopold y lo animé a seguir adelante. En este momento nos dirigíamos tras bambalinas para conocer a la hija de Leopold, Sophia Ray, y al líder del grupo de ídolos. Esta revelación fue una grata sorpresa, ya que pude usarla como excusa para ayudar a Nola a conocerlos y tomarse fotos con ellos. “Qué conveniente”, pensé. Sin embargo, había un pequeño problema. "¿Qué te pone tan nervioso?" "Jefe, deme un momento." Y ese problema no era otro que Leopoldo, que parecía extremadamente nervioso ante la perspectiva de conocer a su propia hija. Esto era comprensible. No la había visto en casi dos años; yo también estaría nervioso si estuviera en su lugar. ¡Clic! ¡Clic! Justo en ese momento oí de repente un clic familiar. ¡Basta ya! Como era de esperar, encontré a Leopold encorvado, intentando encender un cigarrillo. Corriendo hacia él, le arrebaté el encendedor y el cigarrillo de la boca y señalé a Nola, que en ese momento estaba en brazos de Amanda. "Hay una niña pequeña aquí, ¿por qué demonios estás fumando?" "¡Vamos, jefe, usted sabe que no son tan malos!" Leopoldo me miró con una mirada suplicante. Haciendo caso omiso a sus súplicas, guardé el encendedor y el cigarrillo. "No significa no, vámonos." "Haaiizzzz..." Con un largo y exagerado suspiro, logré arrastrar a Leopold hasta el vestuario de Kimbol. En el camino nos detuvieron varias veces los agentes de seguridad; sin embargo, antes de venir aquí, el gerente le había dado a Leopold una tarjeta especial que le permitía el acceso privado, y por lo tanto, pudimos pasar sin demasiados problemas. "Pensándolo bien, no quiero entrar." En el momento en que llegamos a la puerta, Leopold de repente empezó a tener miedo. "Como si fuera a dejar que eso me detuviera." Lo agarré por la espalda de la camisa y procedí a llamar a la puerta. ¡A Tok—! El cuerpo de Leopold se puso rígido al instante, y finalmente solté su camisa. 'Este tipo...' Mirándolo fijamente, no pude evitar negar con la cabeza. Jamás había visto a Leopold tan nervioso. Ni siquiera cuando luchaba contra una horda de demonios y duergars parecía tan nervioso. Fue una escena extraña, la verdad. ¡Clank! La puerta se abrió solo después de un par de segundos. Uno de los miembros del grupo se asomaba por un lado de la puerta. '¿Evelyn era su nombre, si no recuerdo mal?' No estaba muy seguro. ¿Sí? ¿En qué puedo ayudarle? "Hola." Di un paso al frente y, con una brillante sonrisa, le di una palmadita en el hombro a Leopold. "Este señor de aquí quiere conocer a su hija." En cuanto esas palabras salieron de mi boca, los ojos de Evylin se iluminaron. ¡Ah! ¡Eres el padre de Sofía! Al abrir la puerta de golpe, el interior del vestuario quedó a la vista de todos. Desde allí, enseguida nos dimos cuenta de que varias miradas nos observaban. Eran los demás miembros del grupo. "¿Padre?" En ese preciso instante, una voz familiar sonó desde el otro lado de la habitación. El cuerpo de Leopold, ya de por sí rígido, se puso aún más rígido mientras forzaba una sonrisa. "S..Sophia querida, ha pasado mucho tiempo." "Sí, ha pasado bastante tiempo." —dijo Sofía con frialdad mientras miraba a Leopoldo con ojos gélidos. Bueno, al menos esa era la apariencia superficial. Con solo una mirada me di cuenta de que estaba fingiendo. Sin duda, se la veía aliviada al ver a su padre. No es que pudiera notar nada, ya que en ese momento era apenas una sombra de lo que era normalmente. Antes de que Leopold pudiera decir nada más, Sofía movió la cabeza en mi dirección. "¿Quiénes son esas personas que están detrás de ti?" "Ah." Finalmente, Leopold reaccionó y se giró para mirarme. Me agarró por los hombros y me arrastró hacia delante. "Querida Sofía, déjame presentarte a este señor de aquí, mi jefe." "¿Tu jefe?" Con una expresión de escepticismo en su rostro, de repente sentí la mirada de Sofía recorriéndome de arriba abajo. Esto persistió durante los siguientes segundos antes de que rápidamente perdiera interés en mí. Luego miró hacia Amanda y Nola. Sin embargo, a mitad de la frase, se detuvo de repente. "¿Y qué hay de... oh, ¿no es esa la chica de antes?" No fue la única que se dio cuenta de esto, ya que todos los demás miembros también se percataron finalmente de la presencia de Nola, y sus ojos se iluminaron instantáneamente. ¡Es ella de verdad! ¡Qué lindo! "Miren sus mejillas." Todos corrieron inmediatamente en dirección a Nola. "Espera—" Al principio, temiendo que Nola se asustara por sus acciones repentinas, intenté decir algo. Sin embargo, me detuve rápidamente en el momento en que vi a Nola riéndose alegremente al verlos. "No importa." En realidad, la que parecía estar más abrumada en ese momento era Amanda. "Así que, señor jefe, me gustaría hacerle algunas preguntas." Panda En ese momento, de repente oí la voz de Sofía que venía de detrás de mí. Con las piernas y los brazos cruzados, me miró con una expresión semifría en el rostro. "¿Sí?" "Por favor, siéntese." Señaló el asiento que tenía enfrente. "Seguro." Sonriendo levemente, hice lo que me pidió. Para ser honesta, entendí su punto de vista. De repente, su padre regresó a casa con mucho dinero y desapareció durante mucho tiempo. Es más, volvió con una fortuna. Dado su trabajo anterior y sus ingresos, era natural que ella desconfiara de cuál era el trabajo de su padre. Yo también lo habría estado. Por lo tanto, sentándome en mi asiento, le sonreí con calma. ¿Hay algo que quieras preguntar? "Mhm." Sophia asintió con la cabeza, frunciendo el ceño. Mordiéndose los labios, preguntó. "¿Podría decirme cuánto le debe mi padre?" "¿Me debe algo?" Me quedé atónita, con una expresión extraña en el rostro. Antes de que pudiera responder, continuó. "Puede que ahora no tenga suficiente dinero, pero te juro que te lo devolveré en un par de años..." "Espera, espera, espera." La interrumpí rápidamente. Luego miré a Leopold y dije. "Creo que aquí ha habido un malentendido. Leopold no me debe nada." Al oír mis palabras, Sofía puso cara de incredulidad. "¿...Es esto cierto?" Ella preguntó. "Haaa..." Al ver lo escéptica que se mostraba, solté un largo suspiro. "Supongo que no me queda más remedio que presentarme como es debido." Me toqué la cara, que enseguida recuperó su expresión habitual. Luego, bajándome la sudadera, extendí la mano hacia ella. "Mucho gusto, mi nombre es Re—hm?" A mitad de mi introducción, los ojos de Sophie se abrieron desmesuradamente mientras su boca se abría y cerraba repetidamente. "¿Q...qué?"
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 472

Estás leyendo el capítulo 472 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.