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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 356 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡BOOOOOM—! La sala se iluminó con un destello blanco cuando una torrencial ola de energía emanó del bastón de Durara. Un rugido atronador resonó continuamente mientras la energía se disparaba hacia Ren. Todo sucedió tan rápido que casi nadie presente en la sala pudo reaccionar. Ni Waylan, ni Angelica, y especialmente no Ren, quien solo pudo observar impotente cómo el ataque se dirigía rápidamente hacia él, envolviendo su cuerpo por completo. Ante la mirada de todos los presentes, ya fueran los duergar, Waylan o Angelica, la figura de Ren desapareció lentamente bajo el aterrador embate de la energía. Fue tan rápido que ni siquiera pudo gritar. BANG- Una vez que la figura de Ren desapareció, una explosión atronadora resonó de nuevo. Ondas de energía se dispersaron una vez que el ataque de Durara alcanzó el otro lado del salón. Una vez disipadas las ondas de energía, lo único que quedó fue un largo rastro en el suelo que marcaba la dirección del ataque. Polvo y humo dispersos en el aire. "Jajaja…jajaja…" La respiración agitada de Durara resonó por todo el pasillo mientras sostenía su cuerpo con la ayuda de su bastón. Tenía el pelo revuelto. Se notaba que estaba en muy mal estado. Pum- A pesar de su fachada amenazante, era evidente que estaba al límite. Apenas unos segundos después de lanzar su ataque, cayendo de rodillas, Durara cayó de bruces al suelo. Nadie sabía ya si estaba muerta o viva. "Este…" Por otro lado, con semblante pálido, tanto Waylan como Angelica miraron hacia donde solía estar Ren. Aparte de la varilla derretida, lo único visible era la larga marca que se extendía hasta el otro extremo del salón. No había rastro de él. "...No... puede... de ninguna manera..." Waylan tartamudeó mientras miraba hacia donde Ren había estado. No lo encontraba por ninguna parte. Su mirada no se limitó a ese lugar; también observó a Ultruk, atravesado por el largo bastón de Durara. La desesperación se apoderó de él. "Esto... no puede ser, ¿verdad?" ¿En qué momento se torció todo? Una expresión de resignación y derrota apareció en su rostro mientras intentaba comprender lo que estaba sucediendo. Hace apenas unos minutos todo iba tan bien. Sin embargo, todo cambió en un segundo. Ultruk y Ren habían muerto. Para colmo, la salud de Waylan había empeorado. Tras haber gastado una gran cantidad de maná para luchar contra los duergars, estaba agonizando. Pum- Su rodilla derecha cedió. "¡Huaaaaaa!" Un agudo grito de agonía que sonó no muy lejos de donde se encontraba lo sacó de sus pensamientos. Al volverse hacia donde provenía el grito, la mirada de Waylan se detuvo en Angélica. Al verla en ese estado, abrió la boca como un pez y sintió la garganta seca. 'Sí, ella está relacionada con Ren…' Comprendió al instante lo que le estaba pasando. La resignación en sus ojos se profundizó. Ya no podía negar la inevitable realidad. "¡Haaaa!" Los gritos de agonía de Angélica resonaron en el salón desolado. Sus súplicas desesperadas le partieron el corazón a Waylan. Con pesar, solo pudo observar impotente cómo encontraba su final. Angélica se agarró el estómago y sus rodillas cedieron; la sangre y la saliva se mezclaron al caer al suelo. El cabello le cubrió el rostro, dibujando una expresión de desesperación que clamaba por un respiro. Sin embargo, sus ojos no se apartaron del lugar donde Ren había estado. Extendió débilmente la mano en esa dirección, como intentando aferrarse a un fantasma fugaz. "Haaaa…haaaa…" Sus gritos no cesaron. Pero lo que vino después fue, sin duda, peor. El cuerpo de Angélica comenzó a desmoronarse lentamente ante la mirada de todos. Pronto, su voz se fue apagando, hasta sonar débil, antes de desaparecer por completo junto con su cuerpo. Waylan deseó no haber estado allí para verlo. Cuando las últimas cenizas del cuerpo de Angélica desaparecieron, dejaron tras de sí un pequeño núcleo agrietado en medio de la sala. ¡Crack-a! ¡Crack-! Pero eso desapareció muy pronto, ya que finas y minúsculas grietas envolvieron el núcleo como pequeñas telarañas. Bang- El núcleo se hizo añicos, estallando en millones de partículas diminutas. “…Se acabó. Todo ha terminado”, murmuró Waylan para sí mismo. El último resquicio de esperanza que le quedaba se desvaneció por completo. Dado que Angélica había firmado un contrato de maná con Ren según el cual la muerte de él equivaldría a la de ella, su desaparición era prueba de que Ren había muerto, llevándosela consigo. Ahora estaba completamente solo. Rodeado de numerosos duergars y de un anciano de rango superior al suyo, Waylan no tuvo más remedio que resignarse a su muerte. Pero… A pesar de su cruel destino… No se iba a rendir sin dar una última batalla. "¡¡¡Haaaa!!!!" Con un alarido casi desgarrador, Waylan alzó su espada ancha. Obligándose a ponerse de pie, una luz brillante emanó de la espada, iluminando la habitación como el sol. Al concentrar todo el maná que poseía en la espada, el cuerpo de Waylan se fue consumiendo lentamente. Sus músculos se adelgazaron y su aspecto envejeció. Ante los ojos de todos los presentes, Waylan se transformó en un hombre débil y frágil, al borde de la muerte. Sin embargo, nadie se atrevió a subestimarlo. Su presencia era aterradora. Al ver que no tenía escapatoria, Waylan no dudó más. Decidió imbuir su espada con toda la fuerza vital que le quedaba. Él planeaba morir. El resplandor que envolvía su espada se hizo aún más brillante, cegando los ojos de casi todos los presentes. Lo siento, Emma… Mi amada hija… En sus últimos momentos, una pequeña lágrima rodó por la mejilla, demacrada por el rabillo del ojo. …Justo cuando pensaba que estaba tan cerca de volver a ver a su hija, todo se derrumbó. Se sintió indignado. Pero ya era demasiado tarde para sentir arrepentimiento. En una fracción de segundo, su ataque estaba listo. Mirando con furia a los duergar cercanos, que le apuntaban con sus armas, el grito de ira de Waylan resonó por toda la sala mientras atacaba con un tajo. Esta vez, sus palabras no eran un mero acto. ¡Os mataré a todos! ALA Una energía aterradora brotó de la punta de su espada ancha mientras una luz brillante volvía a envolver la sala. * * * [Cerradura, Clase A-25.] "Existen muchas maneras diferentes de controlar los psiones. Algunos pueden canalizarlos en el aire para conjurar un hechizo, otros pueden controlarlos para que recubran su arma…" Una voz nítida y melodiosa resonó dentro de un aula. La voz pertenecía nada menos que a Donna, mientras explicaba el concepto de control psíquico a los más de cien estudiantes presentes en el aula. Al levantar la mano derecha, un sutil resplandor púrpura la envolvió. "Aunque es difícil, una vez que se alcanza cierto nivel de control, pueden mover libremente sus psiones adonde quieran…" Mientras hablaba, el resplandor a su alrededor pasó de envolverle toda la mano a solo uno de sus dedos. Al mover los dedos, el resplandor se desplazaba de un dedo a otro. "Kevin." El resplandor desapareció y Donna llamó a Kevin, que escuchaba la conferencia con la mejilla apoyada en el brazo. "¿¡Eh?! ¿Sí...?" Al ser llamado por Donna, Kevin se enderezó. —¿Hice algo mal? —preguntó con tono preocupado. Aunque su postura no era buena, y ya sabía la mayor parte de lo que ella estaba diciendo, Kevin había estado prestando atención a toda la clase desde el principio. Él no creía haber hecho nada malo. Donna bajó la mano y negó con la cabeza. "No, no hiciste nada malo." Levantó la mano y señaló hacia el frente del aula. "Te he llamado porque quería que demostraras a los demás cómo controlas los psiónicos para cubrir tu arma. Si lo hago yo, los demás asumirán que puedo hacerlo solo porque soy yo. Si lo haces tú, la gente tendrá una mejor idea de cómo proceder. Así que, baja rápidamente de ahí y demuestra a toda la clase cómo puedes cubrir tu espada con psiónicos." ¿Estás seguro de que no me estás tomando el pelo? Eso era lo que Kevin quería decir cuando Donna le pidió que demostrara delante de toda la clase cómo recubrir sus armas con psiónicos. Pero esos eran solo sus pensamientos. En realidad no los dijo en voz alta. Ni hablar. Al fin y al cabo, él valoraba su vida. "…Bueno." Kevin se puso de pie, caminó hacia el fondo del aula y se detuvo justo en el lugar donde Donna le había dicho que se quedara. Extendiendo la mano y sacando su espada ancha, sin decir nada, Kevin canalizó lentamente su maná hacia ella. Con todas las miradas fijas en él, Kevin canalizó con calma su maná fuera de su cuerpo antes de conectarlo con su espada ancha. Un tono rojizo se materializó lentamente ante la mirada de todos. Bajo el preciso control de Kevin, comenzó a desvanecerse poco a poco hasta formar un fino velo rojo que cubría el cuerpo de la espada. Parecía perfectamente estable. "Excelente." Donna, de pie a un lado, sonrió con satisfacción. Dirigiendo su atención hacia el aula, señaló la espada de Kevin y reanudó su clase. “Como podéis ver, una vez que alcancéis cierto grado de control sobre vuestros psiones, podéis crear esta pequeña película protectora alrededor de vuestras armas. Ahora bien, ¿por qué es esto importante?”, preguntó Donna retóricamente a los alumnos presentes. Antes de que nadie pudiera responder, Donna continuó: “La razón por la que es importante es porque no solo aumentará la fuerza de vuestros ataques, sino que también os ayudará a reducir la cantidad de maná que desperdiciáis al atacar. Como muchos sabéis, durante las batallas, esto es muy…” Mientras Donna explicaba a toda la clase la importancia de dominar el control de los psiones, Kevin dejó de canalizar su maná en la espada. En respuesta, el tono rojo que la envolvía desapareció lentamente. Aunque a todos en la clase les hizo parecer fácil, lo que hizo no tuvo nada de fácil. La cantidad de concentración que se necesitaba para conseguir que todos los psiones se movieran como uno quería era absurda. Había una razón por la que no muchos podían lograr esta hazaña. Justo cuando Kevin dejó de canalizar su maná, algo impactante le sucedió repentinamente. Ding—Ding—Ding— "¿¡Eh!?" Un sonido repetitivo resonó en sus oídos, sobresaltándolo, casi como si acabara de sonar una alarma. Tras tres timbres, una ventana transparente que le resultaba familiar apareció ante sus ojos. === [Misión de emergencia.] Utiliza el códice del tiempo para alterar la muerte de Ren. Recompensa: +5% de sincronización. Penalización: Ascensión al rey demonio → - 2 años. Límite de tiempo: 10:00 minutos. === ¿La muerte de Ren? ¿El códice del tiempo? ¿El ascenso del rey demonio? ¿La sincronización de recompensas? Un millón de preguntas surgieron en la mente de Kevin mientras su cuerpo se paralizaba y sus ojos se fijaban en la pantalla frente a él. En ese momento, nada tenía sentido para él. Su mente no podía procesar lo que tenía delante, pero en el momento en que vio el límite de tiempo y la penalización, su corazón se aceleró y activó su habilidad [Limpieza Mental]. En el instante en que activó la habilidad, la mente de Kevin comenzó a procesar todo más rápido. ¿Ren… ha muerto? ¿'Códice del tiempo'? ¿Podría referirse al libro? Si Kevin no hubiera activado [Limpieza Mental], habría permanecido en estado de shock durante mucho más tiempo. Al poco tiempo, Kevin logró comprender lo que sucedía. Y justo en ese momento, la voz de Donna resonó en sus oídos, sobresaltándolo por enésima vez ese día. "¿Kevin? ¿Estás bien?" Kevin miraba fijamente a Donna con la mirada perdida, abriendo y cerrando la boca repetidamente. Pero, por mucho que quisiera decir, era incapaz de encontrar las palabras adecuadas para responder. Al final, guardó su espada y pidió disculpas a Donna. "Ah...eh... Lo siento, tengo que irme." "¿Qué—" Antes de que Donna pudiera terminar su frase, Kevin se dio la vuelta y salió corriendo de la habitación, para sorpresa de todos los presentes en la clase. Clank- El fuerte estruendo de la puerta al ser derribada resonó en los oídos de todos, y la figura de Kevin pronto desapareció de la vista.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 356

Estás leyendo el capítulo 356 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.