Leer Patrociné a los Villanos (Novela) Capítulo 30 online gratis en español
🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
Todas las miradas estaban centradas en el Conde Palatio.
Los soldados aterrorizados.
Los caballeros desesperados.
Incluso Penia y Deus.
El gigante que estába frente a él.
Los ojos inexpresivos del gigante miraron a Alon, y los ojos sin emociones de Alon devolvieron la mirada.
Entonces.
\[Sssss-\]
Una sonrisa se dibujó en los labios del gigante.
\[Jajajajaja!\]
La risa del gigante resonó por todo el espacio como si fuera a aplastarlo todo.
El suelo tembló y la risa fue tan poderosa que incluso los muertos, que cantaban de desesperación, cerraron la boca.
La mayoría de los vivos pensaban que la repentina risa del gigante estaba llena de burla y desprecio, pero contrariamente a sus pensamientos:
\[Bien. ¡Muy bien! ¡Oh, noble!\]
La risa del gigante estaba llena de sinceridad genuina, alegría y euforia.
La atmósfera alrededor del cuerpo del gigante cambió.
Del desprecio a la alegría, de la alegría al éxtasis.
Y luego.
\[¡Yo, Ulthultus, aceptaré tu duelo bajo el gran pacto!\]
Ante el grito del gigante, los muertos que cantaban de desesperación comenzaron a moverse al unísono, formando un círculo masivo alrededor de Ulthultus y Alon.
Goteo—goteo—
La sangre que fluía de los muertos empapaba el suelo, marcando su límite.
De esta manera se formó un coliseo de rojo sangre.
En la arena de las cenizas decorada por el derramamiento de sangre,
\[¡Bajo el gran pacto, hasta que termine el duelo, nadie podrá interferir en esta batalla sagrada!\]
Tan pronto como se hizo la declaración, los cuerpos de los muertos explotaron, creando un muro de sangre. Con esto, una gruesa sonrisa apareció en el rostro de Ulthultus.
Fue una clara expresión de alegría.
Sin embargo, por el contrario, el rostro de Alon permaneció completamente carente de emociones.
Pero—
‘…Quiero ir a casa.’
Detrás de su rostro impasible, Alon temblaba de miedo desesperado.
No importa cuántas veces se lo recordara, la razón por la que Alon vino al Norte fue para matar al Dios Exterior Ulthultus que estaba frente a él.
Para ello, Alon había preparado todo lo que necesitaba para enfrentarse al dios desde que se enteró de su despertar. Ahora sólo quedaba llevarlo a cabo.
Sin embargo, a pesar de estar completamente preparado, la mente de Alon estaba llena de miedo por la abrumadora presión que emanaba del dios, mucho más allá de su imaginación.
‘…Mantén la calma.’
A pesar de haber tomado el “Elixir de la Excepcionalidad” que se suponía estabilizaría su estado mental, Alon apenas logró calmar su corazón inquieto, pero a diferencia de su rostro sin emociones, su corazón comenzó a latir incontrolablemente.
No fue sólo la presión instintiva que exudaba el dios. Había una cosa que difería de sus expectativas.
‘¿Por qué el proceso de manifestación ya ha avanzado tanto?’
Todos los Dioses Exteriores, una vez que descienden, tardan en adaptarse a la realidad y eventualmente completan el proceso de convertirse en un “Dios Sabio” Ulthultus no debería haber sido diferente.
Y, sin embargo, a pesar de ello, la manifestación de Ulthultus había progresado más rápido de lo esperado.
Aunque debería haber quedado aproximadamente un mes, el Dios Exterior que tenía delante ya estaba cerca de convertirse en un dios completamente sabio. Estaba claro de ver.
Este rápido progreso en la manifestación fue un factor que Alon no había previsto.
Cuanto más se acerca un dios a convertirse en un dios sabio, más fuerte se vuelve.
\[Pero aún más curioso. Oh noble que floreció en medio del salvajismo, ¿por qué conoces nuestro pacto, aunque no seas de esta época?\]
Mientras Alón tragaba secamente, recordando ese punto, Ulthultus lo interrogó.
Sin embargo, Alon ya no tuvo el lujo de responder tranquilamente a sus palabras.
‘¿Puedo hacer esto?’
Innumerables dudas y confusión llenaron su mente.
Ulthultus, que se había vuelto mucho más fuerte de lo esperado, estaba sacudiendo la determinación que Alon apenas había mantenido con pociones, pero pronto se sacudió la negatividad.
Desde el momento en que llegó a este punto, Alon supo que solo le quedaba un camino por recorrer.
Mientras Alon superaba su confusión y caía en silencio, Ulthultus, todavía de buen humor, sonrió ampliamente y habló.
\[Si no quieres hablar, que así sea. Tienes el derecho. Entonces, comencemos el duelo sagrado.\]
A medida que la sonrisa del gigante se hacía más profunda, levantó el brazo.
\[El Duelo de Babilonia.\]
Ulthultus comenzó a dar un paso hacia Alon.
Con cada paso, el suelo, manchado de ceniza y sangre, resonaba con ruido y dejaba huellas, pero Alon no hacía ningún movimiento.
Él simplemente se quedó allí, esperando al ser que tenía delante.
Y luego-
¡golpe!
Incluso cuando Ulthultus lo alcanzó con un sonido masivo y levantó el puño, Alon permaneció en silencio, simplemente mirando.
Desde la distancia comenzaron a surgir voces curiosas de los vivos, pero Alon mantuvo su silencio, observando las acciones del gigante.
La razón era simple.
‘Las reglas.’
Huir o moverse en esta situación violaría las reglas del gran duelo babilónico, que había existido en la era olvidada de los dioses.
En el duelo babilónico sólo había dos reglas.
El atacante y el defensor se turnan y el defensor no puede moverse.
El que solicitó el duelo deberá ceder el primer ataque.
Este estilo de duelo por turnos significaba que, si Alon daba un solo paso, perdería su importancia.
Además, hacerlo lo despojaría de la oportunidad de tratar con el Dios Exterior que tenía ante sí.
Sin las restricciones del duelo, no habría forma de que matara a este dios, que podía masacrar sin esfuerzo incluso a los Caballeros Maestros de un solo golpe.
En otras palabras, este duelo era el único medio para que Alon impusiera restricciones que le permitieran ganar.
“Fijación.”
Así que lo único que Alon pudo hacer en ese momento fue defenderse.
Murmurando en voz baja, una esfera apareció ante Alon.
“Condensación.”
La esfera condensada se centró en su brazo izquierdo.
“Refuerzo.”
Con las palabras murmuradas, la energía condensada en su brazo izquierdo comenzó a emitir una luz profunda.
“Intensificación.”
Cuando terminó de hablar y selló el gesto final, Ulthultus, todavía sonriendo ampliamente, retiró el puño.
Los músculos retrocedieron como una balista.
La fuerza reunida comenzó a concentrarse en el puño estirado.
Alon conocía bien esta técnica.
Porque lo había visto antes.
Con un segundo podría romper el suelo.
Con cinco segundos podría romper el cielo.
Con diez segundos, podría revolucionar el mundo.
Esta era la Canción de la Destrucción.
\[Realmente impresionante…\]
Sintiendo una gran alegría al seguir las reglas de Babilonia, Ulthultus sonrió mientras todos a su alrededor mostraban expresiones de conmoción.
Aunque no lo entendieron del todo, instintivamente se dieron cuenta.
La fuerza en la mano del Dios Exterior estaba lejos de ser ordinaria.
En el mismo momento en que la mirada de todos convergió-
\[¡Oh, el honorable que entiende la nobleza del duelo!\]
Se giró el puño.
!!!!
Con un rugido ensordecedor, todo fue arrasado.
El suelo estalló como si su caparazón se hubiera roto.
El aire vibró, creando un sonido áspero de explosión.
El mundo dentro del alcance de su golpe se convirtió momentáneamente en un vacío.
Y luego-
Boom—!!!
Tras la explosión retardada y ensordecedora, el polvo gris se esparció en todas direcciones.
“Esto es increíble.”
Podían verlo.
El mundo, completamente destruido, sin nada donde había golpeado el puño de Ulthultus.
Se formó un enorme cráter en forma de cono en el suelo y el cielo gris se abrió, permitiendo que una puesta de sol púrpura proyectara su luz sobre la tierra.
Un poder abrumador.
Mientras los vivos, que habían estado mirando fijamente a Ulthultus de pie contra el atardecer, comenzaron a sentir una mezcla de desesperación y asombro-
“El Conde… ¿sigue vivo?”
“¿Qué? ¿Qué quieres decir—”
La mirada de todos se desplazó hacia el espacio cónico ante el murmullo de un caballero.
“Increíble…”
Junto con la baja maldición de un caballero, todos lo vieron.
El conde Palacio, empapado en sangre, se puso de pie.
La condición del Conde estaba lejos de ser normal.
Su brazo derecho colgaba flácido, incapaz de ejercer fuerza alguna, y la sangre que brotaba de su cuerpo parecía indicar que su muerte se acercaba.
Sin embargo, a pesar de tales circunstancias, Alon se mantuvo firme, mirando directamente al gigante sin dejar rastro de emoción.
Cuando el colgante en forma de loto alrededor del cuello del Conde se convirtió en cenizas y desapareció,
“Se han cumplido todas las condiciones.”
La voz del Conde resonó.
“Invoco el Juramento.”
⋯☽⚜︎⋯
El “Anillo del Arrogante” es un objeto que, al igual que el “Juramento” que adquirió originalmente, otorga poder a cambio de un precio.
La diferencia en el juego es que el objeto que obtienes varía dependiendo de si la clase del protagonista es un mago u otra profesión.
Hay otras dos diferencias.
Una es que, a diferencia del “Juramento” que usó originalmente, el anillo ofrece cuatro juramentos a la vez.
La otra es que, a diferencia del Juramento original, la condición de activación del anillo es que el usuario debe estar en un estado cercano a la muerte.
De esta forma se cumplieron todas las condiciones.
Había arrastrado intencionalmente al Dios Exterior a un duelo con restricciones.
Había bloqueado la mayor parte del dolor con la poción de Leviteón.
Había usado el artefacto único que adquirió antes de detenerse en Caliban —el “Colgante de la Reencarnación”, que aseguraba la supervivencia sin importar cuán gravemente herido estuviera— para resistir el ataque del dios.
Había reforzado obsesivamente sólo su mano izquierda, agarrando la poción de recuperación, para forzarla a entrar en su boca.
Y con ello cumplió las condiciones para el “Juramento.”
“…Lo realizaré.”
En el momento el tiempo se congeló, Alon, habiendo completado el Juramento, miró hacia adelante.
Ante él estaba el gigante, lleno de gran alegría, con los brazos abiertos, inmóvil.
Como si estuviera esperando el ataque de Alon, el gigante no se movió ni un centímetro.
Alon se tambaleó y extendió su mano izquierda ilesa.
“Llevó tanto tiempo preparar la poción de Leviteón, y sin ella, ni siquiera habría podido mantenerme en pie.”
Una reflexión pronunciada en medio del dolor sordo.
Incluso después de tomar la poción analgésica de Leviteon y forzar la poción de recuperación de mayor grado en su boca, el cuerpo de Alon todavía estaba roto.
A menos que fuera un elixir, su cuerpo no podía curarse instantáneamente.
Pero por ahora, poder levantar la mano izquierda era suficiente.
El gigante, que veneraba los duelos, había alcanzado la cima del salvajismo y había ganado honor, no interferiría ni evitaría el ataque de Alon.
No importa cuánto tiempo tomase preparar ese ataque.
“Huu—”
Mientras Alon observaba el aura mágica elevarse en espiral desde su mano levantada, retorciéndose en un vórtice, recordó el juramento que acababa de hacer y sonrió débilmente detrás de su rostro inexpresivo.
La naturaleza del Juramento, que requería un gran sacrificio a cambio de mayor poder, había hecho que sus restricciones fueran aún más severas de lo planeado originalmente.
Ulthultus se había vuelto más fuerte debido a su rápida manifestación, superando las expectativas de Alon.
Sin embargo.
Ahora, Alon estaba seguro.
Este ataque alcanzaría al Dios Exterior.
¡crack!
Cuando la espiral de electricidad comenzó a torcerse con un sonido extraño, Alon murmuró en voz baja y recordó los cuatro Juramentos.
“Refracción.”
El primer juramento. Para torcer las leyes del mundo al usar magia en esta tierra congelada.
“Punto.”
El segundo juramento. Torcer las leyes del mundo al usar magia en un estado cercano a la muerte.
“Condensación.”
El tercer juramento. Torcer las leyes del mundo al enfrentarse a un dios con magia.
“Aniquilación.”
El cuarto juramento.
Torcer las leyes del mundo al enfrentarse al gran dios del duelo Ulthultus con magia.
Alon miró hacia adelante.
Ante él se había formado una enorme línea de relámpagos rojos.
Delgado y largo.
Iluminado por la luz púrpura del sol poniente, brillaba de un carmesí intenso.
La magia gris que fluía del brazalete de su mano izquierda envolvía la línea roja de relámpagos como humo.
A los ojos de los caballeros y soldados, la figura de Alon se alzaba con el atardecer como telón de fondo.
A los ojos de Deus y Penia, dos “ojos” aparecieron detrás de Alon, grabados en la puesta de sol.
Con eso.
“Línea del Silencio.”
Mientras Alon murmuraba, un destello blanco cegador se dirigió hacia el gigante sonriente.
¡¡¡Boom!!!
La tierra gris recuperó brevemente la apariencia de un campo de nieve blanco puro.

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Capítulo 31
Patrociné a los Villanos (Novela) Capítulo 30
Estás leyendo el capítulo 30 de Patrociné a los Villanos (Novela), un novela. Durante diez años, apoyé a los villanos con la intención de reformarlos. Pero ahora, me encuentro como la mente maestra definitiva tras la oscuridad del reino... ## ⋯☽⚜︎⋯ Para el que le gustó The Eminence of Shadows,… Este capítulo tiene publicado el 16 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Diganmma. Patrociné a los Villanos (Novela) tiene 458 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.