Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 54 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La incesante música seguía asaltando sus oídos. Incluso tapándose los oídos con las manos, no consiguió frenar la metamorfosis que recorría su cuerpo. Sus manos parecen ahora las de un enfermo de gota: deformadas e hinchadas.
Charles se levantó tambaleándose y observó a su alrededor. Corrió hacia un armario del pasillo y cogió un par de utensilios de plata. Con un par de rápidos tajos de su espada oscura, los utensilios se convirtieron en afilados pinchos de plata.
Con un pincho en cada mano, Charles respiró hondo y se los clavó sin piedad en los tímpanos. El dolor punzante de los tímpanos perforados hizo que Charles cayera de rodillas, pero una expresión de alivio apareció en el rostro tras la máscara. La música había desaparecido; la incesante metamorfosis también había cesado.
Cepillándose el musgo que le había crecido en la piel, Charles siguió adelante. El peligro inmediato se había evitado, pero escapar de aquella nave gigante parecía mucho más difícil que entrar en ella. Navegar por la matriz de pasillos y habitaciones idénticos parecía haber mareado a Charles.
¿Debería explotar las paredes? ¿Pero el sonido de la explosión atraería a esos dos?
Justo cuando estaba sumido en la contemplación, detuvo sus pasos al posar su mirada en el cartel de una puerta que rezaba: Cuartel del Capitán.
Sin dudarlo un instante, Charles empujó la puerta. Si había algún lugar donde cabía un mapa, ¡era éste!
Al entrar, la visión de la niña de antes le dio la bienvenida. Estaba sentada ociosamente en la gran mesa de madera, con las piernas balanceándose ociosamente mientras entreabría su monstruosa boca, aparentemente cantando.
La peligrosísima situación no pudo impedir que Charles mirara hacia la pared. Era una carta náutica. ¡Y la carta marcaba una vasta región más allá de cualquier carta ordinaria!
Con un rápido movimiento, Charles lanzó la Hoja Oscura contra la niña mientras, al mismo tiempo, se lanzaba como un loco a por la carta náutica.
Acortando distancias, Charles pudo captar más detalles del mapa, y rápidamente memorizó los nuevos conocimientos. En ese momento, su Hoja Oscura dio un giro de 180 grados y le atravesó la cara.
La sangre inundó los ojos de Charles y su visión cubierta le impidió seguir estudiando el gráfico.
Cuando por fin consiguió quitarse la cuchilla de la cara y limpiarse la sangre, la niña ya estaba de pie detrás de él con una sonrisa en la cara. Separó los labios, pero Charles, ahora sordo, no pudo oír nada.
Detrás de la máscara de payaso, las comisuras de los labios de Carlos se alzaron en una mueca. "Así que ese gordo no es el verdadero rey. Tú eres el verdadero gobernante de Sottom, ¿no?"
Con una capacidad parecida a la telequinesis y el poder de animar y revitalizar cualquier cosa con su canto, Charles estaba seguro de que era algo más que una niña de seis o siete años. Y esas eran solo dos de las cartas que ella había revelado.
Con un indiferente movimiento de sus manos, Charles se encontró levitando en el aire.
¡Crack!
El antebrazo izquierdo de Charles se contorsionó en un giro antinatural. Sin embargo, el dolor agudo que le recorría el cuerpo no podía apartar la mirada de la carta náutica. Seguía tomando notas mentales con todo lo que podía reunir.
Un tinte de furia apareció en el rostro de la niña y, con un leve pellizco de sus manos, el cuerpo de Charles se contorsionó aún más hasta formar un ángulo extremo. Fue como si todos los huesos de su cuerpo se rompieran en un instante. Cayó al suelo como una marioneta rota.
En ese momento irrumpió "Rey", con el cuerpo cubierto de sangre y jadeando. Mirando fijamente la lastimosa figura de Carlos tendida en el suelo, en sus ojos brilló una intención asesina.
Thud, thud, thud.
"Rey" se acercó al hombre caído.
Sin embargo, justo cuando "Rey" iba a agacharse para recoger a Charles, éste saltó de repente y salió corriendo de la habitación con la agilidad de un guepardo.
"¡Wahahaha! No te lo esperabas, ¿verdad? ¡Usando esta máscara, gano una flexibilidad extrema! Intenta atraparme ahora, idiota". se burló Charles.
En cuanto salió de la habitación, no malgastó palabras. Sacó unos explosivos que llevaba encima, los encendió y se los lanzó por encima de los hombros. La explosión resultante le impulsó aún más lejos. Desinteresado por las consecuencias de sus travesuras, Charles vació rápidamente su bolsa de explosivos y los colocó en una esquina cercana.
Había memorizado el mapa. Ahora solo tenía que escapar para completar su misión.
¡Boom!
Con una atronadora explosión, el mundo giró a su alrededor. Un enorme agujero se abrió en la vivienda de "Rey". Más allá del agujero, Charles pudo ver la miseria de los camarotes de la nave residencial de Sottom. Haciendo caso omiso de la imponente altura de la nave en la que se encontraba, Charles dio un audaz salto al aire libre.
En el aire, el cuerpo de Carlos se ensanchó rápidamente y se transformó en un murciélago gigante de casi cinco metros de envergadura. Batiendo las alas enérgicamente, se dirigió a toda velocidad hacia el puerto.
De pie tras el enorme agujero dejado por la explosión y viendo cómo el murciélago se alejaba volando, el rostro de la niña se ensombreció de rabia. "¡Pasa las órdenes! ¡Avisad a todos los piratas en casa! Quien lo mate recibirá una recompensa de diez millones de Eco!", ordenó la niña.
El desaliñado "Rey" asintió apresuradamente y saltó por la abertura dañada.
Pronto, Charles se dio cuenta de que los cielos estaban lejos de ser seguros. Cuando llegó a la mitad de su viaje, se dio cuenta de que todos los cañones de Sottom empezaban a girar, y él era su objetivo.
¡Boom!
Un proyectil silbó en el aire hacia él. Con una rápida maniobra en el aire, Charles lo esquivó por los pelos. Sin embargo, la bala de cañón explotó junto a él, y la onda expansiva resultante le desvió con fuerza varios metros de su trayectoria.
Al replegar las alas mientras seguía volando, Charles descendió y se pegó a los tejados y mástiles de los barcos en un intento de eludir la implacable descarga de balas de cañón.
Sin el asalto de las balas de cañón, empezaron a presentarse otros peligros.
Se oyeron disparos y una ráfaga de balas salpicó de agujeros el ala izquierda de Charles.
Bajo él, los piratas del suelo parecían enloquecidos. Empuñaban todas las armas posibles y atacaban a Carlos con frenesí. A juzgar por sus rostros, enrojecidos por la excitación, Carlos pudo hacer una suposición aproximada: "Rey" seguramente había puesto una enorme recompensa por su cabeza.
Aparte de los disparos regulares, otros ataques inimaginables también trataron de derribar a Charles. Había bolas de fuego y rayos. Algunos piratas incluso consiguieron elevarse en el aire utilizando algún método desconocido para Carlos.
Bajo el aluvión de agresiones, las heridas empezaron a acumularse en Charles a pesar de su agilidad.
Una bala RUM dejó un enorme agujero en la parte inferior del cuerpo de Charles. Una abrumadora sensación de fatiga se apodera de él y su conciencia se desvanece.
Unos segundos después, su camino se despejó. Todos los piratas habían desaparecido, y el muelle lleno de barcos estaba ante sus ojos.
Pero antes de que Charles pudiera sentir siquiera una pizca de júbilo, un borrón amarillo surgió del suelo y se abalanzó sobre él. Su maltrecho cuerpo no resistió el fuerte impacto y cayó en picado hacia el mar.
A mitad de la caída, Charles se volvió con mucha dificultad para ver a "Rey" aferrado a él y royendo su carne con enloquecida sed de sangre.
¡Splash!
Ambos se zambulleron en las aguas heladas.
En la oscuridad del mar, Charles luchó violentamente para quitarse de encima a "Rey". Cuando estaba a punto de conseguirlo, del cuerpo de "Rey" brotaron docenas de criaturas parecidas a ciempiés. Con sus patas ganchudas, se aferraron a Carlos y lo sujetaron a él y a "Rey". Su sangre mezclada tiñó lentamente el mar de rojo.
En medio de su incesante roer, los podridos dientes de "Rey" se desmoronaron rápidamente para ser sustituidos por afilados colmillos negros como la tinta. Parecía un ogro voraz mientras desgarraba la carne de Carlos, trozo tras trozo, en un intento de devorarlo vivo.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 54
Estás leyendo el capítulo 54 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 13 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.