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Leer Nexum (Novela) Capítulo 79 online gratis en español

El campo de entrenamiento del Gobierno Mundial hizo que Kael reconsiderara todo lo que alguna vez había llamado "pista de obstáculos". Y eso ya era decir mucho. Los Retornados tenían una pista brutal. Difícil. Peligrosa. Diseñada para convertir personas normales en corredores capaces de sobrevivir a Nexum. Pero esto... Esto parecía haber sido diseñado por un grupo de científicos que odiaban profundamente a los atletas. Kael caminó detrás de Mira y Aleksei mientras observaba la enorme instalación. Había plataformas flotantes. Columnas móviles. Túneles suspendidos en el aire. Anillos gravitatorios. Muros que cambiaban de posición. Portales. Literalmente portales. —No. Dijo Kael. —¿No qué? Preguntó Mira. —Eso. Señaló un portal. —Eso no pertenece a una pista de entrenamiento. —Claro que sí. —No. —Claro que sí. —Es un portal. —Correcto. —¿Qué hace un portal aquí? —Complicar tu día. Kael miró a Aleksei. —¿Ella siempre es así? —Sí. —Lo siento. —Gracias. Llegaron a una plataforma de observación. Debajo se extendía una monstruosidad tecnológica gigantesca. Una voz artificial resonó. Prueba de movilidad avanzada. Nivel inicial. Adaptación espacial. Kael levantó una ceja. —¿Nivel inicial? —Sí. —No me gusta cómo sonó eso. Mira sonrió. —Espera a escuchar los niveles avanzados. Kael decidió que prefería no hacerlo. Una compuerta se abrió. —Cuando quieras. Dijo Aleksei. Kael respiró profundamente. Después sonrió. Aquella sonrisa. La misma que aparecía cuando estaba frente a algo peligroso. Algo absurdo. Algo que no debería existir. Porque una parte de él estaba preocupada. Pero otra parte... Estaba emocionadísima. Y saltó. Los primeros segundos fueron fáciles. Demasiado fáciles. Corrió por una serie de plataformas. Saltó entre barras metálicas. Escaló una pared inclinada. Giró en el aire. Aterrizó con precisión. —Bien. Dijo Kael. —Esto sí lo conozco. En ese instante atravesó el primer portal. Y apareció veinte metros más arriba. —¿QUÉ? Su cuerpo reaccionó por puro instinto. Se aferró a una barra antes de caer. Desde arriba escuchó la risa de Mira. —¡Bienvenido al entrenamiento moderno! —¡ESO DEBIÓ VENIR CON UNA ADVERTENCIA! —¡Lo hizo! —¡NADIE ME LA DIJO! —¡Era una advertencia visual! —¡ESO NO CUENTA! Consiguió estabilizarse y continuó avanzando. Un minuto después atravesó otro portal. Esta vez apareció de lado. Literalmente. Porque la gravedad había cambiado. Kael cayó hacia una pared. —¡NO NO NO NO NO! Impactó contra la superficie. Pero no cayó. La pared era ahora el suelo. Permaneció inmóvil unos segundos. —Odio este lugar. Mira se estaba riendo tanto que casi no podía hablar. —Todavía no llegas a la parte divertida. —¿EXISTE UNA PARTE MÁS DIVERTIDA? —Sí. La gravedad volvió a cambiar. Y Kael salió disparado hacia arriba. —¡AAAAAAAH! —Esa es la parte divertida. —¡PARA TI! Logró girar en el aire. Ajustó su cuerpo. Encontró una barra. La utilizó para impulsarse. Poco a poco empezó a adaptarse. Porque ese era uno de sus mayores talentos. No era el más fuerte. No era el más inteligente. No era el más experimentado. Pero aprendía increíblemente rápido. Cada salto mejoraba. Cada error se reducía. Cada movimiento se volvía más eficiente. Los científicos observaban los datos. —Adaptación excepcional. —Tiempo de ajuste muy superior a la media. —Respuesta motora sobresaliente. —Y eso que esta prueba es sin las ventajas del IBN. Aleksei sonrió. —Ya lo sabía. Entonces llegó la siguiente sección. Y Kael comprendió inmediatamente que alguien en el Gobierno Mundial era un psicópata. Había una zona de baja gravedad. Saltó. Y salió disparado como un proyectil. —¡NO CALCULÉ ESO! Giró varias veces. Sus piernas dejaron de encontrar suelo. Sus brazos intentaban corregir trayectoria. Durante unos segundos parecía una bolsa lanzada por una tormenta. Mira casi se cae de la plataforma de observación de tanto reírse. —¡PARECES UN PEZ! —¡NO SÉ QUÉ HAGO! —¡SE NOTA! Kael chocó contra una red de seguridad. Quedó colgando. —Voy a demandar a la gravedad. —¿Cuál de todas? Preguntó Aleksei. —Buen punto. Minutos después llegó a una zona de gravedad aumentada. Y el problema se invirtió. Ahora cada paso pesaba el doble. Luego el triple. Después el cuádruple. El simple hecho de correr se convirtió en una batalla. El sudor comenzó a recorrer su frente. Sus músculos ardían. —Uff esto es malo para el corazón. Pero continuó avanzando. Saltó. Escaló. Rodó. Se levantó. Volvió a intentarlo. Y poco a poco... Empezó a entender. No se trataba de luchar contra la gravedad. Se trataba de trabajar con ella. Adaptarse. Sentirla. Aprovecharla. Cuando finalmente cruzó la línea de llegada estaba jadeando. Cansado. Golpeado. Cubierto de polvo. Y sonriendo. Muchísimo. Mira lo señaló. —Ahí está. —¿Qué? —Esa expresión. Kael respiró profundamente. —Esto es increíble. Aleksei sonrió. —Lo sabía. —Es una locura. —Correcto. —Es peligrosísimo. —Correcto. —Probablemente voy a romperme algo. —Muy correcto. Kael volvió a observar el inmenso campo de entrenamiento. Las plataformas. Los portales. Las zonas gravitatorias. Los recorridos imposibles. Por primera vez desde que dejó a los Retornados... Sintió algo parecido a cuando entró a Nexum. La sensación de estar frente a un mundo completamente nuevo. Difícil. Peligroso. Desconocido. Y precisamente por eso... Irresistible. Mira se acercó a él. —¿Preocupado por los combates en gravedad alterada? Kael soltó una risa. —Muchísimo. —Bien. —¿Bien? —Los que no se preocupan suelen terminar contra una pared. —Eso no ayuda. —No intentaba ayudar. Y mientras los científicos preparaban la siguiente prueba, Kael volvió a mirar aquella gigantesca instalación. Pensó en Mara. En Elena. En Elias. En todos los Retornados. Si ellos pudieran ver aquello, se volverían locos. Especialmente Mara. Probablemente intentaría romper todos los récords en la primera semana. Y Elena encontraría alguna forma creativa de convertir los portales en un problema para todos. La idea le arrancó una sonrisa. Después se puso de pie. Miró el siguiente recorrido. Y dio un paso adelante. Porque cuanto más veía del Gobierno Mundial... Más comprendía una verdad sencilla. Apenas había comenzado su entrenamiento. Y el Kael que regresaría algún día a los Retornados sería muy diferente del que se había despedido de ellos al amanecer. Los científicos esperaban encontrar una mejora. Quizás un veinte por ciento. Tal vez un treinta. Lo normal. Lo razonable. Lo que las estadísticas consideraban posible. Entonces Kael activó el IBN. Y las estadísticas comenzaron a llorar en silencio. La segunda prueba era mucho más grande. Mucho más compleja. Y considerablemente más cruel. La estructura parecía una ciudad suspendida en el aire. Cientos de plataformas. Campos gravitatorios. Portales visibles e invisibles. Superficies móviles. Corredores que cambiaban de posición. Secciones térmicas. Zonas de oscuridad total. —Recorrido avanzado. Anunció una voz artificial. —Uso completo de implantes autorizado. Kael sonrió. —Ahora sí. Sus ojos adquirieron un brillo tenue. FUNCIÓN NEURONAL ACTIVADA El mundo pareció ralentizarse. No físicamente. Mentalmente. Los movimientos de las plataformas comenzaron a tener sentido. Los cambios gravitatorios dejaron de parecer aleatorios. Los patrones ocultos empezaron a emerger. FUNCIÓN COGNITIVA ACTIVADA Miles de variables se organizaron dentro de su mente. Trayectorias. Ángulos. Velocidades. Probabilidades. Donde antes veía obstáculos... Ahora veía rutas. Mira observó los datos. —Ahí está. Aleksei sonrió. —Empieza a pensar como un usuario IBN. La compuerta se abrió. Kael salió disparado. Los primeros metros fueron absurdamente rápidos. Saltó entre plataformas móviles. Corrió por una pared vertical. Giró sobre una barra suspendida. Atravesó un portal. Y apareció al revés. Pero esta vez no se sorprendió. Ya había previsto el cambio. Giró en el aire. Reorientó su cuerpo. Aterrizó perfectamente. —¿Qué demonios? Murmuró uno de los científicos. —Aprendió demasiado rápido. Kael continuó avanzando. Una zona de gravedad extrema apareció frente a él. La mayoría de los usuarios reducían velocidad. Kael hizo exactamente lo contrario. SISTEMA MÚSCULO-ESQUELÉTICO ACTIVADO (SMS) Los músculos potenciados absorbieron el peso adicional. Entonces hizo algo que nadie esperaba. MANIFESTACIÓN SINTÉTICA NANOTECNOLÓGICA (NSR) Las placas nanotecnológicas emergieron desde sus brazos. Desde sus piernas. Desde su espalda. Se clavaron en una superficie metálica. Y la gravedad comenzó a atraerlo. Con violencia. —¿Está usando la gravedad como acelerador? Preguntó un científico. —Sí. Respondió Aleksei. —Y acaba de improvisarlo. La fuerza gravitatoria lo arrastró hacia adelante. Kael utilizó aquella atracción como una catapulta. Liberó las placas. Y salió disparado. Atravesando medio recorrido en segundos. —Eso fue una locura. —Correcto. Dijo Mira. —Y funcionó. Kael aterrizó sobre una plataforma giratoria. Sin detenerse. Volvió a saltar. Otro portal. Otro cambio. Esta vez apareció en una zona completamente oscura. Pero ya estaba preparado. SISTEMA SENSORIAL ACTIVADO La oscuridad desapareció. No porque hubiera luz. Sino porque podía sentir el entorno. Cambios de temperatura. Vibraciones. Corrientes de aire. Resonancias estructurales. Era como si el escenario respirara. Y él pudiera escucharlo. Detectó una vibración anómala. Saltó hacia un lado. Un portal invisible apareció exactamente donde habría aterrizado. —¿Lo vio? Preguntó un investigador. —No. Respondió Mira. —Lo sintió. Kael sonrió. —Bonito intento. Continuó avanzando. La siguiente sección estaba diseñada para agotar usuarios. Gravedad variable. Temperaturas extremas. Distancias largas. Normalmente los competidores terminaban exhaustos. Kael activó otra función. SISTEMA CARDIOVASCULAR OPTIMIZADO Su respiración se estabilizó. Su corazón comenzó a trabajar con una eficiencia absurda. SISTEMA ENERGÉTICO ACTIVADO La fatiga disminuyó. Los movimientos siguieron siendo explosivos. Los científicos observaban los datos sin parpadear. —Consumo energético estable. —Frecuencia cardíaca controlada. —Eficiencia anormal. Uno de ellos negó con la cabeza. —Parece que el recorrido se está cansando antes que él. Mira soltó una carcajada. —Eso suena exactamente a Kael. La última sección apareció. Y era ridícula. Cientos de plataformas flotaban dentro de una enorme esfera gravitatoria. Cada una tenía una gravedad diferente. Arriba. Abajo. Lateral. Diagonal. Un caos absoluto. El tipo de escenario que haría llorar a cualquier instructor normal. Kael observó el campo. Durante tres segundos. Y sonrió. Porque por primera vez... No sintió miedo. Sintió curiosidad. Entonces corrió. Saltó hacia una plataforma. La gravedad cambió. Giró. Utilizó una placa nanotecnológica como punto de apoyo. Se impulsó. Atravesó un portal invisible. Apareció en otra dirección. Se adaptó. Volvió a saltar. Las trayectorias comenzaron a encadenarse. Movimiento tras movimiento. Como si estuviera bailando con la física. O desafiándola. Probablemente ambas. Los científicos dejaron de hablar. Porque ya no estaban evaluando. Estaban observando. Y la diferencia era enorme. Mira sonrió. —Lo encontré. Aleksei la miró. —¿Qué? —La razón por la que A.D.A.M. estaba tan interesado. Abajo. Entre gravedad imposible. Portales. Plataformas. Y tecnología absurda. Kael avanzaba como si hubiera nacido para aquello. No porque fuera perfecto. Tropezaba. Cometía errores. Tenía que improvisar constantemente. Pero cada error se convertía en una ventaja segundos después. Era adaptación pura. Cuando finalmente alcanzó la meta, aterrizó de rodillas. Respirando con fuerza. Sudando. Agotado. Pero con una enorme sonrisa. La pantalla principal se iluminó. NUEVO RÉCORD DEL CAMPO Silencio. Uno de los científicos revisó los datos tres veces. —Eso no es correcto. Otro revisó también. —Sí lo es. —Pero es su primer intento. —Lo sé. —Eso es imposible. Aleksei cruzó los brazos. —Bienvenido al club. Kael levantó la vista. —¿Gané? Mira soltó una carcajada. —No. —¿No? —Acabas de desbloquear los niveles difíciles. La sonrisa desapareció lentamente del rostro de Kael. —No me gusta hacia dónde va esta conversación. Aleksei comenzó a caminar hacia la salida. —Descansa. —¿Por qué? —Porque mañana empieza el entrenamiento serio. Y por primera vez en varios minutos... Kael sintió miedo. Un miedo pequeño. Muy pequeño. Porque si aquello había sido apenas el calentamiento... El Gobierno Mundial estaba compuesto por auténticos lunáticos. Y, para su desgracia, acababa de descubrir que le encantaba.
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Nexum (Novela) Capítulo 79

Estás leyendo el capítulo 79 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 30 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.