Leer Nexum (Novela) Capítulo 67 online gratis en español
El viaje duró apenas unos segundos.
Para Mara y Elena fue como si el mundo hubiera desaparecido y reaparecido.
Un instante estaban en medio del almacén.
Al siguiente se encontraban en una plataforma elevada dentro de La Ciudad.
Lejos.
Demasiado lejos.
Elena fue la primera en reaccionar.
—¡Tenemos que volver!
Mira Caelúm no respondió.
Simplemente observaba el horizonte.
Mara dio un paso adelante.
—Lo dejaste allí.
Silencio.
—Ese monstruo estaba agotándolo.
Silencio otra vez.
—¡Kael estaba peleando solo!
Finalmente Mira habló.
—Correcto.
La respuesta hizo que Mara apretara los puños.
—¿Correcto?
—Era su pelea.
—¡No!
Por primera vez desde que la conocía, Elena vio a Mara realmente enfadada.
No irritada.
No frustrada.
Enfadada de verdad.
—Éramos un equipo.
—Y por eso las saqué de allí.
—Podías ayudarlo.
—Podía.
—Entonces ¿por qué no lo hiciste?
Mira giró lentamente la cabeza.
Aquellos ojos brillantes se clavaron en Mara.
La temperatura emocional de la conversación cambió instantáneamente.
Ya no era una discusión.
Era algo más profundo.
Más peligroso.
—Porque Kael tiene una misión que cumplir.
—¿Y si muere?
—Entonces no era digno del IBN.
El silencio fue brutal.
Incluso Elena abrió los ojos sorprendida.
Mara dio otro paso.
—¿Cómo puedes decir eso?
La voz le tembló ligeramente.
—¿No son compañeros?
Mira permaneció inmóvil.
—Sí.
—Entonces actúas como si no te importara.
—Te equivocas.
—¿O acaso estás intentando deshacerte de él?
Aquello fue demasiado.
El aire pareció congelarse.
Por primera vez desde que apareció, Mira mostró una expresión completamente seria.
No enfadada.
No furiosa.
Algo peor.
Decepcionada.
Y durante un instante, Mara sintió algo extraño.
Como si una madre acabara de ser acusada injustamente por una hija.
Mira dio un paso hacia ella.
No necesitó levantar la voz.
—Ten cuidado con lo que dices.
Mara sostuvo la mirada.
Apenas.
Porque la presión que emanaba de aquella mujer era aplastante.
Entonces ocurrió algo inesperado.
Mira la observó durante unos segundos.
Y su expresión cambió.
Muy levemente.
Como si acabara de leer un libro entero.
—Mara.
La joven se congeló.
—¿Cómo sabes mi nombre?
Mira no respondió directamente.
Sus ojos permanecieron fijos en ella.
—Entraste en Nexum.
Mara sintió un escalofrío.
—No recuerdas quién eras antes. Y allí perdiste a alguien.
Mara dejó de respirar durante un segundo.
—Alguien que considerabas tu hermano.
El golpe emocional fue inmediato.
Porque era verdad.
Una verdad que casi nunca compartía.
Una herida que normalmente mantenía enterrada.
—¿Cómo...?
Mira cerró los ojos brevemente.
—Las personas dejan huellas.
Mara ya no tenía palabras.
Aquella mujer había visto demasiado.
Demasiado rápido.
Demasiado profundo.
Y por primera vez comprendió por qué la llamaban Legendaria.
No era sólo poder.
Era algo más.
Mucho más.
Mientras tanto, Elena permanecía callada.
Sentada.
Observando el suelo.
Pensando únicamente en Kael.
Porque toda aquella discusión tenía una pregunta que seguía sin respuesta.
¿Estaba vivo?
Mira la observó también.
Y por un instante su expresión se suavizó.
Sólo un poco.
Luego sacó algo.
El identificador.
El mismo que Kael había entregado a Mara.
Lo sostuvo unos segundos.
Y se lo devolvió.
Sin explicaciones.
Sin discursos.
Sin promesas.
Mara lo tomó lentamente.
—¿Qué significa esto?
Mira no respondió.
Simplemente permaneció observando el horizonte de La Ciudad.
Pensativa.
Lejana.
Como si estuviera viendo algo que ellas no podían ver.
O recordando algo que preferiría olvidar.
Pasaron varios segundos.
Nadie habló.
Finalmente Mira comenzó a caminar.
—Espera —dijo Elena.
Mira se detuvo.
—¿Kael va a volver?
La Legendaria permaneció inmóvil.
De espaldas.
Durante unos segundos interminables.
Y entonces respondió.
—Eso depende de él.
Nada más.
No añadió explicaciones.
No añadió consuelo.
No añadió esperanza.
Simplemente siguió caminando.
Y desapareció.
Mara observó el identificador que tenía en la mano.
Elena continuó mirando el suelo.
Y ambas comprendieron algo inquietante.
Mira nunca había dicho que Kael estuviera en peligro.
Nunca había dicho que fuera a morir.
Nunca había mostrado miedo.
Lo único que había mostrado era expectativa.
Como si estuviera esperando que él demostrara algo.
Algo importante.
Algo que sólo podía descubrir enfrentándose a aquello completamente solo.
Y de alguna forma...
eso resultaba mucho más inquietante que cualquier otra respuesta.
El combate había dejado de parecer una pelea.
Era una ejecución lenta.
Pero no de la forma que Rainer imaginaba.
Kael estaba apoyado contra los restos de un muro derrumbado.
Sangre en la ropa.
Respiración irregular.
La visión borrosa.
Las funciones del IBN aparecían y desaparecían como luces defectuosas.
Y cada cierto tiempo llegaba otro pulso.
Más dolor.
Más presión.
Más insistencia.
Como si algo dentro del implante estuviera empujándolo hacia una decisión.
Rainer caminaba lentamente a su alrededor.
Disfrutándolo.
—Realmente me preocupó lo que Mira Caelúm dijo de ti. Qué decepción. Pensé que serías más difícil de derrotar.
Otro golpe.
Kael rodó por el suelo entre escombros.
Intentó levantarse.
Volvió a caer de rodillas.
—¿Eso es todo lo que tienes como usuario IBN?
No obtuvo respuesta.
Kael apenas podía concentrarse.
Pensó en Mara.
Pensó en Elena.
Pensó en la carta.
Pensó en la casa destruida.
Pensó en Nexum.
Y en medio de todo eso el IBN seguía presionando.
Una orden.
Una necesidad.
Una solución.
Rainer levantó su enorme arma personalizada.
—Voy a admitir algo.
Kael apenas escuchaba.
—Cuando vi lo que hiciste con mis hombres pensé que eras especial.
El líder criminal apoyó el arma sobre el hombro.
—Pero resulta que sólo eres otro niño jugando con tecnología que no entiende.
Kael observó el arma.
Y entonces algo llamó su atención.
No el diseño.
No la energía.
Las conexiones.
La estructura.
La forma en que estaba construida.
Se veía resistente.
Mucho más resistente que cualquier otra arma que hubiera visto.
Una idea apareció.
La misma de siempre.
Absurda.
Desesperada.
Probablemente estúpida.
Lo que, siendo honestos, describía la mitad de las mejores ideas de Kael.
Rainer volvió a acercarse para dispararle con el arma para terminarlo.
Y en un movimiento repentino, Kael le dio una patada en los testículos con la armadura NSR y una pequeña descarga eléctrica.
—Hijo de….
Rainer había bajado la guardia porque Kael estaba débil, estaba seguro que iba a acabar con él.
Kael cayó al suelo con el arma de Rainer en sus manos.
El criminal se quedó quieto recuperándose del dolor del golpe bajo y estaba algo paralizado por el choque eléctrico.
Luego soltó una carcajada.
—¿Vas a dispararme con mi propia arma?
Kael apenas logró incorporarse.
—Es el plan.
—No sabes usarla.
—Es un detalle.
—Está personalizada.
—Otro detalle.
—Además no vas a matarme con ella. Tiene protocolos de uso. Solo la puedo usar yo.
Kael levantó el arma con una intención.
—Hoy descubriremos cosas.
El IBN de Kael ya sabía su intención.
La NSR comenzó a extenderse.
Filamentos metálicos nanotecnológicos recorrieron la superficie del arma.
Líneas de energía aparecieron sobre la estructura.
Más.
Y más.
Y más.
Tanto que cambió la estética del arma y esta se activó.
En ese momento Kael recordó las palabras de Silas.
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—Hoy fue la primera vez que peleé de verdad. Pero no eran personas. Solo… cosas.
—Y te preocupa lo que harás cuando no sean…cosas.
Kael no respondió.
Silas se apoyó en una estructura metálica.
—Escucha bien. Cuando estás en peligro no te preguntas eso antes de tiempo.
Kael lo miró por fin.
—¿Y cuándo es el tiempo?
—Cuando ya no tengas opción.
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También recordó las de Mira
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—Matar forma parte del crecimiento del IBN. ¿Sabes cómo llegué hasta donde estoy? Tomando decisiones que juré que nunca tomaría. Cuando llegue el momento... no te juzgues demasiado rápido por las decisiones que tomes.
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Y las de Mara
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—La mayoría de las peleas no las gana el más fuerte. Las gana quien tuvo ventaja primero.
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La sonrisa de Rainer desapareció.
Y por primera vez comprendió lo que estaba ocurriendo.
—Espera...
Kael apretó el gatillo.
El mundo se volvió blanco.
Un haz de energía salió disparado.
No parecía un disparo.
Parecía una columna de luz atravesando el barrio.
El suelo tembló.
Los edificios cercanos vibraron.
La trayectoria continuó más allá del objetivo.
Más allá de las ruinas.
Más allá de las estructuras viejas.
Ascendiendo hacia el cielo.
Visible desde kilómetros de distancia incluso desde la base de Los Retornados.
En La Ciudad.
Mara y Elena estaban en silencio.
Preocupadas por Kael.
Entonces el horizonte se iluminó.
Una gigantesca columna de luz ascendió desde la zona del almacén.
Ambas se pusieron de pie inmediatamente.
—¿Qué fue eso? —susurró Elena.
Mara ya conocía la respuesta.
O al menos la sospechaba.
—Kael.
De vuelta en el almacén.
El silencio era absoluto.
El arma cayó al suelo.
Humeando.
Todavía intacta.
Milagrosamente intacta.
Kael la observó.
Sorprendido.
—¿Sobreviviste?
Era posiblemente la conclusión menos importante de toda la situación.
Pero también la más Kael posible.
A pocos metros, Rainer permanecía tendido entre los escombros.
Su armadura IBT había colapsado.
Los sistemas estaban destruidos.
Las luces de los implantes parpadeaban erráticamente.
Ya no parecía un monstruo invencible.
Sólo un hombre derrotado.
Kael respiró con dificultad.
Y entonces notó algo.
El pulso.
Había desaparecido.
Por primera vez en mucho tiempo.
Silencio.
Dentro del IBN.
Silencio absoluto.
Eso lo asustó más que el dolor.
Porque no sabía si significaba que había superado algo...
o que apenas acababa de cruzar una línea de la que no podría regresar.
Se apoyó en el arma para mantenerse en pie.
La única buena noticia era que, aparentemente, había encontrado un arma capaz de sobrevivir a sus locuras.
La mala noticia era que acababa de descubrirlo en el peor día posible.
Y mientras observaba al líder criminal derrotado, comprendió que las respuestas que buscaba seguían allí.
La carta.
Los IBT ocultos.
La Faxxion.
Su pasado.
Todo seguía esperándolo.
Pero ahora tendría que averiguar si había pagado un precio demasiado alto para acercarse a la verdad.

El Antagonista de esta misión. “Rainer”

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Nexum (Novela) Capítulo 67
Estás leyendo el capítulo 67 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 27 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.