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Leer Nexum (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

La discusión no podía durar mucho. Estudiaban cálculos. Riesgos. Escenarios políticos. Probabilidades de guerra. Y al final, como suele ocurrir con las decisiones realmente peligrosas, terminaron reduciendo algo gigantesco a una pregunta brutalmente simple: ¿Quién iba a cargar con el IBN? La respuesta inicial fue Elías. No porque fuera el mejor candidato. Sino porque era el único adulto en la sala dispuesto a sacrificarlo todo sin vacilar. El líder. El escudo. El hombre que ya llevaba demasiado peso encima y aun así seguía buscando más. La lógica era cruel pero clara. Elías ya poseía experiencia de combate, liderazgo, implantes avanzados y control mental suficiente para soportar algo así. Aunque el precio fuera monstruoso. Ya estaban en el laboratorio haciendo los preparativos. Kael estaba presente. Varek explicó el problema con absoluta frialdad científica. —Para integrar el IBN habría que retirar los IBT actuales. Kael frunció el ceño. —¿Y eso qué implica? —Trauma nervioso severo. Colapso muscular parcial. Riesgo de rechazo sistémico. Silencio. Luego añadió: —Y después vendría la integración del IBN. Kael lentamente entendió. —…Sufriría dos veces. Varek asintió. —Si sobrevive al primer proceso. Elías permanecía sentado en silencio mientras los demás discutían porcentajes de mortalidad como si hablaran del clima. —Las probabilidades son malas —admitió Varek—. Muy malas. —¿Cuánto? —preguntó Kael. Varek no quiso responder. Eso ya era suficiente respuesta. Uno de los veteranos finalmente dijo: —Pero Elías tiene más posibilidades que cualquier otro. Kael sintió algo helado en el pecho. Miró a Elías. Y entendió inmediatamente algo horrible. Elías ya había aceptado hacerlo. Sin decirlo. Sin dramatismo. Ya había tomado la decisión en silencio. Como siempre. Porque esa era su maldita costumbre. Cargar con explosivos existenciales mientras pone cara de “todo está bajo control”. Kael habló de golpe. —No. La sala se quedó quieta. Elías levantó lentamente la vista. —Kael… —No. Se acercó a la mesa. —Esto es absurdo. Uno de los veteranos respondió: —Muchacho, tú mismo dijiste que no estabas seguro. —Y sigo sin estarlo. Kael miró directamente a Elías. —Pero no voy a dejar que hagas esto. Elías mantuvo la calma. —Es la opción más estable. —No. Es la opción más suicida. Silencio. Kael apretó los puños. —Tendrías que arrancarte los implantes primero. Tu cuerpo apenas resistiría eso. Después meterían el IBN esperando que milagrosamente funcione sin ser completamente compatible. Miró alrededor. —¿De verdad este es el gran plan? Nadie respondió. Porque no había buenos argumentos. Solo desesperación estratégica. Kael volvió hacia Elías. —Además… el IBN me eligió a mí. La frase cayó pesada sobre todos. Elías sostuvo su mirada durante varios segundos. Y entonces, para sorpresa de todos… Sonrió apenas. Una sonrisa cansada. Casi orgullosa. —Esperaba que no me fueras a dejar cometer semejante locura. Kael soltó aire por la nariz. —Entonces espero su total apoyo. Silencio. Varek cerró lentamente los ojos. Como alguien aceptando una decisión que sabía inevitable desde el principio. Uno de los veteranos protestó inmediatamente: —¡Es un chico! Elías habló sin apartar la vista de Kael. —También es el compatible confirmado. —¡No entiende lo que esto significa! Kael respondió antes que nadie: —Nadie lo entiende. Eso silenció la sala. Porque era verdad. Ni los científicos. Ni el consejo. Ni el Gobierno Mundial. Nadie comprendía realmente los IBN. Solo conocían fragmentos. Historias. Ruinas. Cadáveres. Y unas pocas leyendas demasiado peligrosas para ignorar. Elías finalmente se puso de pie. —Cambiemos el procedimiento. Varek murmuró: —Va a llevar tiempo. —Entonces improvisen uno. —Eso jamás me tranquiliza cuando viene de ti —gruñó el científico. Todo empezó a moverse rápidamente después de eso. Ya el laboratorio estaba sellado. Transmisiones externas apagadas. Bloqueos de energía. Solo unas pocas personas fueron autorizadas a permanecer. El secreto absoluto era obligatorio. Porque si alguien detectaba la activación de un IBN… La base entera podría convertirse en objetivo antes del amanecer. Kael se sentó en la mesa de integración mientras Varek preparaba instrumentos y escáneres. Curiosamente… No tenía miedo de morir. Tenía miedo de cambiar. Eso era peor. Porque la muerte era simple. Pero seguir viviendo convertido en algo irreconocible… Eso le aterraba mucho más. Elías permanecía cerca observándolo. —Todavía puedes detener esto. Kael soltó una pequeña risa nerviosa. —Si sigo pensando demasiado voy a salir corriendo por una ventana. —Eso sería muy coherente contigo. Kael sonrió un poco. Y luego preguntó algo más serio. —¿Qué pasa si dejo de ser yo? El silencio fue inmediato. —Entonces haré todo lo posible para traerte de vuelta. Kael bajó un poco la mirada. Porque sabía que lo decía de verdad. Varek apareció sosteniendo el contenedor negro y lo colocó en un catalizador. Las luces del laboratorio bajaron automáticamente. El pequeño IBN descansaba dentro como un corazón artificial dormido. Y apenas Kael lo vio… Las líneas negras comenzaron a iluminarse lentamente. Reaccionando a él. Reconociéndolo. Varek respiró hondo. —Iniciando integración. El contenedor se abrió. El catalizador se activó. Por un instante nadie se movió. Ni siquiera el aire parecía avanzar dentro del laboratorio. Entonces el IBN flotó apenas unos centímetros. Solo un poco. Como atraído. Kael abrió ligeramente los ojos. —¿Eso se supone que haga eso? —No estamos seguros. Es la primera vez que activamos uno —susurró Varek. Las líneas negras empezaron a recorrer la superficie del implante como venas vivas. Elías dio un paso adelante involuntariamente. Y entonces ocurrió. El IBN salió disparado directamente hacia Kael. No atravesó piel. No hubo cirugía. No hubo sangre. Simplemente… Se desintegró en millones de partículas negras brillantes al tocar su pecho. Kael sintió un dolor imposible. Como fuego recorriendo cada nervio al mismo tiempo. Gritó. Las pantallas explotaron en lecturas caóticas. El laboratorio entero tembló. Las luces parpadearon violentamente. Y durante apenas un segundo… Todos los monitores mostraron la misma palabra: INTEGRACIÓN CONFIRMADA…… SIN RECHAZO CELULAR…… Faltaba una confirmación. Elías tragó en seco recordando la Sincronización Anormal de su hermano Izar. Todos estaban pendientes. SINCRONIZACIÓN PERFECTA Elías suspiró aliviado y todos celebraron el proceso. —¡Síiiiii! —exclamó Varek. Todos realmente estaban preocupados por el muchacho.
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Nexum (Novela) Capítulo 40

Estás leyendo el capítulo 40 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 23 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.