Leer Nexum (Novela) Capítulo 28 online gratis en español
El día siguiente devolvió a La Franja a su rutina habitual.
Metal.
Carga.
Ruinas.
Los Corredores avanzaban entre estructuras inclinadas mientras revisaban depósitos abandonados y restos de vehículos de la guerra.
Kael empezaba a entender por qué muchos terminaban moviéndose casi por inercia allí.
Porque si uno se detenía demasiado a pensar… La Franja terminaba entrando en la cabeza.
Estaban cerca de una antigua ruta ferroviaria cuando escucharon disparos.
No aislados.
Una ráfaga completa.
Todos reaccionaron al instante.
Los Corredores buscaron cobertura entre restos metálicos mientras el líder levantaba la mano.
Silencio.
Escuchar primero.
Siempre escuchar primero.
Entonces aparecieron.
Un grupo de hombres armados salió corriendo desde una avenida destruida.
Criminales.
Eso era evidente incluso antes de ver las armas pesadas y las placas improvisadas en sus cuerpos.
Venían desesperados.
Mirando constantemente hacia atrás.
Uno estaba herido.
Otro llevaba algo parecido a un maletín blindado sujeto al pecho.
—Problemas —murmuró uno de los Corredores.
—No nuestros —respondió el líder inmediatamente.
Entonces llegaron los otros.
Los oficiales de la ciudad.
Descendieron desde plataformas móviles suspendidas sobre las vías destruidas.
Uniformes oscuros.
Máscaras tácticas.
Armas limpias.
Movimiento coordinado.
Demasiado coordinado.
Kael sintió algo incómodo apenas los vio.
No parecían personas cansadas sobreviviendo en un mundo roto.
Parecían… sistema.
—¡Perímetro asegurado!
La voz metálica de uno de los oficiales resonó amplificada por el casco.
Los criminales respondieron disparando de inmediato.
El combate explotó.
Preciso.
Violento.
Brutalmente rápido.
Kael observaba desde cobertura junto a Los Corredores.
Uno de los criminales logró derribar a un oficial con un arma pesada improvisada.
Otro saltó desde un vehículo destruido usando implantes mecánicos en las piernas.
Demasiado fuertes.
Demasiado armados.
Era la primera vez que Kael veía algo así.
—¿Quiénes demonios son esos tipos? —susurró Kael.
El líder no apartó la vista del combate.
—Gente que roba tecnología de la ciudad… o tecnología de Nexum.
Eso explicaba muchas cosas.
Y ninguna tranquilizaba.
Uno de los oficiales giró la cabeza hacia los grupos que observaban alrededor.
Corredores.
Contrabandistas.
Recolectores ilegales.
Un oficial le apunta con un arma a Kael. La voz salió fría detrás de la máscara.
—Retornados. No interfieran.
Pausa.
—Esto no es asunto suyo.
Nadie discutió y el oficial continuó, Kael por primera vez se sintió vulnerable. Era la primera vez que alguien le apuntaba con un arma.
Porque todos entendían algo simple:
meterse en asuntos de la ciudad era una forma excelente de desaparecer.
Pero entonces el combate cambió.
Y Kael sintió el estómago tensarse.
Los criminales estaban perdiendo.
Rápido.
Sin salida.
Y aun así…
seguían peleando.
No intentando huir.
No intentando rendirse.
Peleando como si supieran perfectamente qué les esperaba.
Uno de ellos quedó atrapado entre dos oficiales.
Levantó lentamente un detonador.
Y Activó algo.
El hombre explotó desde dentro.
Fragmentos metálicos atravesaron a uno de los oficiales cercanos.
Sangre.
Metal.
Gritos.
Después de eso todo se volvió peor.
Los criminales empezaron a matarse entre ellos antes de ser capturados.
Disparos directos.
Explosivos.
Cuchillos.
Como si tuvieran órdenes claras de no dejar sobrevivientes.
Y la ciudad respondió igual.
Sin negociación.
Sin arrestos.
Solo eliminación.
Cinco minutos después…
silencio.
Solo quedaban cadáveres mezclados con humo y metal caliente.
Nadie vivo.
Ni criminales.
Ni oficiales.
Kael observó la escena sin moverse.
La Franja era brutal.
Pero esto…
esto era otra cosa.
Uno de los Corredores escupió al suelo.
—Por eso evitamos a La Ciudad.
Kael seguía mirando los cuerpos. Espantado por la masacre que acabó de presenciar.
Cuando recuperó la compostura se percató de algo.
Especialmente los uniformes.
Las máscaras.
La tecnología.
El acceso.
Y entonces una idea apareció en su cabeza.
Peligrosa.
Ridícula.
Probablemente estúpida.
Lo cual significaba que iba a obsesionarse con ella inevitablemente.
“¿Y si consiguiera un uniforme?”
Si quería entrar a la ciudad…
Si quería acercarse al barrio…
Si quería respuestas…
Tal vez necesitaba dejar de verse como alguien de La Franja.
El líder de los Corredores notó hacia dónde miraba Kael.
Y suspiró profundamente.
—Ni se te ocurra.
Kael volteó lentamente.
—¿Qué?
—Te conozco lo suficiente para saber cuándo estás teniendo una idea terrible.
Kael intentó parecer inocente.
Falló miserablemente.
El hombre señaló los cuerpos de los oficiales.
—Usar uno de esos uniformes sin autorización no te convierte en soldado.
Pausa.
—Te convierte en objetivo prioritario.
Kael volvió a mirar los cadáveres.
Pero la idea ya había echado raíces.
Kael seguía observando los cuerpos esparcidos entre el metal y el humo.
Los uniformes oscuros de los oficiales parecían intactos incluso después del combate. Demasiado limpios. Demasiado avanzados para un sitio como La Franja.
La idea seguía rondándole la cabeza.
Un uniforme.
Acceso.
Entrar a la ciudad.
El líder de los Corredores notó perfectamente hacia dónde iba esa línea de pensamiento.
Y por la expresión de cansancio que puso… claramente no era la primera vez que veía a alguien tener una idea suicida disfrazada de plan inteligente.
—Escucha bien, Kael.
El hombre dio un pequeño golpe con la bota a uno de los cascos caídos.
—Más tarde vendrán equipos de recuperación de La Ciudad a recoger todo esto.
Kael apartó finalmente la vista de los cadáveres.
—¿Incluso aquí?
—Especialmente aquí.
El líder se inclinó ligeramente y levantó uno de los guantes negros de un oficial usando una barra metálica, sin tocarlo directamente.
—Los uniformes son rastreables.
Kael frunció el ceño.
—¿Cómo?
—Todo en ellos tiene identificación. Señales térmicas. Registro de uso. Componentes enlazados a la red de La Ciudad.
El hombre soltó el guante otra vez.
—Si desaparece algo tan pequeño como un botón… lo saben.
Kael abrió apenas los ojos.
—¿Un botón?
—Sí.
La respuesta fue completamente seria.
—Y si ese botón aparece donde no debe… pueden presentarse en nuestra base preguntando exactamente dónde está.
El silencio duró un momento.
Luego añadió:
—Y créeme. Eso sería problemático.
Kael sintió un pequeño escalofrío.
No por amenaza.
Por comprensión.
La Ciudad no sobrevivía por fuerza solamente.
Sobrevivía porque lo controlaba todo.
Uno de los Corredores más veteranos soltó una risa seca.
—Hace años un grupo intentó vender piezas de equipo oficial en La Franja.
Kael lo miró.
—¿Qué pasó?
—La Ciudad encontró a los compradores antes de que terminaran el trato.
—¿Y los vendedores?
El hombre se encogió de hombros.
—Nunca aparecieron otra vez.
Kael volvió a mirar al líder.
Y por primera vez desde que lo conoció… entendió algo importante.
Ese hombre no seguía vivo solo por experiencia.
Seguía vivo porque pensaba antes que los demás.
Mucho antes.
Mientras Kael veía oportunidades, él ya veía consecuencias.
Y en un lugar como La Franja…
eso probablemente valía más que saber disparar.
El líder notó que Kael seguía pensativo.
—La Franja premia a los rápidos —dijo mientras empezaban a moverse otra vez—. Pero el mundo exterior premia a los cuidadosos.
Kael caminó detrás del grupo en silencio.
Mirando las estructuras destruidas alrededor.
Los restos de la guerra.
Los animales alterados.
Los cadáveres abandonados.
Las luces lejanas de la ciudad más allá de La Franja.
Cuando salió de la base de Los Retornados, creyó que solo iba a buscar recursos.
Pero ahora entendía que este viaje le estaba mostrando algo mucho más grande.
Cómo funcionaba realmente el mundo.
Cómo sobrevivía la ciudad.
Cómo se movían los criminales.
Cómo pensaban los Corredores.
Y sobre todo…
lo pequeño que seguía siendo él frente a todo eso.
Pero extrañamente, esa idea no lo desanimó.
Lo motivó.
Porque por primera vez sentía que estaba dejando de ser alguien perdido dentro de La Ciudad y La Franja.
Y empezando a convertirse en alguien capaz de entenderlo.

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Nexum (Novela) Capítulo 28
Estás leyendo el capítulo 28 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 21 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.