arrow_back

Leer Nexum (Novela) Capítulo 16 online gratis en español

Era una tarde extrañamente tranquila en la base. Demasiado tranquila. Eso normalmente significaba: entrenamiento duro, problemas, o que Elena estaba pensando algo peligroso pero con cara adorable. Elena estaba sentada sobre una caja metálica observando a Kael entrenar solo en el área de movilidad. Él: saltaba, giraba, improvisaba rutas absurdas, y hablaba solo. Mara apareció detrás cruzándose de brazos. —Lleva diez minutos discutiendo consigo mismo. Kael al fondo: —¡Porque esa barra claramente estaba más lejos antes! Mara suspiró. —Confirmado. Mentalmente inestable. Elena soltó una pequeña risa. Luego habló más bajito: —¿Nunca te preguntas qué piensa realmente de nosotras? Mara levantó una ceja. —Generalmente pienso más en sobrevivir. —Hablo en serio. Elena seguía observando a Kael. —Es muy hablador… pero nunca dice completamente lo que siente. Mara miró a Kael colgarse de una barra usando solo un brazo. —Porque probablemente ni él mismo lo sabe. —Precisamente. Pausa. Entonces Elena dijo algo peligrosísimo: —Podríamos averiguarlo. Mara la miró lentamente. —Explícate antes de que me arrepienta de esta conversación. Elena dudó apenas. —Podríamos… acercarnos más a él. Mara parpadeó. —¿Románticamente? Elena se puso roja inmediatamente. —¡N-no exactamente así! Bueno… quizá un poco… Mara siguió mirándola fija. —Estás proponiendo experimentar emocionalmente con el hombre que distrae enemigos tocando pechos. —Cuando lo dices así suena peor. —Porque ES peor. Pero Elena no se rindió. —Solo tengo curiosidad. Mara apartó la mirada un momento. Porque honestamente… ella también. Kael era extraño. A veces parecía: inmaduro, bromista, cobarde. Y otras veces: increíblemente atento, protector, o más perceptivo de lo que aparentaba. Además… los tres convivían demasiado tiempo juntos. Y eran jóvenes. Mara finalmente suspiró. —Esto es una pésima idea. Elena sonrió. —Entonces aceptas. —Odio que me conozcas tanto. Primer intento: Mara El plan comenzó horriblemente. Como era de esperarse. Kael estaba ajustando unas correas de entrenamiento cuando Mara apareció demasiado cerca de repente. —Kael. Él dio un pequeño salto del susto. —¡Por el amor de Dios! ¡¿Tú caminas o te teletransportas?! Mara ignoró eso. Intentaba verse… natural. El problema era que Mara en modo “natural y coqueta” parecía más bien alguien preparándose para un interrogatorio militar. —Tu entrenamiento ha mejorado bastante. Kael levantó una ceja. —Gracias… ¿vas a golpearme después del cumplido o algo así? —No. Silencio incómodo. Mara claramente estaba improvisando. —Tus hombros están más anchos. Kael parpadeó. —…¿Qué? Mara seguía seria. —Has ganado masa muscular. Kael lentamente comenzó a sospechar. —Mara… ¿te encuentras bien? Ella dio un paso más cerca. Kael automáticamente dio uno atrás. —Ahora me das miedo por razones distintas. Mara intentó apoyarse casualmente junto a él. Pero calculó mal. La barra metálica cedió ligeramente y terminó golpeándose el brazo. Kael abrió los ojos. —¡¿Estás coqueteando o intentando infiltrarte encubierta?! Desde lejos Elena se tapaba la cara aguantándose la risa. Mara lo miró peligrosamente. —Olvida esto. —Créeme, mi cerebro no me dejará olvidarlo jamás. Horas después Elena decidió intervenir. Mucho más suave. Kael estaba sentado descansando cuando Elena se sentó junto a él. Más cerca de lo habitual. —¿Cansado? Kael la miró de reojo. —Un poco. Ella sonrió suave. —Has trabajado mucho últimamente. Kael sintió algo raro inmediatamente. Porque Elena normalmente era cariñosa… pero esto era más intencional. —¿Y este acercamiento tan repentino? Elena casi se atraganta. —¿Qué acercamiento? Kael sonrió apenas. —Elena… sobrevivo detectando comportamientos raros. Ella desvió la mirada sonrojándose un poco. —Solo quería pasar tiempo contigo. Y eso sí sonó genuino. Kael la observó unos segundos. Luego sonrió más tranquilo. —Eso no suena tan sospechoso. Elena relajó un poco los hombros. Hasta que Kael añadió: —Aunque ahora sospecho todavía más de Mara. Elena soltó una risa nerviosa. —¿Por qué? —Porque hace una hora me habló de mis hombros como si estuviera evaluando ganado. Elena explotó riéndose. Con el paso de los días Kael comenzó a notar patrones. Demasiados. Mara intentando: tocarle el brazo “casualmente”, acercarse más, mantener conversaciones raramente personales. Y Elena: sentándose junto a él, buscándolo más seguido, preguntándole cosas emocionales inesperadas. Kael no era ningún genio absoluto. Pero tampoco idiota. Así que decidió divertirse un poco. Naturalmente. Porque el caos emocional compartido une grupos. Terapia gratuita patrocinada por tensión social absurda. El contraataque. Una tarde Elena estaba ayudándolo a vendarse una mano lastimada. Demasiado cerca. Demasiado nerviosa. Kael sonrió apenas. —¿Te gusta mucho tocarme las manos últimamente o estoy imaginando cosas? Elena se congeló completamente. —¡¿Qué?! Kael se acercó apenas más. —Solo digo que estás muy atenta conmigo. Elena se puso roja inmediatamente y retrocedió. —¡E-estaba ayudando! Kael sonrió victorioso y pensó. —Interesante reacción. Desde lejos Mara murmuró: —Maldito oportunista. Pero después Kael hizo lo mismo con ella. Mara estaba explicándole una postura de combate cerca de él. —Tienes que colocarte así. Kael cerró más la distancia entre ellos estando de frente —Estás bastante cerca. Mara quedó inmóvil dos segundos. Kael continuó inocentemente: —¿No te preocupa que vuelva a pasar…“lo de antes”? Mara inmediatamente le aplicó una llave parcial. —¡AAH! ¡Era una observación científica! —Cállate. Elena estaba doblada de la risa viendo la escena. El final Más tarde las chicas discutían entre ellas en el área de entrenamiento vacío. Elena cruzada de brazos: —Claramente me fue mejor. Mara respondió seca: —Porque tú no pareces una amenaza militar intentando seducirlo. —¡Tú lo intimidabas demasiado! —Y tú eras demasiado obvia. —¡No era obvia! —Literalmente te pusiste nerviosa porque te miró cinco segundos. —¡ESO NO CUENTA! Entonces apareció Kael entrando tranquilamente con una toalla en el cuello secándose el sudor de la cara. —Personalmente creo que ambas tienen estilos interesantes. Las dos se congelaron. Silencio. Kael sonrió lentamente. —Aunque Mara necesita practicar menos “coqueteo táctico de interrogatorio”. Mara abrió los ojos. —¿CUÁNTO ESCUCHASTE? —Lo suficiente para temer por mi seguridad emocional. Elena se cubrió la cara avergonzada. Kael siguió disfrutando demasiado aquello: —Aunque Elena tiene mejor aproximación inicial… Las dos lo señalaron al mismo tiempo: —¡FUERA! Kael levantó ambas manos riéndose. —¡Está bien! ¡Está bien! ¡Me voy! Mara literalmente le lanzó una toalla enrollada. Kael salió esquivándola por reflejo perfecto. —¡Tus reflejos empeoran cuando te avergüenzas! —¡KAEL! La puerta se cerró. Silencio. Elena lentamente miró a Mara. —…Creo que salió mal. Mara suspiró profundamente. —No. Pausa. —Creo que salió peor para nosotras.
Nexum (Novela)

Continúa leyendo

Nexum (Novela)

Capítulo 17

Siguiente Capítulo ›

Nexum (Novela) Capítulo 16

Estás leyendo el capítulo 16 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 21 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.