Leer Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 635 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¿Quién es ese? Me resulta familiar. ¿Podría ser uno de los pasajeros del autobús?”. El borracho acababa de decir que las calles debían ser más seguras que el edificio, pero antes de que terminara, se dio cuenta de que estaba equivocado. Sospechaba que alguien lo seguía desde un lugar que no podía ver, observando cada uno de sus movimientos.
“¿Me está saludando? Con la niebla, no puedo verle la cara, así que él tampoco debería poder verme. En estas circunstancias, una persona normal no saludaría a los demás de forma espontánea.”
El potencial de una persona a menudo se veía limitado. Tras la experiencia anterior, el borracho se había vuelto notablemente más cauto y reflexionaba más antes de actuar. La silueta del hombre entre la niebla se hizo más nítida; parecía que se acercaba.
“No, tengo que alejarme de él. “El borracho notó que el hombre aceleraba el paso. No se atrevió a responder y echó a correr.
“Si es un ser humano de carne y hueso, debería haber dicho algo. Quedarse ahí parado saludando y luego correr hacia mí sin decir una palabra es demasiado sospechoso.”
Ni siquiera las calles eran seguras, por lo que el borracho se sentía atrapado. No sabía adónde correr.
“Lo más importante ahora es reunirme con los demás pasajeros; es demasiado peligroso para mí quedarme solo”. El borracho trotó un rato, pero el autobús no aparecía por ninguna parte. Cuanto más corría, más intranquilo se sentía. “Joder, creo que estoy realmente perdido. Todos los edificios aquí se ven casi iguales, y el autobús es mi único punto de referencia”.
Aún podía distinguir la vaga sombra que se recortaba contra él entre la niebla. El hombre que le había saludado seguía detrás, manteniendo una distancia prudencial.
“¿Y qué demonios es esto? ¿Por qué me sigue?” El borracho corrió más rápido y no se detuvo hasta llegar al siguiente cruce. Seguía sin encontrar el autobús, y mientras dudaba sobre qué camino tomar, de repente notó la sombra que había aparecido al otro lado de la calle. ¡Le estaba saludando!
“¿Cuándo me pasó? ¡Debería estar muy lejos de mí!”. La desesperación se apoderó de su corazón como una enredadera obstinada. El borracho estaba perdido; sentía que dondequiera que fuera, se topaba con esa persona.
“¿Qué debo hacer ahora?”. Treinta años de experiencia no le servían de nada. El hombre del otro lado de la calle seguía saludándolo con la mano. Con su silueta difusa, los brazos oscilantes parecían las manecillas del reloj de la muerte.
“Aunque tome otro camino, el monstruo me seguirá. No hay otra opción; ¡tendré que luchar contra él! “El borracho apretó los dientes y sujetó con fuerza el cuchillo de carnicero que había traído de la cocina de la casa del hombre perro. Jamás había matado ni siquiera un pollo para cocinar, pero en ese instante, un pensamiento cruel cruzó su mente.
¡Cálmense, no hay necesidad de entrar en pánico!
Permanecer demasiado tiempo en la bruma de sangre afectaría a cualquiera. El borracho no se había percatado de ello. Tenía los ojos rojos, hinchados. Parecía que no había dormido en días, completamente distinto a como se veía cuando subió al autobús.
Como era la primera vez, el corazón del borracho latía a toda velocidad. Empuñó el cuchillo con ambas manos y cruzó la calle con una postura extraña. La figura borrosa no dejaba de saludarlo. Al acercarse, el borracho pudo verla mejor.
“Me resulta muy familiar. Debería haberlo visto antes, ¿era un pasajero del autobús?”
El borracho se detuvo en medio de la calle y le gritó al hombre: “¡Oye! ¿Cómo te llamas?”.
No hubo respuesta, salvo que el ángulo del saludo disminuyó, y de repente, el hombre caminó hacia él. En la ciudad teñida de rojo sangre, en la calle vacía, la distancia entre ambos se acortó. A medida que el hombre se acercaba lentamente, la sensación de familiaridad creció en el corazón del borracho.
“Me resulta demasiado familiar; juraría que lo he visto antes”. El borracho avanzó con dificultad y finalmente atravesó la espesa niebla, plantándose frente al hombre. El hombre estaba cubierto de sangre, y su estómago era la parte más espantosa. La cintura, donde deberían unirse la parte inferior y superior del cuerpo, estaba cubierta por una línea oscura. Parecía como si el cuerpo del hombre hubiera sido partido por la mitad y luego vuelto a unir.
Al ver la apariencia del hombre, el borracho pensó en huir. Sin embargo, aparte del miedo, no pudo sacudirse la sensación de familiaridad. Estaba seguro de que conocía a esa persona de algún sitio.
“¿Quién eres? “Su mente estaba en blanco, y el borracho no pudo explicar la pregunta que se le escapó de los labios. Le temblaba la mano que sujetaba el cuchillo de carnicero.
El camino se bifurca: uno para los vivos, otro para los muertos. El extraño alzó lentamente la cabeza, y bajo su desordenada cabellera se escondía un rostro similar al del borracho. Sus pupilas, llenas de miedo, reflejaban un odio desbordante. Apoyándose en su columna vertebral fracturada, se abalanzó sobre el borracho. Sus labios se abrieron de golpe y una voz estridente, distinta a la del borracho, escapó de su garganta: “¡Soy tú! ¡Tú, que has muerto de una forma horrible!”.
Al ver que el monstruo se parecía a él, la última defensa mental del borracho se derrumbó. Sin fuerzas para luchar, empuñó el cuchillo, se giró y echó a correr. Esta vez, ni siquiera se fijaba en la dirección. Tenía los nervios a flor de piel y apenas sentía las piernas que lo impulsaban. No sabía adónde iba porque no sabía dónde estaría a salvo. Lo único que podía hacer era correr.
Un dolor punzante le recorría el cuerpo y sentía que los pulmones le ardían. El mundo se desvaneció ante sus ojos mientras el aire se le escapaba de la garganta.
“Ya no puedo correr...”
Este era un mundo forjado por la desesperación. La única opción para los vivos era entrar en el edificio de su elección y optar por la forma de morir que prefirieran.
“Aquí nadie sobrevivirá. Todos morirán...” Perdiendo el conocimiento, el borracho usó su último aliento para correr hacia el edificio más cercano. Predominaba el color blanco. Aparentemente, era el único hospital privado de la ciudad de Li Wan. No era grande, apenas un pequeño edificio de tres plantas.
...
“Papá...”
“¡Cállate de una puta vez! “El hombre de mediana edad recuperaba el aliento. Se escondió en el pasillo de seguridad y no dejaba de girar la cabeza para mirar hacia atrás. Varios minutos después, cuando ya no oyó los pasos, se apoyó contra la pared y se deslizó lentamente hasta el suelo. “He visto cómo metían a pasajeros que no cooperaban por una puerta dentro del apartamento fantasma; el mundo que hay tras esa puerta es similar a este lugar, impregnado de una niebla sanguinolenta. Este no es un lugar para los vivos; ¡todo es culpa de ese hombre! ¡Si tengo la oportunidad, me vengaré!
Cuanto más lo pensaba, más se enfurecía, y la rabia solo empeoró al ver a la mujer y al niño acurrucados a su lado. Sin previo aviso, le dio una patada brutal en la pierna a la mujer. “¡Desde que me casé contigo, no he tenido ni un solo día bueno en mi vida! ¡Todo esto es culpa tuya, maldita muda!”
La mujer gimió incomprensiblemente. Parecía tenerle un miedo atroz al hombre. Cubriéndose las piernas, retrocedió, asegurándose de proteger al niño de la venganza de su padre.
“Papá...”
“¡Deja de llamarme, maldito! ¡Cada vez pareces más mi cobrador! “El hombre de mediana edad miró a su alrededor con expresión demacrada. “Estábamos tan concentrados en correr que no nos dimos cuenta de que habíamos acabado dentro del hospital. Este lugar está maldito, sin duda. En cuanto ese monstruo se vaya, tendremos que largarnos de aquí.
“Papá… “A pesar de que lo acababan de regañar, el niño seguía llamando a su padre. Finalmente, el hombre de mediana edad se dio cuenta de que algo andaba mal. Si esto fuera normal, el niño se habría disculpado o se habría callado una vez que se hubiera enfadado. El niño jamás le llevaría la contraria.
“Qué‽”
“Antes, había un hermanito mayor que te pegó un papel en la espalda”. El niño señaló la espalda del hombre.
“¿Sobre mi espalda? “El hombre de mediana edad se estremeció involuntariamente. Buscó a tientas a su espalda y sacó el historial de un paciente.
El registro indicaba que el paciente había fallecido, pero en el reverso del papel, alguien había escrito con letra irregular: “Ahora te toca venir a buscarme”.

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Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 635
Estás leyendo el capítulo 635 de Mi Casa de los Horrores (Novela), un novela. El coche fúnebre con ese extraño olor se detuvo lentamente ante la entrada. Se oía el sonido de guijarros rebotando en el techo. Se oían pasos en el pasillo y parecía que alguien estaba serrando en la habitación de al… Este capítulo tiene publicado el 16 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mi Casa de los Horrores (Novela) tiene 1090 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.