Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 40 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
(Música de fondo tensa activada)
Tal como ocurría con los héroes cuya fama resonaba por todo el continente.
O como sucedía con los villanos cuya infamia era notoria bajo los cielos.
El alias que ostentaba el Mago Desafiante del Cielo, Pellerian, no se reducía únicamente a "Desafiante del Cielo".
Entre sus incontables sobrenombres, uno de los más célebres era precisamente "Amo de la Mazmorra".
Que la estirpe de los magos sintiera predilección por construir mazmorras era del dominio público.
Sin embargo, lo de Pellerian rebasaba todo límite razonable.
El número de mazmorras que había erigido superaba con creces los centenares. Había incluso quienes calculaban que sobrepasaban las quinientas.
Por más que perteneciera a los elfos, a la Estirpe de Vida Milenaria, resultaba una cifra difícil de concebir.
Aun si hubiera construido dos por año, le habría tomado doscientos cincuenta años.
Y considerando que muchas de las obras de Pellerian estaban clasificadas como de gran escala o superior, se trataba de una proeza físicamente imposible.
No obstante, era un hecho bien sabido que sus mazmorras se hallaban esparcidas por todo el continente, y que todavía quedaban incontables instalaciones por descubrir.
¿Cómo pudo aquel viejo monstruo Desafiante del Cielo construir mazmorras a un ritmo tan vertiginoso?
En primer lugar, el secreto primordial radicaba sin duda en su abrumadora aptitud para la magia elemental.
En lo concerniente a la magia elemental, se consideraba que Pellerian poseía el talento más siniestro de toda la historia.
Al evocar la anécdota de cómo redujo a escombros una montaña entera en tan solo tres días, el acondicionamiento del terreno —la fase que más tiempo requería— debió haberlo liquidado en un abrir y cerrar de ojos.
Y si contó con la ayuda de espíritus de la tierra, dicho plazo debió haberse acortado todavía más.
La segunda conjetura sugería que mantuvo estrechos vínculos con enanos y gnomos.
Por más que fuera un archimago aterrador, una mazmorra no era algo que pudiera edificarse únicamente cavando la tierra.
Las estructuras internas, las intrincadas trampas y los diversos mecanismos requerían, forzosamente, de mano de obra con cierto nivel de pericia técnica.
Habrá quien cuestione si acaso un elfo colaboraría jamás con enanos y gnomos.
Sin embargo, considerando que el propio Pellerian era un marginado que desentonaba en la sociedad feérica, se trataba de algo perfectamente factible.
Existían múltiples registros que atestiguaban que, a pesar de ser un elfo, visitó minas de enanos y nidos de hadas de las sombras.
Con todo, Pellerian era un individuo fascinado por el arte de las trampas.
Los ardides y mecanismos de sus mazmorras debieron haber sido, sin lugar a dudas, diseñados por su propia mano.
\[Extracto de "Acerca de la Estrella Siniestra Desafiante del Cielo", publicado por la Torre de Magia\]
\* \* \*
Clic, clic.
'¡Maldita sea, carajo!'
El Rey Hobgoblin Krok no dejaba de toquetear su brazalete.
Tenía un diseño peculiar, con un núcleo mágico del tamaño de un grano de guisante incrustado en él.
Justo al lado de la piedra mágica había una suerte de pestillo que se hundía al presionarlo.
Krok lo apretó una y otra vez.
Clic, clic, clic.
El núcleo mágico titiló, parpadeando con destellos de luz.
Estaba enviando una señal a quien le había entregado aquel brazalete.
Jamás creyó que llegaría a usarlo, pero los enemigos le habían pisado los talones hasta tenerlos justo enfrente.
El brazalete era un transmisor.
Un buen día, un ser feérico se presentó ante él.
No era una criatura común, sino un hada de las sombras. Si mal no recordaba, su nombre era Deshinan.
Su piel era de un tono ceniciento y de él emanaba, insidiosa, una energía oscura y sombría.
Aquel sujeto había ayudado a Krok a evolucionar a Rey Hobgoblin.
Y además, le había revelado un secreto:
Que bajo la Roca del Elefante existía la mazmorra de un mago.
Que si aprovechaba el legado albergado en su interior, Krok también podría consumar la evolución posterior a la de Rey Hobgoblin.
La evolución era el instinto primordial de todo monstruo.
Por añadidura, tras haber consumado una mutación previa con éxito, en el pecho de Krok había brotado una desmedida ambición:
El anhelo de convertirse en el monarca absoluto de todos los goblins.
El hada le indicó que, en cuanto alcanzara la entrada de la mazmorra, utilizara el brazalete para llamarlo.
Alegó que el interior del recinto no se diferenciaba en nada de un territorio demoníaco, por lo que su presencia le resultaría indispensable.
Aunque Krok prometió hacerlo, naturalmente jamás albergó la intención de convocarlo.
Al fin y al cabo, quería acapararlo todo para sí mismo.
'¡¿Por qué demonios no viene...?!'
Sin embargo, en este preciso instante, Krok manipulaba el artefacto como un desquiciado.
Esa serpiente.
Esa maldita serpiente desquiciada estaba abriéndose paso a través de las trampas.
"¡Ssshh!".
En cuanto la serpiente chasqueó la bífida lengua, los goblins de la Tribu Runga que venían tras ella se detuvieron.
Aquellos dementes la seguían de cerca, sin mostrar la menor pizca de miedo.
Para colmo de asombro, la serpiente estaba desmantelando las trampas.
Golpeteó el suelo un par de veces con la cola y, con un chasquido sordo, se oyó cómo algo se hundía hacia dentro.
¡Fuuu-du-duk!
Una lluvia de flechas se precipitó sin fuerza desde los orificios del techo, cayendo inútilmente.
La serpiente irguió la cabeza con firmeza y avanzó reptando con porte majestuoso.
'Maldita víbora demente, serpiente desquiciada'.
¿Una serpiente capaz de desarmar trampas?
¿Sería esa criatura la llamada Serpiente Devoradora de Corazones de la que tanto hablaban sus estúpidos subordinados?
Guiados por la serpiente, los goblins de Runga habían avanzado ya hasta la mitad de la caverna.
Para cruzar esa misma caverna, Krok había tenido que sacrificar a todos y cada uno de sus subordinados.
E incluso tras semejante carnicería, solo había logrado cruzar gracias a una suerte providencial; y sin embargo, ellos no tenían ni a un solo herido.
De pronto, la serpiente se detuvo en seco.
Acto seguido, comenzó a tantear algo adherido al muro.
Los azulejos de la pared se desprendieron con estrépito.
De allí emergió una especie de manivela.
La serpiente tiró de ella con la punta de la cola.
¡Clanc!
Resonó un sonido ominoso.
O mejor dicho, fue un chasquido que solo a Krok le pareció ominoso.
A continuación, una voz etérea resonó en el recinto:
\[El sistema de intercepción ha sido suspendido.\]
\[Bienvenido.\]
Krok no se quedó atónito ante las palabras.
Como la resonante voz hablaba en la lengua feérica ancestral, era imposible que comprendiera una sola sílaba.
Sin embargo, por alguna razón presintió que no auguraba nada favorable para él.
La serpiente volvió la vista hacia los goblins de la Tribu Runga.
Parecía estar explicándoles la situación mediante movimientos corporales y sutiles coletazos.
"¡O sea que las trampas quedaron desactivadas!".
Nanaruk lo comprendió al instante.
Cómo demonios era capaz de entender a una serpiente resultaba un enigma absoluto para Krok.
Sin titubear ni un segundo, ella se lanzó a la carrera hacia él.
En efecto, ninguna trampa se disparó a su paso.
Nanaruk cargó contra Krok empuñando dos hachas.
"¡Bien! ¡Maldita mocosa insolente!".
Krok desenfundó de inmediato su propia arma.
Un pesado y macizo sable curvado era su herramienta predilecta.
Nanaruk pegó un brinco elástico, sosteniendo sus filos en alto.
"¡Muereeee!".
"¡Ven aquí! ¡A ver si de una vez definimos quién es macho y quién hembra!".
"¡Se dice definir la supremacía, pedazo de analfabeto!".
Nanaruk arqueó el cuerpo en el aire y descargó sus hachas como si se replegara sobre sí misma con violencia.
En respuesta, Krok ejecutó un tajo ascendente con su sable desde abajo.
¡Claaaang!
Sorprendentemente, quien salió despedida hacia atrás fue Nanaruk.
La diferencia de complexión, sumada a la disparidad en la masa muscular.
Entre ambos mediaba la insalvable brecha de haber atravesado una fase evolutiva adicional.
Krok advirtió al instante su clara ventaja.
No era un guerrero tan inexperto como para dejar escapar la iniciativa una vez que la tenía en sus manos.
Se abalanzó directo sobre Nanaruk mientras ella rodaba por el suelo procurando reincorporarse.
El sable cayó cortando el aire con la intención de partirla en dos mitades.
Fue en ese momento cuando los demás hobgoblins se arrojaron sobre él.
Zadiram arremetió con su lanza, mientras que Kadiram, el hermano menor de Nanaruk, descargó su hacha con furia.
¡Krr-krr-krrk!
Sin embargo, a pesar del asalto coordinado, no consiguieron herirlo.
Krok vestía una auténtica armadura de escamas.
Tenía el corte de una túnica de una sola pieza que distaba de ser elegante, pero su solidez defensiva era formidable.
¡Paaam!
Krok propinó una patada certera en el vientre de Kadiram.
El impacto fue tan demoledor que el joven salió despedido por los aires y rodó pesadamente por el suelo.
"¡Kadiram!".
Nanaruk se puso en pie como impulsada por un resorte.
Y de inmediato, comenzó a blandir sus hachas a una velocidad aterradora.
¡Klang! ¡Klang! ¡Klaang!
"¡M-Maldita loca!".
Hasta el propio Krok quedó estupefacto.
Nanaruk no hacía más que acelerar el ritmo.
¡Que un simple hobgoblin estuviera exhibiendo un nivel de capacidades físicas similar al suyo!
Krok abrió los ojos desmesuradamente.
Lo comprendió en ese preciso instante:
"¡Tú... estás evolucionando!".
"¡¿De qué demonios hablas?!".
Nanaruk rugió colérica mientras seguía descargando sus filos.
Pero ante los ojos de Krok, no cabía duda alguna.
La nueva jefa de Runga estaba atravesando el proceso de evolución.
Avanzaba hacia el reino superior al del hobgoblin, exactamente el mismo nivel en el que él se encontraba.
Ante semejante certeza, Krok experimentó una sensación de crisis sin precedentes.
"¡¿Cómo es posible...?!".
"¡Cállate!".
Las hachas y el sable colisionaron con fuerzas prácticamente parejas.
Sin embargo, para desgracia de Krok, Nanaruk no peleaba sola.
Zadiram, aún entero, no cesaba de embestir con su lanza.
Las heridas comenzaron a multiplicarse sobre el cuerpo de Krok.
A este paso, la derrota era inminente.
Fue justo en el momento en que Krok empezaba a vislumbrar su propia muerte.
"¡N-N-Nanaruk!".
Una voz temblorosa resonó en la caverna.
¿Cómo podía la voz de su patético hijo resultar tan grata a sus oídos?
"¡Chandal!".
Allí estaba Chandal, quien en el pasado había sido el prometido de Nanaruk.
Se encontraba tras la espalda de Kadiram, presionando un cuchillo contra su garganta.
"¡Deténganse! ¡Que se detengan todos!".
Tanto Nanaruk como Krok no tuvieron más remedio que retroceder.
"¡Chandal, ¿qué demonios crees que estás haciendo?!".
Nanaruk estalló de furia.
No obstante, Chandal vociferó amenazas a todo pulmón, como si fuera a hundirle el metal en el cuello a Kadiram de un momento a otro:
"¡Tira las hachas! ¡O de lo contrario tu hermano moriráaaa!".
Dado que la entrada de la mazmorra sin duda debía estar firmemente custodiada, ¿cómo demonios había conseguido colarse Chandal?
La razón, en realidad, era sorprendentemente simple:
Chandal había penetrado en la mazmorra junto a Krok en un principio, pero terminó dándose por vencido, alegando que el terror le impedía dar un solo paso más.
Habiéndose quedado rezagado y a solas, fingió ser un cadáver tendido boca abajo en cuanto Nanaruk y los guerreros de Runga irrumpieron en el lugar.
Y así, aguardando con cobardía su momento, había terminado asestando este golpe por la espalda.
"¡Hermana, ignora a este bastardo! ¡Mata de una vez a ese maldito Krok!".
"¡Cierra la boca!".
La daga de Chandal se hundió apenas un milímetro en la carne del cuello de Kadiram.
Nanaruk se quedó paralizada en su sitio, consumida por la impotencia sin saber qué hacer.
Krok celebró con júbilo.
Eran un par de idiotas.
Les habría venido de perlas casarse el uno con el otro.
Pero Chandal también tenía sus propios planes.
"¡Baja el hacha, Nanaruk! ¡Y tú también, padre!"
Sus exigencias eran las siguientes:
"¡Si se rinde, le perdonará la vida a Nanaruk y a sus hermanos!"
Krok le había ordenado a su vástago matar al hermano menor de Nanaruk; a cambio, le perdonaría la vida.
Y Chandal estaba gritando para que revocara esa orden.
¿Cómo podía existir un hijo tan rematadamente imbécil?
"¡Por supuesto, claro que lo haré!"
Esas fueron las palabras que brotaron de la boca de Krok.
Desde luego, en cuanto todo esto concluyera, los mataría a todos.
Sin embargo, fue en ese preciso instante.
Una vez más, una voz resonó desde algún punto del techo.
\[El sistema de intercepción se ha reactivado.\]
\[El mecanismo de intercepción puede ser operado manualmente.\]
Nadie comprendió lo que significaban aquellas palabras.
Porque no había nadie allí capaz de entender la Lengua Feérica Ancestral.
No obstante, sí había una serpiente que la comprendía.
Una solitaria serpiente que, apartada de aquel absurdo secuestro, manipulaba los mecanismos a través de la brecha abierta en la pared.
"¡Oye, idiota! ¡Ahí no, más abajo!"
'¿Aquí?'
"Exacto, tira de esa. Si jalas la de al lado, moriremos todos".
La serpiente y el espíritu del hada.
Ni siquiera había alguien capaz de oír la conversación entre ambos.
Así que nadie se imaginó jamás que las maniobras de una serpiente trasteando con aquel mecanismo fueran a desatar semejante desenlace.
\*¡Tung!\*
El sonido fue leve.
Sin embargo, las trampas instaladas en este lugar eran incomparablemente más letales que aquellas donde anidaba el Cocatrix.
Después de todo, la predilección de Pellerian por las lanzas seguía intacta.
Desde una abertura horadada en la pared, una lanza de hierro salió disparada girando a toda velocidad.
\*¡Crrraaaack!\*
La lanza de hierro ensartó la armadura de escamas de Krok.
Atravesó su pellejo, le trituró las costillas y le desgarró las entrañas.
E incluso conservando impulso de sobra, perforó la armadura por el lado opuesto.
Con la armadura y las costillas enredadas en el asta de hierro, Krok salió despedido por los aires arrastrado por la lanza.
\*¡Baaang!\*
Y se estampó de lleno contra la pared lateral.
La serpiente pensó:
'Vaya una brocheta de goblin visualmente rompedora'.
Al contemplar semejante estampa, los goblins quedaron petrificados por el horror.
Incluso Chandal, en pleno secuestro, se quedó pasmado.
Kadiram no dejó escapar la oportunidad y agachó el cuerpo.
"¡Hermana!"
El pecho de Chandal quedó totalmente al descubierto.
Nanaruk arrojó su hacha contra su exnovio.
\* \* \*
\*¡Zas!\*
'Buen tiro'.
Un secuestrador merecía recibir su debido castigo.
No cabía duda de que Nanaruk era una mujer letal.
Aquel idiota llamado Chandal acababa de experimentar la ruptura amorosa más dolorosa del mundo.
"¡Kuaaark!"
Chandal se desplomó contra el suelo con un golpe sordo.
'¿No se ha muerto?'
A juzgar por cómo pataleaba y chillaba, parecía que el hacha le había dado en el hombro en lugar del corazón.
Ignoraba si Nanaruk lo había hecho a propósito o no.
Kadiram se puso de pie de un salto, se montó sobre el vientre de Chandal y comenzó a descargarle una lluvia de puñetazos.
"¡Hijo de perra! ¡Y yo que te admiraba como a un hermano!"
No sabía si Chandal viviría o moriría, pero de lo que estaba seguro era de que jamás volvería a tener una vida pacífica.
'Mmm, un cierre magnífico'.
"Estuvo cerca de ocurrir una catástrofe", refunfuñó Pellerian.
"Si nos hubiéramos demorado un poco y ese tal Krok forzaba la puerta, todo esto se habría venido abajo sin remedio".
Ni que fuera la guarida secreta de un villano; esta mazmorra disponía de un mecanismo de autodestrucción.
Era un dispositivo diseñado para derrumbar la Roca del Elefante y la mazmorra entera en caso de que alguien forzara la puerta interior.
Cuando le pregunté por qué había recurrido a un método tan extremista, soltó algo de que jamás le entregaría sus preciados núcleos mágicos a unos viles saqueadores de tumbas.
Ciertamente, tenía toda la razón.
"Vaya descaro. Usarme como si fuera un vulgar espíritu mágico rastreador...", refunfuñó Pellerian.
'Dejémoslo pasar por ahora'.
'Porque mi plan es engullirme hasta el último de esos valiosos núcleos mágicos'.
Además, gracias a eso habíamos acabado fácilmente con el tal Krok.
Krok seguía con vida pese a estar ensartado por la lanza.
"M-Maldito... \*krrr\*..."
La sangre le escurría a chorros por la boca.
Sus ojos inyectados en sangre desprendían una ferocidad aterradora.
"A manos de una simple serpiente... mi... \*cof\*... magna ambición..."
"¡Sssssk!"
"\*Guek\*..."
En cuanto le respondí con un siseo, dejó caer la cabeza inerte.
'¿Se acabó?'
\[Has subido de nivel.\]
Liquidado.
Y el festín de subidas de nivel no terminó ahí.
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
'Qué locura'.
Ah, era otro de esos momentos en los que inevitablemente me acordaba de aquella persona.
Me estremecí de puro júbilo.
Considerando que Krok era casi tan fuerte como Nanaruk, casi me parecía excesivo recibir tantísima experiencia.
Aunque claro, de no haber sido por la trampa de Pellerian, jamás lo habría liquidado tan fácilmente.
Quizás por tratarse de un Rey Hobgoblin, los puntos de experiencia superaban con creces mis expectativas.
Como era de esperar, los monstruos de especies superiores jugaban en otra categoría.
\[Tu nivel ha alcanzado el límite.\]
\[Se han cumplido parcialmente los requisitos para la evolución.\]
'Serpiente Blanca de Doble Cuerno - Nv. 20'.
Advenimiento.
El momento era inmejorable.
Aún tenía que cumplir más condiciones de evolución, pero parecía factible completar el resto dentro de la mazmorra.
'Supongo que ha llegado la hora de despedirse'.
Entraría en la mazmorra completamente solo.
Regresé junto a Nanaruk.
"Aaaah..."
Nanaruk se desplomó sobre el suelo de golpe.
Me acerqué a ella sobresaltado.
Los demás goblins también corrieron hacia ella.
"¡¿Qué te pasa, hermana?!"
"Estoy bien... Solo me siento mareada... y con un poco de sueño".
Pensé que se debía a sus heridas, pero no era eso.
Con las manos temblorosas, Nanaruk dijo:
"Yo..."
Parecía percibir el estado de su propio organismo por puro instinto.
"Siento que... pronto voy a evolucionar".
"¿Evolucionar...?"
'Ah, ¿no me digas que...?'.
De pronto, Pellerian pegó un grito:
"¡Uaaah!"
'¡Qué susto me has dado! ¡¿Qué pasa?!'.
"¡Ya veo, esa era la condición para evolucionar a Rey Hobgoblin!"
Rey Hobgoblin.
La especie evolucionada superior de los goblins.
Y Krok, muerto hacía apenas unos instantes, era precisamente ese Rey Hobgoblin.
"¡Desde un principio era una especie de la que solo puede existir un único ejemplar a la vez! ¡Al morir el Rey Hobgoblin de la generación anterior hace un momento, ella también ha cumplido los requisitos de evolución! ¡Por fin se desvela el misterio! ¡Soy un genio!"
'Ah, sí, claro'.
"Había registros al respecto. Es muy posible que esta goblin sea capaz de dar un paso más allá".
Fuera lo que fuese, Pellerian balbuceaba para sus adentros rebosante de entusiasmo.
Por lo que decía, parecía que Nanaruk evolucionaría a Rey Hobgoblin.
E incluso insinuaba que ella podría llegar a ser la Soberana Goblin que unificara a todas las tribus goblin del continente entero.
'Te estás pasando de exagerado'.
"De por sí parecía tener un gran potencial".
¿Potencial?
'¿Decirme eso a mí, que poseo Potencial 20?'.
Me deslicé hacia Nanaruk para elogiar sus esfuerzos.
'Buen trabajo, Nanaruk'.
No es que esperara una respuesta.
"Sí... No, tú también te esforzaste mucho".
'Para nada, tú te esforzaste m... ¿eh?'.
Los ojos de Nanaruk y los míos se cruzaron.
"¿Eh?"
'¿Puedes oírme?'
"Creo... que puedo entenderte".
Más allá de la comunión tácita de corazones, ¡ahora entendía directamente mis palabras!
Resultaba sumamente impactante.
──────────────
\[Hobgoblin Nanaruk - Nv. 30 (En evolución)\]
\[Rasgos\]
\[Guerrera\], \[Jefa\], \[Comunicación (Nuevo)\]...
──────────────
'¡Vaya!'.
¿Acaso la evolución no ocurría únicamente al dormir?
Nanaruk había obtenido el rasgo \[Comunicación\].
"El Soberano Goblin será seguido por todos los goblins del continente. Para lograrlo, es natural que deba poder comunicarse con fluidez".
'Pues yo me comunico perfectamente sin necesidad de un rasgo como ese'.
"Para ser una serpiente que ni siquiera puede hablar...".
'... Además, me pareció que Krok no entendía ni una palabra de lo que yo decía'.
"Quizás ese tipo no había evolucionado como es debido".
Ciertamente, Nanaruk y yo éramos capaces de comunicarnos.
Ambos compartíamos el asombro ante el hecho de que nuestras palabras llegaran al otro con total claridad.
"Gracias... Jamás olvidaré tu ayuda".
A Nanaruk se le humedecieron los ojos de emoción.
"Te lo juro. Serás el eterno amigo de nosotros, los goblins".
'Me haces sonrojar... Gracias'.
\[Has conseguido el logro: 'Aliado Jurado de los Goblins'.\]
Caray, tampoco es que lo hubiera hecho para desbloquear un logro.
'Lo revisaré más tarde'.
Me moría de ganas por entrar cuanto antes en la mazmorra.
"¿Quieres que vaya contigo?"
'No, estoy bien así'.
Tenía la intención de adentrarme en solitario.
'Nanaruk, por si acaso te advierto: una vez que entre en la mazmorra, si llega a brotar una luz sobre la Roca del Elefante...'.
Le expliqué un detalle crucial.
Si emanaba un resplandor azul de la mazmorra y yo no salía después de eso, debían replegarse lo más lejos posible. Regresar a la Tribu Runga e, idealmente, marchar todavía más lejos.
Porque no se sabía en qué momento podría presentarse aquella inspectora elfa.
"Pasa a vernos antes de irte. Estaremos esperando arriba".
'De acuerdo'.
Nanaruk extendió su mano.
Yo también estiré la punta de mi cola para estrechársela.
Ella sonrió con picardía, y yo también sonreí.
Aunque dudaba mucho que mi expresión pareciera una sonrisa.
'Bueno, ¿entramos en la mazmorra?'.
'Muy bien, que pase el competidor'.
Vendiendo las escamas una a una, me haré rico enseguida.
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 41
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 40
Estás leyendo el capítulo 40 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.