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Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 2 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Inmediatamente después de distribuir los atributos. Mi campo de visión se inundó de una luz blanca cegadora. Transcurrió un largo rato en el que no pude ver absolutamente nada ni escuchar sonido alguno. En medio de aquel silencio, resonó una voz. \[Fuerza Mental: 20. Como beneficio adicional, obtiene el rasgo exclusivo: 'Inquebrantable'.\] \[Potencial: 20. Como beneficio adicional, obtiene el rasgo exclusivo: 'Perseverancia'.\] Por dentro, pegué un salto de pura euforia. Con solo escucharlo, ¿acaso no sonaba extraordinario? Lo había intuido desde el momento en que me pidieron repartir atributos, pero parecía indudable que este mundo funcionaba con elementos propios de un videojuego. No tenía idea de qué efectos exactos tendrían rasgos llamados Inquebrantable o Perseverancia. Sin embargo, viendo que los catalogaban como rasgos exclusivos, debían de ser fuera de serie. ¿Qué sucedería ahora? ¿Nacería como un bebé, tal como solía leer en las novelas web? Quizá conservaría mi raciocinio y recuerdos intactos, creciendo como un niño prodigio al que todos llamaran genio desde pequeño. De pronto, me percaté de que ya poseía un cuerpo físico. Un líquido tibio y viscoso me envolvía por completo. Acompañado por el chasquido de algo rasgándose, un destello de luz penetró en mis ojos aún inmaduros. Fui arrojado al mundo. Había nacido. Siguiendo el plan que había preparado con antelación, estaba a punto de soltar con entusiasmo un sonoro llanto de bebé, cuando... "¡Sssaaah!" ¿Pero qué demonios? De mi boca solo salió semejante siseo. Abrí los ojos con dificultad. Lo primero que vi no fue la cálida sonrisa de una madre humana. No... Si bien ostentaba un rostro de mujer, definitivamente no era un ser humano. Ninguna persona sobre la faz de la tierra poseía semejante torso colosal ni escamas tan relucientes y pulidas. A nuestro alrededor yacían millares de huevos. Y de todos aquellos cascarones, al unísono, estaban naciendo mis hermanos y hermanas. Bañadas en mucosidad, diminutas serpientes emergían deslizándose en cascada desde el interior de los huevos. Un escalofrío me sacudió de pies a cabeza. ¿Acaso la casilla de 'Linaje' no se refería únicamente al estatus social o a la cuna familiar? ¿También incluía la especie? Habían dicho que 10 era el promedio de un humano normal. Siendo así, ¿acaso 1 era una serpiente y 20 era un dragón? ...¿De verdad era eso? En aquella caverna tenebrosa se amontonaban incontables crías junto a su monstruosa madre. Alcé la vista para contemplarla. Mierda, ¿ese engendro era mi madre? ────────────── \[Serpiente Medusa - Nv. 89\] ────────────── Una Serpiente Medusa, nada menos. Quedaba claro que no había nacido en la Tierra. Semejante monstruosidad jamás podría existir allí. Nuestra madre observó en absoluto silencio cómo eclosionaban sus vástagos. Fue en el instante en que la inmensa mayoría rompió el cascarón. Entre los labios de la criatura asomó una lengua purpúrea, aleteando con presteza. Ssshhhlirrr... Resonó un sonido sordo, similar al aire comprimido escapando por una rendija estrecha. En cuanto percibí aquel sonido, todo mi cuerpo se quedó completamente paralizado y rígido. Dicen que ante una bestia salvaje a uno se le aflojan las piernas por el pánico; la sensación era idéntica. Aunque, habiéndome convertido en serpiente, ni siquiera tenía piernas que pudieran temblar... Como era de esperar, todos mis hermanos, que hasta hacía un momento se retorcían como orugas, se detuvieron en seco al unísono. Algunos, presas de un terror indescriptible, defecaban líquido del susto. Yo también estuve al borde de un colapso mental por el pánico atroz, cuando... \[Ha sido expuesto al Pavor de la Serpiente. Queda protegido gracias al rasgo 'Inquebrantable'.\] No llegué a hacerme encima. Aunque el miedo era suficiente como para orinarse encima y el cuerpo me temblaba sin control, de algún modo no llegué a perder la cordura por completo. Yo, un ciudadano corriente y ordinario, había reencarnado como una serpiente y me había convertido en el hijo... o hija, de semejante monstruo con rostro humano. Era una situación tan espantosa que justificaría volverse loco en el acto. Y, sin embargo, lograba conservar cierta calma. '¿Este es el poder de tener 20 en Fuerza Mental?' No había otra explicación posible. Definitivamente había sido una excelente elección. ...Bueno, en realidad la verdadera buena elección habría sido repartir al menos 5 puntos en Linaje, pero ya era tarde para lamentarse. ¡Tss, tss! En ese momento, la madre emitió un chasquido extraño. Seguir llamándola "madre" sonaba raro, pero llamarla "mamá" me repugnaba hasta la médula, así que decidí bautizarla mentalmente como Mamá Medusa. Justo en ese instante, el resto de mis hermanos y hermanas comenzaron a reptar en masa hacia ella. Parecía mentira que hasta hace un segundo estuvieran paralizados por el terror. Las pequeñas serpientes treparon por su gigantesco cuerpo y se acomodaron en el cuero cabelludo de Mamá Medusa. Por extraño que pareciera, al llegar allí sus cuerpos quedaban firmemente anclados. Dudé un momento, pero terminé siguiéndolas. Tuve el mal presentimiento de que quedarme quieto en el suelo sería fatal. Y mi intuición no falló. El cuero cabelludo de Mamá Medusa estaba repleto de ranuras diminutas, tan densas que resultaban grotescas a la vista. En cuanto encajé mi cola en una de ellas, mi cuerpo quedó firmemente sujeto. Es decir, millares de hermanos y hermanas nos habíamos convertido en la peluca viviente de una madre calva. Un cabello que ondeaba como si estuviera vivo... no, que en realidad estaba vivo. Una cabellera tan deslumbrante y ondulada que no le envidiaría nada a un anuncio de champú. Satisfecha con su aspecto, la madre alzó la cabeza y paseó la mirada por aquellos vástagos que aún permanecían en el suelo, completamente petrificados por el terror. Eran las crías que, cegadas por el pánico, no habían sido capaces de acatar su orden. Para ellos, la madre sacó a relucir la vara de la disciplina. En otras palabras: asestó un coletazo. ¡Buum! ¡Paaam! Tras el paso de aquella cola colosal, lo único que quedó en el suelo fue sangre y piltrafas de carne. Varios cientos de hermanos y hermanas quedaron reducidos en un parpadeo a una masa sanguinolenta. Mamá Medusa resultó ser extraordinariamente estricta con la crianza de sus hijos. Haber nacido bajo la tutela de semejante progenitora era, sin duda, un regalo de mi Linaje en nivel 1. ...A estas alturas, no sabía si me estaba volviendo loco o si seguía en mi sano juicio. Así fue como pasé los días, adherido a la cabeza de mi madre, ondeando al compás de sus movimientos. Probablemente no había transcurrido ni una semana desde el día en que nací. Jamás imaginé que aquel caballero blindado con armadura, a quien llamaban Gunther, le cercenaría la cabeza a mamá... quiero decir, a Mamá Medusa, de un solo tajo impecable. Mi monstruosa madre había muerto. Tal como temí al distribuir los atributos, me había convertido en un huérfano desamparado que perdió a sus padres de forma prematura. Supongo que esto también formaba parte de las gracias de mi Linaje en nivel 1. \* \* \* Vaya. Repté con todas las fuerzas que me quedaban en la cola. Tenía el cuerpo completamente cubierto con la sangre de mi madre. Ni siquiera sabía cómo me las había arreglado para escapar en medio de semejante conmoción. Una vez dentro de la caverna, giré la cabeza para mirar hacia atrás. Aquel caballero monstruoso ya se había marchado, pero los campesinos de la aldea continuaban custodiando la entrada. "¡Enciendan varias hogueras! ¡Por si alguna de esas alimañas intenta salir arrastrándose!" "Yo iré a informar al castillo." Los aldeanos, que hasta hacía unos momentos temblaban de pies a cabeza, ahora parecían bastante entusiasmados. Eran las primeras personas que veía desde que nací en este mundo. Por algún motivo desconocido, era capaz de comprender el idioma en el que hablaban. Si por mí fuera, me habría acercado a ellos para intentar entablar conversación: 'La verdad es que no soy una serpiente, sino una persona... Ayúdenme un poco, por favor, miren el cuerpo que me ha tocado'. Por supuesto, los únicos sonidos que era capaz de emitir eran '¡Sssaaah!' o 'Ssshirrr', así que era una misión imposible. "Hay que exterminarlas a todas." "Debemos matarlas ahora que aún son crías inmaduras. Si crecen, podrían volverse peligrosas." Estaba claro como el agua que aquellos campesinos pretendían aniquilarnos tanto a mí como a mis congéneres. Por lo que sabía, esta cueva no tenía salida al fondo... Estaba en un aprieto monumental. De cualquier forma, parecía inviable que pudiera escapar yo solo al exterior en este momento. Necesitaba evaluar mi situación con mayor objetividad. Oculto tras una roca, cerré los ojos. Al apretar los párpados y concentrar mi mente, apareció ante mí algo sumamente interesante. ────────────── \[Pequeña Serpiente Blanca - Nv. 1\] ────────────── ¡Exacto! Yo no era una Serpiente Medusa de Nivel 1. Para empezar, pertenecía a una especie completamente distinta a la de mi madre. Tenía sentido. Al observar a mis hermanos y hermanas, ninguno de ellos ostentaba un rostro humano, ni tampoco poseían la capacidad de disparar miradas para convertir a sus presas en piedra. Deduciendo a partir de esto, quizá si aquel número llamado nivel aumentaba algún día, podría evolucionar. O bien, al tratarse de una serpiente, tal vez cambiaría de forma al mudar de piel. Mi especie no era lo único que podía visualizar. ────────────── \[Rasgos\] \[Inquebrantable\], \[Perseverancia\] \[Habilidades\] \[Visión Nocturna - Nv. 5\], \[Colmillos Venenosos - Nv. 1\], \[Reptar Rápido - Nv. 1 (¡Nuevo!)\] ────────────── Estos eran los recursos con los que contaba. El rasgo Inquebrantable estaba vinculado a mi Fuerza Mental, mientras que Perseverancia todavía no terminaba de quedarme claro. Las herramientas que realmente podía poner en práctica eran habilidades como Visión Nocturna, Reptar Rápido y Colmillos Venenosos. Visión Nocturna venía conmigo desde el momento en que nací. Gracias a ella era capaz de ver con claridad incluso en la penumbra de la cueva. Viendo que poseía Colmillos Venenosos, parecía indudable que era una serpiente venenosa. No obstante, dudaba mucho de cuánta utilidad tendrían en este estado o qué tan potente sería el veneno; para sobrevivir ahora mismo, difícilmente me servirían de mucho. Lo que acababa de conseguir era la habilidad llamada Reptar Rápido. La obtuve hace unos instantes, cuando repté con el alma en un hilo para salvar el pellejo. Aunque el nombre sonaba bastante simple, parecía de vital importancia. Intenté gritar mentalmente '¡Reptar Rápido!', pero la habilidad no se activó por arte de magia. '¿Será que se usa de este modo...?' Así que me propuse deslizarme empleando todas mis fuerzas. Sss, sss. Mi cuerpo se puso en movimiento. ...Parecía que me movía un poco más rápido. Aunque, a decir verdad, tampoco era una velocidad exorbitante. Cuando Mamá Medusa descansaba en la cueva, solía soltar a sus crías por el suelo. En aquel entonces me arrastré de un lado a otro infinidad de veces, pero jamás obtuve una habilidad semejante. ¿Por qué la había conseguido ahora? Probablemente porque me deslicé con una desesperación absoluta, poniendo el alma en cada movimiento. No se me ocurría otra explicación. Por ende, decidí reptar una vez más con todo mi empeño y fervor. Sss, sss. Sss, sss, sss. Tratándose de un animal de sangre fría no era capaz de sudar, pero me deslicé como si me fuera la vida en ello. Y entonces, se produjo un cambio. \[Debido a su extraordinario Potencial, la maestría de la habilidad se incrementa a gran velocidad.\] \[Reptar Rápido - Nv. 1 ha subido a Reptar Rápido - Nv. 2.\] Reptar Rápido ascendió a Nivel 2. De inmediato pude palpar un ligero incremento en la velocidad. Con todo, seguía siendo infinitamente más lento que el paso de un ser humano corriendo. Aun así, si entrenaba con fervor de esta manera y lograba subirla hasta Nivel 10, ¿no tendría alguna oportunidad de salir con vida? Pues va a ser que no. Eso era imposible. Haber reptado con semejante intensidad me dejó exhausto por completo. Con apenas una semana de nacido, conseguir balbucear ya sería todo un hito en lugar de ponerse a correr maratones. Larga vida a mi Potencial en 20. ────────────── \[Estado\] Hambre, Exhausto ────────────── Maldita sea, me moría de hambre. Mamá Medusa solía alimentar a sus crías regurgitando las presas que cazaba con sus propias fauces. Aunque el amasijo semidigerido resultaba nauseabundo en extremo, yo me obligaba a engullir aquella carne papilla a diario gracias a mi feroz fuerza mental. Después de todo, me encontraba en plena etapa de crecimiento. Sin embargo, tras pasarme un día entero en ayunas, me había quedado sin una pizca de energía. Encima, haber reptado sin descanso no hizo más que agudizar mi apetito. Por el momento, debía adentrarme en las profundidades de la caverna, donde se congregaban mis hermanos y hermanas. Moverme junto a miles de serpientes incrementaría mis probabilidades de supervivencia. En mi vida pasada fui hijo único, pero ahora me sobraban los hermanos en quienes apoyarme. Aquella ingenua expectativa tardó muy poco en hacerse pedazos. En el rincón más oscuro de la cueva, mis hermanos se encontraban enroscados unos con otros en una maraña frenética. No era precisamente un abrazo efusivo para superar juntos la adversidad. Para mi absoluto asombro, se estaban despedazando a mordiscos entre sí. En cuanto Mamá Medusa desapareció del mapa, el instinto salvaje tomó el control absoluto. ¡Malditos imbéciles descerebrados! Por naturaleza, una serpiente engulle a sus presas enteras para luego digerirlas poco a poco. Sin embargo, los dientes de mis congéneres, al igual que los míos, eran afilados y tupidos como los de un tiburón; una dentadura adaptada para desgarrar carne viva. Y con esos mismos colmillos se arrancaban jirones de carne los unos a los otros. Cambio de planes. Lo más prudente sería aguardar oculto hasta que aquellos salvajes saciaran su voracidad. Estaba a punto de girar sobre mi propio cuerpo para escabullirme entre las fisuras de las rocas, cuando... "Sssshirrr." Una serpiente bastante más corpulenta que yo se interpuso en mi camino, agitando su lengua bífida con insistencia. 'Oye, hermanito... ¿te importaría apartarte un poco?' Yo también agité la lengua en respuesta, pero el tipo no parecía tener la menor intención de cederme el paso. Concentré la fuerza en mis ojos para examinar con detenimiento a aquel hermano hostil. ────────────── \[Pequeña Serpiente Verde - Nv. 3\] ────────────── Ahora que lo pensaba, al ser el único con escamas blancas en medio de la manada, resultaba imposible no llamar la atención. El nivel de aquel sujeto me superaba por dos enteros. ¿Cuándo demonios se las había arreglado para robarle murciélagos o insectos a mamá a escondidas? No... A juzgar por los restos de sangre fresca adheridos a su hocico, acababa de devorarse a otro de nuestros hermanos menores. Al inspeccionar los rasgos y habilidades de aquel delincuente intrafamiliar... ────────────── \[Rasgos\] \[Ferocidad\] \[Habilidades\] \[Visión Nocturna - Nv. 3\], \[Colmillos Venenosos - Nv. 2\], \[Reptar Rápido - Nv. 2\], \[Mordisco - Nv. 1\] ────────────── Tenía un repertorio de habilidades superior al mío. ¿Acaso este sujeto también tenía 20 en Potencial? En lugar de responder, mi estimado hermano soltó un feroz "¡Sssaaah!" y se abalanzó directamente contra mí. \----- • Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다 • Autor: 비도 (Bido) • Traductor: Inmensurable 🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 2

Estás leyendo el capítulo 2 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 20 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.