Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 46 online gratis en español
🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
Kalika ya no estaba acorralada; era como una asesina letal, sin sentimientos ni emociones. Su expresión era neutral, como si lo que le rodeara o pasara no fuera de su preocupación, pero al mismo tiempo estaba atenta a cada minúsculo movimiento de su alrededor.
Era como estar consciente del entorno sin descuidar a su oponente; era al que le prestaba más atención.
Los golpes que propinaba Heiss eran nefastos, muy fuertes para ser de un cuerpo tan delgado, o eso parece a primera vista.
“¡CLANK!”
Los sonidos entre las espadas resonaban y tronaban en cada espacio de la sala, como un eco chirriante, un animal mal herido y fatigado; a este punto, esas reliquias podrían haberse roto hace mucho tiempo, pero ante toda probabilidad resistieron.
Sus movimientos se volvieron más precisos, más ágiles, más quirúrgicos. En un punto, ella ya no tuvo que bloquear; podía esquivar y moverse a una aceleración de reacción temeraria.
Podía ser peligroso; un movimiento en falso y podría terminar con un miembro cercenado.
Por increíble que pareciera, se estaba adaptando a los acercamientos de Heiss y sus tajos mortales.
“Whsssh”
Los cortes cortaban el viento, silbidos suaves en un principio; luego cada vez se escuchaba como el viento se rompía.
‘El tajo viene, horizontalmente; su costado izquierdo estará desprotegido; con esa fuerza no podrá blandir otro golpe; hay una abertura’
Sus pensamientos estaban acelerados en algo diferente al flujo.
Cuando uno entra en la zona, los movimientos y reacciones son automáticos y de procesamiento eficiente. Como, por ejemplo, si la pelota está a dos metros de mí, ¿llegaré antes que la otra persona? La cosa es que la mente no se presiona por esa pregunta; es más, ni se formula; el cuerpo se adapta y se mueve en consecuencia cuando ve una abertura. Todo porque saben las reglas del juego y predicen que llegarán en el momento oportuno sin cuestionarse; ellos solo determinan según el factor proxémico de quienes están a su alrededor. Como ‘sé que estás ahí’, pero no importa, porque lo único en lo que pienso es en el balón, si llegare a tocarlo para poder moverme y lograr anotar.
Contrariamente a lo que uno creería al verla, ella no está en ese estado de flujo, no, ella podía plantearse las preguntas a la velocidad que viniera el ataque. Un tipo de pensamiento acelerado por un estado de flujo diferente, que le permite estar enfocada en su objetivo y en el entorno; no muy diferente de ser Dios, omnisciente.
Heiss reconoció esto, o bueno, su personalidad lo notó luego; era el vacío, una técnica temeraria que solo herederos de sangre podían efectuar.
“¡Baf!”
El costado había estado descubierto, por lo que Kalika le asestó una patada, que mandó al chico 3 metros atrás.
Ese pudo haber sido un momento perfecto para cortarlo; con todo, ella decidió no hacerlo; sentía que fue una trampa puesta deliberadamente por Heiss.
Él solo miró la zona de impacto un segundo, luego se relajó, prestó atención a la chica, la señaló y exclamó algo que casi la hace salir del estado vacío en el que se encontraba.
Personalidad #2: “No era mi razón ofenderte, aunque no me importaría de todas formas, es solo que tus formas bases carecen de realidad propia. Así como las artes marciales se limitan según la normativa de sus reglas, únicamente quienes adquieren un estilo propio y se destruyen a sí mismos son capaces de despertarse a la realidad”
Kalika lo siguió sin cambiar de semblante.
Personalidad #2: “La primera, tú la cumples; sin embargo, la segunda es una clara falta de conciencia propia; no has sido capaz de romperte, deshacerte y reconstruirte. Crees que el vacío te proporciona las facultades para estar despierta a la realidad y ganar en un duelo; en cambio, si bien es una herramienta poderosa, también es una trampa que corrompe a su poseedor. Ser omnisciente es algo que exclusivamente debería tener un Dios, y tú intentas blandirlo sin arriesgarte a destruir tu mentalidad propia, tu cuerpo sano, tu alma inmaculada”
El ceño de Kalika se contrajo.
“¿De qué mierda hablas? He destruido y me han destruido en toda mi vida, me dejaron sin opción y, ¿me agarré a la supervivencia? “¡Qué vas a saber tú de destrucción, cuando no has tenido nada en primer lugar!”
Kalika solo sabía de información dada por su abuelo y los pocos rumores que circulaban entre los que manejaban al distrito, sobre los niños sin nada ni nadie que fueron apresados.
Si en un inicio no tenían a nadie, ¿por qué debería escuchar? Incluso si lo tenían, sería a una edad que nadie recordaría; entonces, ¿qué sufrimiento, cuál ruina, de qué gente rota podía hablar?
Personalidad #2: “Oh, pero si lo he tenido todo y perdido, hasta la vida misma se ha apagado y escapado de mis manos”
Ella sentía que podría ser una mala decisión dejar terminar lo que estaba diciendo, principalmente porque había exclusivamente una palabra que la dejó tensa, aparte de la palabrería que sentía que le cantaban, y era “el vacío”.
Es como si esa persona ya lo hubiera presenciado antes, como si estuviera familiarizada. Aun así, algo de lo que mencionada le decía que podría serle de importancia, algo que estaba fuera de su alcance hasta el momento.
Personalidad #2: “…Mmmh, claro, puede que solo lo estés imaginando; aun así, ya te debiste dar cuenta de que no hablas con Heiss”
“¿De qué...?”
Heiss no la dejó terminar; la facción que hasta hace un momento tenía suavizada se volvió fría y pesada.
Personalidad #2: “No me tomes por ignorante mocosa”
Sus palabras eran graves, con una pesadez muy diferente a la de un inicio; los ojos rubí se intensificaron un poco más. Su presencia se hizo notar con una conducta y carácter distinguido.
Su forma de hablar y presentarse dejaba una sensación de ser imponente y avasalladora, como poder aplastar a una hormiga.
Personalidad #2: “Eres igual que Heiss, creyó que por tener una ventaja podría competir con los más altos del distrito, pero nunca fue capaz de deshacerse de sí mismo para hacerse más fuerte; por el contrario, se fragmentó y se convirtió en un cascarón roto con múltiples personalidades. Todo por no dejar pasar sus sentimientos y deshacerse de su insensatez de debilidad, su propia mentalidad”
Personalidad #2: “Tú eres lo mismo, menos ingenua porque intentas sobrevivir sola, incluso resiliente en una forma buena de verlo. Sin embargo, ese deseo de venganza es lo que no te deja ver las cosas con claridad, es lo que te pone un nivel por detrás de nosotros, son los grilletes que te mantienen encadenada; simplemente no sabes cómo vaciar tu mente a lo que en verdad importa”
Esta vez Heiss tomó una posición de combate.
Personalidad #2: “Asumes que perder todo es el inicio del cambio. Yo te demostraré que lo decide tu propia voluntad”
En un parpadeo, él ya se encontraba a un paso de ella.
‘No importa si es más rápido, yo aún puedo verte’
Por desgracia, este fue el fin para Kalika; en el momento en que te vuelves arrogante o confiado, es cuando se da por iniciada tu descenso a la derrota.
Esta vez los tajos que Heiss daba no estaban acompañados solo por una fuerza abrumadora.
El impulso generado por la aceleración se mantuvo, por lo que la velocidad adquirida por la masa del cuerpo provocó un impacto violento.
Su esgrima ahora no se mantenía fija y predecible; adquirió tintes de ortodoxa con despuntes de fluidez y creatividad absurdas.
Su primer choque la mandó rodando hasta la parte de atrás, apenas pudiendo bloquear.
Los golpes que ya eran tiránicos se convirtieron en una fuerza aterradora con cada rotación, vuelta, tornillo; cada movimiento fluido potenciaba su ya potente fuerza. Ella ya no estaba a la vanguardia, no podía mantener el flujo continuo de golpes; por primera vez su estilo ágil y forma de doblarse no le permitían hacer ninguna abertura. Su fuerza solo le permitía desviar y bloquear, con serios problemas cada vez más graves en su agarre. Su espada, que en un principio le permitía dar golpes ondulados, como las olas, impredecibles y difíciles de esquivar, ahora le estaba generando problemas para bloquear la simple espada.
Pero ahí no acabó la cosa; el cuerpo de Heiss no solo se movía con la intención de blandir su espada; sus otras partes del cuerpo también intentaban robarle terreno a Kalika o aplastarla con su masa. Todo el cuerpo era un arma; pese a ello, ella nunca había visto a nadie combatir de esa forma, tiránica, absoluta.
El punto de quiebre llegó cuando los ataques que intentaba Kalika, o sus defensas, eran predichos, casi como si fueran leídos como en un libro.
En esas huidas, él vio los ojos rojos rubí que la observaban como si fuera un insecto.
La pelea terminó cuando, en un revés, la espada de los dos se bloqueó; empezaban a aparecer fisuras en su espada. Lo que inevitablemente haría que él aprovechara y con una palanca la rompiera.
En un último intento, intenta abalanzarse para estrangularlo con una llave.
Pese a que su maestría, fuerza y agilidad eran impresionantes, ella perdió patéticamente. Heiss, al ver que se enrollaba en su cuello, movió su espada y cortó el muslo de la chica.
“¡Aaaah!”
Un grito de sufrimiento salió de su boca; el dolor de los golpes se acumulaba, pero este la hizo despertar en una agonía terrible.
Él pasó la espada de una forma en que el corte hiciera más estragos y fuera más insoportable. Con eso, el agarre se soltó un poco y aprovecho para tomarla por el cuello, estrangulándola.
En ese punto, los subordinados de Kalika, que estaban preocupados, reaccionaron gritando el nombre de su ama y levantándose para separar a los dos contrincantes, pero bastó una imponente y aterradora mirada de Heiss para que se detuvieran en seco.
¿Qué podían hacer ellos? Serían eliminados de la misma y peor forma que su ama. Sabían que no podían hacer nada contra la fuerza de esa persona.
Aun así, uno se atrevió a ir por ella; ese fue Caleb, que cargó con una lanza hacia el maquinador despiadado.
La punta iba directa al rostro de Heiss.
Incluso si iba con la intención de asesinarlo, porque esa era la única manera de tener una oportunidad, no esperaba que el alma de Heiss fuera tan siniestra.
En el momento en que se acercó lo suficiente, él movió el cuerpo de Kalika hacia la lanza, como escudo humano.
Eso hizo que Caleb desviara en el último momento, rozándola. Inmediatamente después de que pasara al lado de su ama, se dio cuenta de que su agresor ya no estaba donde debía de estar; el cuerpo de Kalika caía lentamente. Y por la parte de atrás, dando un giro por el otro lado de la chica, aprovechando la falta de visibilidad, propinó una patada en vuelta que expulsó a Caleb lejos de donde estaban, estrechándolo contra los espejos, haciéndolos añicos.
“¡¡¡CALEB!!!”
Cayendo suavemente posterior a esa patada. Él tomó por el pelo a Kalika, frenando su caída. Ella ya no tenía fuerzas para retenerlo, o más bien sentía que no podría hacer nada contra esta pared inescrutable.
Personalidad #2: “Esto es una enseñanza, y también una advertencia. No me importa tu estúpida venganza, no habrá una si los distritos arrasan con toda la humanidad”
La acerco a unos centímetros de su cara; sus gestos seguían tal cual, llenos de total indiferencia. Kalika, por el contrario, estaba en una especie de shock; también parecía que su cuerpo temblaba ligeramente, tal vez era miedo, o quizá era la señal de que su cuerpo había llegado al límite luego de usar el vacío. En todo caso, ella lo asoció con que involuntariamente tenía terror, terror de que esa persona no era humana, ya no lo era, y pese a todo, se comportaba como un rey, imponente y sin atisbos de duda. NO, TAL VEZ UN GOBERNANTE.
Algo más temerario que quienes simplemente dirigían un poder impuesto, él era el poder.
Personalidad #2: “Así que aprenderás todo lo necesario para mejorar mutuamente con Heiss; si cumples con el plan, te entregaré a tu familia en bandeja de plata. Haré que el mundo se doblegue ante tu nueva familia”
En este punto la tomo por el cuello de nuevo, lentamente asfixiándola.
Personalidad #2: “Y cuando termines, podrás decir que estás feliz de haber tomado esta elección. Si quieres llegar al final, debes ganarle a tu propio fracaso, debes ganarle al destino”
Cuando terminó de hablar, Kalika había perdido la conciencia por la falta de oxígeno; él la soltó lentamente y dejó caer al suelo con delicadeza.
Sus subordinados, tanto los de Kalika como los de Heiss, tenían apariencias pálidas y de miedo.
Rudolf pudo comprender por fin el temor que había estado infundado desde que lo había visto eliminar a los escoltas y guardias en el enfrentamiento contra Peter.
Esta presencia era más absoluta y aterradora que la mostrada antes; ahora sí sentía la diferencia entre aquellos en el distrito y los simples mortales que caminaban por el mundo ignorantes de la propia existencia.
Heiss se volteó y los observó con una calma escalofriante.
Personalidad #2: “Debo haberlos asustado, me disculpo por esta presentación tan desagradable e indecorosa, mi nombre es Aurelius. Quiero que no descuiden sus prácticas y tengan en cuenta lo que vieron hoy; sin más, quisiera pedirles que nos cuiden, estaremos vulnerables por unas semanas”
Apenas terminó de decir su última palabra, su espada resbaló de sus manos; al momento su cuerpo se inclinó levemente, primero cayó de rodillas, después el resto de sí se desplomó al suelo.
El grupo entero quedó en un silencio sepulcral, sin poder reaccionar a lo que había acontecido, y principalmente por el hecho de que no los habían eliminado, pensando que había perdido el control.
Después de unos segundos se despertaron de su trance y fueron a levantar los cuerpos de sus líderes, incluyendo el de Caleb, que seguía inconsciente entre los cristales.

Continúa leyendo
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)
Capítulo 47
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 46
Estás leyendo el capítulo 46 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 12 de junio de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.