Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 45 online gratis en español
🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
“¿Herederos de sangre?”, se fijó en Emily, quien estaba más cerca de ellos.
“Es mejor que no lo sepas, chico, la gente mata solo por conocer ciertas verdades”
Ella no se molestó en dirigirse a Jesús; su preocupación estaba puesta en Kalika y su enfrentamiento.
Sin que lo demostraran, ellos eran los más afectados; después de todo, ese conocimiento era algo que estaba muy guardado por familias con clanes antiguos, algunos pocos en los gobiernos y posiblemente las propias religiones. La gente podría hacer un escándalo por saber qué eran y posiblemente se asustarían.
El que alguien sea diferente no lo hace necesariamente especial; lo convierte en peligroso.
“Somos casi de la misma edad”
No le prestó atención a la advertencia; en cambio, le irritó que lo trataran como un niño que necesita cuidado.
No obstante, antes de que se enojara con él, Caleb la detuvo.
“Espera, es mejor que se los cuentes”
Freno y miro el centro donde había una presión palpable entre Kalika y Heiss.
“Ellos se enfrentarán a los distritos, tal vez aún no porque necesitan entrenamiento. Inevitablemente se involucrarán con alguna verdad oculta o prohibida; es mejor prepararlos, y más porque aún no sabemos si vamos a participar”
“¿Eso no hará que lo maten?”
“El no saberlo lo hará en algún punto”
Examinó a Caleb por unos instantes; sabía que decía la verdad. Era probable que no volvieran si no se enteraban de todo. Puede que Heiss les contara de todas formas, aunque seguía siendo buena idea intentar mantenerlos en buenos términos.
Finalmente, cambio de dirección hacia Jesús.
“No sé si valgas lo suficiente”
Ella lo escrutó, intentando determinar si era lo suficientemente maduro. Por alguna razón no miró al resto, lo que hizo sentir a Jesús un poco molesto.
Él era de confianza y tenía suficiente madurez para confrontar cualquier secreto; al menos era lo que pensaba de sí mismo.
“Esta bien..”
Pese a que la charla iba bien, y que sentían que podrían mejorar su relación en términos de confianza, tuvieron que parar porque Heiss se acercó de repente a ellos.
Eso hizo que todos contuvieran la respiración, en especial Rudolf y Cloe, que se sintieron aún más cohibidos por la sensación de presión asfixiante.
Cuando estuvo cerca, se inclinó y tomó una espada del suelo, y antes de regresar les hizo una señal con el dedo para que guardaran silencio.
Una forma de decir que tenían que prestar atención a lo que vendría.
Uno por uno pasó saliva, y para Rudolf y Cloe fue incluso peor; se sintieron pálidos. Por unos instantes, ambos creyeron ver que los ojos grises que habían cambiado de la personalidad #16 se habían apagado y formado un color ónix completamente oscuro.
Igual al que los dos vieron en la base de los narcotraficantes. Uno de los momentos más largos de su vida, cuando Peter llegó y fue eliminado. No dijo gran cosa; se mostraba frío y estoico, aunque más bien parecía que nada le importaba: ni su vida, ni la de ellos, ni siquiera la suya propia. Cloe, por su parte, estaba en los túneles cuando le advirtieron que, si se le metía en la cabeza traicionarlos, la quemarían en la hoguera.
No habían prestado mucha atención antes, solo creyeron que era una forma de mostrar sus garras. Por más atento y sensible que uno sea, no se puede determinar con facilidad la sed asesina de una persona y menos cuando tiene tintes de ser loco y pasivo-agresivo al mismo tiempo. Ya cuando interactuaron con #3, fue el despertar de su conciencia contra una persona que muta y es deforme en sus diferentes personalidades.
Pudieron identificar esa sensación; era muerte, vacío, caos. No creían que estuvieran en peligro; sin embargo, tampoco creían que era buena idea moverse.
Ninguno se atrevió a soltar ni siquiera un suspiro cuando se alejó; en el momento en que se prepararon para el combate fue cuando se dieron cuenta de que algo iba diferente.
Al principio no se lo preguntaron; fue en el instante que empezó la pelea que la pregunta les llegó a la cabeza.
‘¿Por qué una espada?’
En la sala de espera fuera de la oficina de Kalika, se tomaron el tiempo de determinar quién de sus jefes era más fuerte, un tipo de competencia que empezó entre Jesús y Emily; luego todos se unieron como un debate más en serio. Los únicos menos interesados eran Rudolf y Caleb, lo que no significaba que no tuvieran interés sobre quién de los 2 ganaría.
Entre esa conversación, salió de improvisto el tema de las personalidades de Heiss. Habían prometido no hablar con nadie, era muy personal y algo que podría rebotarles si no lo manejaban con cuidado.
Las teorías empezaron a salir: ¿él tuvo un trauma?, ¿cuántas personalidades tiene?, ¿sus habilidades están divididas entre sus personalidades o comparten algo en común?, y la más importante, ¿cómo debo actuar ante una nueva personalidad no vista?
Lucius y Marcus confirmaron que la personalidad que actualmente tenía Heiss no era la que poseía en un inicio; era como si se mantuviera bajo una máscara por protección.
Claro que ellos no lo dijeron por simplemente ser buenos camaradas, sino porque podrían darse una idea de que en verdad no conocen al verdadero Heiss, sino que estaban hablando con una de sus personalidades, claro, si es que la que les mostró en un inicio era la real.
Este tema escaló mucho precisamente por lo que les contó Cloe sobre la otra personalidad que los afrontó en la popa del barco; aparte de la terrible noticia del inevitable final, hasta ahora solo habían tenido el tiempo para analizar un poco sobre ese extraño loco, que a veces dejaba de serlo y se convertía en un ser temible.
La batalla estaba por iniciar; todos estaban expectantes. Los subordinados de Kalika tomaron un respiro después de la primera ronda, pero estaban muy confundidos, porque las habilidades con las que había luchado eran muy diferentes a las que antes usaba.
Y ese era el titubeo y molestia, esa incertidumbre por saber qué planeaba Heiss.
Heiss sostuvo la espada por el pomo, manteniendo una inspección en su contrincante
Levanto la cabeza hacia arriba, con los ojos cerrados; lentamente la bajo y los abro.
De manera inesperada, todos dejaron de respirar después de verlo y que Heiss profirió las siguientes palabras.
Personalidad #2: “¿Comenzamos?”
Personalidad #2: “Te enseñaré la diferencia entre estar despierto a la realidad y vivir en automático”
‘¡Ahí están!, los ojos color rubí’. Ellos discernieron entre los ojos gris plata y los inquietantes ojos rojos; también notaron el cambio de ambiente y esencia de la persona.
Era una presión completamente diferente.
Posteriormente, tomó la espada con una mano.
“Comencemos”, musitó Kalika moviendo su cuerpo para avanzar.
Desafortunadamente, Kalika estaba a punto de evidenciar la diferencia entre fuerzas.
Cuando su cuerpo dio el primer paso, fue el último; no continuó.
Sus ojos se abrieron por completo.
Heiss ya estaba a su lado, con la espada descendiendo, lista para segar a su enemigo de esta vida.
Kalika giró su cuerpo lo más rápido posible, con la esperanza de que pudiera bloquear la espada que caía. Y la bloqueo, o al menos creyó en un inicio poder bloquearla.
La espada siguió avanzando, como si no tuviera nada que la bloqueara. No era solo un tajo, era el gran tajo; no era cualquier blandido lanzado, era una fuerza arrolladora, como si su autoridad le dijera cuáles eran los verdaderos límites para su cuerpo.
En un intento por no dejar que la espada cayera encima de él, usó cada fibra muscular, posición en sus brazos, pies, cadera, rodillas; cada parte esencial que se usaba en la esgrima.
Con toda la fuerza que pudo reunir, desvió a un lado el ataque. Esa fuerza fue suficiente para dejarla desbalanceada y desprotegida.
Personalidad #2: “Buena defensa, por el contrario, es insuficiente”
Esta vez no la remato directamente; en su lugar levanto la espada con suavidad, a la altura de su hombro.
Kalika podría haber intervenido y atacar; a pesar de ello, no pudo moverse. La fuerza que utilizó para atacarla la dejó consternada, además de mal posicionada.
‘¿Cuándo llego a mi lado?’
Era una velocidad y fuerza sobrehumana, y él la ejercía sin mucha dificultad.
Lo siguiente que hizo fue levantar inconscientemente la espada para defenderse del ataque lateral que la golpeó como un automóvil.
“¡CLANK!”, “¡THUD!”
El cuerpo de Kalika fue arrojado hacia la pared de la sala; pudo bloquear la espada para que no la golpeara, aunque eso no impidió que ella siguiera su camino y la impulsara como una catapulta.
“Crack…”
El vidrio al lado derecho tembló por la sacudida, se quebró, mostrando grietas que bajaban y se expandían de la parte lateral superior; en su reflejo se veía a Klalika, estrellada en lo que sería una pared estéticamente elegante y apropiada para una sala de entrenamiento.
Por suerte, era un material resistente y no decorativo como en la mayoría de los casos.
“Koff!..koff!, koff!..koff!””
Bajo la espada, esperando a que ella tomara el aliento; el golpe contra la pared debió sacarle todo el aire.
Personalidad #2: “Muchos no comprenden la diferencia entre estar vivos y vivir; es como si pensaran que no tener rapidez, fuerza y destreza fuera normal, porque así nos acostumbramos. Así terminamos viviendo en automático, complacidos con nuestra aburrida vida”
Personalidad #2: “Empero, no todos tienen esas bendiciones”
Personalidad #2: “Deja de medirme, niña de descendencia sanguínea, muéstrame lo que tienes o simplemente morirás aquí”
“En verdad que los distritos crearon unos monstruos...koff..koff”
Se levantó con la ayuda de la espada utilizando cada fragmento de fuerza que podía.
Personalidad #2: “Te equivocas, esto es lo que la humanidad debería alcanzar con sus propias fuerzas. Ya no consideres esta una práctica; lucha por demostrar por qué debería ayudarte a eliminar a tu familia”
Avanzo con porte, como si su autoridad, la de un rey, lo acompañara.
Personalidad #2: “Si esperas que este cuerpo te ayude como una marioneta, entonces estás en una forma muy pobre de aprovechar los recursos que tienes, niña. No seas conformista”
Un segundo después ya estaba a su lado otra vez.
Personalidad #2: “Despierta de una vez”
\*\*\*
En su larga lucha contra la tiranía de su abuelo adoptivo, pocas veces se había sentido impotente cuando se hablaba de fuerza de combate.
Desde luego que cuando llegó era muy débil; aun así, su determinación la empujó a no dejarse mancillar sin importar las veces que la pisaran. Su determinación era la venganza absoluta.
Su tristeza era la razón para soportar las heridas; el odio no estaba siendo infundado, lo canalizaba y regulaba para hacerlo lo más puntiagudo y venenoso posible, para cuando tuviera que atacar, con solo una herida, fuera capaz de eliminar a su presa.
Con todo eso, no esperaba recibir tal debacle.
No tenía ni idea de por qué había tanta diferencia entre los dos, ¿tal vez el ambiente?, ¿los instructores?, ¿la intensidad de los entrenamientos? No, ella entrenó más que nadie cuando era joven y tuvo los mejores recursos invertidos por el patriarca, ¿entonces qué era?
La batalla continúa de forma aplastante; aunque Kalika podía ver los ataques, una parte de ella se decía que era porque él se los dejaba ver claramente cuando los ejecutaba, porque eso no explicaba la velocidad anormal a la hora de moverse y acercarse a ella.
‘¿En serio tendré que usarlo?, pero…’
Había una razón por la que ella no usaba su última carta, y es porque quedaría totalmente indefensa. La última vez que lo usó, quedó en cama por una semana; era una forma de exigencia a su cuerpo absurda y muy peligrosa, en especial porque no podía controlar bien esa fuerza.
Era como prender un interruptor, pero el que se suponía sería el regulador estaba dañado, porque no podía regularse en ese estado; pese a ello, era la única forma que tenía para poder ganar.
Así fue como decidió avanzar por el peñasco, sin importar las consecuencias.
La espada venía en tajos fuertes, y el último, en contraposición con los demás, fue bloqueado; no solo eso, también repelido.
Heiss la observó con una calma impasible; solo hubo una breve pausa, como si la examinara; luego decidió continuar con los ataques, pero ahora con mayor velocidad.
Y debajo de ese oscuro cabello despeinado, se asomaban dos ojos iris ónix, completamente negros y abiertos, viendo cada ataque llegar con una calma casi aterradora; su expresión era espeluznante.
Los ataques que antes le costaba evitar los defendía y repelía con mayor facilidad que hace unos instantes; era como si su cuerpo pudiera manejar la fuerza aterradora que manejaba su contrincante, pero ese no fue el único cambio.
Kalika, por primera vez en la batalla, fue la que tomó la iniciativa de defender y atacar. Se abalanzó sobre Heiss, como si no temiera su rapidez ni sus cortes.
Y por un momento, un leve gesto se destacó en sus gestos faciales.
Era una leve sonrisa.

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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)
Capítulo 46
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 45
Estás leyendo el capítulo 45 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 11 de junio de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.