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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 43 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
El equipo de Caleb los acompañó detrás de Heiss y Kalika; atrás de ellos también venían Rudolf y los chicos, quienes cotilleaban sobre lo que escucharon a las afueras de la oficina. Estaban expectantes por lo que sería el duelo entre su líder y el de los inquisidores de Elend, quienes habían demostrado su formidable fuerza en los entrenamientos; no obstante, perdieron contra Heiss de manera abrumadora y aplastante, lo cual dejaba una pregunta al aire, y es: ¿Qué tan fuerte es su líder Kalika? Pese a las altas expectativas del enfrentamiento, incluso para los propios inquisidores, sus mentes estaban fijas en otro tema; el matrimonio entre sus líderes es algo que no es fácil de asimilar. La más afectada por la noticia del plan de la Kalika era la propia Cloe, que tenía una mirada perdida a la nada mientras movía los labios diciendo con voz casi inexistente “Matrimonio”. Emily intentaba mantener la apariencia de tranquilidad, al igual que Ethan; ambos sabían que si Kalika lo decía era porque era necesario; aun así, la bomba fue un choque brutal; y ahora también tenían que presenciar una pelea entre ambos. “Si el jefe se casa con esa bruja que lo intentó manipular, entonces, ¿qué espera que le haga una vez que sean casados?” Jesús hablaba como siempre con la lengua suelta, sin importarle que adelante, a unos pasos, estaban todos sus subordinados. En el avión, Heiss dio pautas sobre qué hacer si las cosas salían mal con Kalika; para eso, les contó lo que había recolectado con Ana, su posible intención de utilizarlo y cómo podrían incluso intentar obligarlo. Por lo cual ellos estuvieron muy predispuestos ante la visita de Kalika al aeropuerto, teniendo una mala sensación incluso antes de conocerla. Ahora que sabían que lo quería de esposo, se daban una idea de las posibles peticiones que le pedirían con la ayuda de él para derrocar a la familia Tanaka. Heiss decidió no guardarse ninguna información respecto a Kalika, porque si ella lo amenazaba, tenía a los chicos con un plan de contingencia que la hundiría si se atrevía a hacer cualquier acto de amenaza. “¡¿A quién llamas bruja, machista de mierda?!, debería sentirse honrado de esas palabras, ¡tú, por el contrario…!” Emily perdió los cabales y estuvo a punto de hacer que Jesús deseara nunca haber dicho esas palabras, pero fue detenida por Caleb, que la tomó por la costura de su camisa y la jaló para que no se metiera en problemas. Sorprendentemente, y por más irónico que pareciera, Jesús no perdió la oportunidad y le sacó la lengua mostrándole un pulgar abajo, en señal de que su jefe sería superior. “¡SERAS!” La ira se apoderó de Emily; señaló hacia Jesús con su dedo, devolviéndolo hacia ella misma y mostrando cómo enroscaría el cuello de Jesús para luego estrangularlo. Lucius y Marcus, que estaban a los lados de él, dieron un paso al lado, alejándose. Jesús, al darse cuenta de que estaba solo y que la broma se le había salido de las manos, supo que ese día, sin importar si su jefe ganaba o perdía, él sería el único en ser eliminado. “…Eso te pasa por idiota” Esas fueron las únicas palabras de consuelo de sus compañeros. Finalmente, llegaron al sótano. El hotel era conocido en la zona por ser uno de los más grandes en todo Medellín, con oficinas privadas para el trabajo, habitaciones con el tamaño de suites, piscina en su último piso y un gimnasio con tecnología de punta; desde las máquinas hasta el sistema de aireación eran perfectos. El aire adentro tendría incluso menos partículas que afuera en las calles. “Wuau, así que así es ser rico….y yo que usaba llantas para entrenar en casa” La vida de los 4, incluyendo a Rudolf, no fue de ninguna manera fácil o abundante, y el caso más particular era el de Marcus; él creció en la pobreza absoluta. Ver la diferencia incluso en los niveles de entrenamiento lo hacía sentir inferior, como si esas personas de alto perfil pudieran aplastarlo porque desde un inicio tuvieron mayores privilegios. En el centro de la habitación estaban Heiss y Kalika; el resto se hizo cerca de las paredes, esperando qué método de enfrentamiento usarían. Las técnicas y armas eran esenciales en la batalla; el primero que cogiera el arma tendría la iniciativa, mientras que el segundo podría tomar contramedidas. “Te dejo escoger primero, tenemos algunas armas de combate reales que tengo guardadas, aunque si quieres podemos usar unas no letales, puedes escoger lo que desees” Heiss no se dejó influenciar por las palabras de Kalika, aunque bien podría tomar las armas con mayor letalidad; sin contar las armas de fuego, esta no sería la opción, no si quería demostrarles a sus subordinados cómo era la mejor manera de pelear sin estar atados a armas específicas. Es mejor ser voluble con cualquier método de pelea. Pelear con lo que tienes es tan fundamental como aprender a moverte en el campo. Personalidad #4: “Tienes una buena colección” Las maletas contenían armas de diferentes longitudes y materiales; unas parecían tener cierto nivel de artesanía que las hacía parecer obras sumamente costosas, más de colección que de uso práctico. ‘Katana, wakizashi, tachi, jian, dao… Sabre, Falchion, oh’ Personalidad #4: “Scimitar…y..” “Parece que ya escogiste tus armas” No pensaba escoger ninguna arma letal, pero algo o, más bien, alguien lo impidió; sin pensar mucho en las palabras que se aglomeraban en la cabeza, decidió qué hacer. Personalidad #4: “Sí….aunque no exactamente yo…., te iba a preguntar, ¿por qué tienes toda esta colección?” Cuando la pregunta fue dicha, Kalika removió su cabello lentamente; una risa suave se escapó de sus labios. “Mucha gente me lo pregunta, y más que un pasatiempo diría que es un hábito de entrenamiento. Me gusta ser flexible” Él la observó detenidamente; sus ojos se posaron en sus manos; en ella no había ni un solo cayo. Esto no quería decir que no fuera hábil. Con su dinero podría costearse de vez en cuando un tratamiento láser que le quitaría cualquier imperfección de sus manos, o incluso, dependiendo de su entrenamiento, podría evitarlos. No podía ir de arrogante a tachar a su adversario por cómo lucía; ya había pagado el precio por ser prejuicioso alguna vez. Personalidad #4: “Ya veo” “Bueno, entonces yo escogeré esta” Era un Flamberge, una espada larga con forma ondulada, difícil de predecir y un fastidio para bloquear. El arma de Heiss, por el contrario, era corta, con beneficio en combate cerrado, una cuchilla corta con curva pronunciada, perfecta para cortes al deslizar. Aunque un arma tan corta sería una desventaja, por lo tanto, decidió coger dos, aprovechando que había otra daga que le ayudaría a compensar su espada corta; esa era una daga rondel, de hoja recta, estrecha y punta aguda. “¿Qué reglas quieres seguir?” Personalidad #4: “Quien no pueda continuar, inmovilizar al rival y rendirse” “Me parece bien” Personalidad #4: “Aunque” Ella caminó hasta su posición inicial de combate y esperó a que terminara de hablar. Personalidad #4: “Me gustaría proponerte 3 combates, los dos primeros con armas y el último sin ellas” “¿No es un poco exagerado solo para medir tu fuerza?” Personalidad #4: “Quiero que ellos aprendan, es una buena forma de entrenarlos” Señaló a su equipo y al de ella. “….Me parece, ahora solo falta decir quién dará el inicio” En ese momento, Caleb se acercó con Rudolf; tenían una moneda. “Nosotros 2 supervisaremos el encuentro; la pelea comenzará cuando la moneda caiga al suelo” Ambos aceptaron al mismo tiempo; Rudolf sostuvo la moneda, sintiendo que iba a ocurrir algo que podría definir el futuro de ambos equipos. “¿Están listos?” “Si” “…Si”, el tono verdoso fue disminuyendo lentamente, reemplazado por una gris plata. “Bien, entonces…” “Tink”, la moneda fue lanzada. “Clink!” Al instante que tocó el suelo, Heiss fue el primero en moverse, impulsado, poniendo la fuerza en sus piernas para mantener la mayor aceleración inclinada de su postura a sus brazos. La idea era acercarse y mandar un tajo descendente con su espada; sin embargo, esto fue deducido por Kalika, quien recogió sus brazos hacia su parte lateral y, acumulando la tensión de sus músculos, tanto de pies como de brazos, lanzó un tajo horizontal mientras daba un paso adelante. Suficientemente fuerte como para poder cortar a una persona a la mitad; incluso si su hoja era ondulada como las olas, ella podría moverla durante el corte para aumentar la profundidad y poder pasarla. “¡Clank!” La Scimitar bloqueó la Flamberge aprovechando la energía potencial acumulada que se usaría para el corte vertical, que fue modificado a último momento para defenderse. La forma ondulada no permitía que las dos espadas se retuvieran entre sí; por lo tanto, se deslizaron y se separaron unas de otras. Lo que siguió fue una danza completa de ataques ortodoxos europeos por parte de Kalika hacia Heiss, mientras él se defendía utilizando la espada y daga para frenar los ataques de Kalika. Pese a los ataques continuos de Kalika, estos eran de gran cobertura, por lo cual, con cada tajo que realizaba, dejaba una abertura lo suficientemente grande como para entrar aún más en su círculo personal y contraatacar. Bloqueando un golpe descendente con una fuerza increíble sobre Heiss, este fue capaz de soltar por un momento la fuerza que sostiene sus brazos y manos con sus armas, dejando un hueco de fuera que sería aprovechado para girar a una enorme velocidad, atacando y lanzando un ataque de espada hacia las costillas de Kalika. Por desgracia, Kalika se dio cuenta de manera muy fácil y dio un giro hacia la izquierda por el piso, impidiendo que la corten de gravedad. Incluso aprovecha ese momento para tensar sus músculos y lanzar un corte hacia la cabeza de Heiss. Que en el último momento esquivó, inclinando su cuerpo hacia abajo. Esto pudo salir en un empate, pero no fue así. Cuando Heiss se inclinaba para escapar del corte, Kalika previó toda la situación y mandó una patada hacia la parte inferior de los pies, logrando que cayera. Dando un giro hacia atrás, pudo alejarse; por desgracia, también estaba en los cálculos de Kalika, quien ya había lanzado un corte. Heiss bloqueó el ataque como siempre, asumiendo los mismos patrones de ataque, pero esta vez fue diferente. “¡Clankkkk!” La espada rechinó un poco más de lo habitual en el intercambio de golpes. Eso fue porque Kalika había aumentado drásticamente su fuerza en ese ataque, lo que hizo que Heiss saliera volando, aprovechando su mala posición y agarre. “¡THUD!” La pared recibió todo el peso de Heiss contra su estructura reforzada. Esta aguantó, y Heiss cayó al piso después del golpe seco. Sus pies quedaron tendidos en el suelo; él se mostraba oscuro, con la mirada gacha, perdida, como si estuviera en otra cosa. “¿No me digas que eso es todo lo que puedes aguantar?” Se acercó, sosteniendo la espada con una de sus manos; brillaba espléndidamente con los colores de la luz blanca de la habitación. Llegó a estar a 2 metros de él. Y aunque tenía la certeza de que el golpe que le había dado era con toda la potencia, no esperaba terminar tan pronto. En lo profundo lo sintió, volteó a ver a sus subordinados, los de Heiss, y en donde debía estar desesperación o angustia se veían personas sin preocupación, casi expectantes de lo que pasaría. Personalidad #16: “Jajajajaja…jajajajaja” De repente, una risa maníaca la hizo ponerse alerta sobre el objetivo que tenía al frente; su adversario se levantó lentamente, poniendo las manos en las rodillas y elevándose de manera sencilla; al mismo tiempo se limpiaba la ropa con un deje de despreocupación. Y hay en su mirada caída, que se elevó entre risas locas, un color ciruela que se intensifica dejando de lado el característico gris plata. Todos los que estaban en la parte lateral en forma de espectadores se levantaron al ver lo que ocurría. “¡CUIDADO, SEÑORITA KALIKA, ÉL ES PELIGROSO!” La persona que gritó fue Cloe, con preocupación. Los demás no sabían mucho, pero Cloe les había informado que, entre todas las personalidades que Heiss había mostrado, esta era una que ella creía que él no podía controlar. Directamente, Kalika sintió una presión asfixiante, casi como si el odio puro y desmedido la estuviera viendo, escrutándola y dejándola desnuda. Odio y sed de sangre totalmente desmedido. Hay personas que tienen el don de ser muy perspicaces, como Cloe, pero la sed de sangre es algo que solo sientes cuando ya has atravesado tumultuosas dificultades que te llevaron al borde de la muerte. Y Kalika lo sintió. Se terminó de limpiar y agarró su espada y daga, casi como si fuera coreografía. Personalidad #16: “Ahora empieza el verdadero primer asalto” Por primera vez, Kalika tomó posición base de defensa, sosteniendo la espada con las dos manos y poniéndola entre ella y Heiss. Personalidad #16: “Esto solo es una prueba, pero no para mí. Tú engañaste a Heiss y debes ser recompensada por tu egoísta decisión. Hiciste alarde de tu confianza, mostraste tus intereses y deseos superficiales. Yo seré tu juez, y también tu verdugo” Su voz era melodiosa, casi totalmente femenina, aunque con un toque siniestro. Personalidad #16: “Así que…” Sus brazos se balanceaban de forma refinada, solo para abrirse como si fuera a dar un enorme abrazo. Su cara se contorsionó, llena de éxtasis, y finalmente se sumergió en su personalidad. Personalidad #16: “VEN A MI PERRA”
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 43

Estás leyendo el capítulo 43 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 7 de junio de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.