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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 42 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
El trayecto al hotel fue muy tranquilo, eso en la parte interior del vehículo; afuera era otro asunto. Se acercaba la hora en que los niños saldrían con sus padres a pedir dulces; las calles estaban abarrotadas de gente corriendo de un lado a otro y atascos suficientemente largos para no tener idea si saldrían del lugar hoy, mañana o pasado mañana. Por suerte, había agentes de tránsito que ayudaban a descongestionar todo; no por nada es una festividad muy celebrada a lo grande, en especial en países latinos, donde la fiesta y la rumba eran llevadas a otros niveles. Todos íbamos en 3 vehículos diferentes proporcionados por Kalika. La familia Tanaka tenía muchos negocios en todo el mundo; no era raro que tuvieran diferentes propiedades y autos de lujo. Ella solo utilizó lo que le podían ofrecer para los tratos empresariales; aunque era diferente para su lugar de residencia, por más que hubiera querido, ella nunca se quedaría en una propiedad que guardara su familia; le daba asco y no se sentía segura. Por casualidad o tal vez no, quedé en el mismo auto que ella. Éramos Caleb, Cloe, Kalika y yo. El espacio del automóvil no era para nada pequeño; sobraba un espacio para otra persona y aunque les dije a los chicos y a Rudolf que podían acompañarme, por algún motivo, cuando vieron a Kalika retrocedieron y dijeron que mejor iban en los otros. “¿Fue un viaje difícil?” Ella preguntó sin mirar atrás, esperando que alguno contestara. “No, señorita, aunque tuvimos unos altibajos, no fue un problema grave” Caleb era seguro de sí mismo, mostraba fortaleza y valor, pero cuando hablaba con Kalika era como bastante cuidadoso con sus palabras. Yo simplemente analizaba su comportamiento para darme una idea de sus relaciones; pese a mi intención, ella cambió de enfoque y mostró su interés en mí, cargando los reflectores con sus preguntas. “Heiss, he escuchado mucho de mis subordinados; al parecer eres alguien con grandes facultades. Me impresiona que hayas podido escapar del distrito siendo solo un mero hombre” Sin tener una pizca de decencia, lanzó el primer golpe; para su desafortunada idea, respondería de otra manera. Personalidad #4: “¿Es así?, solo salí gracias al plan que hicimos con mi equipo, no es nada de que alardear” Preferí escudarme en el trabajo en equipo. “Hm”, asintió levemente. “Pero si no entendí mal, esos compañeros solo lo siguieron después de que se vieron en problemas con el distrito; solo con su guía pudieron salir con vida, eso y con mis hombres, que le agradezco profundamente” Personalidad #4: “Puede haber sido mi plan, pero sin ellos no pude ni haber vuelto con vida; es más, por ellos es porque sigo con vida. Sus hombres eran una mera formalidad por el intento de ayudarme en el atentado del hotel” “No hay de qué, igual era un plan que tenían ya cubierto con la señorita Ana, así que no hice realmente nada” Caleb y Cloe escuchaban, mirando de vez en cuando y en otras ocultando la cara por la vergüenza de haber vulnerado la privacidad de algunos acontecimientos; Heiss simplemente ignoró sus actitudes. Personalidad #4: “Veo que pudiste llevarte bien con Ana, es una buena chica, supongo que te dio los papeles” El imperturbable rostro de Kalika por fin tuvo una reacción: cuando escuchó el nombre de Ana, sin que se diera cuenta, frunció las cejas, para luego suavizar de nuevo sus expresiones. “Sí, conocí a la señorita Ana, muy capaz; me dejó una gran impresión” Personalidad #4: “Jaja, ¿en serio?, pues pasó lo mismo cuando me habló de usted” La tensión en el carro aumentaba; Caleb y Cloe no tenían idea de quién era Ana, aunque tuvieron la percepción de que cada uno ya tuvo interacción por mano de alguien más mientras transcurría su viaje. Las palabras de Heiss eran bastante juguetonas, casi un chiste para él, aunque Caleb y Cloe sabían que había algo con el tema de sus personalidades; no era algo que Kalika supiera. Todos afirmaron mantenerlo en secreto por cuestión de confianza y, aunque a Heiss no le importaba particularmente, sabían que el decírselo a Kalika los tacharía de aliados en el momento en que fueran soplones sin un poco de tacto. “Tengo los papeles que usted pidió, revíselos y me dice si necesita algo más” El cambio de tema fue notable; aun así, Heiss simplemente toma la carpeta que sostenía Kalika y empezó a leer la información. Lo primero que vio fue una foto de la persona que pidió buscar, sin cabello, ojos cafés y con una cicatriz en un ojo, un tatuaje en el cuello. El tatuaje presenta un ciprés estilizado, alto y vertical, inspirado en el Ciprés de Kashmar. Sus raíces emergen de un cráneo parcialmente oculto y de un libro abierto, símbolos de conocimiento adquirido a través de la muerte y la verdad revelada. La composición se equilibra con ramas de laurel a los lados, refuerza la idea de victoria moral y legado eterno, todo ejecutado en negro y gris. Un símbolo de que la verdad no puede ser silenciada. Cloe miró con curiosidad el expediente que sostenía mientras pasaba página tras página. Personalidad #4: “Yo de ti cuidaba lo que miro; puedes terminar observando cosas que no debería ver alguien por encima del agua” Cloe quedó sorprendida; aunque no le impidió ver el expediente, sí le dio una advertencia de que lo que ocultara esa persona en verdad era muy serio. “Lo que no entiendo es, si tienes tanta capacidad de conseguir información, ¿por qué me pediste que lo buscara? Con tus contactos debería ser tarea sencilla, ¿o en verdad esperas que colabore contigo después de meterme en ese pozo de información corrupta?” Ignorando lo que pasaba en la parte de atrás, habló sobre lo que en verdad importaba: ‘¿Qué es lo que él quiere de mí?’. Personalidad #4: “¿Mnh?”, miro hacia adelante en el puesto que estaba ella, con signo de interrogación marcado en su cara. Personalidad #4: “¿Esperar en colaborar? Yo, ¿por qué necesitaría algo de ti? Tú eres la que me necesita, no al revés” El conductor, que era subordinado de Kalika, estuvo a punto de intervenir al ver la falta de respeto, pero Kalika lo detuvo con una mano y le dio indicación de que solo se enfocara en conducir. Las palabras de Heiss fueron afiladas cuchillas; no se equivocaba, ella lo necesitaba para su plan. Ya sabiendo de lo que era capaz, era mucho más sencillo obtener lo que necesitaba sin la molestia de entrenarlo; no tendría que esperar más de un año para lograr despedazar a su familia. “¿Y entonces para qué el expediente?” Trago lentamente saliva; sabía que cualquier cosa que dijera sería un obstáculo o una vía fácil para la colaboración, por eso se tragaba esas palabras. Después de lo de Ana, ya no tenía el sartén por el mango; debía ser paciente y tomar la mejor oportunidad sin salir perdiendo. Personalidad #4: “Eso es por dos motivos, uno por intentar meterme en tus asuntos familiares amenazando a Ana; en verdad que eso me hizo enojar, aunque no tanto como a Ana” “¿Y la segunda?” Personalidad #4: “Es por lo que se viene, tendrás que tomar una decisión mucho más importante que el estúpido futuro de una familia” ‘¿Estúpido futuro de una familia?’, fueron las palabras que le pasaron cuando los ojos verde cristal se transformaron en color granate muy parecido al color carmesí que mostró con Ana, solo que más intenso. La ira por sus palabras, familia, eso era todo lo que ella quería y lo acababa de llamar estúpido. De inmediato, volteó para afrontar al hombre de esas despreciables palabras; no obstante, se encontró con una escena aún más escalofriante. Personalidad #2: “Eso es lo que es y lo que siempre será; nada existirá si dejas que todo se derrumbe antes de empezar” La postura de Heiss era recta, inclinada hacia adelante, mostrándose tal y como era ante Kalika, pero lo que eran sus ojos levemente verdes habían cambiado a un rojo rubí intenso. Su rostro ya no era alegre o relajado con su típica despreocupación y locura viva; ahora era una persona diferente. Su aura, si es que se le puede llamar así, era completamente diferente. Imponía respeto y soberanía; sus ojos eran como si observaran toda verdad, como si no pudieran ocultar nada. Kalika no lo pensó antes, pero ahora un fugaz pensamiento cruzó por su cabeza, uno que no había tenido en cuenta: ‘¿Sus ojos no eran negros?’, lo eran cuando lo vio en el hotel, aunque antes eran verdes pálidos; ahora eran de un rojo intenso. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo en este momento y, sobre todo, lo que más la asombró fue la conducta de Caleb y Cloe. Antes ellos hubieran salido a defenderla de cualquier falta de respeto o intento de amenaza, pero ellos no se movían; cada uno estaba inquietantemente quieto, como si su mundo estuviera paralizado. Sus miradas plantadas en el suelo del vehículo, sin moverse un solo centímetro, los ojos estaban inquietantemente nerviosos, se abrieron y dilataron, y aun así no se movieron siquiera para mover al ofensor. Cada uno sudaba y, si uno observaba detenidamente, era como si temblaran, aunque intentando no moverse para alertar al cazador. Kalika tuvo que detenerse antes de poder erigir alguna palabra; solo pudo contemplar los ojos color rubí y sentirse vulnerable por primera vez en mucho tiempo, o no tanto, ya que Ana también había logrado burlar sus defensas. A pesar de que la habían dejado mal parada una vez, no pensó sentirse con las manos atadas de igual forma. Se sentía igual o peor que cuando se reunía con su ‘abuelo’ y tenía que reunir el valor para encarar esa extraña existencia que parecía gobernar todo. Personalidad #2: “Hablemos cuando lleguemos, hay varias cosas de las que deberás estar al tanto. La guerra civil en este país solo será un breve prefacio a lo que vendrá y ni siquiera Japón podrá salir ilesa” Su respiración se detuvo un momento; por alguna razón era difícil pasar saliva. Ni siquiera el conductor se atrevía a mirar por el retrovisor; su voz era suficiente para hacerlo sentir nervioso. “E… Está bien”. No pudo refutar; el resto del viaje continuaron en silencio, observando cómo aparecían niños con diferentes disfraces y cubetas en forma de calabaza. Lo que sería una vista para el regocijo y festejos de los jóvenes, se convirtió en una de inquietud que hacía sentir el automóvil con más presión que cuando entraron. A las 7:20 llegaron al hotel donde se hospedarían. \*\*\* “Llevan 15 minutos hablando, ¿cuánto crees que demoren?” Como si los nervios le ganaran una mala pasada, se mordía las uñas de manera insana; Emily tenía malas costumbres cuando se ponía nerviosa o cuando algo la ponía muy contenta. “…No sé, es un tema delicado, no cualquiera te dice que el mundo se irá al carajo en 2 años” Quien respondió fue Ethan, que entrecruzaba sus manos pensando en las posibles consecuencias y, sobre todo, qué haría su ama a partir de ahora. “No deben preocuparse, el jefe la hará entrar en razón. No por algo es el mejor” “Está bien que tus otros compañeros lo digan, pero tú… eres solo un niño de 17 años, Jesús” Las palabras fueron devueltas como un garrote por Ethan. “El jefe tiene mi misma edad, solo unos meses mayores que yo, y pudo darles una arrastrada, así que no me vengas con la edad” La pelea entre los dos fue creciendo, y con ella fue disminuyendo inversamente proporcional la tensión de cada uno, haciéndolos pensar: ‘¿Por qué estoy tan tenso si él está tan relajado?’. Una ventaja de la ignorancia humana o de la confianza. Al mismo tiempo, Marcus y Emily se la jugaron entrando en la conversación; en un punto llegaron al tema de quién sería más fuerte, Heiss o Kalika. “Heiss ya los venció a todos en un 1 vs 4, ¿dime si su señora es capaz de eso?” “¡¿Ja?! Que seamos débiles no significa que nuestra jefa lo sea; es más, si el primer inquisidor estuviera aquí, podría haber empatado con su jefe, ni compararse con la señorita Kalika” La pelea continuaba hasta el punto de que se escuchaba por todo el pasillo fuera de la oficina. Entretanto, adentro se tenía una conversación más amena y relajada que la que tuvieron en el coche. Personalidad #4: “¿Los escuchas? Dicen que tú eres más fuerte que yo; si lo dicen, debe ser porque tienen algo de confianza en ti, Kalika” “Son solo disparates de nuestros subordinados, ¿acaso duda que sea más fuerte que usted?” Los temas ya habían sido abarcados en su mayoría, pero no habían tocado la idea principal, cooperación. Personalidad #4: “Dejemos de ser improductivos y concentrémonos en lo importante. Yo quiero que te unas a nosotros cuando llegue el momento; de mi parte siento que tus chicos tampoco estarán preparados para lo que viene, por lo cual podremos hacer un entrenamiento conjunto para ayudarnos. No pido ayuda inmediatamente posterior a los 2 meses de entrenamiento; sin embargo, para el año de esta conversación, me sería de ayuda sus hombres” “¿Estás consciente de lo que pides? La guerra por sucesión de mi familia se hará en dos años, y tú me lo pides en un año, descuadrando los planes previos que pueda realizar contra los Tanaka. Para ti puede ser una familia y nada más, pero para mí es la meta de mi vida; prefiero morir a no tomar venganza con las personas que dañaron mi vida” Personalidad #4: “¿Para ti es más importante dejar morir a tus subordinados, amigos o incluso pareja que ayudarme a impedir que el mundo sea arrasado?” “¿De qué estás hablando?, es obvio que me preocupan; suficiente tengo con querer añadirte a mi plan para querer que todo salga bien y no tener que sacrificar a los míos” El tono se fue elevando más y más en la estética oficina. Personalidad #4: “Ah, pero sacrificarme a mí te parece bien, ¿no?” Lo que parecía un entendimiento mutuo se convirtió en una discusión. “¡Prefiero sacrificar a un extraño que a quienes aprecio!” Personalidad #4: “¡Al menos tú tienes a alguien a quien aprecias, los que yo quería ya están muertos!” Esas palabras pararon en seco a Kalika, que no pudo responder a su argumento, uno porque no sabría qué decir y otro porque no la dejó que empatizara solo por la situación. Personalidad #4: “Los distritos me quitaron todo…, no sabes lo que se siente ver a tus hermanos morir sin un objetivo claro e incluso con uno; solo nos tomarían como objetos desechables. No tienes ni idea de lo que planea el distrito; ya te dije que una muerte en genocidio se aproxima, pero antes de eso hay planes inhumanos para que su plan tenga éxito. Yo no planeo quedar viéndome cómo el mundo se cae a pedazos cuando mis hermanos bien pudieron intentar detenerlo” “…¿Tú y cuántos más? No veo partidarios dispuestos a ayudarte en esta lucha contra los distritos” Personalidad #4: “Deberías preocuparte más por lo que tú puedes hacer que por lo que los demás puedan. Me preguntaste por qué busqué información de Jouska contigo; eso es porque no podía hacerlo por mi parte, no sin alertar al distrito sobre mi búsqueda con mis fuentes; que puedan moverse no significa que tengan tanta libertad, no por el momento” “¿Y qué quieres entonces de nosotros?, ¿cómo seremos de ayuda en un año y no a partir de ahora” Personalidad #4: “¿Me los prestarías ahora? Te doy el tiempo de 10 meses para que muevas todo….una vez hecho, ayudarán a mis subordinados en las misiones pendientes…..pasados dos meses después del año, podrás utilizarme en su mayoría en cuanto dejes a tus hombres haciendo las tareas que les pido, incluyendo a los que están actualmente en Japón. Del inquisidor que no está disponible… puedes mantenerlo bajo tu mando; no creo que lo necesite hasta el momento del primer encargo contra el distrito, solo lo llamaría unas veces para que pueda quedar en orden con nosotros; supongo que tú serás la que se encargue de que esté listo para cuando llegue el momento” “…..Primero tengo que ver qué tan capacitado estás para llevar a mis hombres; ¿no esperarás que te los deje llevar sin ninguna seguridad, ¿no? No creo que tenga muchas opciones cuando dices que el fin del mundo se acerca, pero eso no significa que me aliaré con alguien débil” La cara de Heiss quiso caerse ante lo que cree que era una propuesta para pelear. Desde el momento en que bajaron del auto, entraron a la oficina y hablaron, nunca había cambiado los ojos color granate; se notaban sus ansias por romperle la quijada a golpes por las palabras dichas en el automóvil. Heiss se paró lentamente de su asiento y caminó hacia la puerta. Personalidad #4: “Dalo por hecho, ¿dónde quieres que sea?” “Mmmh, hay un gimnasio en la planta de abajo, hay una sala de entrenamiento, podremos usarla, es bastante amplio” Personalidad #4: “Bien” “Clanck” Abriendo la puerta lentamente, se dispuso a salir; todos fijaron su mirada en quien salía por la puerta, pero antes de continuar, frenó, dejando que la puerta se abriera plenamente. Personalidad #4: “…Por cierto, no pregunté, pero ¿qué es lo que necesitas que haga en la guerra contra tu familia? No me dijiste para qué necesitas mi ayuda” “….Ah, es simple…” Aunque dijera que era simple, era como si la boca se le desencajara por las palabras que iba a decir a continuación. “…quiero…para entrar en mi familia y lograr lo que necesito, quiero que te conviertas en mi esposo” Las ondas de sonido viajaron hasta el pasillo a través del aire, donde todos lograron escuchar sus palabras. Personalidad #4: “¿Ha?”
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 42

Estás leyendo el capítulo 42 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 7 de junio de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.