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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 38 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
Florencia, 10.30 pm, en un hotel de mediano-alto presupuesto. ‘Llegamos tarde del viaje’, pensé al notar que ya casi serían las 11 de la noche. Estiré mis articulaciones; acababa de comer algo y me sentía fatigado del viaje como todos los demás. No fue cómodo; estar en un bus por más de ocho horas en una carretera parcialmente arreglada hacía que tus glúteos gritaran de dolor. “Snf” Olí mi ropa en ese momento; apestaba por el sudor del viaje y el calor que parecía infernal en la habitación. ‘…Dijeron que había piscina en la parte de atrás; debería ir a refrescarme’ Sin más, decidí ir a alistarme y refrescarme un rato. No quería pensar en el día de mañana; sabía que podría ser peligroso intentar acercarnos al aeropuerto por la influencia de la guerrilla en el pueblo. Aun así, no me desanimé; era perfecto para probar la coordinación del equipo ante los posibles conflictos. Como en el viaje de venida. Cuando llevaban 3/4 del trayecto, nos paró un retén de policía; eso en imagen, ya sabíamos que estaban comprados por la guerrilla cercana. Afortunadamente, este era un transporte común y, como no vieron algo que los hiciera percibir alguna amenaza, nos dejaron ir. Las armas, por supuesto, estaban desmontadas y ocultas, fusionadas con las maletas, una forma prefabricada a voluntad; cada uno del equipo de Caleb la había pedido así. Por parte de mi equipo fue un poco más complicado; al final logramos hacerlas invisibles entre los compartimentos de la maleta antes de sellarla. Afortunadamente, no era como en épocas pasadas donde podrían saquearte tus pertenencias más preciadas. Sin duda, la parte más conflictiva fueron las maletas de dinero; con una gran astucia logramos meterlas en un compartimento que tenía el chofer, quien parecía hacer esto de manera regular a cambio de una ganancia que para nosotros fue una ganga. “Hablando de mañana….es 31, es mi primer Halloween fuera del distrito…” Nunca había tenido oportunidad de celebrarlo; solo una vez vio cómo Ana se disfrazó de elfo; por supuesto, lo que más se destacaba era lo bello y lo erótico de la situación. ‘Como esa vez estaba en una misión, no la pude acompañar y solo pasé a saludar….’ “Haaa”, un suspiro salió de mi boca al pensar en el poco tiempo que tenía para mí mismo. Sin más, me dirigí a la piscina. \*\*\* “¿Estás segura de que no me quiere acompañar a la piscina?” Preguntó Cloe al ver que Emily se acostaba en la cama con la cara en la almohada. “…Estoy cansada del viaje, solo quiero dormir; aparte, el agua es muy fría” Una voz ronca se escuchó al pronunciar esas palabras; era evidente que tenía pereza de ir con ella. Cloe sabía que ella era muy mala con el agua fría; prefería las aguas termales o algo climatizado a esto. “Bien, no me esperes despierta entonces” “Jum”, un asentimiento entre gemido se escuchó de la chica con la cara en la almohada. “Clank” Cerró la puerta y empezó a caminar en los pasillos con la toalla en la mano; tenía puesto un bikini negro, tapada por una chaqueta que tapaba su pecho y solo dejaba ver sus piernas tersas pero pálidas. “..Debería intentar broncearme un poco” Dijo al ver que sus pies tenían el mismo tono pálido que ella. No era incómoda a la vista; cualquiera pensaría que era una chica albina, solo que ella pensaba que era más parecida a un fantasma que a algo que podría llamarles la atención a los hombres. Tras caminar hasta la planta del primer piso, fue directo a la parte de atrás. El lugar era cerrado, salvo por la parte de arriba que dejaba ver el cielo estrellado; la iluminación color azul claro daba un contraste tranquilizante al lugar, momento en que se acercó a las sillas blancas de descanso, se quitó la chaqueta y las dejó encima. Justo cuando se permitía darse la vuelta para entrar en la piscina, una voz la llamó desde atrás. “¿Cloe?” En ese instante, su cuerpo se congeló; no había pensado que otras personas estarían también en la piscina, ya que habían sido muy meticulosos en el lugar en que se quedarían y, para estar más seguros, en sus días en Puerto Victoria buscaron y encontraron este lugar, apartando todo el hotel. El dueño fue comprensivo, intuyendo que era por privacidad, y decidió negociar la tarifa. Salió costoso, pero comparado con tener visitas inesperadas o delatores, era mejor que nada. Por eso, se le había pasado que también estaban sus propios compañeros. No le importaba especialmente nadie; con su equipo ya tenían confianza, eran como hermanos, y los otros chicos y Rudolf parecían ser decentes, salvo Jesús, que a veces salía con estupideces, aunque no dejaba de ser muy considerado cuando era necesario. No había nadie que la perturbara, salvo Heiss. Los pensamientos la abrumaron; todo lo que pensaba de él se aglomeró en fuertes sentimientos, y para peor ella se sintió aún más nerviosa al pensar que había venido en bikini y la estaba viendo en este instante. Girando lentamente, lo vio; estaba sin camisa y con una pantaloneta, sostenía su toalla en su hombro, no parecía tener ninguna emoción en particular, eso hasta que se dio cuenta de que era ella. “¡Oh, si eres tú!, pensé que era el único cuando los chicos dijeron que iban al sauna, me alegro de tener compañía… Eh, ¿estás bien?, estás un poco roja” Su cabello recogido estaba parcialmente recogido, dejando que algunos filamentos de cabello se quedaran en sus mejillas sonrojadas; su color rubio blanco deslumbraba con su hermosa piel. Era una belleza sin igual, y su cara de sorpresa con el rubor de su rostro la hacían ver más encantadora. Cuando Heiss vio su expresión, sintió que sus músculos se tensaban un poco; fue por un breve momento; luego, como si cayera un balde de agua fría, se relajó. “E..Eres tú, Heiss, pensé que la piscina estaba sola…,no te molestaré, disfruta de la piscina” Se dio la vuelta rápidamente y se alistó para huir, pero esa idea nunca llegaría a formarse. “Tac” Antes de dar un paso más, su mano fue detenida, antes de que unas palabras traviesas y seductoras se pegaran a su oído. Personalidad #16: “¿Acaso piensas correr?, ¿no me digas que te gusta este chico?” Ella se paralizó; no era solo porque le tomaran la mano desprevenida, sino por la voz que vino detrás de ella, que era totalmente diferente a antes. Mirando de vuelta a la persona que la sujetaba, su sorpresa y choque no hicieron más que aumentar. Ahí estaba frente a ella el chico que tanto la confundía, que podía sentir respeto y al mismo tiempo miedo. Emociones que se contradecían porque sabía que era una buena persona, perversa y loca, aunque buena; por eso sus cambios de personalidad siempre le mostraron una faceta que demostraba una experiencia nueva, sabiduría escondida en esas formas misteriosas y, sobre todo, un objetivo cada vez que se mostraban. Sin embargo, esta fue la primera vez que vio que el cuerpo de Heiss luchaba contra sí mismo; su mano derecha la sostiene y la izquierda parece contraída, casi como si se convulsionara. Su sonrisa era coqueta y desmesurada; cada parte le decía que estaba jugando con ella, sus ojos llenos de diversión y juego, su iris de un color ciruela, diferente al color amatista que vio en el barco. Todo era muy confuso, era una faceta nueva, una que luchaba por el control con Heiss, o eso parecía hasta que vio que algo cambio. Personalidad #16: “Eres una gran chica, por lo que he visto; no me extraña que Heiss te tenga tan en cuenta. Eres bella, hermosa, pareces poder medir a las personas…..puede que él te necesite mucho en un futuro, ya sea como amiga o novia, jejeje…” Una risa traviesa salía de su boca; era como si estuviera charlando con una chica demente, aunque sus ojos parecían sinceros, como de aprobación. Personalidad #16: “Si estás con él, no tengo de qué preocuparme….,o Heiss, por favor, déjame ir, solo supéralo y sigue adelante, por mí, ¿sí?” Ese fue el cambio que la dejó en shock: el iris del ojo izquierdo de Heiss había cambiado otra vez a gris, mientras su ojo izquierdo mantenía el color amatista. Inesperadamente, su ojo izquierdo se llenó de lágrimas y dejó caer una lágrima por la mejilla. Personalidad #16: “¡…!, haaa, tonto…..mi más grande tonto...” En ese punto, la cabeza de Cloe era un caos; era como ver a dos personas pelear por el control de un cuerpo. Al mismo tiempo que dejaba de hablar, Heiss la soltó, su ojo derecho volvió a la normalidad y su cara volvió a ser neutra. Al principio, una cara de tristeza se formó por un momento y su mano tocó su párpado derecho, como si sintiera algo que lo agobiaba al pasar su mano por encima. Después de unos segundos se calmó y bajó la mano. “Lamento que vieras eso” “……”, Cloe no sabía qué decir, no tenía las agallas para preguntar y temía hacerlo, no quería tocar una fibra sensible. “Creo que ya no nos podemos relajar….” Miro la piscina con pesar antes de volverse hacia ella por un instante. “Será mejor que vaya a mi habitación” Resignado, se dio vuelta hacia la salida; no quería incomodarla o asustarla más de lo que estaba. “¡Espera!” No obstante, una voz casi asustada lo detuvo. Cloe, con su más grande esfuerzo, dijo esas palabras, aunque su cuerpo ya entumido le decía que se quedara quieta. “¡!”, Heiss solo la observó, esperando a ver qué le diría. “Puedes quedarte…..,no te pediré que cuentes lo que está pasando conmigo, pero…” Ella quería decirle, quería que confiara en ella. No llevaban ni una semana de conocidos y, pese a ello, ella quería entenderlo, quería saber más sobre él. Es ingenuo, casi estúpido, intentar pensar que uno debería intentar conocer a un extraño, y aún más pedirle que le contara sobre su vida privada; aun cuando la sociedad juzgara de hipócrita su actitud o de intentar una relación codependiente, lo cierto era que ella se sentía cómoda con su compañía. Eso la hizo arriesgarse y hablar. No tenía idea si ser salvada por él tenía algo que ver, por su actitud, sus personalidades inestables, confianza o sinceridad; no sabía qué era lo que la hacía querer quedarse al lado de él. No hay amor a primera vista, no lo creía y no lo vislumbraba, y por sorprendente que fuera, nunca esperó llevarse bien con alguien del sexo opuesto. Ningún hombre le dio la sensación de comodidad para estar más de 5 minutos a su lado; incluso se limitaba con sus compañeros de equipo, sintiéndose un poco abrumada por sus fuertes personalidades. Y aunque en el fondo no lo podía comprender, esa existencia peculiar llamada Heiss le daba cierta tranquilidad; por eso lo detuvo antes de irse, porque no quería que todo se fuera al traste por dificultades que ella no podía aún comprender. No iba a dejar que esa extraña sensación se quedara sin una respuesta, no sin que ella lo intentara. “…..”, Heiss la miró durante lo que para ella pareció una eternidad; ella miraba al piso incapaz de verlo, se sentía tensa y avergonzada. “De acuerdo”, una mirada solemne apareció de Heiss mientras la miraba Sorprendentemente, dijo que sí. Cuando subió la cabeza y lo miró, él ya estaba dando vuelta a la piscina. Dejó su toalla en la silla al lado de la de Cloe, y unas palabras casi susurrantes se soltaron en el aire, casi imperceptibles; aun así, ella lo escuchó. “Y, sobre todo, gracias” Ella se quedó pasmada por un segundo; luego simplemente sonrió. Heiss fue el primero en entrar a la piscina. “Está bastante fresco, oye ¿quieres..?” No pudo terminar sus palabras al ver que Cloe se dirigía hacia su dirección, saltando y cayendo al frente de él. “Splash!”, el agua salpicó para todos lados; Heiss tuvo que cubrirse con las manos para que no le cayera en los ojos. “ah, está bastante fría”, dijo después de salir del agua. “Plop!” De repente, una ola de agua en forma de salpicadura se dirigió hacia ella. “..¡eh!, ¡oye!”, su enojo era palpable. “Jajajajaja, eso es por salpicarme”, la risa de Heiss fue como una sacudida para el ego de Cloe; sintió que debía vengarse. “Plop!”, otra salpicadura se aproximó ahora hacia Heiss. “¡Ya verás, me las pagaras!” De esa forma los dos se pusieron a jugar entre risas y chapoteos, casi como si lo de ahorita no hubiera pasado Fue una vista agradable, como si se le quitara un peso de encima ver la tranquilidad y felicidad de cada uno; eso era lo que sentían los dos, cada uno se sentía cómodo con el otro. Así duraron hasta tarde; fue después de desquitarse y charlar amenamente que, después de casi una hora y media, Heiss decidió contarle un poco de su vida a Cloe. Lo que hizo que inevitablemente ella se preguntara qué era lo que estaba haciendo el mundo contra los distritos y qué había hecho ella estos últimos meses en Kazajistán contra ellos. No se juzgó por seguir a Kalika, porque le debía demasiado, pero sí se preguntó si podría hacer algo más; se sentía patética ante el gran conflicto que se creaba ante los ojos ciegos de todos. \*\*\* A la mañana siguiente, ella estaba parada en el balcón pensando en la charla de anoche; no pudo dormir mucho después de lo que le contó y, por supuesto, no iba a hablar de esto con nadie; lo sentía muy guardado en el pasado de Heiss como para que alguien se enterara. Solo quedaban unas horas antes de poder tomar vuelo y regresar con la señorita Kalika; nada le hacía sentir más tranquilidad. Normalmente era así, y por primera vez al servicio de Kalika se cuestionó si quería ir a pelear esa guerra insignificante por el poder. Sabía lo que significaba, pero comparado con el destino de la humanidad, no le parecía más que trivial una lucha entre herederos; solo porque entendía qué planeaba Kalika, dejó de pensar de esa manera. Ella también tenía una razón por la que luchar y por esa meta valía la pena todos los riesgos. ‘Él dijo que le contara a la señorita Kalika todo cuando esté listo…..no debería preocuparme por el momento….” En un parpadeo apretó la mano con ira al pensar en el distrito y lo que le hizo pasar a Heiss y sus hermanos; eran simplemente bazofia humana.
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Estás leyendo el capítulo 38 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 29 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.