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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 30 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
La taberna no era nada espectacular; si uno visita un bar en cualquier ciudad o pueblo europeo, se encontraría con un lugar rústico, antiguo, acogedor, húmedo, en algunos casos medieval o incluso ancestral. Por algún motivo, en Colombia los bares y tabernas son dos caras diferentes de la moneda, y en esta taberna llamada Pichí, en honor a un tucán que lleva su nombre de inicio y que habita en la zona. A diferencia de las tabernas modernas, en este país se mantienen las tiendas de mal ahuero. Color blanco en las paredes hechas del roble de árboles grandes, el techo de un rojo oscuro, lámparas amarillas que iluminan las mesas con estampados de cervezas locales, una barra que tenía más apariencia de una mesa destartalada que apenas se mantenía de pie que de un espacio para ofrecer bebidas embriagantes. ‘Le dije a Heiss que estos lugares eran los mejores para recaudar información… pero… ¿esto, pero…? ¿Esto no parece un hueco donde no sabes quién va a caer muerto? ¿Encontraremos algo aquí?’ Lucius y Heiss habían dado vueltas por todo el pueblo, y para evitar los posibles “soplones” que tiene el cartel o las guerrillas en los diferentes pueblos, se decidió ir al lugar menos idóneo para recolectar información. Claramente, había mejores lugares; aun así, siempre se encontrarían estas tiendas de fácil accesibilidad para el consumidor. “Snff” Tapándose levemente la nariz, los dos no aguantaron el olor a tabaco y orines que provenía de un orinal en la esquina cerca de la salida. “¡Qué hedor!” Personalidad #4: “Sí, ¿seguro que encontraremos información en este lugar?” “Sí, creo” Sin más, se acercaron al dueño del local y pidieron lo que más se consumía en el lugar. “Tap”, “tap”, dos vasos con un líquido semitransparente amarillento y un poco opaco se posaban frente a ellos. “¿Qué es esto, whisky?”, preguntó Lucius con dudas en su rostro; parecía, aunque la inconsistencia del color daba otra impresión. “Mejor”, respondió el dueño alejándose. Mirándose fijamente por unos instantes, los dos tomaron las copas, lo olieron para darse la sorpresa de que tenía un fuerte olor a alcohol que coincidía con uno fuerte que sintieron al entrar en la tienda. Ambos asintieron y tomaron la bebida a fondo. Si querían investigar con las personas de aquí, tenían que mezclarse. “¡Coff, coff…!”, “¡coff..ah!” Tosieron al sentir un ardor proveniente de su garganta que los calentaba. “…..Es bastante fuerte, ¿qué es?” Personalidad #4: “Chirrinche”, respondió Heiss mientras miraba la copa. “Pensé que era ilegal” Personalidad #4: “Lo es” El chirrinche es una bebida alcohólica artesanal a base de panela cuya venta fue prohibida en el siglo XX con el nacimiento de empresas licoreras colombianas, como una forma de mitigar las ventas de los productores y favorecer a las grandes licoreras, también como una forma de salubridad. Al observar alrededor, solo había 6 mesas, de las cuales 4 estaban llenas; algunos miraban entrecortadamente en su dirección, ninguna de forma agradable. “Parece que no somos del todo bien recibidos” Personalidad #4: “¿Qué crees que deberíamos hacer?” “Mmmh, déjamelo a mi” Levantando la mano, alzo la voz. “Señor, una ronda para todos” Personalidad #4: “¿Eh?”, Heiss lo miró confundido. Nunca había visto esto en lugares como estos, ni siquiera tenía experiencia formal con el alcohol; sí había estado borracho, pero los entrenamientos que hacían en el distrito son cosa diferente que tomar propiamente. Todos los miraron en silencio y luego un hombre se levantó con la cerveza en la mano y gritó a todo pulmón. “¡Eso, viva los turistas!” Luego se escucharon vítores de alegría y risas. ‘¿Funcionó?’, pensó al ver que el plan de Lucius había funcionado. Varias personas se acercaron y empezamos a tener charlas amenas. ‘Pero…..’, porque sentía que este iba a ser un día muy largo. \*\*\* Se escuchaba a los pájaros cantando en la lejanía del bosque cerca al hotel, donde actualmente estaban en silencio 3 personas con los tacos en las manos, sin hacer ningún movimiento en el pool; las bolas estaban espaciadas. Por la racha de puntos, era probable que Rudolf, el mayor del grupo y con más experiencia, ganara. “Esa es mi historia, tal vez no la que esperaban, ni trágica, ni de esperanza, solo egoísmo puro” Ethan contemplaba el tiro en 3 que le tocaría hacer para que la bola entrara; al mismo tiempo dijo esas palabras sin ninguna expresión en su rostro. “Nadie dijo que tenía que ser triste para ser memorable” “Exacto, nos hacemos una idea de qué es estar sin padres” Las palabras no eran de aliento; de alguna manera daban un aire de ayuda sin prestarla. “Gracias, por lo mismo es que Kalika es tan importante para mí, porque, no porque me rescató, sino porque me ayudó a ser quien soy ahora” Los dos le regalaron una sonrisa tenue. “Además, mi historia no es nada comparada con los demás; si tuviera que hacer una escala de resiliencia, serían ellos, en especial Cloe, Gabriel y Mia” “¿Gabriel y Mia son compañeros suyos?”, preguntó Marcus. “Si, ahora mismo deberían estar en una misión dejada por la señorita Kalika en Japón” “Mmmh, ya veo” Volvieron a quedar en silencio, hasta que un chirrido de la puerta abriéndose los distrajo. En ese momento entraron Caleb y Jesús con una bolsa cada uno en una mano y sosteniendo una paleta color verde en sus manos. Acababan de explorar las localidades del pueblo y algunos establecimientos, trayendo unos refrescos por el calor y la humedad que los estaban agobiando. “¡Hola!, ¡quién pidió helado!”, la sonrisa de Jesús los sacó de sus pensamientos. “¿Interrumpimos algo?”, preguntó Caleb al notar el anterior ambiente. “Nada de qué preocuparse, únete al juego, me están dando una paliza”. Moviendo la mano en dirección a la mesa, Ethan llamó a Caleb para que se uniera con Jesús” “¿Estaban jugando sin mí?, qué malos, y yo que estaba pensando en ustedes al traerles el helado” Todos se rieron al ver los pucheros de Jesús. Por alguna extraña razón, su sonrisa y expresiones les parecían refrescantes, casi liberadoras. Era la inocencia de un adolescente no corrompido aún por el dañado mundo. Tomando un taco, se acercó y dijo. “Bueno, ¿y cómo se juega esto?” \*\*\* En una tienda de ropa con aire acondicionado, se movían entre los estantes que colgaban ropa femenina perfecta para entornos de clima caliente. “Ya compré lo necesario, y vi ropa en la otra sección que podría quedarle a los chicos. ¿Ya decidiste qué blusa ponerte?” Acercándose, Cloe preguntó a Emily si ya se había decidido por la blusa; habían pasado 15 minutos y aún no había tomado alguna. “Me llevaré esa”, señalándole a la vendedora que ya se estaba enojando por las continuas preguntas que le hacía la chica sin escoger alguna prenda. “Me demoro porque la ropa es modesta, no es nada de lo que estar orgulloso” “Eso es porque solo te acostumbraste a la ropa de diseñador; cada vez que Kalika nos paga, lo primero que haces es ir de compras sin medirte” “¿Para qué el dinero si no lo puedes gastar?” Estas charlas ya las habían tenido antes, también con Mia, quien tenía la costumbre de comprar joyería porque le parecía, en palabras simples, bonito. “Oye… tú, ¿qué piensas sobre Heiss?” “¡!”, la pregunta descolocó a Emily, haciéndola poner una mueca algo horrible para alguien con su increíble rostro. “¿Por qué preguntas por él?” “Bueno, solo tenía curiosidad, ¿qué impresión te dio?” Al ver una cara que nunca había podido ver, a Cloe, suspiro. “¿No me digas que te empezó a gustar?” “¿Qué?, ¡NO!, solo….¿sabes qué?, olvídalo”. Dando la vuelta para salir y esperarla en la salida. No obstante, antes de que diera un paso, dijo algo. “Nos ayudó a salir de una situación peligrosa, advirtiéndonos de los peligros; es fuerte, inteligente y precavido. Incluso cuando intenté ir a ayudarte cuando peleaste con esa chica, él me detuvo; si no hubiera sido por eso, la situación podría haberse puesto peor” Volteando media cara y mirando el rostro de Emily, noto que la observaba con seriedad. “También sé que es un loco desquiciado, ¿protector?, y creo que habla solo, mmmh, no sé, solo es un aspecto que dejo ver en el camino y con los muchachos que lo acompañan” Cloe asintió ligeramente y pregunto. “¿Viste la expresión de esos chicos cuando estaban con él?” “¿Las expresiones?, bueno, no, pero ¿deberían importar?” “Haaa”, suspirando, le dejó una sensación de empatía. “Aún te falta, Emily”. “¿Eh, qué?, ¿y ahora de qué hablas?” “Nada, apúrate, es hora de volver” “Si..” Afirmó mientras entregaba la ropa seleccionada para que le facturaran. “Ah, pero Cloe”, elevó la voz llamándola. “¿Sí?”, volteó y pudo observar sus inusuales ojos azul claro, casi ceniza blanca, por el reflejo. “Aunque si tuviera que describirlo a él en una palabra….sería peligroso, me da mucho miedo cuando a veces con sus cambios abruptos” Sin dar una respuesta, ella sonrió y se dirigió a la puerta. ‘Así que eso es lo que tu vez’ \*\*\* 6 pm; en torno a estas horas, en la selva ya es de noche; en una sala de juegos con bar en el hotel. “Qué raro, no me contestan, ¿será que pasó algo?” Era Marcus con el teléfono en mano, esperando que Lucios o Heiss le contestaran. “¿Deberíamos ir a buscarlos?”, preguntó Jesús, también preocupado. Rudolf volteó y le dirigió una pregunta al hombre moreno fornido que tomaba un refresco de soda italiana. “¿Qué dices?, ¿debemos esperar o mandar a algunos a buscarlos? Me preocupa que haya hecho alguna locura ese loco” “Mmmmh, Ethan, ve con Cloe y..” Sin embargo, antes de que respondieran, entraron dos personas, una sosteniendo a la otra mientras abría la puerta y apenas se sostenía. Su mirada estaba casi vacía y sin ninguna alegría en el rostro; dio unos pasos adelante y en uno casi cae, sosteniendo al otro. Estaban ebrios; el que estaba siendo cargado estaba rojo, casi como un tomate, mientras el que lo cargaba parecía intentar mantener la lucidez mientras lo cargaba. Viendo los dijo. Personalidad #4: “¿Qué carajos ven?… gulp… ayúdenme… gulp… ayúdenme a cargarlo….”, fueron sus palabras antes de caer de rodillas mientras posaba el brazo en el piso impidiendo que cayera su compañero al piso. No eran otros que Heiss y Lucios. Ambos cayeron al piso; Lucius ya se encontraba inconsciente, mientras que Heiss se tocaba la cabeza sintiendo el efecto de que todo diera vueltas alrededor de sí. Ya había sentido esta sensación antes, en un entrenamiento, solo que no recordó que le hubieran obligado a tomar tanto aquella vez. Todos quedaron en sorpresa a la vez ante las figuras en el piso; no sabían de quién sorprenderse más, del propio Heiss por…. Bueno, por ser Heiss o Lucius, quien era sinónimo de seriedad y comportamiento pulcro y sereno. Sus perspectivas se torcieron con el hedor que impregnaba sus cuerpos de alcohol. Personalidad #4: “….Mierda..” Fueron las últimas palabras antes de cerrar los ojos e intentar dormir.
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 30

Estás leyendo el capítulo 30 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 19 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.